Apr 15, 2026 Last Updated 9:15 PM, Apr 14, 2026

El Socialista entrevistó a Liliana Olivero, dirigente de Izquierda Socialista FIT-Unidad y candidata a diputada nacional por la lista 504, 2 B Fortalecer la Izquierda.

Con una larga trayectoria al servicio de las luchas obreras y populares, Liliana Olivero ingresó en 1975 al Banco de la Provincia de Córdoba donde fue delegada de base, delegada general e integrante de la comisión gremial interna del banco. En 2001 fue convencional constituyente en la provincia. A partir de ese año fue electa por cuatro períodos diputada provincial. En 2013 renunció a la banca para que asumieran las compañeras de las otras fuerzas integrantes del FIT, aplicando un mecanismo de rotación que revolucionó las formas de representación política. Hoy, junto con Laura Vilches, del PTS, encabezan la lista 504, 2 B Fortalecer la Izquierda en representación de dos de las cuatro fuerzas del FIT-U provincial.

ES.– ¿Cómo se vive el proceso electoral de las PASO en la provincia?
L.O.– En nuestras recorridas, tanto en el interior como en la capital, vemos que hay una mezcla de apatía y bronca. Eso tiene que ver con los graves problemas sociales, los bajos salarios y la desocupación generada por casi cuatro décadas de gobiernos radicales y peronistas. Tenemos una provincia quebrada, con una deuda externa de 1.600 millones de dólares, sin embargo se sigue subsidiando a las grandes empresas agroexportadoras, automotrices y a megaempresarios en general. Esto ha generado una brecha cada vez mayor entre los grandes empresarios beneficiados por el Estado y un pueblo con índices de 14,8% de desocupación y con 42% de pobreza. Este es el caldo de cultivo que aumenta la desconfianza y la bronca en relación con los partidos patronales.

ES.– ¿Cómo está la campaña de la lista 2 B Fortalecer la Izquierda?
L.O.– Es una campaña a puro pulmón, como lo hacemos siempre, llevando nuestras propuestas para salir de la crisis a los trabajadores, a las mujeres, a la juventud y a todos los sectores populares que la están pasando muy mal producto de las políticas aplicadas por el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y Hacemos por Córdoba.

ES.– ¿Por qué el FIT-U va dividido en las PASO?
L.O.– Lamentablemente, en estas elecciones nuestra lista 504, 2 B Fortalecer la Izquierda que conformamos entre Izquierda Socialista y el PTS se va a enfrentar al divisionismo, tanto del MST como del PO provincial. En lugar de fortalecer un polo de izquierda para pegar juntos contra los responsables de esta crisis social que vive Córdoba, esas fuerzas decidieron de modo autoproclamatorio dividir al FIT Unidad. Es una irresponsabilidad debilitar el único bloque de la izquierda que en los últimos diez años se ha consolidado  alrededor de un programa político común de independencia de las trabajadoras y los trabajadores. En este tiempo hemos aplicado un método realmente revolucionario de rotación de las bancas entre las distintas fuerzas del frente para que nadie se quede atornillado a los cargos y recibiendo un salario igual al de una directora de escuela. Son hechos categóricos que derriban los falsos argumentos del MST de Luciana Echeverría de que hay que “renovar” y “revolucionar” la izquierda. Esta actitud divisionista  debilita la pelea por conquistar nuevas bancas para colocarlas al servicio de las luchas contra el FMI y las políticas antipopulares del gobierno de Alberto Fernández y sus cómplices locales y a favor de los sectores populares.

ES.– ¿Algo más para finalizar?
L.O.– Sí, decirles a las mayorías populares de Córdoba que la salida en estas PASO es transformar esta desilusión y esta bronca en un voto a la izquierda que propone salidas de fondo y de ruptura con las viejas estructuras de poder económico. Ese voto debe ser a la única lista unitaria de la izquierda, la que encabezamos junto a la compañera Laura Vilches como candidata a senadora. Te invitamos a sumarte a este proyecto, a votar y conseguir votos para la lista 504 2B Fortalecer la Izquierda.


Escribe Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria y candidato a senador provincial, por Izquierda Socialista/FIT Unidad

En estas elecciones a millones de trabajadores se les presenta una gran contradicción. Diariamente vamos a trabajar y tenemos que enfrentarnos a los ajustes de las patronales, que se niegan a dar aumentos salariales, que quieren que trabajemos más y más rápido, que no quieren respetar los convenios colectivos de trabajo, toman personal en negro y contratado sin pagar aportes patronales ni jubilatorios, muchas veces nos maltratan -sobre todo a las compañeras- y, cuando les conviene o cuando quieren amedrentarnos, despiden a cualquiera sin ningún motivo.

Ante estas políticas de la patronal, millones se encuentran desamparados porque los sindicatos están dirigidos, en su mayoría, por una burocracia sindical traidora que siempre encuentra excusas para defender a la patronal. Le dice a los trabajadores que hay que tener “comprensión” con los patrones, que la culpa es de “la crisis económica”, que nos conviene aceptar y no hacer nada porque no hay trabajo, etcétera. Y muchas veces son directamente ellos los cómplices que denuncian ante la patronal a los trabajadores que quieren luchar por sus derechos.

No es casual que en las elecciones los burócratas sindicales y muchos empresarios apoyen y hasta vayan como candidatos en las listas del Frente de Todos. Es que esa burocracia de la CGT y las CTA defiende a este gobierno y su política de ajuste, de salarios a la baja, inflación, desocupación y jubilaciones de pobreza. A cambio, el gobierno les garantiza millones sin control en las obras sociales, que son utilizados para mantener sus privilegios. Por eso se parecen más a los empresarios ricos mientras nosotros tenemos salarios de miseria. Este lunes 30, Fernández les entregó 7.000 millones de pesos y antes de fin de año les dará 4.000 millones de pesos más.

No puede ser que reclamemos diariamente, que repudiemos a estos burócratas traidores y, en el momento de las elecciones, darles el voto al gobierno y a esos dirigentes sindicales.
Contra ellos, miles de trabajadores estamos construyendo un sindicalismo combativo y democrático. Luchamos por nuestros derechos, siempre apoyamos los reclamos obreros y enfrentamos a la burocracia sindical peronista. Este nuevo sindicalismo, donde muchos nos organizamos en el Plenario del Sindicalismo Combativo, apoya e integra las listas del Frente de Izquierda Unidad. Por eso, para darle continuidad a nuestros reclamos y nuestras luchas, para fortalecernos para seguir enfrentando a la burocracia sindical, es que los llamamos a votar al FIT Unidad lista 1A.


Escribe Mercedes Trimarchi, candidata a legisladora por CABA, Izquierda Socialista/FIT Unidad

Se acercan las PASO y es importante que los votos se concentren en la única propuesta unitaria de la izquierda, la lista 1 A del FIT-Unidad. Como activistas feministas hemos aprendido en estos años que la lucha es colectiva y no individual. Así conquistamos con la marea verde y en las calles el derecho al aborto el año pasado. Además, en nuestro frente electoral no tenemos posiciones ambiguas en relación con los derechos de las mujeres y disidencias. Así como luchamos por el aborto legal y nuestras bancas votaron a favor sin fisuras, también sostenemos que la educación sexual (ESI) debe ser laica, científica y con perspectiva de género y para ello exigimos la inmediata separación de la iglesia del Estado.

La iglesia católica y los otros cultos siempre se han pronunciado en contra de los derechos de las mujeres y disidencias. Lo hicieron con el derecho al aborto, con el matrimonio igualitario, la identidad de género y hasta con la ley de divorcio. Su postura es altamente reaccionaria y, lo que es peor, se entrometen en los asuntos del Estado para condenar con su dogmatismo nuestra vida. El peronismo del Frente de Todos y los radicales y PRO, de Juntos, que ya gobernaron, lo hicieron siempre de la mano de la iglesia, conservando sus negocios y privilegios, que muchos vienen de la última dictadura, como el pago de los sueldos a los obispos y sus jubilaciones de privilegio. Por eso, candidatas y candidatos de CABA del FIT Unidad hicimos un acto frente a la Catedral de Buenos Aires para denunciar el sostenimiento económico y las exenciones impositivas que recibe la iglesia católica por parte de Alberto Fernández y de Horacio Rodríguez Larreta. No hay grieta cuando se trata de sostener a la iglesia católica.

Tanto peronistas como radicales, kirchneristas o macristas son los responsables de que la educación sexual en las escuelas sea pésima o directamente no exista. En parte porque en quince años desde que se sancionó la ley (ESI) no se encargaron de la aplicación y ni siquiera implementaron capacitaciones con perspectiva de género para el conjunto de la docencia. La trampa está en que la propia redacción de la ley le dio vía libre a las iglesias para que enseñen cualquier cosa en sus escuelas y así, por ejemplo, se habilita la voz a quienes están en contra del uso del preservativo, como la iglesia católica. Desde el Frente de Izquierda Unidad exigimos que la educación sexual sea laica, científica y con perspectiva de género. Para fortalecer esta pelea te invitamos a que el 12 de septiembre elijas la boleta de la Lista 1 A en todo el país para así darle un voto a quienes peleamos para que la iglesia y el Estado sean asuntos separados.


Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta de Suteba La Matanza y candidata a diputada provincial, Izquierda Socialista/FIT Unidad
 
Sin dudas, el video de una profesora exaltada polemizando con sus alumnos sobre la política de los gobiernos de Cristina, Macri y Alberto da muchos temas para analizar. Como la docente defendía a su gobierno y a Cristina, Alberto Fernández lo pudo considerar “un sano debate que abre la cabeza de los alumnos”. Pero los docentes sabemos que ella tuvo una actitud antipedagógica, que no fue “un sano debate” como los que tenemos regularmente con nuestros alumnos. El video muestra un estado de saturación y desborde emocional de la docente como el que sufrimos miles en todo el país. Antes de la pandemia el estrés laboral en el gremio docente era el más alto entre los trabajadores, obligados a trabajar dos y tres turnos, en muchas escuelas, corriendo de un lado para otro, con aulas superpobladas y escuelas en pésimo estado y sin los materiales didácticos necesarios. Esto se potenció con la pandemia, trabajando sin límites horarios y de manera virtual y presencial. Todo con salarios por debajo de la línea de pobreza. ¿Quién puede sostener esto?

Al contrario, los sinvergüenzas de Juntos por el Cambio Vidal, Finocchiaro y Acuña salieron en coro a denunciar que los docentes “adoctrinamos” y que hay que terminar con eso. ¡Caraduras! Son los mismos que apoyaron a Macri cuando, aprovechando el acto de la jura de la bandera con miles de niños de 4° grado en Rosario, les hizo gritar a coro “¡sí se puede!”, la consigna del macrismo. Y frente a alumnos de primaria dedicó un discurso contra el sindicato de camioneros, “la mafia de los Moyano”, les dijo. Y Acuña y Finocchiaro no dudaron en utilizar alumnos y escuelas públicas para hacer sus spots de campaña y actos proselitistas. Todos ellos defienden a sus próceres genocidas contra los pueblos originarios, como Roca, Avellaneda y la “campaña del desierto”. Eso es adoctrinar.

Los docentes reivindicamos el intercambio de opiniones con nuestros alumnos, respetuosamente, para incentivarlos a cuestionar todos los “discursos oficiales” de la historia y del presente y para que investiguen. Rechazamos los discursos únicos y hegemónicos. Y repudiamos a aquellos que se rasgan las vestiduras hipócritamente con ataques o falsas defensas a la docencia pero se niegan a invertir en salarios, edificios y presupuesto para la escuela pública mientras subsidian el negocio de la educación privada y usan el dinero para pagar la deuda externa. Por eso, para defender a la escuela pública en las elecciones, llamamos a votar al FIT Unidad lista 1A.
 

El martes 31 de agosto los diputados Mónica Schlotthauer y Juan Carlos Giordano, del bloque de Izquierda Socialista en el FIT Unidad, presentaron un proyecto de ley para utilizar los fondos que el gobierno de Fernández destina a deuda externa y el FMI en la creación de un plan de obras de emergencia.

“La implementación, en forma inmediata, de un plan para la construcción de 500.000 viviendas populares atacará el déficit habitacional crónico de nuestro país y generará dos millones de puestos de trabajo genuinos. Es una medida que venimos reclamando, el gobierno nacional prioriza los pagos de la ilegítima y fraudulenta deuda externa antes que los sectores de trabajadores y populares”, declaró Giordano.

Por su parte, Mónica Schlotthauer agregó: “El déficit habitacional alcanza a casi cuatro millones de familias, un tercio de la población. Se necesitan por lo menos 1,5 millones de nuevas viviendas y existen muchas en condiciones de precariedad absoluta y alquileres por las nubes. Decimos plata para vivienda y trabajo, no para el FMI”.

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