Sep 19, 2021 Last Updated 6:39 PM, Sep 18, 2021

A pocos días de la derrota electoral del peronismo del Frente de Todos en las PASO se ha producido una enorme crisis política en la coalición de gobierno. La vicepresidenta Cristina Fernández emplazó a Alberto Fernández a hacer un cambio de gabinete mientras el presidente respondió mostrándose en un acto público con algunos de los ministros cuestionados. El trasfondo de esta crisis es la enorme derrota electoral del gobierno perdiendo 5 millones de votos.

El Frente de Izquierda Unidad, que en las últimas elecciones se ha colocado como tercera fuerza política nacional de las y los trabajadores, denuncia que en esta crisis no se está discutiendo un cambio de orientación social y política, sino cuotas de poder de una y otra de las fracciones de la coalición gobernante y cambios cosméticos para intentar revertir la derrota hacia las elecciones generales del 14 de noviembre. 

Todas las partes en pugna bregan por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, lo que implicará más ajuste, miseria, dependencia y atraso para el país durante las próximas décadas. En los próximos días con el acuerdo unánime del Frente de Todos, Juntos por el Cambio y hasta Milei y Espert, la Argentina va a hacer un pago por 1.800 millones de dólares al FMI.

Quienes ahora hablan de restituir una suerte de IFE para una pequeña parte de los sectores populares como una medida cosmética electoralista de corto plazo, no sólo no mencionaron la cuestión durante la campaña hacia las PASO sino que fueron quienes votaron un presupuesto de ajuste que bajó el 53% de las partidas sociales. Quienes ahora dicen que "hay que ponerle plata en el bolsillo de la gente" fueron quienes antes del inicio de la pandemia eliminaron la movilidad jubilatoria en un año en el que las jubiladas y jubilados y quienes reciben prestaciones sociales iban a tener un incremento por arriba de la inflación y hay un enorme robo salarial en las paritarias. 

La profundización de la histórica caída de los salarios de los empleados públicos no fue obra de la pandemia, sino una decisión política de este gobierno, avalado por la burocracia de UPCN y ATE. Lo mismo que un salario mínimo de indigencia, aprobado por el conjunto de las alas de la burocracia sindical. Tampoco puede responsabilizarse a la pandemia de la represión con 4000 efectivos bonaerenses con Berni a la cabeza a la lucha por tierra y vivienda en Guernica para construir un country con cancha de golf incluida.

Como hemos dicho en la campaña presidencial del 2019 y a lo largo de esta campaña 2021 totalmente incompatible la recuperación de lo perdido durante el macrismo sin dejar de pagar una deuda externa usurera, ilegítima y fraudulenta diciendo No al FMI, como sostenemos desde la izquierda. 

Frente al embate de la fracción kirchnerista del gobierno y sectores afines expresada en la puesta a disposición de las renuncias de varios ministros y otros altos funcionarios, Alberto Fernández comenzó a recibir apoyos de todos los gobernadores, los mismos que le garantizaron todas y cada una de las leyes de ajuste y entrega al macrismo en el Congreso. Asimismo, recibió el apoyo de la CGT, que es cómplice directa del desplome de los salarios y de la creciente precarización laboral. De la misma manera que parte de los "movimientos sociales" oficialistas, como el Movimiento Evita que, como parte del elenco gubernamental, dejaron las calles cuando el hambre y la pobreza arrecia en todas las barriadas populares. 

El ofrecimiento no desmentido del kirchnerismo a Sergio Massa del cargo de Jefe de Gabinete, y el llamado de Cristina a Guzmán, quien lleva adelante las negociaciones con el FMI, para ratificar que no pone en duda su continuidad, muestran a las claras que no hay planteado ningún giro “progre” ni “nacionalista”. Massa es el mismo que acompañó a Macri en Davos en 2016, jefe de una entonces bancada que le votó las leyes al macrismo y ahora uno de los principales interlocutores del oficialismo con la burguesía financiera de Wall Street.

El Frente de Izquierda Unidad se coloca en consonancia con las organizaciones de trabajadores, sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados antiburocráticos, de autoconvocados, del movimiento piquetero independiente del gobierno, y propone un programa de lucha con una política opuesta por el vértice tanto a las del gobierno y de todas las variantes de la oposición patronal. Y señalamos la necesidad de movilizarse, pero no en defensa del gobierno, sino en apoyo a las luchas y reclamos de los sectores obreros ocupados, del movimiento piquetero independiente, de la juventud precarizada, a favor de las luchas ambientales y de género.

Aumento salarial de emergencia. Que nadie gane menos del costo de una canasta familiar y que los salarios sean indexados mensualmente según el aumento del costo de vida. (100.000 pesos). Basta de despidos. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Reducción de la jornada laboral a seis horas, cinco días, sin reducción salarial, para repartir las horas de trabajo entre ocupados y desocupados. Ocupación de toda fábrica que cierre o despida, seguro al desocupado de 40.000 pesos, plan de obra pública y vivienda para resolver las necesidades urgentes de los barrios. Aumento inmediato de los presupuestos de salud y educación pública.

Decimos claramente que no hay que pagar la deuda externa y desconocer el acuerdo Macri-FMI, volcando esos enormes fondos a salarios, jubilaciones, trabajo, salud y educación. Y junto a este planteo señalamos que es necesario la nacionalización del sistema bancario para evitar la fuga de capitales y poner el ahorro nacional al servicio de los sectores populares. Acabar con el oligopolio privado y crear el monopolio estatal del comercio exterior, para que los exportadores no trasladen los precios internacionales al interior del país. 

Contra el apoyo de la burocracia al gobierno y sus pactos con el Fondo Monetario, planteamos la ruptura de las organizaciones obreras con el gobierno. Por un plan de lucha de todo el movimiento obrero (ocupados y desocupados) para imponer una salida obrera y popular y que esta vez la crisis la paguen los que la provocaron, los capitalistas, grandes empresarios, los banqueros y terratenientes.

En este marco, luego de haber hecho una gran elección en las PASO en todo el país, llamamos a los trabajadores y al pueblo a fortalecer al Frente de Izquierda Unidad, como la única fuerza política independiente frente al gobierno y a las variantes de la oposición patronal y pelear por una salida de los trabajadores a la crisis.

 

FRENTE DE IZQUIERDA Y DE TRABAJADORES  UNIDAD
PTS – PO - Izquierda Socialista - MST

Contactos:
Juan Carlos Giordano: 15-3119-3003 @GiordanoGringo
Mariano Moreno (Prensa de Izquierda Socialista): 1160540129 @PrensaIzquierda


Escribe Mónica Schlotthauer, diputada nacional Provincia de Buenos Aires Izquierda Socialista /FIT Unidad

Las PASO 2021 trajeron novedades. La principal fue la derrota del gobierno que analizamos en otros artículos. Pero la sorpresa la dio el FITU al presentarse como una alternativa frente al desencanto creciente con el gobierno peronista por parte de las y los trabajadores, de las mujeres, de la juventud y de los sectores populares.

Con un perfil de izquierda y unitario, el FIT Unidad conquistó más de un millón de votos quedando como la tercera fuerza electoral a nivel nacional. Mientras que las encuestas previas al 12 de septiembre ignoraban a la izquierda, el resultado final demostró un importante apoyo a nuestras listas por parte de sectores decepcionados con un gobierno peronista que no dejó de aplicar ajustes ni aún en medio de la pandemia. Esta importante votación, la mayor desde la formación del FIT hace 10 años, es un gran paso para consolidar una alternativa clasista y socialista frente a los partidos patronales.

Demostrando un corrimiento electoral a la izquierda por parte de una franja del electorado, el FIT Unidad hizo una gran elección en todo el país. El destaque fue para Jujuy, con 23,31%, pero también nos fue bien en Provincia de Buenos Aires con 5,22% y en CABA con 6,23% y superamos elecciones anteriores en casi todos los distritos. En Córdoba conquistamos el 4,32% de los votos; en Chubut 9,41 %; en Santa Cruz 7.85%, Neuquén el 7,9% y en San Juan el 6,9%. Son números que nos fortalecen para dar la pelea contra el ajuste y la miseria y nos colocan en inmejorable situación para seguir en el Congreso y acrecentar bancas obreras y socialistas.

Conquistamos muchos de los votos descontentos con el gobierno. No es casual. Capitalizamos una parte importante del voto que expresó la bronca de las y los trabajadoras que votaban al peronismo porque supimos estar junto a ellos en sus luchas por salario, contra la desocupación, por los derechos de las mujeres y la juventud, por el acceso a la vivienda, contra la megaminería y en defensa del ambiente, contra el saqueo y el FMI. Es un voto que reconoce a los que nos posicionamos del lado del pueblo pobre y trabajador y nos impulsa a continuar dando esa pelea en las calles y desde las bancas que podamos conquistar.

Avanzamos en Provincia de Buenos Aires y CABA

En la provincia de Buenos Aires, un bastión histórico del peronismo, la izquierda creció. Ampliamos nuestra votación en la mayoría de los municipios. Quedamos como la tercera fuerza superando a Randazzo y al ultraderechista Espert, a quienes las encuestas posicionaban por encima nuestro. Obtuvimos para diputados nacionales 7,6% en Merlo; 7,49% en Matanza; 7,3% en Moreno; 6% en Morón; 6% en Malvinas; más de 7% en Presidente Perón, donde aconteció la ocupación de Guernica. Justamente, en las barriadas obreras y más castigadas por las políticas del gobierno, el FIT Unidad amplió su votación. Con estos números y el esfuerzo de nuestra militancia estamos en condiciones de renovar nuestras bancas nacionales y elegir legisladores provinciales.

En CABA, el Frente de Izquierda obtuvo la mayor elección en una PASO. La lista 1 A Unidad de la Izquierda, encabezada por Myriam Bregman del PTS, con la participación de referentes de Izquierda Socialista y el PO, obtuvo el 6,2% de los votos. Merecen un destaque las Comunas 3, 15 y 5, donde obtuvimos 7%, 8% y 7,7% respectivamente. En parte, son índices relacionados con nuestra participación junto a los docentes y a los trabajadores de la salud que enfrentaron al gobierno de Juntos encabezado por Horacio Rodriguez Larreta y al de los Fernández del Frente de Todos y sus políticas en relación a la salud pública. Esta situación demuestra que está colocada la posibilidad de disputar una banca al Congreso Nacional y cargos legislativos por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Consolidar y ampliar nuestra votación

Necesitamos consolidar y ampliar nuestra votación de cara a las elecciones del 14 de noviembre. Hicimos una gran elección, pero tenemos condiciones de pelear para avanzar en la conquista de bancas en CABA, Provincia de Buenos Aires o Jujuy, entre otras. Quedó claro que la izquierda que se une con un programa alternativo es un polo atractivo para sectores del pueblo trabajador. Con Nicolás Del Caño y Myriam Bregman (PTS); Juan Carlos Giordano y Mercedes Trimarchi (Izquierda Socialista); Romina Del Plá y Gabriel Solano (PO) junto con los compañeros del MST tenemos que salir con fuerza y unitariamente a disputar el voto de los trabajadores y sectores populares.

Será un voto para decirle basta a la inflación, al hambre y a la pobreza; para romper con el FMI y destinar ese dinero para aumentar el salario y las jubilaciones e instrumentar un plan de obras públicas capaz de generar trabajo genuino. Tenemos condiciones para que la izquierda conquiste un mayor espacio político fortaleciendo una alternativa de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud. Las elecciones del 14 de noviembre nos tienen que servir para avanzar en ese sentido. Ayudanos a dar ese paso sumándote a la campaña del Frente de Izquierda.


Escribe Liliana Olivero, dirigente de Izquierda Socialista y candidata a diputada nacional por el FIT Unidad de Córdoba

Las PASO en la provincia reafirmaron su rechazo al kirchnerismo. Equivocadamente otra vez se eligió con el 47,5% a Juntos por el Cambio como voto castigo. Ganó la fórmula encabezada por Luis Juez que apoyaba Patricia Bullrich contra Macri que apoyó a Mario Negri.

“Hacemos por Córdoba” del gobernador Schiaretti, obtuvo el segundo lugar con un magro 24,6%, que además en relación a las PASO 2017 significa una caída de 4%, reflejando también el rechazo a su política de ajuste. No obstante esto, festejaron ser el único peronismo en todo el país que enfrentó al kirchnerismo y le ganó. La lista del Frente de Todos sacó aquí el 10,9%, el porcentaje más bajo del frente oficialista en todo el país.

La participación fue también una de las más bajas del país con el 63% cuando el promedio nacional fue del 67%. Los votos en blanco y nulos alcanzaron el 5% de los emitidos.
Nuestro FIT Unidad, quedó como la cuarta fuerza provincial con el 4,3%, casi 80 mil votos. Quedaron por fuera, por no pasar el proscriptivo piso del 1,5%, seis partidos, entre ellos el Nuevo MAS, el Humanista y Libres del Sur.

Dentro de la interna del FIT Unidad, nuestra lista Fortalecer la Izquierda, integrado por Izquierda Socialista y el PTS, y que encabecé junto a Laura Vilchez del PTS, fue claramente ganadora con el 50,5% de los votos, la lista de Luciana Echevarria- MST logró 28,8% y la de Soledad García-PO el 20%.

El principal argumento de quienes dividieron al FIT Unidad, para las PASO, fue que había que “renovar a la izquierda”, y aunque la adornaron con variados argumentos, el resultado final siempre era el mismo, que “yo hacía 20 años que era candidata”, o que, “solo soy una candidata mediática”. Por lo tanto, para aumentar nuestro caudal de votos había que “renovarme” por alguna de las compañeras del MST o del PO.  Como lo dije en otras oportunidades, es un enfoque equivocado. El problema de que el FIT Unidad aún no logre tener un voto masivo, no se debe a que fulana o mengana sea candidata. Sino a una cuestión más profunda. Y es que todavía gran parte de la clase trabajadora, de los sectores populares y de la juventud vota por distintas variantes patronales como volvió a ocurrir en estas PASO. La pelea para cambiar eso solo la podemos dar manteniendo nuestra unidad sin fisuras.

Por otro lado, la gran “renovación” la venimos haciendo desde el 2011, cuando fundamos el Frente de Izquierda. Dejamos atrás la histórica y repetida división y unimos a las principales fuerzas de izquierda del país, adoptamos el novedoso método de rotar las bancas y nuestros legisladores electos cobran igual que un trabajador.

Esta unidad ha perdurado en el tiempo porque respetamos el programa de independencia de clase que tenemos en común y los acuerdos que hemos consensuado en base a la trayectoria y la ubicación que cada uno debe tener dentro del FIT Unidad. Esto es lo que el MST y en el caso de Córdoba, también el PO quisieron alterar, en momentos en que los trabajadores y los sectores populares más necesitaban de nuestra unidad. En cambio, vieron nuestras disputas en los medios y en las calles. El triunfo de nuestra lista unitaria es un premio a los que mantuvimos la unidad lograda en estos años.

Las internas ya pasaron y ahora lo fundamental es que quedamos las tres listas integradas en la misma lista del FIT Unidad. Por lo tanto, desde Izquierda Socialista, hago un llamado fraternal a estrechar la unidad con las y los compañeros del PTS, del MST y de PO para salir con fuerza. Convocando a nuestros y nuestras votantes a repetir el voto y a que nos ayuden a conseguir más llamando a los sectores desencantados con el gobierno y el macrismo, a los que no fueron a votar o votaron en blanco o nulo, a los votantes de los partidos de izquierda que quedaron fuera y a los que se dicen progresistas, a canalizar su bronca votando a la única alternativa que enfrentará el ajuste que se viene y al FMI, que es el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad.

Escribe Luis Covas

Terminada la elección de las PASO es necesario hacer un balance político del resultado de la interna del propio FITU, dado que el MST, en la mayor parte de los distritos dividió al FITU presentando una lista en oposición a las listas unitarias del PTS-PO e Izquierda Socialista.

Según el MST habrían obtenido un gran triunfo ya que “salen más fuertes e instaladas las ideas que desde el MST, en el FIT Unidad, hemos desarrollado en toda la campaña; de la necesidad de que la izquierda se supere, se fortalezca, deje de lado rasgos sectarios y dogmáticos” (Periodismo de Izquierda,13/09/2021). Asi, el MST ratifica que seguirá cuestionando al FITU por sus “rasgos sectarios y dogmáticos”. Seguirán proponiendo otro tipo de frente, supuestamente “más amplio”.

Desde Izquierda Socialista queremos seguir ese debate que muestra que tenemos profundas diferencias políticas y metodológicas con el MST. En ese sentido es muy importante el balance de las internas para las y los luchadores que apoyan al FITU. Desde Izquierda Socialista siempre propusimos una lista única para las PASO. Rechazamos, que el FITU se tenga que dividir frente a los partidos del sistema para disputar cargos o para hacer debates que deben hacerse en el seno del frente.

La postura del MST de que hay que cambiar el carácter del frente porque es “sectario y dogmático” llegó al extremo de que Alejandro Bodart, principal dirigente del MST, cuestionara durante la campaña a los principales referentes del FITU: “Del Caño no es nuestro referente”, […]. ¿Qué revolucionario sos si le tenés miedo a la gente?” (Reportaje, La Nación 26/08/2021)
Esto es totalmente equivocado y los resultados de las PASO lo demuestran. El MST insiste en criticar al FITU de “sectario” y “poco abierto” cuando acaba de hacer la mejor elección de la historia de la izquierda y desde que se fundara el frente y está abierto a aumentar en noviembre. Justo cuando se conquistan más de un millón de votos, constituyéndonos en la tercera fuerza electoral nacional, con altas votaciones en las barriadas obreras y populares del Gran Buenos Aires y el 23,31 % de los votos en Jujuy.

El MST insiste que los partidos fundadores del FIT no se “abren” a sumar “personalidades independientes”. Todo lo opuesto a la realidad. Fue la lista 1A, del PTS, PO e Izquierda Socialista (IS), la que buscó y consiguió centenares de adhesiones de figuras independientes que llamaron a votar por la lista unitaria que encabezamos con Nicolás Del Caño y Myrian Bregman. Figuras como Claudia Piñeiro, Selva Almada, Sergio Olguín, el técnico de fútbol Ángel Cappa, el jurista Roberto Gargarella, Pablo Alabarces, investigador Conicet, entre otros.

Esto es lo opuesto a sectarismo o dogmatismo. El MST hizo campaña llamando a “revolucionar” y “renovar” a la izquierda y al FITU ignorando que el FIT desde su fundación en 2011, revolucionó y renovó a la izquierda en tres aspectos sustanciales. Primero, unificó la mayor parte de la izquierda y lo viene manteniendo en estos 10 años, algo que no ocurría y que impacta en sectores de vanguardia de otros países. Y hasta sumó al mismo MST en 2019, que estuvo por fuera 8 años unido a un frente de centroizquierda. Segundo, estableció un acuerdo de rotación entre todos los partidos del frente de las bancas y cargos legislativos que se logren. Algo inédito. Que muestra que hay renovación y nadie está “atornillado” a los cargos, como equivocadamente ha dicho el MST. Y tercero, nuestras y nuestros parlamentarios cobran como el salario medio de una maestra.

El verdadero trasfondo de la división del MST no fue buscar “renovar” nada, sino usar las PASO para lograr cargos y mejores ubicaciones, en vez de mantener una lista unitaria en base a acuerdos y consensos. La otra causa de su división es que añoran volver a una alianza “amplia” de centroizquierda como la que integraron años atrás con Proyecto Sur en Buenos Aires y con Luis Juez (ahora macrista) en Córdoba. Lo positivo es que los tres partidos fundadores del FIT, PTS, PO e Izquierda Socialista, son “patriotas” del FIT y siguen defendiendo el criterio de un frente de independencia de clase y de revolucionarios.

Los resultados de las internas mostraron un rotundo apoyo a las listas unitarias del PTS-PO-IS que ganó en la mayoría de los distritos (ver cuadro). El MST logró ser primero en Salta, La Rioja y San Juan y en Entre Ríos que iba solo con su boleta. Tuvieron buenos segundos lugares en Chubut, La Pampa y Rio Negro, pero una mala votación en CABA y en Provincia de Buenos Aires. En CABA, la lista unitaria encabezada por Myriam Bregman (PTS) obtuvo el 86,2 % de los votos y la de Celeste Fierro (MST) el 13,7 %. y en provincia la lista encabezada por Nicolás del Caño (PTS) obtenía el 80,27 % de los sufragios, y la de Alejandro Bodart (MST) un 19,72 %. En Córdoba no lograron el primer lugar que pretendieron disputar. La lista unitaria encabezada por Liliana Olivero (IS) logró 50,50%, Luciana Echevarría (MST) 28,84% y Soledad Díaz (PO) 20, 65%.

Pasadas las internas todos unidos y conformando las listas en base a los acuerdos del FITU, debemos encarar las elecciones de noviembre con toda la fuerza para lograr la mejor elección posible y fortalecer al frente como la única alternativa para la clase trabajadora y la juventud.
 
 
 
 

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