
Escribe Mercedes de Mendieta, legisladora CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Máximo Kirchner, hijo de Cristina y Nestor y principal referente de La Cámpora, fue el orador central de un acto juvenil en el microestadio de Lanús el sábado 23 de octubre. Su discurso fue para criticar al FMI y decir que el gobierno del Frente de Todos no va a pagar la deuda externa que contrajo Macri con el hambre del pueblo argentino. Hebe de Bonafini en el acto por el 17 de octubre en Plaza de Mayo ya había llamado a no pagar la deuda externa. ¿Son declaraciones de sectores del Frente de Todos que buscan romper con el FMI o solo frases de campaña electoral para evitar seguir perdiendo votos por izquierda? Veamos.
Luego de la fuerte derrota electoral del Frente de Todos en las PASO y en plena crisis de gabinete, fue la propia Cristina (en quién se referencian Máximo y Hebe) la que ratificó en su puesto al ministro de Economía Martín Guzmán. Y son Martín Guzmán y el nuevo jefe de gabinete Juan Manzur quienes negocian los términos del acuerdo con el FMI, que solo traerá más sufrimientos y hambre para nuestro pueblo. La propia Cristina describió en su momento al kirchnerismo como “pagadores seriales” de la deuda externa, reconociendo que fueron el gobierno que más deuda pagó en nuestra historia. ¿En qué quedamos? Hablan contra la deuda de Macri y contra el FMI, pero pagaron cada dólar de vencimiento de deuda desde que asumieron el gobierno el 10 de diciembre de 2019. El Frente de Todos lleva así abonados 12.000 millones de dólares en ese concepto, mientras cada día crecen más la pobreza, la desocupación y el hambre.
A aquellas trabajadoras y trabajadores que creen que el único camino para que nuestro país y nuestro pueblo salga adelante es no pagar la deuda externa y romper con el FMI, desarrollando un plan económico alternativo, los llamamos a votar al Frente de Izquierda el 14 de noviembre. Las frases de Máximo y Hebe son un claro doble discurso destinado a engañar al pueblo trabajador para ocultar el ajuste que aplica el gobierno de Alberto y Cristina. No te dejes engañar, la salida es la izquierda.

Escribe Pablo Almeida, legislador CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad y delegado general ATE Ministerio de Economía
Mucho se ha hablado en las últimas semanas de una convocatoria a una mesa de diálogo por parte del gobierno peronista de Fernández. La principal fuerza de la oposición patronal, Juntos, se niega a participar por considerarlo una maniobra en plena campaña electoral. Pero solo buscan reforzar la polarización y capturar el voto castigo al gobierno peronista. Las propuestas de Juntos de Macri y Larreta coinciden con las del Frente de Todos en la realización de un ajuste a la medida de los pedidos del Fondo Monetario Internacional.
La campaña electoral está llegando a la recta final. En las filas de la coalición de centroderecha, Juntos, se sienten ganadores después de las PASO, porque el derrumbe del peronismo los ubicó como primera minoría con una ventaja que ni él más optimista podía imaginar. Como un boxeador que llega a los últimos rounds con una tarjeta ganadora, se esmeran en que el tiempo hasta las elecciones definitivas del 14 de noviembre pase sin mayores sobresaltos. Por eso en los debates televisivos se ha visto a sus dos principales candidatos, María Eugenia Vidal y Diego Santilli, esquivar cualquier definición sobre medidas concretas para afrontar los problemas que aquejan al pueblo trabajador y jugar a profundizar el desgaste de un gobierno golpeado.
Siguiendo al pie de la letra las enseñanzas del peronista Carlos Saul Menem, evitan decir en campaña lo que piensan hacer porque perderían millones de votos. Sin embargo, se dedican a remarcar las innumerables penurias que se han incrementado para el pueblo trabajador por las políticas del gobierno de Fernández. Y no tienen ni un poco de vergüenza en afirmar que tendrían la solución para los principales problemas del país. Solución que no tuvieron cuando llevaron a millones de trabajadores a más miseria, rebajaron las jubilaciones con represión mediante o se dedicaron a darles grandes negociados a sus amigos empresarios. Cuando se les recuerda que fueron gobierno, dicen que “aprendieron de sus errores” sin dar precisiones sobre con qué medidas concretas combatirán la pobreza de millones y la miseria creciente de la que ellos son también responsables.
Es por ello que ninguno de sus candidatos y candidatas tiene nada que ofrecer a las mayorías populares, sólo falsas promesas para intentar arrancar más votos.
Martin Tetaz, segundo candidato a diputado detrás de Vidal en CABA, resumió sus propuestas en “Estabilidad monetaria, reforma impositiva y modificación de las leyes laborales” (La Nación, 7 de septiembre de 2021). Dicho en otras palabras, ajuste del (mal llamado) gasto público, menos impuestos a los grandes empresarios y quitar derechos a los trabajadores mediante la flexibilización laboral. En línea con estas propuestas, referentes de Juntos como Lousteau, Rodríguez Larreta y Carrió ya han planteado abiertamente suprimir las indemnizaciones por despido y reemplazarlas por un fondo de desempleo, para que de esta forma las patronales puedan despedir sin poner un centavo. Todas medidas contra el pueblo trabajador que ya fueron aplicadas a lo largo de nuestra historia, incluído el gobierno de Mauricio Macri, y que lejos de resolver los problemas de sectores populares los agravaron seriamente.
Por último, nos queda un tema crucial para la economía: la deuda externa. En este punto el macrismo de Juntos no se diferencia ni tiene una propuesta superadora a la del gobierno peronista: las dos fuerzas políticas mayoritarias están empecinadas en pagarla, por eso tienen acuerdo en renegociar para seguir pagando. Las candidatas y candidatos de Juntos están convencidos de pagar la deuda con el hambre del pueblo. Sobre esto se sinceró Vidal en el debate de Todo Noticias, al afirmar que pagarían los vencimientos de deuda contrayendo más deuda. Una muestra más de que no tienen ni una sola medida favorable para el pueblo trabajador. Votar a Juntos no es la salida para los trabajadores, sectores populares y jubilados. Votar a Juntos es votar quienes se disputan con el gobierno peronista cuál es la fórmula más indicada para seguir pagando la deuda y ajustar a los de abajo. La salida es por izquierda, votando al Frente de Izquierda Unidad, a sus candidatas y candidatos luchadores y su programa para salir de la miseria. Por trabajo, educación y vivienda, sin entregar un solo peso más para el FMI y los usureros.

Escribe José Castillo, candidato a diputado nacional por Izquierda Socialista /FIT Unidad
Sucedió en el debate de candidatos a diputados de provincia de Buenos Aires en TN. El candidato de Avanza Libertad sorprendió, casi al comienzo del programa, diciendo: “hay que terminar con la ESI”. Buscaba así competir con Cyinthia Hotton por el electorado más reaccionario.
Increíblemente sólo Nicolás del Caño reaccionó repudiando los dichos de Espert. El resto (Tolosa Paz, Santilli y Randazzo) prefirieron guardar silencio, no vaya a ser cosa que “enojaran” a las cúpulas de las iglesias católica y evangélica.
La efectiva implementación de la ley de ESI en las escuelas es un reclamo unánime de todos los pibxs, acompañado masivamente por los docentes. Si votás a Espert, tendrás en el Congreso a un cavernícola más, dispuesto a derogarla.

Escribe José Castillo, candidato a diputado nacional por Izquierda Socialista /FIT Unidad
Javier Milei y José Luis Espert, los candidatos “libertarios” de CABA y provincia de Buenos Aires, se ubican cada vez con más claridad en el espacio de ultraderecha de los partidos patronales. No solamente son liberales en lo económico, en la tradición de Alsogaray y todos los que les dieron los ministros de Economía a las dictaduras militares (y a Menem, “el mejor presidente de la historia”, según el propio Milei). Ya dijimos muchas veces que su defensa de la “libertad” es en realidad la libertad de los patrones para despedir trabajadores sin pagar indemnización. O para contratar sin siquiera reconocer la relación laboral, como defendió el propio Espert ante la pregunta de Del Caño acerca de lo que pensaba de los chicos superexplotados de las aplicaciones.
Milei y Espert son todo eso y mucho más. Son anti-derechos de las mujeres, defensores de los milicos genocidas, negacionistas del calentamiento global y, por supuesto, violentamente macartistas. Pero no se trata de un invento “criollo”. Integran toda una corriente neofascista que existe en muchos países del mundo. Y no estamos haciendo simplemente una caracterización ideológica. Empiezan a organizarse a escala mundial. Veamos.
Los impulsores fueron los ultraderechistas del Estado Español de Vox (que entre otras cosas reivindican la dictadura de Franco, se oponen a los derechos de las comunidades catalanas y vascas y son violentamente racistas y antiinmigrantes). Se les sumó Bolsonaro, quien puso al frente a su hijo para esta tarea. Ellos crearon el “Acuerdo de Madrid” y propusieron la firma de la Plataforma del mismo nombre. De hecho salieron a la búsqueda de aliados latinoamericanos. En su cosecha consiguieron sumar a la peruana Keiko Fujimori, al candidato de ultraderecha chileno (reivindicador de Pinochet) Antonio Kast, a algunos ministros de la ex presidente golpista Añez de Bolivia y al ex presidente colombiano Andrés Pastrana, entre otros.
Y, de la Argentina, arrancaron con la adhesión de Milei y Espert, a la que pronto se le sumaron la defensora de genocidas Victoria Villarruel (y segunda candidata a diputada en la lista de La Libertad Avanza en CABA) y otros reaccionarios por el estilo.
La presencia de los libertarios argentinos no es meramente formal. De hecho, Milei incluso habló hace 15 días por teleconferencia, y fue muy aplaudido, en un congreso de Vox.
¿Por qué aparecen estas expresiones políticas? ¿Por qué se juntan y promueven organizaciones internacionales comunes? Simple: porque el capitalismo imperialista mundial está en crisis. Y, así como las trabajadoras y trabajadores, las mujeres y los jóvenes salen a pelear por sus derechos, contra los planes de ajuste y por la defensa del ambiente, del otro lado polarizan los que proponen “mano dura”, más ajuste y salir de la crisis acrecentando el saqueo y la superexplotación. En nuestro país, que sufre más aún la crisis mundial por la estafa de la deuda externa, las expresiones que asoman, proponiendo estas salidas, son los libertarios de Milei y Espert. Tenemos que combatirlos y desenmascararlos, como hicieron Nicolás del Caño y Myriam Bregman en los debates televisivos. Porque el futuro no es de derecha, sino de izquierda y socialista, tal como lo planteamos desde el Frente de Izquierda Unidad.
Escribe Atilio Saluso
Desde nuestras bancas de Izquierda Socialista en el FIT Unidad repudiamos la represión y estigmatización contra el Pueblo Mapuche. Llevamos quince años de vigencia de la Ley 26.160 (Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas), que obliga a los gobiernos provinciales a hacer un relevamiento de las tierras de comunidades originarias para que en algún momento les sean entregadas en propiedad. Ley que se cumple a cuenta gotas tanto por gobernantes peronistas, macristas de Juntos o provinciales como el MPN neuquino, porque responden a los intereses y presiones de los Benetton, Lewis, los terratenientes, las patronales del agronegocio, el turismo de élite, multinacionales mega mineras y petroleras, etcétera. Ley que, en su artículo 2, impide los desalojos en el proceso de relevamiento. En todas las provincias está la misma negativa oficial, como lo demuestra también un conflicto similar en Vaca Muerta. La trampa que usan los gobernantes es que ellos son los encargados de convocar a los técnicos para realizar el relevamiento, y no lo hacen. No quieren reconocer la propiedad comunitaria de pueblos originarios, incumpliendo los convenios internacionales que obligan al estado a hacerlo.
Para cambiar el eje del reclamo los tildan de “terroristas”. Así lo hacen la gobernadora Arabella Carreras (Juntos Somos Río Negro), Lanata, Patricia Bullrich y peronistas como Berni, que salieron a decir que los mapuches son “terroristas”. Tildan de esa manera a una comunidad de 300 mil personas, que reclaman con razón pequeñas extensiones de tierras ancestrales de las cuales fueron despojados y además sufren el saqueo y la contaminación propias del capitalismo. No sólo eso, sino que les adjudican los impactantes incendios que vemos por televisión en la zona de El Bolsón. La desmentida llegó enseguida de parte del werken y vocero de la comunidad, Orlando Carriqueo, que dijo: “nosotros repudiamos los incendios como organización Mapuche, y le cabe al gobierno esclarecer los hechos”.
Rolando Rocco, quien encabeza la denuncia contra la Lof Quemquemtreu, recibió 2.550 hectáreas fiscales con una concesión a 90 años para avanzar con el desmonte del bosque nativo y sembrar pinos.
“Llegaron los policías, me apuntaron, me tiraron al piso y me pusieron una rodilla en la espalda, quiero que todos sepan lo que estamos pasando”, dijo hace poco Antu Morales de ocho años, de aquella comunidad, mientras fueron cercados por las fuerzas policiales impidiendo que se les deje ingresar alimentos y vestido.
Exigimos el fin del amedrentamiento y represión al pueblo mapuche y que el gobierno nacional de Alberto Fernández dé tratamiento a la prórroga de la Ley 26.160 (pierde estado parlamentario en noviembre). Son centenares las personalidades que se han declarado solidarios con el Pueblo Mapuche (Serpaj-Pérez Esquivel, Madres Línea Fundadora, profesores Universitarios, antropólogos, organizaciones sociales, etcétera). Izquierda Socialista se suma y se pone a disposición de la lucha de los pueblos originarios, por recuperar sus tierras que hoy están en manos de magnates capitalistas amigos de los gobiernos de turno.