Escriben: Adrián Primerano y Javier Varveri por la Dirección Nacional de Izquierda Socialista/FIT-U
A sus 77 años falleció hoy Carlos "Indio" Solari, cantante y compositor de la emblemática y más popular banda de rock nacional "Patricio Rey y sus redonditos de ricota", que lideró junto a Skay Beilinson y la negra Poly hasta 2001.
Luego "el indio" lideró 'los fundamentalistas del aire acondicionado" hasta la actualidad, aunque ya hace varios años que no podía subir a los escenarios debido a esa maldita enfermedad de Parkinson.
Compartimos el dolor y la tristeza junto a millones de seguidores ante su muerte. Sin dudas su brillante obra musical y poesías seguirán sonando eternamente y acompañándonos, cómo lo hicieron desde el primer día. Se van a extrañar ese par de “sienes ardientes”, que hicieron arder las nuestras y son y serán siempre “todo el tesoro”. De aquí en más, sus canciones serán ya solo nuestras y de quienes se sigan conmoviendo con su arte. Mientras el amo siga jugando al esclavo, y se disfrace de cordero, las letras del indio seguirán siendo refugio y aguante.
Se fue un ídolo de masas, que representa un ícono de la cultura popular argentina. Su arte es sinónimo de resistencia, siendo su obra cumbre musical el disco "Oktubre" de 1986 en homenaje a la gran revolución rusa de 1917, que encabezaron Lenin y Trotsky junto a los soviets.
Quedan en nuestra memoria los permanentes enfrentamientos y denuncias contra la dictadura militar genocida y las repetidas represiones y razzias policiales que sufríamos sus seguidores que se llevaron la vida de Walter Bulacio en 1991.
Aprendimos con sus críticas al periodismo "careta" ligado al poder económico de turno con su enfrentamiento al grupo Clarin y su única conferencia de prensa cuando suspendieron el recital de 1997 en Olavarria. 20 años más tarde ahí mismo convocó más de medio millón de personas en su último recital en vivo.
Hoy nos dejó un gran artista, músico, poeta, un intelectual polifacético, que logró popularizar de manera poética grandes dramas de nuestro país, pero que fundamentalmente nos hizo bailar, reir, llorar y conmovernos con sus canciones. Esas que muchas veces nos ayudaron a superar duelos y por qué no, a reírnos finalmente de algún desamor. Esa pasión, que identifica a nuestro pueblo y que se ve en muchos fenómenos como el futbol, encontró en el indio, a un artista que supo interpelarnos en las fibras más íntimas, logrando expresiones casi épicas de peregrinaciones para verlo tocar.
Despedimos al indio con los puños en alto deseando al final hacer la revolución con una canción de amor. ¡Hasta siempre Indio!
El país se conmocionó ante el femicidio de Agostina Vega. La inacción del gobierno y de la justicia cordobesa, junto con las repudiables declaraciones de los funcionarios del gobierno de Javier Milei (que directamente niegan la existencia de femicidios) hicieron crecer la indignación. La respuesta fueron las masivas marchas que, en un nuevo aniversario del #NiUnaMenos, recorrieron el país.
Las multitudes, los cánticos cada vez más fuertes y el documento común leído en las movilizaciones dejaron claro el sentido de la jornada: fue una gran movilización política contra Milei, su política machista y misógina, contra los gobernadores cómplices, el ajuste, la entrega al FMI y la subordinación del gobierno al imperialismo de Donald Trump y al genocidio sionista.
Es una realidad que no se puede esconder. Esta vez fue frente al hecho desgarrador del femicidio de una adolescente de 14 años. Hace pocas semanas fue la Marcha Federal Universitaria. Luego, con las pibas y pibes que tomaron el Nacional Buenos Aires y el Pellegrini. También se expresa en los obreros de FATE, que continúan con su resistencia y llaman a marchar unitariamente el próximo miércoles 10. Es el camino de la lucha y la resistencia, que hay que fortalecer y masificar.
En contraste con todo esto, Milei y sus ministros tratan de usar a su favor un par de encuestas que dirían que “dejó de caer” su imagen, que la inflación de abril dio unos puntitos menos que la de marzo y que se encuentran en la breve coyuntura en la que entran los dólares de la cosecha. Dicen que, “ahora sí”, la economía arrancó. Lo hacen ante auditorios de grandes empresarios y multinacionales que los aplauden por los privilegios que recibieron y por los nuevos que les prometen.
Nada de esto coincide con la realidad que vive el pueblo trabajador, que sigue con salarios y jubilaciones pulverizadas, desocupación creciente, decenas de miles de personas sobreexplotadas recurriendo a las plataformas de aplicaciones, viajando como ganado y con deudas que no pueden pagar.
Por más que el gobierno ultraderechista quiera mostrarse “fortalecido”, no puede esconder su propia crisis. Manuel Adorni sigue sin presentar su declaración jurada. Patricia Bullrich, haciendo gala de su oportunismo, trata de diferenciarse de Milei para postularse como eventual abanderada del proyecto de ultraderecha. Por eso surgen rumores de coqueteos con Mauricio Macri. Mientras tanto, sigue la furiosa interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, con denuncias cruzadas de ambos lados.
Del lado del peronismo, llamó la atención el planteo del senador José Mayans, jefe de la bancada de Unión por la Patria, quien afirmó que había que “buscar esquemas de coincidencias con Myriam Bregman”. ¿A qué se refiere Mayans? Si se tratara de buscar unidad para enfrentar la motosierra y el superajuste, los dirigentes peronistas deberían plantearle a la CGT que declare un paro y un plan de lucha, rompiendo el vergonzoso pacto que mantuvo durante prácticamente todo el gobierno de Milei.
¿Acaso el peronismo plantea dejar de pagar la deuda externa o romper con el FMI? Ni siquiera garantiza dar marcha atrás con el RIGI o la reforma laboral. Desde la reunión de Cristina Fernández de Kirchner con Miguel Ángel Pichetto hasta la de Axel Kicillof con el ex PRO Emilio Monzó o los gobernadores radicales, solo buscan canalizar electoralmente la bronca contra Milei para alcanzar otro gobierno patronal más. Uno que, tal como confesó la semana pasada Aníbal Fernández, “no va a modificar nada” de lo que hizo Milei.
Nosotros, en cambio, desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad, estamos claramente parados en otra vereda. Nuestro planteo es clarísimo: ¡Milei no va más! La izquierda puede y tiene que gobernar.
Desde ahí afirmamos que sólo el FIT Unidad tiene un programa obrero y popular que puede resolver las necesidades más urgentes: salarios y jubilaciones dignas, empleo genuino y plata para salud, educación y vivienda. Solo el Frente de Izquierda Unidad está, sin fisuras, con el movimiento de mujeres y disidencias, apoyando y siendo parte del movimiento de #NiUnaMenos y de todas y cada una de las reivindicaciones feministas.
Ese es el motivo por el que se verifica un crecimiento de la simpatía hacia la figura de Myriam Bregman y el FIT Unidad, a quienes se les reconoce estar en todas las luchas, ser opositores irreconciliables de la ultraderecha de Milei y, a la vez, tener un programa alternativo a la motosierra y a los ya fracasados partidos patronales opositores.
Tenemos un gran desafío y, a la vez, una gran responsabilidad. Por eso te invitamos a participar y ayudar a construir comités unitarios en apoyo a Myriam Bregman, para fortalecer al FIT Unidad y pelear por un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora. Desde Izquierda Socialista te invitamos a ser parte de ellos y a ayudarnos a ponerlos en pie.

Escribe José Castillo
Mientras Javier Milei sigue rebajando o directamente eliminando impuestos para las grandes empresas, el FMI exige aumentarlos para el pueblo trabajador. Piden subir el monto del monotributo y extender el alcance del impuesto a las ganancias sobre los salarios.
La estructura tributaria argentina es terriblemente regresiva: desde siempre pagan más los sectores populares que los ricos y las grandes empresas. El impuesto que más impacto tiene y que más recauda es el IVA, que pega de lleno sobre el consumo popular, encareciendo en un 21% cada artículo de primera necesidad que se compra.
Encima, un sector de la clase trabajadora es alcanzado por un impuesto a “las ganancias” que, haciendo caso omiso de que el salario no es ganancia, descuenta un monto mensual a todo aquel que tiene un ingreso apenas un poco por encima de la canasta familiar.
Del otro lado, las grandes empresas tienen montones de mecanismos para evadir o reducir al mínimo sus impuestos, ya sea el impuesto a las ganancias de las empresas o el impuesto a la riqueza, conocido como “bienes personales”. Ni que hablar cuando ampliamos el panorama a los impuestos provinciales: cualquier persona debe pagar altos montos en concepto de impuesto inmobiliario por su vivienda, mientras los ricos abonan monedas por los campos que poseen o los inmuebles en los que construyeron sus empresas.
El gobierno de Milei profundizó todo esto. Casi todos los meses anuncia nuevos privilegios impositivos para los ricos: los exime de pagar contribuciones a los bienes de lujo, reduce las alícuotas de ganancias, como sucedió con el RIGI y como ahora quiere ampliar con el Super RIGI, y anuncia nuevas reducciones de retenciones a los pulpos exportadores. Ni que hablar de la reforma laboral esclavista, que exime o reduce aportes patronales e indemnizaciones por despido.
Las nuevas exigencias del FMI
El Fondo Monetario es insaciable. Ya no le basta con el feroz ajuste exigido y cumplido por el gobierno de Milei. Ahora va por más. En su último informe, el mismo en el que aprueba las cuentas de Argentina del último año, agrega un largo listado de nuevas exigencias. Allí incluye continuar con la baja del gasto público, pero además suma dos reformas que llama “estructurales”: la jubilatoria y la fiscal.
Sobre la reforma jubilatoria, su planteo es que se ponga en marcha antes del fin del mandato de Milei, es decir, a más tardar el año próximo. Incluye aumento de la edad jubilatoria, una reducción aún mayor de los haberes y la eliminación de regímenes especiales, como el docente, todo en el camino de una privatización del sistema, como ya conocimos en el pasado con las tristemente célebres AFJP.
El otro tema es la reforma fiscal. El FMI busca que el gobierno recaude más para garantizar los pagos de deuda. No dice una palabra sobre todos los impuestos que se dejarán de cobrar por exenciones a las empresas o a los multimillonarios, tal como citamos más arriba. Su planteo es aumentar la presión impositiva sobre el pueblo trabajador.
Para eso, plantea que se debe “ampliar la base” del impuesto a las ganancias. Traducido: que cada vez más trabajadoras y trabajadores sean alcanzados por ese impuesto, que se cobra con descuentos mensuales sobre el salario.
Por otro lado, exige incrementar el monotributo hasta que se iguale con el “régimen general”. En concreto, esto significa un aumento astronómico de lo que millones pagan mensualmente por estar tercerizados. Será un hachazo a los ya paupérrimos ingresos de las grandes mayorías.
¿Cuál es la salida frente a la motosierra permanente?
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad lo dijimos una y mil veces: la deuda externa es impagable. Por eso, el ajuste para cumplir con los vencimientos se torna, indefectiblemente, infinito. No hay salida si no dejamos, de una vez por todas, de pagar esta deuda ilegal, inmoral, ilegítima y fraudulenta, que nos viene desangrando desde hace décadas. Y tampoco habrá salida si no rompemos con “la policía del endeudamiento”: el Fondo Monetario Internacional.
A su vez, estas nuevas exigencias del Fondo sacaron a la luz la injusticia absoluta del sistema impositivo argentino, que tanto Milei como el FMI quieren profundizar todavía más. Hay que hacer exactamente lo contrario: eliminar el IVA a todos los productos de la canasta familiar y terminar con el infame impuesto al salario, reemplazándolos por fuertes impuestos a los ricos y a las superganancias.
A la vez, hay que derogar el RIGI y oponerse al Super RIGI. De esta manera, los recursos que se obtengan tanto de la suspensión de los pagos de deuda como del cobro de estos impuestos a los ricos y las grandes empresas podrán ser destinados a resolver las necesidades populares más urgentes.

Escribe José Castillo
El gobierno ultraderechista de Javier Milei profundiza el ajuste quitándoles hasta lo último a quienes más lo necesitan. Algunas veces, incluso, son montos menores en términos presupuestarios, pero implican mazazos para la vida cotidiana de los sectores más necesitados y empobrecidos.
Lo ilustraremos con dos ejemplos, ambos de estos últimos días. Primero: se votó en el Congreso, a iniciativa del gobierno y, como siempre, con la complicidad de sus “aliados”, la derogación de la categoría de “zona fría” para importantes regiones del país.
Expliquemos de qué se trata: son áreas que, por tener climas más rigurosos en invierno, necesitan consumir más gas. Al ser ubicadas como “zonas frías”, sus pobladores recibían un subsidio en sus boletas que les permitía no tener que pagar montos astronómicos.
Eso fue lo que se derogó para casi todo el país, con excepción de la Patagonia. Un mazazo al bolsillo de centenares de miles de familias, que lo sentirán cuando reciban sus boletas de gas en los próximos meses.
El gobierno de Milei también avanzó quitándoles el subsidio a las empresas de transporte de larga distancia, que permitía a las personas con discapacidad viajar gratuitamente. En muchísimos casos, se trata de personas que, desde el interior, deben viajar a las grandes ciudades para realizar tratamientos médicos.
Por su condición, en la mayoría de los casos deben viajar acompañadas. Quitarles el subsidio implica poner a muchas de ellas ante la realidad de ya no poder viajar, con todas las consecuencias que eso trae.
El gobierno dice que “no sacó la gratuidad de los pasajes, sino que ahora quedan a discreción de las empresas de transporte”. ¿Qué nos parece que van a hacer esas empresas? La medida no solo es cruel, sino que está acompañada de un cinismo extremo en su argumentación.
Esto es el gobierno de La Libertad Avanza: un constante lanzamiento de políticas de privilegio a favor de los ricos y las grandes empresas, mientras ejecuta una crueldad suprema sobre el pueblo trabajador. Razón de más para volver a decir que Milei no va más.
Escribe Atilio Salusso
Leal
Facundo Leal fue detenido. Se trata del extitular de Arsat, la empresa satelital estatal, y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos. En su casa de Palermo encontraron 650 mil dólares, pesos uruguayos, mexicanos, colombianos, reales, euros, chelines tanzanos, cocaína y distintas drogas sintéticas. También hallaron otro 1.8 millón en una de sus siete propiedades en Mendoza, además de una balanza, bolsitas Ziploc, cucharas y un vapeador. Un personaje de “carrera”: fue funcionario de Alberto Fernández y se mantuvo con Javier Milei.
El Profe
Así llama Javier Milei al exdiputado José Luis Espert, caído en desgracia tras reconocer que el narco Fred Machado lo financió con 200 mil dólares. Ahora se volvió a hundir. Declararon nueve testigos que afirmaron haberle transferido montos millonarios. Uno de ellos, trabajador de Pedidos Ya, relató que le cambiaba dólares o pesos yendo en bici a la calle Florida. Una de las operaciones fue hecha por María Pía Novelli, hermana de Mauricio Novelli, el empresario clave en el caso $LIBRA, que involucra a Milei y a toda su banda.
Tomate
El kilo de tomates cuesta en Estados Unidos 15 mil pesos argentinos, mientras que el cherry llega a 23 mil pesos. En la cultura estadounidense, los tomates son claves en hamburguesas, comidas rápidas y alta cocina. Pero la culpa no es del tomate, sino de Donald Trump y sus famosos aranceles a México, de donde proviene buena parte del alimento, lo que provocó la estampida de precios. Otra suba que genera mal humor es la del café, que aumentó un 18%. Una bebida que en Estados Unidos te dan incluso antes del saludo. “Algo tan básico se está convirtiendo en una decisión financiera importante para muchas familias”, dijo un chef neoyorquino. A esto se suma la suba del combustible por la guerra imperialista contra Irán, lo que explica la caída en picada del ultraderechista Trump.
¿Loco?
Donald Trump habló por teléfono con Benjamin Netanyahu, ofuscado por sus bombardeos contra El Líbano. “Estás completamente loco. Estarías en prisión si no fuera por mí. Todo el mundo te odia ahora. Todo el mundo odia a Israel por esto. ¿Qué carajo estás haciendo?”. No están locos: son fachos probados que están en problemas. Incluso se les filtran estos mensajes. Por eso son repudiados por los pueblos del mundo. Enhorabuena.