Escriben Federico Igarzábal y Fabiana Chávez, secretarios electos por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los días 10, 11 y 12 de junio se realizaron las elecciones del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (CeUNM). Con una campaña a pulmón, independiente del rectorado y de los partidos patronales, el Frente Independiente de Lucha Estudiantil (FILE), junto al Frente de Izquierda Unidad, obtuvo 514 votos y se consolidó como segunda fuerza.
Los resultados dejaron en primer lugar a Primera Generación/JUP/Rectorado, con el 58,13%. En segundo lugar quedó FILE/FIT-U, MST, Izquierda Socialista e independientes, con el 27,87%. En tercer lugar se ubicó Fedunm/PJ/Mariel Fernández, con el 13,3%.
Con este resultado, FILE/FIT-U ingresamos al Centro de Estudiantes como primera minoría y conquistamos tres Secretarías de Trabajo. Una quedará para el MST y las otras dos serán rotadas desde Izquierda Socialista. Además, la izquierda ganó la representación de Trabajo Social y de Abogacía, con más del 50% en ambas carreras.
La elección también marcó un retroceso de Fedunm/PJ Municipal, que no alcanzó el piso para ingresar como minoría. Su desempeño quedó atravesado por la disputa entre la intendenta y el rectorado por el predio usurpado de la secundaria politécnica Espunm.
El resultado expresa un avance del Frente de Izquierda Unidad en la UNM. Desde FILE y el FIT-U agradecemos a las y los estudiantes que acompañaron y votaron a la izquierda para el CeUNM.
Seguiremos impulsando la lucha contra el ajuste, el Sacau y por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Y llamamos a exigir asamblea y plan de lucha para derrotar, en unidad con las y los trabajadores, el ajuste de Milei y sus cómplices.

Escribe Mercedes de Mendieta, docente UBA y diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
A la Marcha Federal le siguieron los nuevos paros docentes y no docentes y la toma de los colegios preuniversitarios de la UBA, Nacional Buenos Aires y Carlos Pellegrini. El camino es continuar y profundizar la movilización. Mientras tanto, sin ningún mandato de nadie, los rectores del CIN buscan “negociar” con el gobierno.
La masividad de la cuarta Marcha Federal Universitaria fortaleció la lucha contra el gobierno de Javier Milei por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la pelea continúa. La docencia universitaria paró masivamente del 26 al 30 de mayo, convocada por las federaciones de Conadu Histórica y Conadu. En la misma semana, Fatun llevó adelante un paro nacional de 24 horas. Tenemos que seguir este camino: el de los paros masivos y la organización hasta que se aplique la ley, porque se le puede torcer el brazo al gobierno ultraderechista. No podemos aceptar migajas como busca el gobierno negociar con los rectores y las conducciones sindicales.
El paro docente fue acompañado por las tomas estudiantiles de los colegios Nacional Buenos Aires y Carlos Pellegrini, que tuvieron un importante impacto y mostraron a una juventud que lucha en defensa de la educación pública. Es que allí la situación es crítica: las y los docentes cobran un 30% menos que los ya miserables sueldos de la docencia de nivel medio de CABA y, desde que asumió el facho de Milei, renunciaron 260 personas a sus cargos.
En la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA se mantiene un paro indeterminado desde el 16 de marzo, que compromete el cuatrimestre de algunas materias y carreras, como Ciencias de la Computación. Es una huelga que tiene como protagonistas tanto a las y los trabajadores como a estudiantes, ante el ataque al Conicet y a la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SCyT), que profundiza día a día el cientificidio. En esa facultad ya renunciaron 438 docentes e investigadores.
Desde el punto vista judicial, dos fallos obligan al gobierno a cumplir con la ley, frente a lo que Milei presentó un recurso extraordinario a la Corte Suprema para suspenderla que, procedimentalmente, no tiene plazo para expedirse. Táctica con la que busca dilatar la aplicación y conseguir un acuerdo por arriba para cerrar el conflicto.
En este contexto, funcionarios del gobierno y representantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) comenzaron a negociar a espaldas de docentes, no docentes y estudiantes, para llegar a “un acuerdo razonable”. Desde el CIN dijeron: “Vamos a escuchar toda propuesta razonable que empiece realmente a recomponer la situación y que empiece a cumplir lo que la ley establece” (Página 12) y que “los sindicatos docentes y no docentes universitarios conocen la oferta y estarían dispuestos a firmar un acuerdo” (La Nación, 02/06/26). Pero, ¿Cuál es la propuesta “razonable” del gobierno? La oferta del Subsecretario de Políticas Universitarias es un aumento salarial del 24%, ¡Menos de la mitad de lo que deberían pagar por ley!
Encima, en la reunión que se hizo entre los funcionarios de Milei y los rectores del CIN, los primeros exigieron que previo a cualquier acuerdo, los rectores retiren la demanda legal de cumplimiento de la Ley de Financiamiento. Una auténtica provocación que cortó, por ahora, las negociaciones.
Somos claros: no podemos confiar en los rectores ni en las conducciones de las federaciones. No se trata de “negociar” o “llegar a un acuerdo razonable” con un gobierno que está en la completa ilegalidad y quiere destruir la educación pública.
Tenemos que seguir profundizando el plan de lucha, porque tenemos el apoyo social para ganar y lograr que se aplique la ley tal cual fue votada cuatro veces. Exigimos el 52% de recomposición salarial que nos deben para las y los trabajadores universitarios, la actualización de las becas estudiantiles y el presupuesto para el funcionamiento de las universidades y los hospitales.
La universidad pública no se vende, se defiende. Ni un paso atrás.

Escribe Pilar Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA)
Ante el incumplimiento de la Ley del Presupuesto Universitario las y los secundarios preuniversitarios de la UBA ocupan sus colegios en apoyo a los docentes. Luego de la masiva cuarta Marcha Federal Educativa, el gobierno sigue negándose a cumplir la ley de Financiamiento Universitario y la Corte Suprema continúa dilatando su fallo. Por eso fueron muy importantes las tomas de los secundarios preuniversitarios de la UBA, el Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini.
Estas ocupaciones estudiantiles en completo apoyo a sus docentes muestran que es necesario profundizar las medidas de lucha para dar visibilización de que el conflicto universitario continúa. Al mismo tiempo que sirven para apuntalar la unidad con otras luchas, como fue la de la Escuela Nacional de Cine (Enerc) la semana pasada, que también están ocupando su escuela en apoyo a sus docentes que tampoco cuenta con presupuesto por el ajuste del gobierno al Incaa.
Tenemos que denunciar el rol del CIN (que otra vez está negociando con el gobierno recibir algunas migajas a cambio de entregar la lucha) y exigirles a las conducciones mayoritarias del movimiento estudiantil que salgan del inmovilismo. Es que luego de la Marcha Federal las conducciones burocráticas estudiantiles en manos de la Franja Morada y el peronismo no convocaron a seguir el plan de lucha, otra vez planchando el conflicto.
Por eso, las ocupaciones de las y los secundarios marcan el camino del rol que tenemos que tener en este conflicto. El movimiento estudiantil universitario, por su parte, tiene que desbordar a las conducciones burocráticas y profundizar el plan de lucha. Activando al movimiento estudiantil independiente en asambleas interclaustros e interfacultades que unifiquen con docentes y no docentes y coordinen entre diferentes universidades. La manera de conquistar el presupuesto es en unidad con las luchas y en la calle como conquistamos su aprobación.
El martes 12 una multitud volvió a colmar Plaza de Mayo y las plazas de todo el país, con una convocatoria de más de un millón de personas y movilizaciones muy importantes en distintas provincias. La jornada demostró que la defensa de la universidad pública y gratuita sigue siendo una de las principales peleas contra el gobierno de Javier Milei, que ha demostrado reiteradamente que tiene una política concreta de desfinanciamiento universitario.
La marcha se realizó a pocos días de cumplirse 200 días de la votación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo veto Milei no logró imponer y que, sin embargo, continúa incumpliendo, profundizando la crisis presupuestaria. Antes de la marcha, en un acto de absoluta provocación, el gobierno recortó otros 2,5 billones de pesos a las universidades del presupuesto que el propio oficialismo había votado para este año. Una política coherente con las exigencias del FMI, que deja en evidencia el plan de seguir pagando la deuda externa a costa de la educación, la salud y del superajuste sobre las y los trabajadores.
Pero las manifestaciones demostraron en las calles que ese plan no pasará. No solo expresó la fuerza de la comunidad universitaria, sino también el hartazgo de amplios sectores de la clase trabajadora frente a la motosierra y la corrupción de este gobierno de ultraderecha.
Por eso es fundamental discutir cómo darle continuidad a esta pelea. La cuarta Marcha Federal tiene que continuar con un verdadero plan de lucha.
La fuerza de la movilización no puede ser utilizada como herramienta de negociación del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) con el gobierno. Tampoco la estrategia puede reducirse a esperar que la Justicia vuelva a fallar a favor de la ley ni a negociar una nueva como viene sugiriendo el vicerrector de la UBA y líder de la UCR, Emiliano Yacobitti. No podemos permitir que vuelva a suceder lo mismo que después de las tres marchas federales anteriores, cuando el conflicto se fue dilatando por responsabilidad de las conducciones burocráticas, mientras el superajuste siguió descargándose sobre los salarios docentes y no docentes y sobre las y los estudiantes.
Es necesario profundizar la unidad entre estudiantes, docentes y no docentes, y organizar un plan de lucha nacional en defensa de las universidades públicas, articulado con las demás luchas en curso. Para eso hacen falta asambleas en todas las universidades y comenzar a coordinar instancias interfacultades y espacios de organización comunes. También hay que exigirle a las conducciones de la mesa sindical y de la Federación Universitaria Argentina (FUA) que convoquen y se pongan a la cabeza de la pelea.

Escribe Pilar Barbás, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina.
En la nota titulada Debate. Subirse al palco de Yacobitti y las autoridades es bajarse de la independencia política, lamentablemente el primer balance que hace En Clave Roja-PTS de la masiva cuarta marcha federal es una campaña falsa contra varias agrupaciones de izquierda que participamos del acto central de la movilización. Enmarcada en los debates más generales que venimos desarrollando con el PTS, consideramos que su campaña está equivocada en varios puntos.
Antes de empezar a responder las calumnias del PTS, precisemos algo que saben y ocultan, y es que quienes estuvimos en el acto no lo hicimos fruto de ninguna negociación ni acuerdo político con la burocracia estudiantil y los rectores, sino que lo hicimos ocupando el lugar que nos ganamos por los espacios conquistados en la Federación Universitaria Argentina. Ya quisieran Yacobitti, la Franja Morada, y la Juventud Universitaria Peronista (JUP) que ante los millones que vieron la movilización la representación del movimiento estudiantil quede reducida a sus agrupaciones. Pero no, por nuestra intervención en los centros de estudiantes de todo el país le arrebatamos esa representación a esa burocracia estudiantil y desde la Juventud de Izquierda Socialista (JIS) no tenemos pensado regalársela.
En segundo lugar, consideramos que la cuarta Marcha Universitaria fue un triunfo de la política de presión y exigencia que venimos desarrollando los sectores combativos contra el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las conducciones burocráticas de la mesa sindical y la Federación Universitaria Argentina.
(FUA). En estos dos años de conflicto, Yacobitti y el CIN jugaron un rol cómplice de este gobierno, negociando por detrás y amenazando con descontar el sueldo a les docentes que paran, cosa que denunciamos constantemente desde la JIS junto a nuestres compañeres docentes y nodocentes. Pero el rol de la izquierda ante un gobierno de ultraderecha no se puede reducir a una actitud de aislamiento autoproclamatorio.
Nuestra política, que quedó demostrada en la masiva convocatoria del 12, es que hay que impulsar la unidad de acción en las calles contra el desfinanciamiento de la universidad, al mismo tiempo que se disputa la orientación política en cada espacio de intervención. Esto no significa perder la independencia política, tal como señala erróneamente En ClaveRoja-PTS. Hacer semejante afirmación resulta un completo ridículo poniéndola en el contexto de que en todo el país (salvo donde su divisionismo lo impide) llevamos adelante tanto listas como intervenciones en común junto a la Juventud del PTS enfrentando (justamente) a los rectores y sus agrupaciones.
Señalan que “no se puede hablar de independencia política y al mismo tiempo aparecer subordinados a un acto armado por el CIN, la FUA y las burocracias sindicales”. Continuando con su misma línea argumental, preguntamos fraternalmente ¿la izquierda no tenía que haber participado de la marcha entonces? Mismo argumento esgrimieron en el 50° Aniversario del 24 de Marzo, en el cual realizaron un acto marginal, dándole la espalda a miles que se movilizaron contra el negacionismo de Milei.
Desde la JIS, en nuestras intervenciones en cada uno de los lugares de estudio, dejamos en claro la delimitación que tenemos de los rectores, es por eso que exigimos e incitamos a profundizar el plan de lucha y desbordar a las direcciones traidoras en unidad. En lugar de pensar una perspectiva de conjunto para pelear como un polo independiente para conducir al movimiento estudiantil, el primer balance que saca En Clave Roja-PTS tras una movilización histórica es una nota en contra de las agrupaciones de izquierda, lo que deja en evidencia su política sectaria y autoproclamatoria.
Dos perspectivas de dirección del movimiento estudiantil
“¿Vinimos a administrar el conflicto junto a los rectores o a organizar una fuerza independiente para ganarlo?”, se pregunta al final de su nota En Clave Roja-PTS.
De esta afirmación se desprenden dos conclusiones. En primer lugar se pone en igualdad de condiciones a los sectores combativos de docentes, nodocentes, estudiantes que venimos dando la pelea contra el ajuste a la universidad con las burocracias que le ponen el freno a la lucha desde hace dos años, lo cual representa una grave calumnia.
En segundo lugar, se deja ver que En Clave Roja no da ninguna disputa concreta por una orientación diferente de la FUA de los radicales y peronistas. Esta política no es nada nueva, siempre estuvieron por fuera de todos los procesos de conducción del movimiento estudiantil. Incluso de la FUBA de izquierda y combativa que le arrebató a la Franja Morada la conducción en el 2001 post-argentinazo. En la actualidad, fueron electos representantes en la FUA por el voto de estudiantes que genuinamente les dieron su apoyo para disputar esos espacios. Sin embargo, ni van a las reuniones y cuando van, ni siquiera intervienen. ¿Así piensan postularse como una alternativa de dirección del movimiento estudiantil?
Por nuestro lado desde la JIS, junto a otras agrupaciones de izquierda, tenemos la política contraria. Constantemente damos la disputa en los espacios en los que les estudiantes nos eligieron, como en la FUA y la FUBA donde ponemos a disposición de las luchas nuestras secretarías interviniendo políticamente. Allí denunciamos muy claramente la responsabilidad de Yacobitti y el CIN en la situación de las universidades y peleamos porque profundicen la lucha. Al igual que lo hacemos en cada asamblea y espacio de organización, orientando al movimiento estudiantil. En calidad de representantes de ese movimiento estudiantil es que subimos a ese palco ¿le vamos a regalar la foto de la lucha en defensa de la universidad pública a Yacobitti y demás? Sería mejor defender el espacio de quienes verdaderamente le ponemos el cuerpo a la lucha contra el desfinanciamiento.
Desde la JIS, llamamos a reflexionar sobre las políticas divisionistas de En Clave Roja-PTS, que también se reflejaron en su acto en soledad del 1° de Mayo, y les invitamos a seguir construyendo la unidad de quienes luchamos día a día en defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad, contra la motosierra del ultraderechista de Milei.