Escribe Mariano Barba
Si hubo algo pintoresco, por lo desubicado y obsecuente, fue la presencia del Nuevo Mas (NMAS) en la misa de la CGT el jueves 30. Conmemoraron el 1° de Mayo escuchando a los máximos burócratas sindicales que se enrolaban en la interna del peronismo y se negaban a convocar siquiera a un paro.
Encabezados por Manuela Castiñeira el NMas participó con una columna en el acto, y lo justificó con un posteo diciendo “Ahora marchamos a Plaza de Mayo de manera independiente y exigiendo un paro general activo para derrotar el ajuste y la reforma laboral esclavista de Milei […] hace falta una salida anticapitalista”. Es lamentable que fueran con esta propuesta a la misa de la burocracia, la iglesia y el peronismo. Fueron a un acto donde se debatía lo opuesto de lo que reclamaban, donde la burocracia sindical retó por micrófono a aquellos que reclamaban un paro. La posición política del NMAS y su ubicación en este 1° de Mayo fue muy equivocada, no ayudó en nada a enfrentar a la burocracia sindical ni a fortalecer a la vanguardia que lucha por una nueva dirección combativa y democrática para enfrentar la motosierra del gobierno ultraderechista. Fueron a meterse en la boca del lobo, en vez de enfrentarlo.
Escribe Guido Poletti
El 1° de Mayo se realizó en el camping de Pilar de la Unión Obrera Metalúrgica el denominado “Primer Plenario del Frente de Sindicatos Unidos”. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) nació a principios de este año. La primera reunión se realizó en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica, con 25 gremios participantes. En la segunda, tres semanas después, participaron más de 100. El 1° de Mayo afirmaron haber reunido representantes de 140 gremios. Sus principales referentes son Daniel Yofra, de la Federación de Aceiteros; Abel Furlán, de la UOM; y Rodolfo Aguiar, de ATE. Estos tres dirigentes encabezaron el acto de cierre del evento, al que asistieron mil personas. Otros gremios presentes fueron la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Portuarios, Papeleros, Molineros, Gráficos, Metrodelegados, Curtidores, Visitadores Médicos y la Asociación del Personal Jerárquico del Gas.
Se dio a conocer un documento que plantea “seguir dando pelea en las calles y en todos los espacios que sea necesario para defender el conjunto de las y los trabajadores”. También reivindica el derecho a huelga como “herramienta esencial” para defender los derechos laborales y propone un programa cuyo primer punto reclama “salario digno y distribución de la riqueza”.
En el Encuentro varios dirigentes hablaron repetidamente de lanzar “un plan de lucha” e incluso de ir “construyendo un nuevo paro general”. Evidentemente, algunas compañeras y compañeros asistentes al acto pueden tener expectativas ante estos planteos. ¿Se trata efectivamente de un nuevo agrupamiento sindical dispuesto a encabezar de una vez por todas una pelea a fondo contra la motosierra de Milei?
Lamentablemente, no es así. El Frente de Sindicatos Unidos, más allá de una retórica más confrontativa con el gobierno que la de la cúpula de la CGT, no se postuló en ningún momento como una dirección alternativa de la clase trabajadora. Incluso sus dirigentes afirmaron: “respetamos a los compañeros que dirigen la CGT y queremos llevar ahí todos los debates”.
Cuando se planteó la necesidad de avanzar hacia un nuevo paro general, casi inmediatamente, volvió a imponerse un freno: “veremos cuándo, por ahora tenemos que apoyar la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo”. De este modo, se descartó incluso esa fecha y se postergó cualquier medida.
El Frente de Sindicatos Unidos, más allá de la participación de valiosas compañeras y compañeros, no ofrece la salida que necesita la clase trabajadora. En los propios gremios convocantes, no organiza a sus bases ni convoca a asambleas para debatir plan de lucha alguno. Todo se limita, incluso en eventos como el del 1° de Mayo, a mover “su propia tropa”, en particular a sus delegados.
La realidad es que el FreSU sigue actuando detrás de la inacción de las burocracias de la CGT y las CTA, aunque con un discurso más “combativo”. Esto contrasta con el apoyo a las luchas y la coordinación que impulsa el Plenario del Sindicalismo Combativo.
No podemos dejar de mencionar la otra motivación que envuelve encuentros de este tipo: los reacomodamientos en el peronismo. Es que la mayoría de los dirigentes presentes tienen ese objetivo: intervenir, desde un lugar supuestamente más “combativo”, en la reorganización de un peronismo que, ante el crecimiento de la crisis del gobierno de Javier Milei, debate cómo unificar a sus sectores para proyectarse como alternativa electoral el próximo año.
Desde Izquierda Socialista y el Plenario del Sindicalismo Combativo, creemos que la salida está en apoyar incondicionalmente todas las luchas contra la motosierra de Milei; en coordinarlas para que triunfen. En exigir, sin duda, a la CGT y las CTA el paro general y un plan de lucha. Y también en llevar todos esos debates a la base, haciendo asambleas, sacando pronunciamientos de cuerpos de delegados y activistas. Toda estas acciones siguen pendientes porque hace falta una nueva dirección, combativa y democrática para la clase trabajadora, que desplace definitivamente a la podrida burocracia sindical traidora.
Escribe Olga Ortigoza
En la provincia y en los distritos, el 13 de mayo se realizarán las elecciones del Suteba, el gremio docente con mayor afiliación a nivel provincial.
Luego de 20 años, Roberto Baradel deja la conducción del sindicato provincial. La candidata a secretaria general es María Laura Torre, actual secretaria adjunta, quien conduce junto a Baradel el sindicato.
Desde la oposición combativa a la burocracia se conformó la lista Multicolor, encabezada por María Elisa Salgado, actual secretaria general de Suteba Tigre, y Olga Ortigoza como secretaria de organización. En La Matanza, la lista está encabezada por Romina Del Plá a quien acompaño desde la secretaría adjunta. La Multicolor está integrada por centenares de luchadoras y luchadores docentes.
Desde la Multicolor nos presentamos para enfrentar a la burocracia Celeste, que ha pactado con Axel Kicillof salarios por debajo de la línea de pobreza, ubicando a la docencia entre los peores pagos del país. Además, la Celeste ha sido parte de la implementación de reformas anti educativas en Educación Especial, Secundaria e Inicial. Todas estas medidas están al servicio del ajuste sobre la escuela pública.
Durante estos años, la conducción Celeste-Violeta de Baradel, al igual que la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) a nivel nacional, no enfrentó el ajuste del gobierno ultraderechista. Por el contrario, actuó como correa de transmisión del ajuste para garantizar la gobernabilidad de Kicillof, convirtiendo al sindicato en una extensión del gobierno y llamando a “esperar a 2027” y “votar bien”.
Mientras tanto, se recortan recursos a los sectores más vulnerables. Se eliminó la carne de los comedores escolares, se redujo el pan y se entrega media fruta por estudiante. En la provincia con mayor producción de carne, desde donde se exporta al mundo, el gobierno provincial y los intendentes quitan el plato a las y los pibes. También se anunció la suspensión por 90 días de las cajas de mercadería que se entregaban desde la pandemia. A esto se suma la falta de soluciones a los problemas de infraestructura escolar: con bajas temperaturas, dar clases en edificios sin calefacción y con ventanas o puertas rotas es imposible. Sin embargo, la conducción de Suteba avala la política de garantizar los 190 días de clases en cualquier condición.
Frente a esta situación, la bronca en la docencia crece. No se llega a fin de mes con el salario y recurren al pluriempleo, como Cristian Pereyra, docente de La Matanza asesinado mientras trabajaba como chofer de aplicación. Este descontento se expresó el 21 de abril en un paro masivo convocado por la Multicolor. El paro tuvo como principales reclamos el aumento salarial igual a la canasta familiar, el fin de la sobrecarga laboral, el respeto por las licencias médicas, la defensa de la obra social y el aumento del cupo y del valor de los comedores escolares, además de políticas de cuidado con recursos para abordar la violencia en las escuelas.
Votá a la Multicolor
Vamos por un sindicato independiente de cualquier gobierno de turno, democrático y de lucha. Un sindicato que enfrente el ajuste del gobierno ultraderechista de Javier Milei y de Axel Kicillof.
En las recorridas por las escuelas, la recepción a las candidatas y candidatos de la Multicolor es muy positiva. Se reconoce que somos quienes enfrentamos el ajuste de los gobiernos. Las críticas a la inacción de la conducción Celeste son muy fuertes. Pero no alcanza con la bronca. Para enfrentar las maniobras y el fraude de la burocracia (como la incorporación irregular de votantes, urnas alejadas de las escuelas y una Junta Electoral parcial) es fundamental ir a votar masivamente y anotarse como fiscal para defender los votos.
El desafío es sostener las seccionales Multicolor de Tigre, Marcos Paz y Bahía Blanca, y pelear por otras nuevas. En distritos como La Matanza y Ensenada existen posibilidades de dar pelea por recuperar el sindicato. También se proyecta una buena elección a nivel provincial. Por eso es clave que las y los afiliados participen.
Necesitamos un sindicato que defienda la educación pública y a la docencia frente a estos ataques. Tu voto decide. El 13 de mayo votemos masivamente a la Multicolor.
Escribe Jorge Adaro
En medio de una crisis política que atraviesa el gobierno de Ignacio Torres en Chubut, a raíz de la rebelión docente que recorre la provincia desde hace más de diez días, se fortalece la pelea por la recomposición salarial y contra el ajuste de Javier Milei y Torres.
A esta lucha se han sumado las y los trabajadores estatales y de la salud, con paros y movilizaciones en toda la provincia.
El 23 de abril, la Atech-Ctera convocó a un paro de 24 horas en rechazo al aumento del 1,2% otorgado de manera unilateral por el gobernador. Inmediatamente se dictó la conciliación obligatoria, que fue aceptada por la dirección Celeste y rechazada masivamente por la docencia. Esto generó ese día un alto ausentismo y una movilización autoconvocada. Cabe recordar, además, que existía una tradición de rechazo a las conciliaciones obligatorias por parte del sindicato, que se modificó con el cambio de dirección.
Esta respuesta, que comenzó en Comodoro Rivadavia, Rawson y Trelew, se extendió rápidamente al resto de la provincia. Así, el rechazo se transformó en una virtual rebelión que también alcanzó a otros sectores estatales y de la salud, que reclaman una recomposición salarial inmediata.
La rebelión no es solo una respuesta al plan de ajuste nacional que Torres aplica en la provincia. También expresa el rechazo a la burocracia sindical de la Celeste, que a comienzos de marzo aceptó sin cuestionamientos un aumento del 3%. Esto generó bronca en la base, que consideraba ese incremento insuficiente. Actualmente, la Celeste vuelve a actuar como vocera del gobierno. El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut declaró en una entrevista que la lucha no era viable porque “no hay plata y por lo tanto de nada sirve que se hagan diez días de medidas de fuerza”.
La extensión y la magnitud de la movilización son la mejor respuesta tanto para el gobierno como para la Celeste. El lunes pasado por la noche, el gobierno anunció una nueva propuesta para las y los estatales, y el miércoles hará lo propio con los sindicatos docentes. Esta reapertura de las paritarias es consecuencia directa del paro y la movilización.
Es necesario reforzar la organización de la docencia mediante asambleas que fortalezcan el plan de lucha y permitan conquistar un aumento inmediato de salarios. Al mismo tiempo, es fundamental reiterar la exigencia a la Ctera de convocar de manera urgente a un paro nacional y a un plan de lucha para enfrentar la política de ajuste del FMI, Milei y los gobernadores.
Escribe Adriana Astolfo, secretaria adjunta Adosac Provincial
La docencia de la provincia sigue de pie llevando adelante un plan de lucha para lograr la recomposición salarial. Finalizadas las 72 horas de paro que se llevaron a cabo entre el 28 y 30 de abril, el Congreso de la Adosac votó un nuevo paro de 72 horas desde el miércoles 6 hasta el viernes 8.
De esta manera el conflicto con el gobierno de Claudio Vidal se profundiza, no solo con las y los docentes sino con el conjunto de trabajadoras y trabajadores que integran el Frente Sindical.
Adosac realizó múltiples acciones en el marco del último paro, entre ellas la permanencia en la sede del consejo Provincial de Educación en reclamo al resguardo de los cargos docentes que nuevamente fueron puestos en discusión por el gobierno, mientras ATE hacía lo propio en el Ministerio de Salud.
Como respuesta el gobierno provincial ha aplicado descuentos en los salarios de la docencia cuyo monto varía entre los 300 y 500 mil pesos. Lejos de lograr romper las medidas de fuerza, esto ha generado más bronca y los mandatos de asambleas lo reflejaron en su intención de seguir la pelea.
El 1° de Mayo el Frente sindical organizó un acto por el Día Internacional de las y los Trabajadores donde se dio lectura a un documento unificado elaborado por las organizaciones sindicales participantes donde se expresó con claridad el repudio al ajuste del gobierno nacional y el de Claudio Vidal en la provincia. Se reiteraron los ejes principales de las demandas hacia el gobierno que son la convocatoria urgente a las Mesas Paritarias para lograr una recomposición salarial y cláusula gatillo. Recordemos que este Frente Sindical es el que ha logrado impedir que la Legislatura trate y apruebe el proyecto de Emergencia Económica que necesita el gobierno para profundizar la política de ajuste en la provincia.
La situación de crisis entre las y los trabajadores va creciendo en otras provincias también por eso es necesario un nuevo paro general contra el Plan Motosierra y la coordinación de las luchas docentes por parte de la Ctera con una nueva medida de alcance nacional.