Ezequiel Peressini, Dirigente de Izquierda Socialista y coordinador de la Flotilla Global Sumud Argentina
2/10/2026. Desde la jornada de lucha realizada el 29 de septiembre, Francia se incendia en masivas movilizaciones. Trabajadores públicos y estudiantes han ganado las calles en protestas que no paran de crecer. El verano ha terminado, con el retorno a los puestos de trabajo y de estudio, la bronca contra el alza de los precios y el amenazante recorte del gasto público que el gobierno prepara ha catalizado la indignación transformándola en grandes acciones que sacuden varias ciudades y expresan la unidad de trabajadores y estudiantes en lucha.
El martes 29, las organizaciones de trabajadores públicos convocaron a una huelga nacional con movilizaciones. Más 300.000 personas se movilizaron en París y varias ciudades del país. Los reclamos convocantes eran claros, el rechazo a la pérdida del poder adquisitivo del salario, la falta de personal en los establecimientos públicos, el congelamiento de la indexación por inflación de las jubilaciones y pensiones y el amenazante arancelamiento de algunos sectores educativos.
Los días siguientes las movilizaciones continuaron creciendo con acciones de los cuerpos de bomberos y la gran participación de las y los estudiantes secundarios y universitarios. El día jueves primero de octubre, los bloqueos y acciones de lucha en las puertas de los Lycées (centros de estudios para jóvenes de entre 15 y 18 años) convocaron a miles de estudiantes junto a la Unión de Estudiantes Secundarios. Con la radicalidad característica de la juventud francesa, expresaron sus reclamos y el hartazgo de extensas jornadas de 10 horas, la falta de profesores, la pésima infraestructura educativa que golpea con el calor del verano y el frío del invierno. En la jornada del día martes 29 algo más de 300 establecimientos realizaron acciones de bloqueos, para el jueves 1 de octubre, más de mil establecimientos de los 3.700 existentes se sumaron a las acciones. En los campus de 30 universidades también se realizaron importantes acciones contra el recorte y en defensa de la educación pública.
La respuesta del gobierno de Macron fue la misma de siempre: reprimir, encarcelar y enjuiciar a las y los que luchan. La represión contra la jornada del primero de octubre fue brutal y dejó 2.000 personas detenidas, 1.900 se encuentran bajo custodia, de los cuales el 90% son menores de edad. Demostrando los Lycées son un epicentro de la lucha y en 50 de esos establecimientos hubo duros enfrentamientos con la policía que buscaba desalojarlos.
La represión del gobierno busca endurecerse. El ministro de justicia Gerald Darmanin se reunió con jueces y fiscales para garantizar una “respuesta penal firme” contra quienes se manifiesten y el ministro de educación cerró los liceos hasta controlar la situación. El gobierno responsabilizó a Le France Insumiza (LFI) de Melenchón y al conjunto de las organizaciones de izquierda de las movilizaciones y, la ultraderecha busca imponer sanciones contra las organizaciones de izquierda responsabilizándolas de los disturbios. Toda una pantomima conspirativa para esconder el verdadero motivo de las movilizaciones.
El motivo de las movilizaciones es el mismo que desató las acciones de los Chalecos Amarillos y las oleadas de huelgas en los últimos años. El Gobierno de Macron y sus cómplices viene descargando la crisis capitalista del país y toda Europa sobre las espaldas de las y los trabajadores y la juventud que ya no soporta ser la variable de ajuste mientras las empresas armamentísticas y los grandes capitalistas se llenan de dinero y se inflan los presupuestos para la guerra.
Mientras decenas de miles se manifestaban el primero de octubre, el gobierno presentaba los presupuestos para el año 2027 que fue tomado como una burla y una provocación, echándole gasolina al fuego. Con el presupuesto el gobierno busca imponer un recorte de 43.000 millones de euros, una mayor carga impositiva que recaería sobre los más pobres mientras las empresas se librarían de pagar miles de millones de euros de impuestos.
La juventud que lucha en Francia no está sola. Mientras se movilizaban en las principales ciudades del país, la juventud estudiantil secundaria y universitaria de Chile realizó la movilización más grande contra el gobierno del pinochetista José Antonio Kast. En todo el Estado Español la juventud se planta en acampes masivos en la Plaza del Sol y de todo el estado para repudiar el negocio inmobiliario y defender del derecho a la vivienda digna. En Argentina se preparan grandes movilizaciones para el 15 de octubre con el objetivo pelear por el aumento del presupuesto universitario y el salario docente y rechazar la venta de las tierras a capitalistas extranjeros. En Turquía, la juventud lucha contra el gobierno en defensa de los derechos de las disidencias sexuales, los derechos democráticos y sociales. En todos los continentes, las juventudes trabajadoras y estudiantil son vanguardia en la lucha contra los gobiernos y sus planes de austeridad.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional, y de manera conjunta con las organizaciones juveniles y estudiantiles de cada país, nos solidarizamos con las y los estudiantes franceses que, junto a las y los trabajadores, enfrentan al gobierno de Macron con ejemplares movilizaciones. Repudiamos la represión policial, exigimos la inmediata liberación de todas y todos los detenidos y el fin de toda persecución judicial y rechazamos la persecución sobre dirigentes y las organizaciones de izquierda que acompañan las movilizaciones. ¡Viva la lucha de las juventudes y la clase trabajadora de Francia!
Lucha Internacionalista, sección de la UIT-CI en el Estado Español
2/10/2026. El desahucio de Maricarmen en Madrid ha sido la gota que ha colmado el vaso. Ha hecho saltar la acampada de la Puerta del Sol en Madrid y se ha extendido por todo el Estado un clamor por la vivienda. Estamos hartas de los discursos reaccionarios de la derecha y del neoliberalismo, y de la vergonzosa respuesta de la izquierda parlamentaria. No aceptamos legitimar la especulación ni el derecho de los rentistas a extraer beneficio de nuestra fuerza de trabajo. No aceptamos que la vivienda sea una mercancía sujeta a las dinámicas salvajes del mercado inmobiliario. No aceptamos el discurso de la meritocracia ni la criminalización de quienes no pueden acceder a un alquiler o una hipoteca en condiciones.
Según el CGPJ, hace 10 años, el 50% de los desahucios era de alquileres, mientras que en 2025 fueron el 75%. Estos datos están ligados a la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora respecto al mercado inmobiliario. La realidad es que en 2000 una persona con contrato indefinido y sueldo medio podía acceder a una hipoteca con 31 años y pagarla en 20 años. En 2025, una persona en las mismas condiciones laborales compra una propiedad con 42 años y tarda 25 años en pagarla. El argumento meritocrático cae por sí solo. Y cae con mayor fuerza cuando se conoce que en el 2025, el 35% de viviendas se pagaron al contado. ¿Cuántas personas, por muchas horas que trabajen, y por mucho que ahorren, pueden pagar al contado un piso? Estos pisos pagados al contado son adquisiciones de grandes propietarios y fondos de inversión, que ahogan a la clase trabajadora con la complicidad del “gobierno más progresista de la historia”.
El Estado trabaja al servicio del capital, ejerciendo una violencia institucional estructural sobre la clase trabajadora, y el Gobierno «más progresista de la historia» es cómplice de ello. Reprime mediante los cuerpos policiales a quienes defienden el derecho a la vivienda, como en el desahucio de Maricarmen en Madrid. Avala un poder judicial que ejecuta desahucios incluso con protocolos antisuicidio activados, que acaban teniendo consecuencias fatales como el suicidio de Olga o el de Javier, vecinas de L’Hospitalet. Y mantiene un poder legislativo que lleva siete años protegiendo la acumulación de riqueza de una minoría a costa nuestra.
El Gobierno de Pedro Sánchez, ni con Sumar ni con Podemos, no ha puesto freno a la precarización de la clase trabajadora. La ayuda del bono de alquiler joven o la bonificación del IRPF a los rentistas son una transferencia descarada de dinero público a manos privadas. La abstención del PSOE hace dos semanas en la ley para prohibir la compra de pisos por parte de fondos buitre continúa permitiendo la acumulación de viviendas en manos especuladoras. Asimismo, haber dejado fuera de la Ley de Vivienda de 2019 (LAU 2019) los alquileres de temporada o por habitaciones permite que esas mismas manos rentabilicen salvajemente hasta el último metro cuadrado.
Otro ejemplo claro es el traspaso de las 40.000 viviendas de la SAREB a Casa 47, la nueva empresa pública estatal que ha sustituido a SEPES. Un modelo que pretende ofrecer vivienda asequible pero que excluye a personas con rentas inferiores a dos veces el IPREM, distribuye los pisos mediante sorteo y externaliza su gestión a servicers y fondos de inversión. Además, durante este traspaso continúan los desahucios y el acoso inmobiliario, en lugar de regularizar la situación de las familias que ya viven allí, tal como exige el movimiento por la vivienda.
Ahora el Ejecutivo comunica con orgullo la aprobación del decreto Maricarmen, pero la realidad es que es únicamente fruto de la presión popular. Un decreto que ha dividido en dos, separando del resto de medidas los contratos de alquiler indefinidos, para garantizar que el PNV y Junts lo tumben, una maniobra que ya utilizó el PSOE de Felipe González en 1985 con el Decreto Boyer. El decreto recoge la mayoría de las demandas con diversas medidas. En materia asistencial, frena los desahucios a personas vulnerables hasta 2030, aunque esta medida ya estaba incluida en la moratoria tumbada a principios de este 2026. Además, pasa a regular bajo la LAU de 2019 el alquiler por habitaciones y el temporal, tapando un agujero legislativo que nunca debería haber existido. Para atacar la especulación, prohíbe hasta 2028 que los fondos de inversión compren pisos por un precio inferior al 70 % de su precio de mercado; esta medida va en la dirección correcta, pero se queda muy corta: nosotras pedimos la prohibición total de la venta de pisos a cualquier precio por parte de fondos de inversión. Asimismo, impide a los grandes tenedores subir el precio si la renta ya está por encima del tope de referencia, aunque los topes se hayan estabilizado en valores vergonzosos a precio de mercado. En esta línea, ofrece bonificaciones de hasta el 100 % del IRPF a los rentistas para que no suban o reduzcan un 5 % los precios de los alquileres. ¿No es esto una indemnización? ¿No es esto legitimar la extracción de beneficios a costa del derecho a la vivienda?
Desde Lucha Internacionalista nos posicionamos frontalmente contra estas medidas neoliberales y temporales. Es una vergüenza tener que sufragar con recursos públicos a un grupo de parásitos del sistema y continuar permitiendo que la vivienda sea una mercancía más sujeta a las dinámicas capitalistas. El PSOE legisla para gestionar las migajas que quedan del parque de vivienda acumulado en manos privadas. Intenta imponer una falsa paz social, dando paliativos a la clase trabajadora y contentando al gran capital inmobiliario. Pero la realidad es que es una situación insostenible: la vivienda nunca será un derecho garantizado mientras exista el rentismo y se permita que sea un bien de mercado.
El Gobierno sabe esto, pero no aborda el problema, y no les convenceremos con buenas palabras ni acuerdos parlamentarios. Debemos obligarles a través de la movilización popular y con una de las herramientas más potentes de la clase trabajadora: la huelga general. La plataforma «Ens costa la vida» ya realizó una encuesta en todo el territorio catalán y encontró una mayoría de la clase trabajadora dispuesta a ir a la huelga por la vivienda. Y si la huelga general no es una realidad hoy en día, es por la connivencia de sindicatos como CCOO o UGT, que llevan años diciendo «todavía no». Para avanzar en la preparación de la huelga general es urgente organizarse en los barrios y en los centros de trabajo y de estudio; necesitamos la confluencia de movimientos sociales, sindicalismo de base y sindicatos de inquilinas, que exijan a la burocracia sindical de CCOO y UGT romper la paz social con los especuladores y fondos de inversión, y que se sumen al clamor popular contra los desahucios y por un parque de vivienda pública.
Desde Lucha Internacionalista nos posicionamos junto al movimiento por la vivienda, exigiendo la paralización inmediata de los desahucios, el cierre de los pisos turísticos, la intervención de los precios del alquiler para que no superen el 20 % de los salarios, la expropiación sin indemnización económica de grandes propietarios, fondos buitre y bancos, y un parque de vivienda pública de alquiler social bajo gestión 100 % pública.
La lucha por el derecho universal a la vivienda forma parte de la lucha contra el sistema capitalista, y comienza uniendo a todos los sectores laborales y avanzando hacia la huelga general.
Prensa UIT-CI
1/10/2026. El miércoles 30 de septiembre, las fuerzas militares de los Estados Unidos abandonan Irak luego de 23 años de una criminal invasión. Los marines abandonan la última base militar instalada en Erbil, en la región autónoma de Kurdistán iraquí, consolidando una nueva derrota de los Estados Unidos y un fracaso de su política que expone las crisis y debilidades del imperialismo norteamericano. El Gobierno de Trump fracasó con sus bombardeos sobre Irán y sus bases militares en la región sufrieron diversos ataques, incrementando la crisis de seguridad y el pánico paras las tropas.
En 2003 George W. Bush acusó falsamente al gobierno de Saddam Hussein de poseer armas de destrucción masiva y bombardeó e invadió el país dejando más de 600.000 víctimas civiles, dos millones de refugiados y brutales torturas contra prisioneros de guerra. En 2006 ejecutaron a Hussein para imponer al régimen títere y dictatorial de Al Maliki que, durante décadas, no logró estabilizar la región a pesar de haber sostenido mas de 150.000 militares en el país.
Irak, junto con Afganistán, se transformaron en un nuevo Vietnam para los Estados Unidos y profundizó la crisis de dominación política, militar y económica del imperialismo. En 2011, el gobierno de Barack Obama ordenó la retirada de las tropas en acuerdo con el gobierno iraquí. El gobierno aliado de los Estados Unidos provocó una creciente crisis social ante la cual se sucedieron importantes y legítimas movilizaciones populares influenciadas por la primavera árabe que dominaba la región. Las manifestaciones fueron violentamente reprimidas. Esta situación, junto al vacío provocado por la retirada y la descomposición del régimen, fue aprovechada por el EIIL (Estado Islámico de Irak y Levante) para tomar algunas ciudades al norte en 2014, dando un argumento para una nueva criminal intervención militar, con bombardeos incluidos, de los Estados Unidos. Así, en 2014, las tropas militares imperialistas norteamericanas y europeas retornaron a Irak para desplegar la operación “Inherent Resolve” con el objetivo de controlar la inversión imperialista en los pozos petroleros y salvar al gobierno. Al Maliki, acordó retirarse de su cargo y ser reemplazado por Haider al Abadi, quien fue designado por el presidente del país.
Las fuerzas chiitas de Irak, junto con los Hutíes de Yemen, son un verdadero dolor de cabeza para Donald Trump. En marzo de 2026, la Embajada de los Estados Unidos en Bagdad sufrió un ataque aéreo. Las fuerzas Chiitas (rama del islam mayoritaria en Irak), como las Fuerzas de Movilización Populares (FMP), aliadas a Irán, se organizan dentro de las fronteras iraquíes. Anteriormente, en enero de 2024, la “Resistencia Islámica” de Irak ejecutó un ataque sobre la base militar Al Tanaf -hasta el momento controlada por los Estados Unidos – al sur de Siria (en Fronteras con Irak y Jordania) donde murieron tres soldados norteamericanos. Estados Unidos se retiró de la Base en enero de 2026. La “Resistencia Islámica” también ha realizado operaciones conjuntas con los Hutíes de Yemen sobre Eliat, al sur de Israel y, sobre un barco militar israelí en Haifa.
La retirada de las tropas es un golpe para el gobierno de Trump, quien busca pactar con el gobierno iraquí y las fuerzas del Kurdistán mediante nuevas relaciones militares que compensen su huida. Estableciendo así un nuevo intercambio de inteligencia y entrenamiento específico, el sostenimiento de la embajada norteamericana mas grande del mundo en Bagdad y el consulado más grande, en Erbil. Para amortiguar el golpe, los Estados Unidos trasladará el Centro de Operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada-Operación Inherent Resolve (CJTF-OIR) a Jordania, demostrando el rol proimperialista de la monarquía jordana.
El actual primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, declaró el 1 de octubre como “Día de la soberanía de Irak”. Pero, la retirada formal de las tropas norteamericanas, dejan abierta una frágil e inestable situación política, que lejos de normalizarse, tiende a recrudecerse. Nuevos enfrentamientos pueden abrirse dentro de Irak, donde la clase trabajadora y los pueblos deberán tomar su iniciativa para enfrentar al gobierno, luchar por sus demandas y derechos y seguir la pelea por la expulsión del imperialismo norteamericano y europeo de todo medio oriente.
Corresponsal en Bremen – 28/09/2026
Jornada de manifestaciones convocadas por la DGB
¡Continuar la movilización y la lucha hasta derrotar al gobierno Merz!
El sábado 26 de septiembre fueron convocadas concentraciones en 16 ciudades de Alemania por la DGB (Federación alemana de sindicatos). La convocatoria era principalmente para rechazar la política del gobierno central. Según varias encuestas Merz está siendo el presidente con más alto rechazo desde la posguerra. Algunos analistas llegan a plantear que es un gobierno prácticamente muerto. Las concentraciones contaron con la presencia de los sindicatos integrantes de la Federación sindical, partidos de izquierda y muchas organizaciones sociales. En Bremen se juntaron unas 8000 personas. Las manifestaciones fueron sin duda “utilizadas” por los distintos sectores sociales para expresar su malestar y su repudio al gobierno. Los reclamos tanto en discursos como en los volantes y pancartas eran contra los recortes del estado social, contra los despidos en la industria automotriz, por un reparto mas justo de la riqueza, contra la política armamentista y guerrera del gobierno, contra el servicio militar obligatorio, por la falta de vivienda y los precios de los alquileres, contra la reforma laboral y la posibilidad de prolongar hasta 4 años los contratos definidos, etc.
En estos días hubo también demostraciones de estudiantes con similares reclamos y principalmente contra el servicio militar obligatorio, algo muy repudiado por los jóvenes.
Si bien las manifestaciones aún siguen siendo de vanguardia, lo que está claro es que el repudio que estaba latente a la política del gobierno, a los aumentos de precios, sobre todo en alimentos y gasolina, a la política armamentista y los recortes, etc. se está empezando a expresar no sólo en las elecciones regionales, sino también en las calles.
Todo parece indicar que esta situación de descontento y de disposición a movilizarse irán en aumento. Participar en este proceso para ayudar a su continuidad y desarrollo es una tarea fundamental de la izquierda revolucionaria. Desde ahí es donde podrán surgir nuevas direcciones políticas y sindicales que sean capases de enfrentar a las direcciones tradiciones (SPD, CDU, DGB, IGMetall, etc.) que no hacen más que frenar y desviar la lucha. También es el mejor lugar desde donde debemos levantar una alternativa a AFD, que lamentablemente está apareciendo como una posibilidad de cambio ante un sector importante de la población.
Bremen 27.09.26.
Prensa UIT-CI
25/09/2026. La presencia de Benjamín Netanyahu en la ONU fue repudiada desde dentro y desde fuera del recinto. A pesar de tener una orden de captura en su contra, emitida por la Corte Penal Internacional, el genocida se hizo presente en la Ciudad de Nueva York. Cuando subió al estrado la mayoría de las delegaciones abandonaron la sala de conferencias. Netanyahu quedó prácticamente solo y, producto de su clara impotencia, sus primeras palabras fueron “si hay algún cobarde que aún no haya abandonado la sala, que lo haga ahora” y despotricó contra Francia y Reino Unido, sus históricos aliados en Europa.
Mientras Netanyahu defendía el genocidio ejecutado en Gaza y se reivindicaba la ocupación de Gaza y las acciones sobre el Líbano, Irán y Siria; afuera del recinto las movilizaciones comenzaron a expresar la bronca. Mientras tanto Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, tuvo que intervenir de forma virtual porque Donald Trump le negó el ingreso a Estados Unidos. La organización Voces Judías por la Paz (Jewish Voice for Peace) organizó una sentada con decena de activistas que con carteles exigían “Basta de armar a Israel” y “financien a la gente no a las bombas” y “fin del genocidio”. Entre los activistas, se encontraban reconocidas figuras como la actriz Susan Sarandon y Hannah Einbinder, junto a otras reconocidas figuras del arte y la política estadounidense. La pacifica actividad fue disuelta por la Policía de Nueva York que se llevó detenida a las dos actrices y a otras 100 personas. A pesar de la represión, la sentada no sería la única protesta de la jornada.
Luego de que la policía disolviera la sentada, comenzó una gran movilización y múltiples actividades. Cientos de personas recorrieron las calles de la ciudad, donde diversas organizaciones en lucha repudiaron el genocidio y denunciaron la complicidad de los Estados Unidos que, a pesar del repudio interno, se prepara para enviar a Israel un nuevo lote de 40.000 bombas de alto tonelaje y gran capacidad destructiva por el valor de 2.800 millones de dólares.
Las movilizaciones en los Estados Unidos son la expresión del repudio mundial a Netanyahu e Israel y su creciente aislamiento por el genocidio en Gaza y la ocupación de Cisjordania. En los Estados Unidos, este repudio se ha incrementado particularmente en la población judía, dando lugar a un fuerte movimiento anti sionista que repudia el genocidio y transforma la lucha en apoyo a Palestina en uno de los elementos de crisis política del gobierno de Donald Trump.
La 81ª Asamblea General de la ONU mostró una vez más su incapacidad para detener el Genocidio. A pesar de haber concluido en dos ocasiones que Israel ha cometido actos genocidas sobre Gaza y que su politica ha sido sistemática para asesinar a más de 72.000 personas y 20.000 niñas y niños, la ONU ha permitido que el genocida se haga presente y use la palabra. Las potencias imperialistas, a pesar de abandonar del recinto, no han avanzado más allá de algunas sanciones particulares y estridentes declaraciones, aumentando el aislamiento de Israel, pero insuficientes para parar el genocidio. A pesar de sus retorica pro Palestina, los países que conforman los BRICS -como China, India, Rusia, Brasil o Sudáfrica, entre otras- sostienen enormes negocios económicos e incrementan sus relaciones comerciales con Israel, alimentando así el aparato militar que profundiza la ocupación.
El creciente aislamiento de Israel y el repudio mundial demuestra que millones de personas en el mundo están dispuestas a organizarse y luchar en cada país en contra del genocidio y la complicidad de los gobiernos y la diplomacia que, se limita a llorar a las niñas y niños asesinados en Gaza con lágrimas de cocodrilo. Las movilizaciones en apoyo de Gaza y Palestina continuarán y ya se convocan a grandes movilizaciones globales en el tercer aniversario del 7 de octubre.