Escribe Adolfo Santos
“Multitudinaria movilización de la izquierda a Plaza de Mayo bajo la consigna: No al Pacto con el FMI”. Con estas y otras expresiones similares, distintos medios de prensa titularon la masiva marcha impulsada por el Frente de Izquierda Unidad junto a más de cien organizaciones políticas, sociales, juveniles, ambientalistas, de derechos humanos, de jubilados y del sindicalismo combativo.
Fue impactante la concurrencia a la manifestación, realizada el sábado 11 de diciembre, para enfrentar los acuerdos que el gobierno peronista de los Fernández está articulando con el FMI, con el apoyo de la oposición patronal y la burocracia sindical. La plaza, ocupada el viernes 10 por un gobierno que se define como pagador serial, el sábado 11 se llenó de banderas que expresaron un rotundo “No al pacto con el FMI”. Con esa consigna como telón de fondo, desde el palco montado de espaldas a la Casa Rosada se leyó el documento unitario aprobado por las organizaciones convocantes.
La masividad del evento demuestra la creciente comprensión acerca de que no hay forma de superar la pobreza, los bajos salarios y la desocupación si se continúa de la mano del FMI, como propone el gobierno. Por eso la movilización se nacionalizó. Se extendió a Córdoba, Neuquén, Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago, Chaco, Misiones, Mendoza, Rosario, Paraná, Bahía Blanca, Trelew y San Nicolás, entre otras importantes ciudades que llenaron sus plazas contra el Fondo. No era para menos. Como decía el documento unitario leído en la plaza: “de la mano del pacto con el Fondo se vienen nuevos ajustes y tarifazos en los servicios públicos. De la mano de este pacto se vienen más ataques a los derechos de las y los trabajadores con reformas laborales para tirar derechos. De la mano del ajuste y del pago de la deuda, las mujeres y las diversidades son las más golpeadas por el avance de la miseria social y los jubilados pasan a engrosar las estadísticas de la pobreza y de la indigencia”.
La plaza del 11D y las perspectivas del 2022
La firma del acuerdo con el FMI, y los efectos que eso va a traer para la clase trabajadora y los sectores populares, preanuncian mayores penurias sociales para el movimiento de masas, pero también mayores enfrentamientos y peleas. En ese sentido, la plaza del 11D es un punto de referencia importante. Porque fue una clara señal de que amplios sectores no están dispuestos a soportar los nuevos ajustes que el FMI le exigirá al gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. La marcha del 11, aunque no sea suficiente para frenar el acuerdo, fue un primer paso para unir a los que están dispuestos a enfrentar los condicionamientos que impondrá el Fondo.
A partir de la iniciativa del Frente de Izquierda Unidad, más de cien organizaciones se sumaron a la convocatoria, entre las que cabe destacar la participación del sindicalismo combativo. Esto demuestra una mayor disposición a la unidad de amplios sectores para defender nuestros derechos.
La marcha del 11D fue un importantísimo primer paso para la conformación de un gran movimiento contra el FMI y el pago de la deuda. Fundamental para las luchas que se vendrán en 2022, cuando el Fondo y el gobierno del Frente de todos intenten aplicar el super-ajuste que se viene.
Escribe Javier Leonforte, dirigente de Izquierda Socialista e integrante de la mesa nacional del FIT Unidad
Las palabras de Nora Cortiñas, la histórica referente de las Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, cerrando el acto contra el acuerdo del gobierno nacional con el FMI y por el no pago de la deuda externa, causaron una enorme emoción y ovación en la Plaza de Mayo.
Los cuatro partidos que integramos el FIT Unidad (PTS, PO, Izquierda Socialista y MST) el 20 de noviembre lanzamos una declaración nacional para convocar a una gran movilización nacional contra el FMI para el 11 de diciembre, llamando a un primer plenario el 26/11 en Parque Lezama. Nuestra convocatoria fue un éxito y concurrieron 300 dirigentes de organizaciones políticas, sindicales, sociales, ambientales, feministas, de disidencias, estudiantiles y de derechos humanos. Luego vinieron dos plenarios más realizados en Ademys, el sindicato docente combativo de CABA, que terminaron acordando el documento único, las principales consignas, el afiche y la organización de la movilización.
Fue así que se gestó la histórica movilización del 11 de diciembre en todo el país, donde participaron junto a los cuatro partidos del FIT Unidad, organizaciones como Barrios de Pie, Libres del Sur, Jubileo 2000, FOL, Frente Popular Dario Santillán, MTR 12 de Abril, MTR Histórico, AyL, Nuevo MAS, Política Obrera, Autoconvocatoria por la suspensión del pago e investigación de la deuda externa, PSTU, Opinión Socialista, Marabunta, PRML, MTR, Convergencia Socialista, Venceremos-PT, PSL, PCT, Rebelión Popular, Torre, Bloque Piquetero Nacional, Juventud Ambientalista, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, entre otras.
Los sindicatos combativos que integran el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) jugaron un gran papel en la organización y en la propia movilización, como el Sutna, la Unión Ferroviaria Oeste, Ademys, AGD-UBA, Suteba La Matanza, ATE Ministerio de Economía, entre otros.
El sindicato de trabajadores municipales de Vicente Lopez realizó una importante reunión en zona norte y sumó fuerzas a la movilización. También movilizaron ATE-Indec y la Interjuntas, las cooperativas de Acumar y en el palco se destacó la presencia de Sergio Maldonado, hermano de Santiago, y más de cien organizaciones que sumaron su adhesión al documento único y participaron de la masiva marcha.
El gran desafío ahora es darle continuidad a esta histórica, amplia y unitaria movilización nacional, cuando el gobierno nacional del Frente de Todos, con el apoyo de la oposición patronal de los macristas de Juntos y la burocracia sindical de la CGT y las CTA, quiera aprobar en el Congreso Nacional el “plan plurianual” del brutal ajuste pactado con el FMI. Desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad estamos empeñados en esta inmensa tarea.
El cierre de la manifestación contra el FMI tuvo su broche de oro. Nora Cortiñas, dirigenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y una de las figuras más queridas y aplaudidas de la jornada, pronunció las palabras finales: “Desde esta plaza que tiene magia, va a salir el repudio al Fondo Monetario Internacional […] No vamos a pagar una estafa, las estafas no se pagan, las estafas se repudian. Desde esta plaza que tiene magia, vamos a seguir resistiendo […]
Reproducimos partes del documento unitario acordado por las organizaciones convocantes al Acto en Plaza de Mayo contra el FMI*
[…] Desde esta Plaza denunciamos que el plan plurianual que anunció el gobierno de Fernández apunta a someter por décadas a todo el pueblo argentino a tener como prioridad recaudar dólares para el pago de una deuda ilegítima y fraudulenta, que no es nuestra, en lugar de resolver los reclamos populares más urgentes: el salario, el acceso al trabajo, la vivienda, el agua y terminar con la pobreza y la indigencia que avanza en los territorios, los lugares de trabajo y en los barrios.
La deuda que reclama el FMI fue contraída por el Gobierno de Macri para favorecer a los fugadores de capital y a las multinacionales, y ni un peso de esos 44.000 millones de dólares se utilizó para las necesidades y derechos populares. El acuerdo no pasó por el Congreso ni cumplió las reglas administrativas mínimas, y el propio FMI violó sus normas internas para rescatar al macrismo y los grandes capitales. Es una estafa, […] y no puede pagarse […]
De la mano del pacto con el Fondo se viene un nuevo ajuste económico y fiscal sobre las espaldas de las mayorías populares, […] que golpea a la educación, la salud, los salarios y el acceso a la tierra, al agua y a la vivienda […]
Mientras las y los trabajadores sufríamos las consecuencias del ajuste, los pagos por deuda externa y al Fondo Monetario entre 2020 y 2021 alcanzaron los 12.000 millones de dólares. […] esa suma de dinero equivaldría a un plan de 500.000 viviendas populares dando trabajo a 2 millones de personas desempleadas […] este ajuste es el golpe sistemático contra las jubilaciones. […]
De la mano del pacto con el Fondo se vienen nuevos tarifazos en los servicios públicos […]más ataques a los derechos de las y los trabajadores. […] con el aval de la dirigencia de la CGT y con el silencio de la CTA, el gobierno anunció la eliminación de la doble indemnización por despido y la limitada prohibición de despidos. […]
La deuda es un mecanismo de dependencia, entrega, sometimiento y vaciamiento en favor de los intereses de la Banca y el gran capital y en contra de las mayorías populares. […]
El fallo del juez Ballestero en el año 2000 la declaró ilegítima, ilegal y fraudulenta, señalando a bancos extranjeros como el Citibank y el Chase Manhattan Bank como instrumentos fundamentales, y a empresas como Techint, Sevel, Alpargatas, Grupo Macri, Banco Francés del Río de La Plata, Banco Galicia, Bunge y Born, Grafa, Molinos Río de la Plata, Loma Negra, Ledesma, Pérez Companc, Acindar, entre otras, como beneficiarias. […]
Llamamos a poner en pie un amplio frente común contra el acuerdo con el FMI […] unir a todos los sectores populares que se opongan con claridad a este pacto con el Fondo, que profundizará la pobreza, la miseria, la precarización laboral, la entrega de nuestros territorios y bienes comunes a los intereses de las grandes exportadoras, junto a la represión de quienes resisten y la militarización […]
Desde esta Plaza planteamos: No al pacto con el Fondo Monetario. Cese del pago de la usuraria, ilegítima y fraudulenta deuda externa. […] que la plata debe ir a aumento de salarios y jubilaciones, a salud, educación y vivienda, no para los usureros internacionales y el FMI […]
*Ver documento completo en www.izquierdasocialista.org.ar
Escribe Guido Poletti
Con la presencia de los ex presidentes Lula Da Silva, de Brasil, y José “Pepe” Mujica, de Uruguay, el gobierno Alberto y Cristina Fernández habló en Plaza de Mayo, en la celebración del “día de la democracia”. En un desopilante intercambio, que dio que hablar a la prensa, ambos confirmaron que habrá acuerdo con el FMI.
Tal como se esperaba, y más allá de los llamados previos a que fuera un “festival de la democracia”, se trató de un acto netamente peronista, con el objetivo de mostrar apoyo a un gobierno que viene muy golpeado tras su derrota electoral. Pero un fantasma recorrió y de hecho copó el acto: la pregunta de qué hacer con el FMI. Tanto Cristina como Alberto se refirieron centralmente a este tema. Comencemos analizando sus discursos.
Primero habló la vicepresidenta Cristina Fernández. “Necesitamos que el Fondo nos ayude a recuperar los miles de millones de dólares que se fugaron al exterior en evasión [...] No se va a aprobar ningún plan que no permita la recuperación económica. Es el deber de los argentinos que integran la fuerza política que volvió a la Argentina”. Cristina continuó su discurso, señalando que el FMI había condicionado a todos los gobiernos desde 1983 a esta parte.
El kirchnerismo se ha lanzado a una misión imposible. Mantener una retórica “progre” con pinceladas de cuestionamientos al Fondo y, a la vez, seguir sembrando expectativas en que se puede alcanzar un acuerdo con el organismo que permita mantener “el crecimiento y la equidad social”. Por eso el discurso de Cristina contiene una cal y una de arena: critica al FMI y a la vez invita a alcanzar un pacto con este organismo imperialista.
El discurso del presidente Alberto Fernández, en lo que varios medios de comunicación leyeron como una virtual “respuesta” a Cristina, tampoco tiene desperdicios: “Tranquila Cristina, no vamos a negociar nada que signifique poner en compromiso el crecimiento y el desarrollo social en la Argentina”. Para terminar desbarrancando en la más absoluta demagogia: “no tengas miedo, que si el FMI me suelta la mano voy a estar agarrado de la mano de cada uno de ustedes, de cada argentino”.
Todo eso pasaba en el escenario de Plaza de Mayo en el mismo momento en que, en Washington D.C,, en el número 700 de la 19th Street, sede del Fondo Monetario Internacional, cinco funcionarios de primera línea del ministerio de Economía y del Banco Central repasaban los números del ajuste que se va a firmar en las próximas semanas. Y que sí, contradiciendo a lo que dijo el presidente Fernández, “comprometerá el crecimiento y el desarrollo social de la Argentina”. Y también contradiciendo a Cristina, no permitirá ninguna “recuperación económica”. Peor aún, exigirá más sacrificios que se medirán en menores salarios, jubilaciones aún más bajas, más desocupación y miseria.
Si a alguien le quedaba alguna duda de que el kirchnerismo está 100% jugado a que salga el acuerdo con el FMI, no tiene más que repasar el diálogo entre el presidente y su vice. “Firmar con el Fondo, pero sin ajuste”, “por supuesto, quedate tranquila”. Solo faltaba que se guiñaran un ojo. Del otro lado de esa puesta en escena del doble discurso, está el pueblo trabajador, que ya ve destrozados sus salarios, jubilaciones, puestos de trabajo, y que, una vez firmado el pacto con el Fondo, estará mucho peor.
Llega el momento de las conclusiones. ¿Para qué convocaron Alberto y Cristina a Plaza de Mayo? La respuesta surge clara: para mostrarle al FMI que ambos están unidos en llegar a un acuerdo. Para eso sumaron a dos ex presidentes amigos que tienen en su currículum que jamás rompieron con el establishment económico internacional. El acto y los discursos fueron una auténtica puesta en escena, llevada al límite, de como el gobierno se comprometerá al ajuste con el Fondo, pero nunca usando esta palabra. E incluso de como la vicepresidenta Cristina y el kirchnerismo seguirán haciendo todas las fintas y amagues que sea necesario para tratar de no pagar el costo político completo de lo que se viene. Que saben perfectamente que es un fortísimo ajuste contra el pueblo.
La plaza del 10D, sin duda, contrasta con la del día siguiente. El sábado 11, una multitudinaria y amplísima movilización unitaria, convocada a partir de la iniciativa del Frente de Izquierda Unidad, llevó la plaza diciéndole ¡No! al FMI y reclamando que no se firme el acuerdo. La comparación de ambas plazas debe llamar a la reflexión, en particular a las muchísimas compañeras y compañeros de trabajo, estudio, o vecinos de los barrios, que simpatizando o aún teniendo confianza en el peronismo, están convencidos que de la mano del FMI sólo llegará hambre, miseria y saqueo. Oponerse al Fondo requiere del fortalecimiento de un gran movimiento que siga saliendo a la calle y se pronuncie con claridad por un programa alternativo al del gobierno: dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y poner todos esos recursos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares de trabajo, salario, salud, educación y vivienda. El Frente de Izquierda Unidad, único bloque en el Congreso de la Nación que ha presentado un proyecto en ese sentido (redactado por los diputados Giordano y Schlottahuer) y que se ha pronunciado explícitamente por el voto en contra al acuerdo con el Fondo, encabeza esta iniciativa y te invita a que te sumes.