
Escribe José Castillo
Flybondi nació en 2016 durante el gobierno de Macri, cuando se vendía que la “modernización” aerocomercial vendría de la mano de las low cost. Durante varios años fue, junto con Jet Smart, quien intentó competir contra Aerolíneas Argentinas, nuestra empresa de bandera. Su propietario actual es COC Global Enterprise, un fondo de inversión privado con base en Estados Unidos, liderado por el argentino Leonardo Scatturice.
El discurso de que “lo privado funciona mejor que lo público” tuvo un claro y rotundo mentís. Flybondi se fue convirtiendo en un paradigma de ineficiencia: jamás llegaba a horario, miles de vuelos cancelados, hasta hacer popular el dicho: “si no querés llegar nunca, sacá un pasaje por Flybondi”. En los últimos meses, funcionaba con un solo avión, dejando un tendal de pasajeros varados.
Por si todo esto fuera poco, ofreció un plan de retiros voluntarios a sus trabajadoras y trabajadores, y quienes lo aceptaron nunca cobraron. Ahora llegó el final anunciado: con su último avión roto, terminó cancelando la totalidad de sus vuelos. Hay cientos de pasajes vendidos que nadie sabe quién va a pagar. Del mismo modo, todo el personal de la empresa no sabe qué pasará con sus salarios.
Así termina otra aventura “privada”. ¿Cómo justificará Milei este desfalco?
Escriben Rodolfo Sánchez - Armando Aligia - Hugo Soul, científicos Izquierda Socialista FIT-Unidad
A media mañana del martes 30 de junio, 62 trabajadores y trabajadoras contratados en la Comisión de Energía Atómica empezaron a recibir las notificaciones del cese del contrato a partir de la fecha. Las autoridades del sector nuclear venían renovando los 350 contratos en la Institución en forma trimestral desde el 31/12/25. Paralelamente mientras mantenían con incertidumbre a las y los precarizados, nombraban a libertarios con contratos anuales y categorías muy superiores a la de técnicos y profesionales ya en planta desde hace años. Entre los nuevos nombrados hay abogados, gente muy joven, solo título secundario y una mujer que presentaban en su CV instructora de yoga como experiencia previa. Nadie con experiencia en el sector nuclear, lo que resulta paradojico recordando las palabras, cuando asumió, del Secretario de Asuntos Nucleares, Ramos Nápoli, que decía que venía a poner orden en la CNEA que era “un aguantadero de la política”.
Las 62 familias que dejaron sin trabajo es una parte más del ajuste y motosierra del gobierno de Javier Milei, que en el caso de la CNEA se suma el desmantelamiento de proyectos estratégicos como el reactor modular CAREM, y que gran parte del desarrollo alcanzado y los recursos humanos están siendo transferidos a una empresa privada estadounidense. Una pérdida terrible y entrega del patrimonio del pueblo trabajador argentino.
Durante la jornada de hoy los trabajadores salieron indignados a manifestarse en las puertas de las sedes de la CNEA. En SEDE Central, los trabajadores y trabajadoras se fueron concentrando en el 2do piso donde está la oficina del Ing. Porro, presidente de CNEA, y luego entraron personal de Gendarmería con cascos, chalecos y escudos para contener la bronca de los manifestantes y que el presidente de CNEA pueda huir por una puerta trasera. En Constituyentes, Ezeiza y en Bariloche, varios cientos de trabajadores se manifestaron en solidaridad con los despidos. En Bariloche, los manifestantes cortaron la Av. Bustillo en forma intermitente.
Para el 1 de julio se convoca en las puertas de las diferentes Sedes para luchar por la defensa de la CNEA, por la reincorporación inmediata de los despedidos, contra el vaciamiento y contra la entrega.
Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo Izquierda Socialista - FIT Unidad
El corrupto Jefe de Gabinete acaba de renunciar. El que se deslomaba en Nueva York, el del country con cascadas, el que compró hasta videojuegos millonarios con tarjetas de sus propios empleados, el que había acusado de ñoquis a los profesionales del Garrahan y hablaba de “la moral como política de Estado”. Se derrumbaron sus mentiras para intentar encubrir sus actos mafiosos y su enriquecimiento desde el poder. Se desmoronó quien parecía intocable, a pesar del sostenimiento de Milei y sus aliados que lo salvaron en el Congreso, el PRO, la UCR y bloques provinciales de gobernadores, algunos peronistas ex Unión por la Patria.
El que no lo salvó fue el pueblo trabajador. Un 80% reclamaba que se tenía que ir, haciendo caer también nuevamente la imagen de Milei. Es un golpe para el gobierno, que quiere tapar el revés diciendo se fue sin que nadie lo echara, mostrando la aguda crisis que embarga a estos ultraderechistas corruptos, el Milei de la estafa cripto o Karina coimera.
¿Pero adonde se va Adorni? ¿A disfrutar de sus mansiones? Desde Izquierda Socialista decimos basta de impunidad. La justicia ni siquiera lo citó a declarar. Adorni tiene que ir preso.
Con la designación de su reemplazante, el gobierno intentará tomar un respiro para seguir redoblando su plan motosierra y el plan de entrega y saqueo como lo hizo votando el súper RIGI y disponiendo nuevos pagos de la usurera deuda externa. A todo esto, la CGT se niega a convocar a un nuevo paro general manteniendo el pacto con el gobierno.
Llamamos a la más amplia unidad para derrotar a Milei y a su plan motosierra. La masiva marcha del 12M en defensa de las universidades logró que hasta la Corte diga que Milei tiene que cumplir con la ley de financiamiento. Sabiendo que solo un gobierno de la izquierda y de la clase trabajadora terminará de enterrar a este sistema capitalista corrupto y explotador, como lo planteamos desde el Frente de Izquierda Unidad.
El escándalo de Manuel Adorni cumplió más de 100 días. El gobierno de Javier Milei estaba convencido de que todo se resolvía si lograban “llegar al comienzo del Mundial” y que, en medio de la fiebre del fútbol, podrían presentar la declaración jurada de Adorni y dar por concluido el tema. No pasó. Al contrario, el convencimiento popular sobre el nivel de corrupción del jefe de Gabinete ya superó todo registro.
El ministro de Economía Luis Caputo creía, incluso, que podía “combinar” el comienzo del Mundial con la circunstancial, y más que dudosa en términos del bolsillo popular, baja del índice de inflación. También con un par de buenas noticias que llegaban desde el Norte: algunas agencias calificadoras de riesgo de deuda, de esas que miran atentamente los pulpos acreedores, habían mejorado la “nota” argentina, bajando el riesgo país y haciendo crecer la cotización de los bonos y acciones argentinas.
Todo muy festejado por el establishment, que se preguntaba, al mismo tiempo, por qué Milei y su hermana arruinaban esa “fiesta” con el capricho de seguir sosteniendo a Adorni.
El pueblo trabajador, mientras tanto, vivía otra realidad. La de los salarios y jubilaciones pulverizadas. La de las miles de historias de familias que tienen que resignar alimentos o increíblemente, medicamentos ultra necesarios. La de los endeudados, los millones que no pueden pagar después de haber reventado las tarjetas de crédito usándolas para comprar comida. La de los despedidos, que engrosan los 300 mil puestos de trabajo en blanco perdidos, o las 23 mil empresas que cerraron. La de quienes, desesperados, salen a trabajar para las aplicaciones horas y horas, cobrando cada vez menos, sumando dos y a veces tres trabajos por día.
Si algún trabajador o trabajadora, por casualidad, escuchó a Milei, Caputo o a algún pulpo financiero festejando por la baja del riesgo país, seguramente se habrá preguntado: ¿De qué “fiesta” hablan? ¿Por qué a mí no me toca? Es que, efectivamente, toda la política de este gobierno ultraderechista está al servicio de la corrupción de las corrupciones: hambrear al pueblo para aumentar las ganancias de los grandes empresarios.
Por eso, indigna más en el pueblo trabajador que en ningún otro lado la corrupción y las mentiras de Adorni, como hace unos meses los vínculos narco de Espert, o el “3%” que Karina le sacaba a los discapacitados. Cada día son más quienes se dan cuenta de la mentira: la famosa “casta” que supuestamente iba a pagar el ajuste no eran los privilegiados y los ricos, sino las y los trabajadores y otros sectores postergados.
La bronca crece. Y se expresa. Miremos el último mes. Tuvimos la gigantesca Marcha Federal Universitaria. A los pocos días, el femicidio de Agostina provocó un histórico aniversario del #NiUnaMenos. Finalmente, la despedida al Indio Solari desató una nueva expresión de movilización popular que, por donde se la mire, se manifestó clara y unánimemente contra el gobierno. Esto demuestra que hay fuerzas para enfrentar la motosierra y pelear contra el gobierno.
Vemos entonces que, por todos lados, crece la sensación y el reclamo de que Milei no va más. ¿Cuál es el punto fuerte del gobierno? ¿Por qué, por ejemplo, hasta se dio el lujo de reglamentar la ya de por sí esclavista reforma laboral, haciéndola más antiobrera aún? La respuesta, con la que acuerdan la inmensa mayoría de los periodistas, analistas y encuestadores de opinión, se encuentra en la parálisis de la oposición patronal más importante: el peronismo.
¿Cuál está siendo el rol del peronismo ante la crisis en que está sumido el gobierno de Milei? Primero y principal, tratar de capitalizar la bronca popular y llevarla al terreno electoral de 2027. Por eso está ausente de la mayoría de las luchas, o busca desactivarlas, como con el acuerdo que, junto con el radicalismo, hicieron entregando la lucha universitaria. Ni hablemos de principal traidora, la cúpula de la CGT, que sigue con su escandaloso pacto con el gobierno.
Pero el rol del peronismo no se limita solo a eso. Al mismo tiempo que están inmersos en una pelea interna por los liderazgos, todos sus sectores, sin excepción, juegan a una unidad “amplia” que va desde Miguel Ángel Pichetto, pasando por Cristina Fernández, Axel Kicillof y Sergio Massa, hasta los gobernadores e incluso un ex PRO como Emilio Monzó. Una unidad que, programáticamente, busca presentarse como “moderada”, “moderna” y aceptable para el establishment y el imperialismo. Dos visitas de esta semana lo ilustran: la de Juan Grabois a Peter Thiel y el viaje reservado de dos emisarios de Kicillof a Estados Unidos, para garantizar al FMI y los acreedores que, en caso de acceder al gobierno, cumplirán con las exigencias y los pagos de deuda.
Por un lado, las grandes patronales y el FMI se debaten acerca de si la mejor opción para seguir adelante con el programa de ajuste es continuar sosteniendo a Milei o empezar a apostar por otros dirigentes, como Patricia Bullrich, el propio Mauricio Macri o algún “tapado”. Por el otro, importantes sectores ya han roto con el peronismo y no lo ven como opción, por todo lo explicado antes, pero también por su política ajustadora durante el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa.
Por todo esto, resulta más importante que nunca la referencia y simpatía creciente hacia la figura de Myriam Bregman y el Frente de Izquierda. Es una oportunidad y, a la vez, una gran responsabilidad: fortalecer al FIT Unidad como una real alternativa por un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora.
Desde Izquierda Socialista estamos convencidos de que un paso importante es la convocatoria a comités unitarios, donde se pueda debatir cómo avanzamos en esta tarea, al mismo tiempo que seguimos apoyando y participando de todas las luchas y reclamos populares. ¡Manos a la obra!

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El nuevo episodio de mentiras y corrupción por parte de Manuel Adorni es otro capítulo más de la larga lista de conductas mafiosas ejecutadas por este gobierno ultraderechista. El 80% repudia al corrupto, mentiroso, evasor y estafador Jefe de Gabinete. Se tiene que ir, pero no a sus mansiones, sino a la cárcel, para pagar por su conducta mafiosa. ¿No era que “el que las hace las paga”?
El deslomado, extuitero y actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, finalmente presentó sus declaraciones juradas “actualizadas”. Lo hizo la noche antes del comienzo del Mundial, tal vez previendo que la pasión de multitudes opaque semejantes mentiras. Pero la pasión popular aumentó considerablemente, a tal punto que el 80% reprueba su conducta. Adorni perdió también por goleada en las redes (su hábitat), víctima de una derrota lapidaria por cientos de miles que expresaron con firmes argumentos e ingeniosos memes alusivos festejados como un gol de Messi.
La estrategia de sus contadores y abogados fracasó. La superioridad moral de la que se ufana esta banda de fachos libertarios en el poder, hace aguas por los cuatro costados. La coartada se está desmoronando como un castillo de naipes.
Adorni declaró que el dinero que gastó en departamentos, countrys con cascadas y viajes fastuosos provenía de ahorros ‘en negro’ que hizo a lo largo de su vida prodigiosa junto a su esposa Bettina Angeletti, monotributista dedicada a hacer negocios con el Estado. Al mejor estilo del pastor chaqueño cuando dijo que por obra divina se le habían transformado cien mil pesos en cien mil dólares, Adorni explicó que haciendo un recuento de su fortuna familiar encontró medio millón de dólares que no había declarado con anterioridad por “error”. Inventó que los había ganado exitosamente entre 2013 y 2018 invirtiendo 200.000 dólares en Bitcoins (¿de dónde los sacó?) que le habrían dejado una ganancia de 300.000 billetes de la misma moneda (de los cuales no presentó ningún comprobante). Quiso justificar que la guita con que financió sus gastos exorbitantes venía de antes y no desde que está en las máximas funciones en el Poder Ejecutivo. Y que en todo caso es un evasor (algo que puede borrar pagando una multa), no un chorro ni corrupto que merezca la cárcel.
Expertos se encargaron de señalar que era delirante invertir el monto que dijo Adorni por aquellos años y que, aun en caso de ser cierto, las ganancias habrían sido de 60.000 dólares, no de 300 mil. ¿A qué se debe entonces su fortuna? ¿Sobresueldos a cambio de alguna ley o privatizaciones? ¿Retornos de contratos en medios públicos? ¿Maniobras ilegales en el manejo del poder del Estado? ¿O como se sospecha por ser el recaudador de los millones criptos del presidente o por las coimas de Karina? Puede ser algo de esto, o todo a la vez.
¿Por qué no salta el fusible?
Ante la nueva revelación, Milei quedó mudo por varios días hasta que este lunes compartió un mensaje de Instagram que decía “Nuestro presidente Milei bancando a Adorni va a salir fortalecido”. ¿Por qué Milei y Karina lo siguen sosteniendo? Es la pregunta del millón. Cayeron dos jefes de Gabinete, Nicolás Posse y Guillermo Francos. ¿Por qué a Adorni lo siguen salvando?
Si nos guiamos por las palabras de Milei diciendo “no voy a tirar a un honesto por la ventana”, se puede inferir que lo sostiene por ser de la misma condición. Su conducta hay que asociarla al modus operandi con la estafa cripto promovida por Milei; a las coimas de Karina en el Andis; a la fortuna del ministro Luis Caputo en paraísos fiscales; la banda de ministros y funcionarios que responden a la exbanca Morgan; a las recaudaciones millonarias con cenas en Puerto Madero de la Fundación Faro presidida por Agustín Laje para financiar al presidente, a los 1.120 funcionarios nacionales y legisladores (la mayoría libertarios) beneficiados por 2.500 millones de pesos con créditos del Banco Nación, entre otros.
Es tan grande la crisis política que hasta Patricia Bullrich y Villarruel volvieron a criticar a Adorni. También lo hicieron el PRO, Macri y los radicales. ¿Pero qué dicen? “Defendemos el cambio, no a Adorni”. Es decir, aclaran que respaldan el plan motosierra, pero alertan que para seguir aplicándolo hay que correr a un costado a Adorni. Los grandes empresarios beneficiados por el brutal ajuste, la reforma laboral y la baja de impuestos piden el paso al costado no porque tengan un problema moral con Adorni, sino por miedo a que les entorpezca sus negocios capitalistas.
Por su parte, el PJ pide una sesión con resultado incierto para un posible voto de censura que remueva a Adorni, pero hasta ahora evitó impulsar pedidos de interpelación para no quedar como “desestabilizadores”. Una dirigencia peronista que quiere que Milei llegue al 2027, no le pone palos en la rueda, pensando que su desgaste puede ser capitalizado por Kicillof o quien resulte siendo el presidenciable.
Ante este desaguisado se vuelve a erigir el Frente de Izquierda Unidad como la única alternativa política que viene luchando contra la corrupción capitalista, bajo este gobierno y todos los demás. Ante tantas evidencias es inconcebible que Adorni ni siquiera haya sido citado a declarar. Izquierda Socialista lucha para que Adorni vaya preso y decimos que solo un gobierno de la izquierda y de la clase trabajadora ajustará cuentas con estos políticos y este sistema capitalista corrupto.