Jun 23, 2021 Last Updated 8:39 AM, Jun 23, 2021

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada bonaerense (m.c.) por Izquierda Socialista / FIT Unidad

El diputado nacional peronista del Frente de Todos Facundo Moyano compartió una imagen en su cuenta de Twitter para difundir un encuentro entre referentes de diferentes áreas gremiales menores de 55 años para trabajar, según posteó el diputado, sobre tres objetivos fundamentales: el futuro del trabajo, la democracia sindical y la perspectiva de género en los sindicatos. La foto que utilizó Moyano para ilustrar la reunión fue contundente: diecisiete varones, ninguna mujer, travesti ni trans. Por su parte, la secretaria de Legal y Técnica de la Presidencia, Vilma Ibarra, le respondió también en su cuenta de Twitter: “No se puede discutir futuro del trabajo, ni democratización sindical, ni perspectiva de género en los sindicatos sin nosotras. Las mujeres somos parte de la fuerza laboral, de la creación de riqueza y de la producción”. Sin embargo, la frase de la funcionaria es más del doble discurso del gobierno, que dice una cosa pero, en la práctica, hace lo opuesto.

La imagen se contrapone con otra foto tomada a la misma hora pero en otro canal. Es de los talleres organizados por el cuerpo de delegados del Ferrocarril Sarmiento, de la Unión Ferroviaria, junto a la agrupación Mujer Bonita es la que Lucha, coordinada por nuestra compañera Mónica Schlotthauer, actual diputada nacional por Izquierda Socialista/FIT Unidad. En esos talleres debatían sobre la violencia de género laboral tanto ferroviarias como ferroviarios. Fueron organizados desde la base y estuvieron a cargo de Malena Lenta, dirigente de la agrupación de mujeres Isadora y de Izquierda Socialista. Se abordaron temas sobre la violencia de género en el ámbito laboral y sindical, así como el desgaste de las trabajadoras, agobiadas por la sobrecarga del trabajo de cuidado en pandemia y porque se les niega la licencia para cuidar a sus hijes. Sin dudas, esta es la manera de trabajar en los sindicatos, la perspectiva de género junto a la pelea por la incorporación de más mujeres en los puestos mejor pagos y personas trans para garantizar el cupo, pero no con contratos precarios sino con igualdad de condiciones que el resto de la planta laboral.

Por eso, la respuesta de Vilma Ibarra roza la hipocresía. Podemos coincidir en que “las mujeres somos parte de la fuerza laboral, de la creación de riqueza y de la producción”, pero combatimos que las mujeres cobren de conjunto menos que los varones y que haya ramas de la economía completamente feminizadas ligadas a la división sexual del trabajo. El gobierno de Alberto Fernández es el responsable de que en las áreas de salud, educación y limpieza, en donde la mayoría son mujeres, los sueldos estén por debajo de la línea de pobreza, o que en las paritarias los burócratas sindicales como Moyano arreglen aumentos de salarios por debajo de la inflación.

Desde Isadora e Izquierda Socialista somos parte de las luchas de las trabajadoras por conquistar mejores condiciones laborales y más espacios de participación para las mujeres, pero no como decorado para una foto, sino para mejorar la vida del conjunto de la clase trabajadora. Eso solo se podrá lograr con cambios de fondo, como los que proponemos desde el Frente de Izquierda Unidad, que partan de dejar de pagar la deuda externa y que todo ese dinero se destine a mejorar las condiciones de vida de las mujeres, empezando por un aumento de salarios de emergencia, que nadie gane menos que los 99.930 pesos que estableció el último informe del Indec (31/5/2021) para la canasta familiar. Y que se terminen las condiciones precarias de contratación por parte del Estado, principal empleador con contratos basura en los que se quitan conquistas históricas como el aguinaldo, las vacaciones pagas y las licencias igualitarias para acompañar la crianza de les hijes. Sin estas medidas urgentes el Frente de Todos no puede hablar de perspectiva de género.

 

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada bonaerense (m.c.) Izquierda Socialista / FIT Unidad

El proyecto establece que el Estado nacional debe reservar 1% de su planta laboral a personas travestis, transexuales y transgénero. Desde las bancas de Izquierda Socialista/FIT Unidad acompañamos la iniciativa por ser una demanda histórica del colectivo, que nunca abandonó la movilización, pero sin dejar de alertar sobre posibles maniobras.

La exigencia de trabajo formal, estable y con un sueldo digno es uno de los reclamos históricos del colectivo travesti-trans-no binarie en nuestro país. Por eso en cada una de las movilizaciones protagonizadas por la comunidad siempre se levanta la consigna “cupo e inclusión laboral travesti-trans”. Las travestis y personas trans sufren la violencia del sistema capitalista y patriarcal que las rechaza, condena y somete a discriminación y violencia constantes, por identificarse con un género diferente del asignado al nacer.
Así, muches no son reconocides por su familia, son echades de sus casas a corta edad, y también se les expulsa de las escuelas, se ven obligades a buscar trabajos no registrados y muy precarios, changas, o bien entran al circuito de la prostitución con todas las violencias que ello conlleva. El acceso a la salud también resulta transexcluyente, allí reciben todo tipo de maltratos y hasta se les niega atención básica. Sin estudios, sin trabajo y sin salud, hoy la expectativa de vida de travestis y trans en la Argentina es de entre 35 y 40 años, considerándose sobrevivientes a quienes logran superar esa edad.
Un informe, del 19 de junio de 2020, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) señala que durante la pandemia aumentó el hostigamiento policial hacia la población travesti y trans, con denuncias de detenciones por “violación de cuarentena”. Junto a esto, en las cárceles de la provincia de Buenos Aires, 71% de las travestis y mujeres trans no tienen condena y, a pesar de esa irregularidad en este contexto, no accedieron a una prisión domiciliaria.

¿Cuáles son las alertas que señaló la diputada Mónica Schlotthauer en la sesión?

La diputada de Izquierda Socialista, en su intervención, enfatizó sobre la situación de violencia que sufren las personas de la comunidad travestis-trans y denunció que, en la provincia de Buenos Aires, la ley de cupo laboral travesti trans sancionada en 2015 tardó cuatro años en reglamentarse y al día de hoy solo se aplica en la mitad de los municipios. En ese marco, también señaló que Tehuel, joven trans del conurbano bonaerense, lleva tres meses desaparecido luego de salir por una oferta laboral turbia y en condiciones poco claras y seguras, situación de riesgo en la que se ve el colectivo a diario.

También advirtió que esta ley permite el ingreso a la planta laboral del Estado a través de contratos basura, tal como sucede ya con el decreto 721/2020, donde los puestos ocupados son por un año, sin garantizarse la efectividad y con remuneraciones más bajas. Así es el caso de la compañera trans Mia, que ingresó al ferrocarril Sarmiento hace unas semanas. Ella entra a trabajar como parte del cupo laboral, pero con un sueldo de solo el 60% del valor que le corresponde según el convenio colectivo de trabajo y sin garantías de continuidad, ya que su contrato es solo por un año. De esta manera, el Estado ostenta un gran porcentaje de precarizades, lo cual desde ningún punto de vista garantiza la estabilidad laboral y económica necesaria para travestis, trans y no binaries.

Por eso será tarea de las disidencias, y del movimiento feminista en su conjunto, seguir peleando para conquistar la ley en el Senado y luego ir por su real implementación. Y allí nos encontraremos, como siempre, en las calles.

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada bonaerense (m.c.) Izquierda Socialista / FIT Unidad

El colectivo de Periodistas Argentinas lo presentó junto a un informe en el que se denuncia la vulnerabilidad de derechos y la precarización laboral que sufren las periodistas que trabajan en medios privados y estatales. Situación que se agravó con la pandemia y los más de 4.500 despidos.

En la Ley se establece además del cupo laboral travesti-trans para los medios estatales una serie de requisitos que deben cumplir los mismos para fomentar la equidad entre los géneros. Por ejemplo, capacitaciones de comunicación igualitaria y no discriminatoria; acciones para apoyar la distribución equitativa de las tareas de cuidado como licencias igualitarias; salas de lactancia y/o de centros de cuidado infantil; promoción del uso de lenguaje inclusivo; protocolos para la prevención de la violencia laboral y de género, entre otros.

Desde las bancas de Izquierda Socialista/FIT Unidad acompañamos el proyecto pero alertando sobre la futura reglamentación de la misma. Y a la vez, denunciamos que según los datos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) el 94% de las periodistas free lance cobran por debajo de la línea de pobreza (31.908,33 pesos) establecida por el Indec.

 “Fotógrafo y Militante no siempre en ese orden” así se definía Nico Avelluto en su cuenta de Instagram. Allí nos dejó su obra y su mirada de cada una de las luchas en las que participó/fotografió sobre todo en la pelea por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito como integrante de la Campaña. Murió demasiado joven, a sus 28 años. Sin dudas, lo vamos a extrañar.

Próximamente, estará disponible la edición especial de la revista Correspondencia Internacional N° 47 con centro en la lucha de las mujeres que enfrentan la pandemia y la crisis capitalista en todo el mundo. Con notas realizadas por compañeras desde Turquía, el Estado Español, México, Panamá, Chile, Brasil entre otros. Con una entrevista exclusiva a Budoor Hassan, activista feminista palestina y a la docente colombiana, Diana Díaz quien relata sobre el rol de las mujeres en la lucha contra Duque. Costo 200 pesos.

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