
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada electa en CABA por Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
Los debates en el peronismo para armar un frente contra Javier Milei reeditan viejas alianzas que ya han llevado a la decepción. Lo que necesita el pueblo trabajador no es un nuevo frente patronal, sino una nueva alternativa política como lo postula el Frente de Izquierda Unidad.
La crisis social, agravada por los escándalos de corrupción, erosiona cada vez más al gobierno de Milei. Frente a su pronunciado desgaste, los distintos sectores en que se divide el peronismo comienzan a plantear un objetivo: intentar construir un frente electoral anti-Milei. “Hablan de enfrentar a Milei, pero en su fuero íntimo se preparan para la competencia interna”, dice un medio. No convocan a aprovechar la crisis del gobierno para llamar a derrotar a su plan motosierra, sino pensando en las elecciones de 2027. Plan motosierra que también aplican los gobernadores.
El propio anuncio de hacer un frente amplio contra Milei puede generar algún grado de simpatía. Pero lejos de representar una novedad, sería una nueva reedición de alianzas entre políticos patronales que ya gobernaron, como el Frente de Todos y Unión por la Patria, llevando a amplios sectores a la una justa desilusión. Grabois ya lanzó su candidatura y Kicillof de hecho está en eso.
Pichetto, Uñac, Massa…
En febrero de este año, el peronista de centroderecha Miguel Ángel Pichetto (quien gobernó con Macri) le propuso a Cristina Fernández la conformación de “un frente democrático, capitalista y productivo”, una definición que deja en claro los límites de ese armado y su compromiso con los mismos intereses económicos de siempre.
El senador Sergio Uñac (que votó la reforma a la ley de glaciares en favor de las mineras) planteó una gran interna abierta. Sergio Massa también está activo. Dicen desde distintos sectores que el armado se podría completar con los gobernadores con peluca que le garantizaron los votos al oficialismo para que salga la reforma laboral y la ley de glaciares: los peronistas Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta). Aliados de Milei que podrían ser exonerados.
Kicillof y la propuesta de Máximo y Cristina
Axel Kicillof ensaya gestos de apertura hacia sectores del radicalismo y del macrismo con acuerdos con Maximiliano Pullaro y reuniones con los ex macristas Nicolás Massot y Emilio Monzó. Desde su entorno plantean la necesidad de “ampliar” el frente más allá del peronismo. “Me encontré con una persona diferente. Lo vi con los pies sobre la tierra”, dijo Massot de Kicillof.
Del otro lado, Máximo Kirchner intenta fijar condiciones para esa ampliación. ¿Qué propone? Un acuerdo sobre tres puntos: deuda externa, modelo productivo y reforma al Poder Judicial. Sobre el tema de la deuda su plan sería “que se va a pagar, no quieren un default, pero se tienen que sentar a discutir las condiciones.” (Página12, 19/4). ¿Pero qué modelo productivo puede haber si propone pagar una deuda usurera y fraudulenta? Discutir mejores condiciones lleva a la trampa de que puede haber acuerdos buenos con el FMI. Una mentira total.
Este punto ordenador de un posible frente para La Cámpora implicaría un condicionamiento estructural que traerá mayores penurias para el pueblo trabajador.
Así, la llamada “oposición” se configura sin cuestionar los pilares del modelo: brutal ajuste, saqueo y dependencia. Es un frente que puede reunir desde gobernadores que acompañaron al oficialismo, a sectores del radicalismo, ex macristas, e incluso a figuras ajenas a la realidad cotidiana del país.
Frente a este escenario, el Frente de Izquierda Unidad se plantea como una alternativa política independiente de los gobiernos y de los bloques que administran el ajuste. Su crecimiento no responde a acuerdos de cúpula, sino a una construcción sostenida en las luchas. No se trata solo de disputar elecciones, sino de construir una salida propia de las y los trabajadores. Frente a los intentos de reciclar lo ya conocido, la verdadera novedad sigue siendo que quienes nunca gobernamos podamos hacerlo: la izquierda junto al pueblo trabajador.
Mariano Soria fue entrevistado por Eduardo Feinmann en A24 sobre el Día de Preso Palestino.
Escribe Mercedes Trimarchi, Diputada en CABA por Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
La senadora santafesina por la UCR, Carolina Losada, volvió a la carga con su proyecto reaccionario de aumentar las penas por denuncias falsas (elevándolas de 3 a 6 años de prisión) cuando involucren situaciones vinculadas a violencia de género o abuso sexual. El miércoles 8, la iniciativa obtuvo dictamen en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales y se espera que la semana próxima, obtenga media sanción en el Senado.
Desde Isadora, denunciamos que este proyecto es parte de la batalla cultural que el gobierno libra contra las luchas del movimiento feminista. Batalla que da no solo discursivamente cuando niega la brecha salarial sino también cuando desfinancia políticas públicas de protección a las víctimas de la violencia machista. Con este proyecto de ley (que había perdido estado parlamentario) el gobierno intenta instalar (sin estadísticas serias) la idea de que las mujeres serían mentirosas al denunciar situaciones de violencia de género o abusos intrafamiliares. Recurrir a los viejos prejuicios como “las madres le llenan la cabeza a los hijos o hijas” o “actuar por despecho” para desacreditar nuestra lucha contra la violencia de género. Discursos decadentes que venimos enfrentando desde hace décadas y sobre todo al calor de la pelea por #NiUnaMenos.
Dato mata relato
Al revés de lo que pretende instalar el gobierno, las denuncias falsas en casos de violencia de género, a nivel mundial, representan menos del 1%, según datos de ONU Mujeres de 2024. En Argentina, y según datos elaborados en 2025 por el Consejo de la Magistratura, menos del 3% de las denuncias penales serían falsas, y se vinculan principalmente con delitos económicos.
Por el contrario, según el ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires, de las 75 víctimas de femicidio de 2025 apenas el 15,4% había denunciado a su agresor. El Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación registró 172 femicidios en 10 meses de 2025: solo el 16,6% de las víctimas había realizado una denuncia. (Clarín, 10/4/26). Insistimos en que lo que hace falta son medidas concretas para facilitar y promover las denuncias, no cuestionarlas.
La violencia de género existe porque vivimos en una sociedad capitalista y patriarcal en la que todas las instituciones (incluida la justicia) la refuerzan. Con este proyecto, lejos de revertir esa situación se profundizará. No solo por el miedo a que no te crean sino por la amenaza de persecución penal en caso de que no se llegue a demostrar los hechos que se denuncian. Un verdadero golpe al movimiento feminista de nuestro país que fue vanguardia en la lucha mundial contra la violencia de género. Nos declaramos en estado de alerta frente al peligro que significa el avance de esta reforma penal reaccionaria y llamamos al conjunto del movimiento feminista a movilizarnos para que no se convierta en ley.
La imagen de la Argentina de Javier Milei es clara: colas interminables de miles de trabajadoras y trabajadores en el AMBA, que al miedo al despido y a la preocupación por salarios que no alcanzan para llegar a fin de mes, ahora deben sumar la reducción al mínimo de las frecuencias de colectivos, e incluso amenazas de que dejen de circular. La simple pregunta sobre cómo va a estar el clima mañana tampoco tiene respuesta: las y los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional están de paro ante la amenaza de 200 despidos en el organismo.
Aunque el presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, intentan ocultarlo, la recesión continúa. El consumo popular cae, aumentan las empresas en riesgo de cierre y la inflación no se detiene. En marzo, los combustibles subieron un 20%, con fuerte incertidumbre hacia adelante, en función de los ataques imperialistas de Donald Trump contra Irán, que impactan directamente en el bolsillo de las y los trabajadores.
Por supuesto, el principal motor de la bronca son los salarios que no alcanzan, la continuidad de la motosierra y el crecimiento de la miseria y la marginación social. Pero al gobierno de Milei se le suman los escándalos de corrupción. No es algo nuevo, pero ahora dio un salto. Se conocieron nuevas revelaciones del caso $LIBRA, que comprometen aún más al propio Milei. Sin embargo, lo que ocupó los principales titulares fueron las revelaciones, casi cotidianas, sobre la corrupción del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Hace casi un mes que el gobierno intenta, sin éxito, cerrar ese tema. Por el contrario, cada día surgen nuevos hechos que agrandan el escándalo y la indignación popular.
El gobierno está claramente sumido en una crisis política, atravesado por la crisis económica y los casos de corrupción, con Adorni a la cabeza.
Recapitulemos: Milei había terminado febrero con una victoria, la sanción de la reforma laboral. Amenazaba con lanzar un paquete de 70 leyes al inicio de las sesiones, profundizando los ataques contra el pueblo trabajador. Pero estalló el escándalo Adorni, los datos económicos empeoraron y la bronca popular creció. El gobierno de La Libertad Avanza entró en crisis y su ofensiva se frenó.
Esto tuvo impacto incluso en las encuestas, que muestran, sin excepción, un fuerte retroceso de la imagen del gobierno: la del presidente, la de su hermana y la de todos sus ministros. En algunos casos, como el de Adorni, el reclamo de renuncia es casi unánime. También hubo respuestas en el Poder Judicial, donde algunos jueces, “olfateando” el debilitamiento, comenzaron a fallar contra medidas del gobierno. Se suspendieron artículos centrales de la reforma laboral y se ratificó en segunda instancia la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Un momento clave en este proceso fue la masiva movilización del 24 de Marzo, que frenó cualquier intento del gobierno de avanzar con su política negacionista.
Crece la bronca y cada vez más sectores rompen con el gobierno. Entonces surge una pregunta: ¿de dónde sale una alternativa política frente a Milei?
Muchos miran al peronismo, principal fuerza patronal opositora. Pero no logra resolver su crisis con su propia base ni aparece como alternativa para el pueblo trabajador. Fue el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa el que abrió el camino para el triunfo de Milei. Además, en estos dos años y medio, no han sido una oposición consecuente, dejando pasar leyes clave para el ajuste, habiendo incluso legisladores peronistas que votaron a favor del ajuste. A la cabeza de esta política está la CGT, que mantiene un pacto con el gobierno, aislando las luchas y negándose a convocar paros generales o un plan de lucha.
El peronismo propone esperar a 2027, mientras discute cargos y plantea la “unidad” en un frente que incluye desde Miguel Ángel Pichetto hasta distintos sectores del PJ, convocando también a radicales, sectores del PRO y ex integrantes de La Libertad Avanza. Es obvio que el “programa” de este hipotético frente no resolverá ninguna de las necesidades populares.
Por todo esto, se abre espacio para otra alternativa. Las encuestas que muestran la caída del gobierno también señalan el crecimiento del Frente de Izquierda Unidad, ubicando a Myriam Bregman en tercer lugar, con un 11% de intención de voto.
No es casual. El FIT-Unidad está presente apoyando todas las luchas contra el ajuste. Se opuso de manera clara y unificada a todas las iniciativas y vetos del gobierno, tanto en el Congreso como en las calles. Además, es la única fuerza que plantea un programa alternativo, obrero y popular, que comienza por dejar de pagar la deuda externa y romper con el FMI, para destinar los recursos a salarios y jubilaciones dignas, trabajo genuino, salud, educación y vivienda.
Por eso, desde Izquierda Socialista consideramos que un paso importante para fortalecer esta alternativa es convocar a un gran acto del FIT Unidad el 1° de Mayo, Día Internacional de las y los Trabajadores, en Plaza de Mayo. Allí deben confluir las luchas, el sindicalismo combativo, los activistas ambientales, los jóvenes que defienden la universidad pública, los trabajadores de FATE, el movimiento de mujeres y disidencias y todos los conflictos en curso. Tenemos que ser miles, convocando en cada lugar de trabajo, estudio y en los barrios populares. ¡Manos a la obra!

Escribe José Castillo
El gobierno de los hermanos Milei es una banda de fachos, ajustadores y entreguistas. Pero también de corruptos, coimeros y personajes que se enriquecen escandalosamente.
Javier Milei llegó al gobierno presentándose como lo nuevo, utilizando demagógicamente la frase de “terminar con la casta”. Siempre dijimos que la “casta” era un término confuso, copiado de campañas electorales en otros países, que buscaba capturar la bronca, pero a la vez esconder a los verdaderos beneficiarios de las políticas de ajuste: las grandes patronales, el FMI, los banqueros, los buitres de la deuda y, por supuesto, sus agentes, los políticos patronales de todos los colores. Si Milei era “diferente” en algo, era justamente por ser peor: más ajustador, más violento en la represión y dispuesto a llevar al extremo su agenda antipopular y antiderechos. Por eso es un gobierno de ultraderecha.
Pero poco a poco, acelerándose durante el año pasado y ahora de forma totalmente desbocada, aparece otra faceta: la de un gobierno compuesto por una banda de forajidos.
Veníamos del caso $LIBRA y Karina 3%
Hace poco más de un año nos desayunamos con el caso $LIBRA. Una vulgar estafa, donde el mismísimo presidente de la Nación promocionó un token digital, invitando a poner plata en una cuenta virtual para que, a las pocas horas, esa inversión desaparezca. En los últimos días hubo nuevas revelaciones, con el descubrimiento de decenas de comunicaciones en los momentos anteriores y posteriores al lanzamiento del token entre Marcelo Novelli, el nexo argentino, y Hayden Davis, el creador de $LIBRA. Estas comunicaciones muestran la complicidad directa de Milei en la estafa, por la que, presumiblemente, percibiría por sus “servicios” nada menos que 5 millones de dólares.
Le siguió el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), donde la hermanísima Karina se hacía del 3% de coima por cada contrato, con Lule Menem como socio.
Adorni: un enriquecimiento astronómico
Lo de Manuel Adorni es directamente escandaloso. Antes de llegar a funcionario de Milei era un contador mediocre e ignoto, que vivía malamente de su salario como vendedor de autos en una concesionaria y con algunos trabajos menores en el periodismo.
De vocero presidencial a jefe de Gabinete, grandes cambios
En noviembre de 2024 compró una casa en el country Indio Cua Golf Club, en Exaltación de la Cruz, valuada en 250 mil dólares, por la que paga 700 mil pesos de expensas mensuales. En diciembre de ese año se fue de vacaciones con toda la familia a un all inclusive en Aruba, con estadía en el hotel Tamarijn, por un costo total de 12 mil dólares más los pasajes. A fines de 2025 se compró un nuevo departamento en la zona más cara de Caballito. Toda la operación es un escándalo: se escrituró por 230 mil dólares, cuando su valor es muy superior. Lo pagó con dos “préstamos” que le hicieron dos señoras jubiladas sin recursos, por 100 mil dólares cada una. La escribana que intervino en la operación, Adriana Mónica Nechevenko, habría trabajado para los narcos de la efedrina.
Así llegamos a febrero de 2026, cuando subió gratis a su esposa Bettina Angeletti al avión presidencial en un viaje oficial a Nueva York. Como si todo esto fuera poco, días después se supo del viaje de toda la familia Adorni a Punta del Este en avión privado, con un costo aproximado de 8 mil dólares, supuestamente pagado por su amigo Marcelo Grandio, a quien el gobierno de Milei otorgó un contrato en la TV Pública.
Por si todo esto fuera poco…
También salió a la luz una larga lista de funcionarios a los que el Banco Nación, presidido por el karinista Darío Wasserman, esposo de la titular de La Libertad Avanza porteña, Pilar Ramírez, les otorgó préstamos millonarios.
Ahí tenemos a Leandro Massaccesi, jefe de Gabinete de Capital Humano, que recibió 420 millones de pesos; a Felipe Núñez, asesor de Luis “Toto” Caputo y director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, con 475 millones; y al secretario de Finanzas, Federico Furiase, con 367 millones. La lista sigue e incluye hasta a Juan Pablo Carreiro, “Juan Doe”, tuitero de ultraderecha, que recibió 112 millones.
A la bronca del ajuste hoy se suma la indignación por estos escándalos. Las encuestas dicen que el 70% exige que Adorni renuncie. Tiene que irse ya. A Milei se le cayó la careta: su gobierno es tan corrupto, o más, que todos los anteriores.
La conclusión es clara. Deben gobernar quienes nunca lo hicieron y no tienen complicidades con todo esto, ni antes ni ahora: las y los trabajadores y la izquierda.