Foto de portada: El momento en que los integrantes de la FGS llegan al aeropuerto de Estambul, Turquía. En la escalera se ve a Mónica, Ezequiel y Gorkem
Escribe Adolfo Santos
El violento ataque realizado por la armada israelí a la Flotilla Global Sumud (FGS) en aguas internacionales a 1.100 kilómetros de las costas de Gaza y de Israel, demuestra la preocupación que esta misión de solidaridad humanitaria con el pueblo palestino genera al criminal gobierno de Benjamin Netanyahu.
Como en 2025, la flotilla comenzaba a convertirse en estandarte de la lucha mundial en defensa del pueblo palestino y a impulsar un proceso de solidaridad y movilización internacional. Había que frenarla cuanto antes. Ese fue uno de los motivos por los que el miércoles 29 de abril, buques de la armada del estado sionista de Israel asaltaron, en el Mediterráneo, a las 60 embarcaciones de la FGS que se dirigían a Gaza, destruyendo parte de ellas. Fue una interceptación ilegal y represiva en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta, Grecia.
Nada de esto hubiera sido posible sin la complicidad de los gobiernos de la Unión Europea y el apoyo incondicional de los Estados Unidos y del ultraderechista Donald Trump. Todo esto ocurre por la impunidad que tiene Israel en su accionar criminal y genocida. Actúa libremente a las puertas de Grecia o Italia, sin que los gobiernos de la UE muevan un dedo. Es una nueva muestra del accionar repudiable del Estado sionista de Israel, que se cree con el derecho de actuar militarmente de cualquier forma y en cualquier lugar.
Apoyado en la complicidad que le ofrecen los gobiernos capitalistas del mundo, el estado sionista, además de ocupar Palestina, extiende sus crímenes lejos de sus fronteras. No solo en los ataques a Irán, el Líbano o Siria, sino que se permite actuar en aguas internacionales con total impunidad. “Este movimiento supone una potencial vulneración del derecho internacional marítimo y de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que limita las facultades de interdicción en aguas internacionales salvo en casos específicos como la piratería o con el consentimiento del Estado de bandera” (El País, 29/4/2026).

La diputada bonaerense Mónica Schlotthauer junto a Gorkem Duru (que la tradujo) agradece a las y los que los recibieron y convoca a movilizarse por la libertad de Saif y Thiago
La presión internacional impide un crimen mayor
“Lanchas militares se acercaron a nuestros barcos, identificándose como israelíes, apuntando láseres y armas semiautomáticas hacia nosotros y ordenando a los participantes que se dirigieran al frente de los botes y se pusieran de rodillas”. Así describía un informe de la flotilla el accionar sionista. Redujeron violentamente a parte de los casi 200 tripulantes provenientes de 55 países, aunque no portaban ningún tipo de armamento. Los mantuvieron secuestrados para después conducirlos a las costas griegas cuyo gobierno se limitó a detenerlos y repatriarlos a diferentes países sin condenar el accionar israelí.
Luiz Inacio Lula da Silva y Pedro Sánchez en nombre de los gobiernos brasileño y del Estado Español, los países de origen de Thiago Ávila y Saif Abukeshek que Israel mantiene prisioneros bajo falsas acusaciones, manifestaron su rechazo al accionar israelí. Es necesario exigir que más gobiernos abandonen la complicidad con el estado sionista y condenen esta acción ilegal. Solo la movilización internacional y la amenaza de la instalación, en varios países, de campamentos en solidaridad con la FGS, presionaron al sionismo a liberar al resto de los flotilleros, lo que constituye un pequeño triunfo de la lucha por Palestina.
Entre los liberados se encuentran la ferroviaria Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista (IS) y el FITU, Ezequiel Peressini, dirigente de IS, coordinador de la embarcación Batolo y Gorkem Duru, dirigente del Partido de la Democracia Obrera (IDP) de Turquía, también coordinador de su embarcación. Los tres integraron la flotilla en nombre de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internaciona (UIT-CI). Liberados en Grecia, viajaron a Estambul, Turquía, donde recibieron una calurosa y emotiva recepción por parte de activistas pro palestinos y de miembros del IDP, nuestro partido hermano en aquel país.
La interceptación de parte de la flotilla no detiene ni amedrenta la lucha y la solidaridad en favor del pueblo palestino. Ya hay un grupo de embarcaciones preparándose para continuar la marcha rumbo a Gaza. La movilización internacional contra los crímenes del sionismo está más viva y activa que nunca. De forma inmediata exigimos la liberación de Thiago y Saif, también que los gobiernos de todo el mundo, en especial de los países de las y los integrantes de la Flotilla denuncien este ataque ilegal y rompan relaciones políticas, comerciales y militares con el gobierno criminal de Benjamin Netanyahu. Desde Izquierda Socialista y la UIT-CI, continuamos apoyando toda forma de lucha por una Palestina libre, del río al mar.










