Escribe Mercedes Trimarchi, Diputada en CABA por Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
La senadora santafesina por la UCR, Carolina Losada, volvió a la carga con su proyecto reaccionario de aumentar las penas por denuncias falsas (elevándolas de 3 a 6 años de prisión) cuando involucren situaciones vinculadas a violencia de género o abuso sexual. El miércoles 8, la iniciativa obtuvo dictamen en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales y se espera que la semana próxima, obtenga media sanción en el Senado.
Desde Isadora, denunciamos que este proyecto es parte de la batalla cultural que el gobierno libra contra las luchas del movimiento feminista. Batalla que da no solo discursivamente cuando niega la brecha salarial sino también cuando desfinancia políticas públicas de protección a las víctimas de la violencia machista. Con este proyecto de ley (que había perdido estado parlamentario) el gobierno intenta instalar (sin estadísticas serias) la idea de que las mujeres serían mentirosas al denunciar situaciones de violencia de género o abusos intrafamiliares. Recurrir a los viejos prejuicios como “las madres le llegan la cabeza a los hijos o hijas” o “actuar por despecho” para desacreditar nuestra lucha contra la violencia de género. Discursos decadentes que venimos enfrentando desde hace décadas y sobre todo al calor de la pelea por #NiUnaMenos.
Dato mata relato
Al revés de lo que pretende instalar el gobierno, las denuncias falsas en casos de violencia de género, a nivel mundial, representan menos del 1%, según datos de ONU Mujeres de 2024. En Argentina, y según datos elaborados en 2025 por el Consejo de la Magistratura, menos del 3% de las denuncias penales serían falsas, y se vinculan principalmente con delitos económicos.
Por el contrario, según el ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires, de las 75 víctimas de femicidio de 2025 apenas el 15,4% había denunciado a su agresor. El Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación registró 172 femicidios en 10 meses de 2025: solo el 16,6% de las víctimas había realizado una denuncia. (Clarín, 10/4/26). Insistimos en que lo que hace falta son medidas concretas para facilitar y promover las denuncias, no cuestionarlas.
La violencia de género existe porque vivimos en una sociedad capitalista y patriarcal en la que todas las instituciones (incluida la justicia) la refuerzan. Con este proyecto, lejos de revertir esa situación se profundizará. No solo por el miedo a que no te crean sino por la amenaza de persecución penal en caso de que no se llegue a demostrar los hechos que se denuncian. Un verdadero golpe al movimiento feminista de nuestro país que fue vanguardia en la lucha mundial contra la violencia de género. Nos declaramos en estado de alerta frente al peligro que significa el avance de esta reforma penal reaccionaria y llamamos al conjunto del movimiento feminista a movilizarnos para que no se convierta en ley.










