Escribe Prensa UIT-CI
30/3/2026. El sábado 28 de marzo una verdadera marea humana de 8 millones de personas colmó las calles de los 50 Estados en más de 3.000 acciones políticas que repudiaron las políticas de Donald Trump. La acción denominada “No Kings” (No Reyes) es la tercera manifestación que bajo ese nombre sacude a los Estados Unidos. Esta, y las anteriores exitosas movilizaciones están impulsadas por el movimiento 50501 y expresan un gran proceso de lucha que no para de crecer. Ante la agresión criminal a Irán, lo novedoso, es que en esta oportunidad la movilización se extendió a otros países y se desarrollaron grandes acciones en Roma, Madrid y Ámsterdam, entre otras.
La organización convocante manifestó que la movilización del sábado fue “la mayor manifestación nacional de un solo día en la historia de EEUU”. Señaló que “El pueblo estadounidense está harto de la usurpación de poder de esta administración, de una guerra ilegal que ni el Congreso ni la ciudadanía han aprobado”. Millones salieron a las calles con consignas como No a la Guerra, Saquen las manos de Irán. Se denunció que los Estados Unidos son quienes financian el genocidio sobre Gaza. Además, gran parte de los manifestantes gritaron en las calles “¡Trump debe irse ya! No al ICE, no a las guerras, no a las mentiras, no a los reyes”.
Desde su surgimiento, el movimiento 50501 ha sido parte de las masivas movilizaciones que vienen golpeando al gobierno de Trump. En julio de 2025 una rebelión en defensa de la población migrante enfrentó a la ICE en los Ángeles y obligó a la retirada de los agentes. A comienzos de 2025, en Minneapolis, una masiva movilización popular y una exitosa huelga general rechazaron el asesinato de Renee Nicole Good y del joven trabajador de la salud Alex Pretti, y obligó a la expulsión de la ICE.
Las masivas movilizaciones expresan la crisis política en los Estados Unidos, y que la agresión imperialista sobre Irán no ha hecho más que agravarla. El galón de gasolina se ha incrementado hasta llegar a los 4 dólares y el 61% de los estadounidenses desaprueba la gestión de Trump en la Guerra de agresión imperialista contra Irán. Así, las encuestas han marcado el derrumbe de la popularidad de Trump, que se desplomó desde más del 50% a menos 40% a fines de marzo mientras su desaprobación se acerca rápidamente al 60%.
Ante los ataques imperialistas y la guerra de Estados Unidos e Israel sobre Irán y la invasión del Estado Sionista sobre el Líbano, la movilización “No Kings” cruzó el océano atlántico y llegó fuertemente a Europa. Grandes movilizaciones se desarrollaron en el Estado Español, en Países Bajos, e Italia. Allí las consignas comienzan a expresar nuevamente las grandes luchas contra la guerra de Vietnam y un fuerte sentimiento antiimperialista y una sostenida solidaridad con el pueblo palestino en rechazo al genocidio.
En medio del pantano militar de Trump en Irán, las grandes movilizaciones muestran el surgimiento de un movimiento amplio y antiimperialista contra Trump y Netanyahu, que comienza a ganar fuerza en la escena política de los Estados Unidos y a extenderse a otros países. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), apoyamos estas movilizaciones que marcan el camino de la unidad de los pueblos del mundo para derrotar a Trump y a la actual agresión criminal a Irán.
Las y los trabajadores de FATE continúan llevando adelante una lucha permanente contra el cierre de la empresa, que dejó a más de 920 trabajadores en la calle.
Una delegación de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional (UIT-CI) encabezada por Enrique Gómez, del Movimiento al Socialismo de México y Nuno Geraldes, de Trabajadores Unidos (TU) de Portugal se hicieron presente en la toma de FATE para expresar su apoyo a la lucha y se comprometieron a difundir la misma en el plano internacional.
Las y los trabajadores de FATE no están dispuestos a bajar los brazos y continúan luchando en busca de una solución. El Sutna acaba de presentar una propuesta a todos los bloques de la Legislatura bonaerense. Convoca a aprobar un proyecto de ley que asegure la continuidad productiva de la empresa, única fabricante de neumáticos para camiones y colectivos del país, para resguardar el transporte público y de mercaderías.

Escribe Miguel Sorans, dirigente de la UIT-CI y de Izquierda Socialista/FIT Unidad
La guerra de agresión imperialista sobre Irán que, según Trump, ya estaba ganada desde el comienzo, ya lleva un mes. Trump dice un día una cosa y al otro día otra. Hace una semana dio a Irán un “ultimátum” de 48 horas, a partir del cual empezaba un “ataque total”. Al otro día, anunció que suspendía los ataques por cinco días porque estaba en “productivas” negociaciones con autoridades iraníes. Lo que fue desmentido por Irán. El final de la guerra está en veremos.
Nada es creíble en manos de Trump. Cualquier cosa puede pasar. Que se agrave aún más la guerra, que desembarquen marines o que realmente se abra una negociación. El asesino de Netanyahu e Israel, por otro lado, ya avisaron que, más allá de cualquier negociación, no piensan detener sus acciones militares contra Irán y el Líbano (ver recuadro abajo).
Pero hay un hecho claro, es Trump el que retrocede. En medio de sus bravuconadas en las que anunció, una y otra vez, que “las fuerzas armadas iraníes dejaron de existir”, que “ya no tienen capacidad misilística” o “los arrasamos”, tuvo que aparecer enviando una propuesta de quince puntos, que fueron rechazados por Irán.
Siempre se ha dicho que el que pide negociar en una guerra es el que está perdiendo. Y esto es lo que está sucediendo con Trump y su agresión criminal y genocida. Pese a la evidente superioridad militar de los Estados Unidos y su aliado Israel, Trump está empantanado política y militarmente en Irán.
Las razones por las cuales Trump quiere salir de esta guerra
La primera razón es que la resistencia de Irán ha sido muy superior a lo que creían Trump y Netanyahu.
Irán es un gran país de 93 millones de habitantes que ha tirado por tierra todo pronóstico militar. En los primeros días mataron al máximo Ayatolá y parte de la jefatura militar iraní y creían que con eso empezaba el principio del fin agitando que la gente salga a la calle.
Pero sucedió al revés, la televisión iraní estuvo mostrando manifestaciones masivas en Irán, en medio de las bombas, de apoyo al gobierno y de repudio a la agresión. Por qué, aunque gran parte del pueblo trabajador, la juventud y las mujeres odian al régimen teocrático, más odian las agresiones imperialistas y de Israel. Por otro lado, Irán confirma, aunque esté debilitado, que tiene un potencial de misiles, que penetran en Israel y que llegaron a lanzar dos misiles a la base militar de la isla Diego García, en el Océano Indicio, que está a 4.000 kilómetros de distancia de Irán.
La Cúpula de Hierro, de Israel, no colapsó, pero en parte está desbordada. Como nunca ocurrió, las ciudades de Israel reciben misiles y las alarmas son permanentes. Creían que iba a ser una “guerra relámpago”, muy corta y no ha sido así. Todo indica que fue Netanyahu el que convenció a Trump de hacer el ataque. Mientras Trump no logra explicar por qué es la agresión. Primero dijo que era hasta terminar el régimen después dijo que no era necesario.
El punto más débil de Trump no es militar sino político
Esta guerra profundiza el desorden y caos político imperialista y dentro de los Estados Unidos. Esta es otra de las razones de su intento de retroceso. Empezando porque en su país no hay apoyo a esta guerra.
El director de la Central de Lucha Antiterrorista, Joseph Kent, renunció denunciando que están en la guerra por presión de Israel y que “Irán no es un peligro de seguridad para los Estados Unidos.” Lo que significa un gran golpe político para Trump.
Las encuestas dan que el 59% rechaza la acción y solo el 27% la aprueba. Y en especial, hay rechazo en su base electoral y el movimiento Make America Great Again (MAGA) ya que Trump hizo campaña diciendo que venía a terminar con los gastos militares en guerras de Estados Unidos, para centrar en “Primero América”.
Aumentan los choques inter burgueses en el mundo. Lanzó esta guerra sin siquiera avisar a sus viejos aliados imperialistas de Europa. Exigió una alianza con Europa y la OTAN, para una intervención naval conjunta en el estrecho de Ormuz. Recibió como respuesta “no es nuestra guerra”. Trump respondió tratando de “estúpida” a la OTAN.
En medio de la crisis petrolera, Trump autorizó a comprar petróleo de Rusia, que estaba sancionado por la guerra de Ucrania. Favoreciendo a Putin que está necesitado de millones de dólares para su economía y la guerra. Con lo cual Trump logró que Zelensky hablara de “traición”. O sea, el caos político es completo.
La guerra está provocando un salto en la crisis de la economía capitalista mundial
The Economist, por ejemplo, sacó una editorial que dice que “la guerra es un ataque a la economía mundial”. Y este es el desastre que recae sobre Trump.
El punto fuerte de Irán es el control del Estrecho de Ormuz. No tiene más de 40 kilómetros de ancho. Es clave, por ahí pasa el 20% del crudo mundial. Se calcula entre 20 y 21 millones de barriles diarios que pasan por ahí normalmente. Pasa el 25% de gas natural licuado y el 35% de fertilizantes para el agro. Ya en Estados Unidos, los fertilizantes aumentaron un 30%.
El petróleo está entre 90 a 100 dólares el barril, cuando antes de esta acción estaba 70 dólares y llegó a 120 y puede irse a más alto, nadie lo sabe. Y las consecuencias son más inflación para los Estados Unidos pero el efecto será mundial.
Por supuesto que las que salen ganando son las multinacionales del petróleo y armamentistas. La perspectiva global es incierta porque no se sabe cuándo y cómo terminará esta guerra. Está abierto que la crisis económica del capitalismo se agrave afectando al movimiento de masas. La caída del nivel de vida va aumentar por la suba de los productos de primera necesidad en el mundo.
Ampliar la movilización contra la agresión a Irán y el Líbano
Desde la UIT-CI llamamos a seguir denunciando esta agresión criminal de Trump e Israel y a movilizarse en apoyo a los pueblos de Irán y el Líbano. Repudiamos la agresión imperialista a Irán, sin dar ningún apoyo a la dictadura teocrática de iraní. Impulsamos una campaña antiimperialista de unidad de acción contra la ultraderecha trumpista y sionista con las consignas: Basta de bombardeos y agresión imperialista de Trump y Netanyahu en Medio Oriente. Que los gobiernos de mundo rompan relaciones con Israel. Que los pueblos árabes exijan a sus gobiernos que rompan con Estados Unidos y dejen de colaborar con la agresión. Apoyo a Gaza y al pueblo palestino. Palestina libre del río al mar.
Hay manifestaciones contra la guerra en Estados Unidos y también en Berlín, Londres o en Madrid con la consigna de No a la guerra. Este es el camino para derrotar a Trump y a la guerra de agresión imperialista.
25/3/2026
Israel ya avisó que no piensan detener la agresión militar
Todo indica que Trump ya no sabe cómo salir de esta guerra. Sigue diciendo que la guerra va a terminar “cuando yo lo diga”. Pero tiene la contra de Netanyahu que tiene otra postura. Ya declararon que el estado sionista seguirá protegiendo “su seguridad” y que cualquier negociación no los limitará en su “defensa”.
Israel no tiene ningún interés de ponerse a negociar y a pactar con Irán. No es una dirección común. A Netanyahu le conviene que la guerra se prolongue, porque tiene unificado al país tras su gobierno. Toda la oposición y todo el sionismo pseudo progre de izquierda, está apoyando la guerra. Israel sigue bombardeando Irán y a el Líbano unido a una invasión terrestre en el sur del país, al que pretende anexar. Y aprovecha para seguir con su limpieza étnica en Cisjordania y Gaza.
El Frente de Izquierda Unidad reclamó contra el ataque asesino de Estados Unidos y de Israel a Irán y a el Líbano en la Cancilleria.
Hicieron uso de la palabra Celeste Fierro (MST), Gabriel Solano (PO) y Myriam Bregman (PTS). Mónica Schlotthauer, diputada provincial bonaerense por Izquierda Socialista entre otras cosas reclamó al gobierno de Milei “No en nuestro nombre”
Escribe Prensa C-cura
Caracas, 13 de marzo de 2026. El país vivió ayer jueves una jornada inédita. Después de varios años sin grandes movilizaciones de trabajadores, unas 5000 personas se movilizaron en las calles de Caracas exigiendo un aumento inmediato de salarios, con el objetivo de llegar a la Asamblea Nacional y entregar un pliego de peticiones. Pero quizás lo más llamativo fue que la marcha, después de atravesar el centro de la capital y burlar las tarimas y aparatos de sonido que montó el gobierno, llegó hasta la sede del poder legislativo.
Esta jornada de movilización se produce después de 2 meses de la agresión imperialista y en momentos en que el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez avanza en su pacto entreguista con el imperialismo estadounidense, y el empresariado nacional desata una feroz ofensiva mediática para terminar con la retroactividad de las prestaciones sociales.
Una comisión de dirigentes sindicales ingresó a la Asamblea Nacional y fue atendida por un grupo de diputados, y se pudo entregar el pliego de peticiones, contentivo de 17 exigencias, entre las que destacan un inmediato aumento del salario acorde al art. 91 de la constitución, la defensa de la retroactividad de las prestaciones sociales, la eliminación del memorándum 2792 y del instructivo de la Onapre, y la libertad de los presos políticos.
Desde las primeras horas de la mañana se fueron concentrando en la plaza Morelos, en las adyacencias de la Defensoría del Pueblo, trabajadores y trabajadoras con sus pancartas y “chupetas”. Habían de la salud, enfermeras, maestros, universitarios, destacaron especialmente los de la UCV, agrupados en torno a la pancarta de su gremio, la Asociación de Profesores de la UCV; SinatraUCV, y empleados, obreros y docentes de otras universidades de la capital; empleados públicos de diversos ministerios; jubilados y jubiladas, destacando varios integrantes de la Asociación de Jubilados del Ipasme, encabezados por su presidente y el secretario de Organización, Roberto Carpio, también integrante de nuestra corriente sindical. En la marcha también participaron miembros de los comités de presos políticos, activistas del Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora, de la UNT, y otras organizaciones sindicales. C-cura como parte del Cnctl participó en todo el proceso de organización y convocatoria de la movilización tanto en la capital como en las distintas regiones donde tenemos presencia. Y en Caracas estuvo presente el compañero José Bodas, secretario general de la Futpv y coordinador de nuestra corriente sindical.
Al llegar a la plaza en horas de la mañana, los manifestantes se encontraron con una tarima y un equipo de sonido que el gobierno de Caracas había instalado muy cerca del sitio de concentración. Además cerraron la avenida Universidad, a lo largo de más de cuatro cuadras desde plaza Morelos hasta el centro de la ciudad. Su objetivo deliberado con esta provocación, era obstaculizar e impedir la marcha anunciada desde días antes por los organizadores.
A pesar de estos contratiempos y el ruido generado por las potentes cornetas del sonido que habían instalado, se pudo realizar un mítin en las escalinatas donde se encuentra la estatua de José María Morelos, héroe de la independencia de México, y en el que pudieron hablar de forma muy democrática, todos los representantes sindicales que se encontraban en el lugar.
La marcha fue convocada por distintas organizaciones, entre ellas SinatraUCV, y las demás organizaciones de la intergremial universitaria, el Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha (Cnctl), la CTV, la Coalición Sindical, y contó con una importante participación del Encuentro en Defensa de los Derechos del Pueblo.
El Cnctl hizo una convocatoria nacional que fue asumida con entusiasmo en las distintas regiones. En las principales ciudades los trabajadores salieron a las calles y en casi todos los casos esta vez optaron por marchar.
Lo que reportan los activistas de nuestra corriente sindical en los diferentes estados es que desde muchos días antes de la movilización, los trabajadores y trabajadoras manifestaban a través de las redes y en los centros de trabajo su disposición a marchar. Compañeros y compañeras que debido a la represión del gobierno tenían tiempo sin movilizarse, esta vez se atrevieron a volcarse masivamente a las calles.
Después de 4 años sin incremento del salario mínimo, la situación de las trabajadoras y trabajadores es desesperante en un país donde la inflación el pasado año fue de 475,28%, y la anualizada febrero 2025-febrero 2026 llegó a 617,94%, según cifras oficiales.
Este hartazgo ante los miserables salarios que son devorados diariamente por la inflación, fue el acicate que impulsó la significativa movilización de trabajadores y trabajadoras que se produjo en el día de ayer.
Fue llamativo ver como a medida que la marcha avanzaba hacia la Asamblea Nacional los trabajadores y transeúntes mostraban su simpatía con los manifestantes y la exigencia de aumento salarial. A la altura del liceo Andrés Bello en la av. Universidad un grupo de docentes saludaba a la marcha desde la entrada del plantel. Muestras de apoyo similares se vieron durante el recorrido de la movilización hasta el centro de la ciudad.
Nuestra corriente se movilizó en distintas partes del país
En Anzoátegui las trabajadoras y trabajadores se concentraron en la plaza Bombón de Barcelona, entre los que se destacó la presencia de un significativo grupo de trabajadores de Petromonagas, Petrocedeño, Petropiar, del edificio sede, Sinovensa, de los remolcadores y lanchas, refinación oriente, de la refinería de Puerto La Cruz y demás áreas petroleras. Lo importante de esto es que se trataba de trabajadores activos que hasta hace poco no se atrevían a salir a protestar por temor a ser despedidos e incluso detenidos.
En Los Teques se realizó, previo a la marcha, una asamblea de docentes en la sede de la Federación Venezolana de Maestros que tuvo un carácter muy democrático, y en la que los docentes pudieron participar e intervenir con sus opiniones y propuestas. Desde allí partió la marcha hasta la gobernación del Estado donde se entregó el mismo pliego de peticiones consignado ante la Asamblea Nacional.
Cumaná y otros tres municipios tienen más de 3 semanas sin agua debido a la rotura de las tuberías que surten del vital líquido a esos sectores por un derrumbe en el embalse El Turimiquire, generado por la falta de mantenimiento e inversión durante los 27 años que tiene el chavismo en el gobierno. De allí que la escasez de agua y el salario fueran las principales exigencias del pueblo cumanés que se movilizó ayer.
Desde temprano en la mañana, trabajadores activos, jubilados y pensionados se concentraron en la plaza Andrés Eloy Blanco y sus alrededores en exigencia del aumento del salario mínimo y pensiones, iguales a la canasta básica, por la eliminación del memorándum 2792 y del instructivo Onapre, así como por el restablecimiento del servicio de agua.
Maracay también fue escenario de una nutrida movilización en la que habrían participado más de 1000 trabajadoras y trabajadores que se concentraron en la plaza Bicentenaria de la capital del estado Aragua.
Hay que discutir un plan de lucha y conformar una coordinadora nacional
Desde C-cura creemos que la jornada de ayer muestra que la disposición a la lucha por parte de las trabajadoras y trabajadores está ganando un nuevo impulso. La jornada de protesta del pasado 26 de febrero ya comenzaba a evidenciarlo. No obstante, haciéndonos eco de lo que muchos trabajadores decían en la marcha, es necesario darle continuidad a la jornada de ayer. En ese sentido es urgente que el Cnctl discuta un plan de movilización nacional, hay que acorralar al gobierno. Asimismo, debemos profundizar el carácter unitario de la lucha por el salario y demás reclamos laborales, en tal sentido creemos que es necesario conformar una coordinadora nacional de lucha que agrupe a la mayor cantidad posible de sindicatos, centrales, corrientes sindicales, y muy especialmente el Cntl, la intergremial universitaria y el Encuentro en Defensa de los Derechos del Pueblo.