Escribe Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
22/5/2026. Desde la UIT-CI manifestamos la necesidad de dar un apoyo internacional a la gran lucha del pueblo boliviano contra el saqueo y desastre económico social que vive el país.
La movilización popular ha cercado la capital de Bolivia. La Paz se encuentra cercada por el bloqueo de caminos realizado por la Central Obrera Boliviana (COB), los sindicatos campesinos, las organizaciones de los pueblos indígenas originarios, vecinos y gremiales (trabajadores del comercio), entre otros sectores. Esta medida de lucha, hoy exige la renuncia del presidente, acorralando al gobierno derechista de Rodrigo Paz y su régimen al servicio de la oligarquía terrateniente del país y empresas multinacionales.
El gobierno desató una brutal represión combinada policial y militar buscando romper los bloqueos y aplastar la movilización. Ya hubo 4 muertos, más de 100 heridos y decenas de apresados. Además, hay una orden de aprehensión a Mario Argollo, principal dirigente de la COB. Pese a esto la movilización continúa, pues el bloqueo de caminos se profundiza en la sede de gobierno y se expande a nivel nacional.
El gobierno derechista de Rodrigo Paz está destruyendo la economía del pueblo trabajador, llevándolo a la extrema pobreza. Anuló los aumentos salariales, pese a la gran inflación de más de un 60% de los productos de la canasta familiar y pretende una ley para quitarle la tierra a los campesinos e indígenas y entregársela a oligarcas del agronegocio que quieren adueñarse de todas las tierras del país.
Estos oligarcas también han provocado el incendio de 10 millones de hectáreas de bosques (el 10% de superficie del país) hace dos años, para adueñarse de esas tierras y eso está provocando un desastre climático con menos lluvias en todo el país. Y además tanto la oligarquía terrateniente como las multinacionales se están llevando todas las principales riquezas, gran parte de los cultivos, el oro y otros minerales, y también los dólares que ganan con la exportación. Y el gobierno de Paz hasta suprimió parte de los ya escasos impuestos que pagaban.
Es un total saqueo de Bolivia que, aunque comenzó antes y también con los gobiernos del MAS, el actual gobierno de Rodrigo Paz agudiza.
Rodrigo Paz trata de justificarse con toda clase de falsedades. Entre ellas que todas las protestas son provocadas por Evo Morales.
Evo Morales también llamó a manifestaciones, después que ya se habían iniciado e intenta presentarse como alternativa al gobierno de Paz, cuando el mismo inició hace muchos años acuerdos con los oligarcas del agronegocio y transnacionales. Y la mayor parte de los manifestantes contra el gobierno ni mencionan al Evo.
La heroica resistencia popular, encabezado por la Central Obrera Boliviana y otras organizaciones, ahora está planteando que se vaya este gobierno de Rodrigo Paz.
Como UIT-CI llamamos a apoyar la propuesta del Partido de los Trabajadores (PT) de Bolivia, del cual es parte Alternativa del Pueblo Trabajador-UIT-CI, que se vaya Rodrigo Paz, por un gobierno de la COB y las organizaciones en lucha que salven al país y por elecciones libres con libre participación de organizaciones populares.
El gobierno de Rodrigo Paz tiene ahora el apoyo público internacional de Trump y sus gobiernos derechistas más sometidos en Latinoamérica, como el argentino de Milei, el chileno de Kast, el de Noboa de Ecuador. Incluso con versiones, aunque no confirmadas, que podría Trump enviar tropas y armas de apoyo a Rodrigo Paz.
Por todo esto es muy importante la solidaridad internacional con el pueblo trabajador de Bolivia y repudiando la represión. Desde la UIT-CI llamamos a realizar acciones unitarias en cada país, de apoyo a la lucha del pueblo trabajador y los sectores populares de Bolivia, en las calles, frente a embajadas o consulados. Que se vaya Rodrigo Paz, basta de represión, por un gobierno de la COB y las organizaciones en lucha.
Escribe Ezequiel Peressini, Coordinador de la Flotilla Global Sumud y dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI
21/5/2026. Luego de ser secuestrados en la cárcel de Ketziot por las fuerzas de ocupación de Israel, las y los activistas de la Flotilla Global Sumud son liberados y trasladados a Estambul, Turquía.
La Organización de derechos Humanos Adalah, organización que ha tomado en sus manos la defensa de las y los detenidos y que tiene larga trayectoria de lucha en la Palestina ocupada, informó a primera hora del 21 de mayo que las y los activistas de la Flotilla Global Sumud (GSF) y la Coalición Flotilla de la Libertad (FFC) detenidos en el centro de detención de Ketziot han sido liberados y se encuentran en proceso de deportación. Adalah subraya que toda la operación, desde la interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas pacíficos, constituye una flagrante violación del derecho internacional.
Gracias a la solidaridad mundial con Palestina y el repudio al genocidio, las y los participantes de la Flotilla Global Sumud fueron trasladados desde el aeropuerto israelí de Ramon, construido sobre las tierras palestinas de la aldea de Umm Al Rashrash, cuya población fue expulsada durante la Nakba de 1948, hacia Turquía. En Estambul, gracias a las actividades de la delegación turca de la Flotilla Global Sumud, las personas fueron liberadas y se les realizarán los chequeos médicos, psicológicos y se les brindará la asistencia médica necesaria. También brindarán testimonio ante las autoridades judiciales de Turquía para realizar una demanda colectiva contra Israel por la violencia ejecutada y carácter ilegal del secuestro y encarcelamiento.
La violencia extrema del secuestro
El equipo legal de Adalah denuncia violaciones sistemáticas del debido proceso y abusos físicos y psicológicos generalizados por parte de las autoridades israelíes contra las y los activistas. Esta violencia provocó lesiones graves y generalizadas, incluyendo al menos a tres personas que fueron hospitalizadas y posteriormente dadas de alta. Los abogados documentaron decenas de participantes con presuntas fracturas de costillas y la consiguiente dificultad para respirar. Los informes también indicaron el uso frecuente de pistolas Taser contra los participantes, así como lesiones sufridas por el uso de balas de goma durante la interceptación de las embarcaciones de la flotilla y en el barco militar al que fueron trasladados.
Las y los activistas detenidos fueron sometidos a una violencia extrema tanto en las embarcaciones como durante el traslado entre las mismas y el puerto. Además, las autoridades les obligaron a adoptar posturas de estrés; mientras eran trasladados por el puerto, se les obligaba a caminar completamente inclinados hacia adelante mientras los guardias les sujetaban la espalda con violencia. Las y los participantes también fueron obligados a sentarse de rodillas dentro de la embarcación durante largos periodos de tiempo. Además de este abuso físico, los participantes fueron sometidos a una grave degradación, acoso sexual y humillación. Asimismo, a varias mujeres participantes les arrancaron el hiyab por parte de las autoridades israelíes.
Repudio mundial contra el criminal Ben Gvir y el estado de Israel
A pesar de la violencia extrema, la liberación de las y los camaradas apresados es un nuevo triunfo de la movilización y de la lucha global en apoyo a Palestina, entre las que se destacaron la movilizaciones y huelgas en Italia del 18 de mayo. La movilización global ha impedido una vez más que Ben Gvir y cumpla sus objetivos fascistas de tratar como terroristas a las y los activistas que llevaban ayuda humanitaria a la destruida ciudad de Gaza. El público amedrentamiento en el que el ministro de Seguridad de Israel humillaba a los activistas apresados ha causado estupor y rechazo generalizado que obligó a que los gobiernos de España, Francia, Italia, Reino Unido y Canadá convocarán a las autoridades diplomáticas para expresar su rechazo. La indignación global fue tan contundente que, hasta el propio genocida condenado por la Corte Penal Internacional y primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó que las acciones de Ben Gvir no están «en línea con los valores de Israel», abriendo grietas en el régimen ultraderechista de Israel. Netanyahu busca lavarse las manos y eludir su responsabilidad de sus acciones cuando él mismo fue el responsable del secuestro y se mostró en las redes sociales monitoreando activamente la interceptación y secuestro ejecutado por las fuerzas militares de Israel.
A pesar de la represión y la detención y secuestro de mas 178 activistas el 29 de abril, la Flotilla continuó su navegación hacia Gaza y conquistó la liberación de sus dos dirigentes internacionales apresados, Thiago Ávila y Saif Abukeshek. Con una segunda ronda de interceptaciones y secuestros ejecutados entre el 18 y 19 de mayo, Israel buscó desarmar a la Flotilla y golpear al movimiento global que se solidariza con Palestina, pero no lo han logrado. La liberación de las y los 428 compañeras y compañeros es un triunfo de más de las movilizaciones y actos realizados en diversos países en los que exigimos masivamente la liberación de las y los secuestrados y repudiamos a los Estados Unidos y Donald Trump por declarar a la Flotilla y a sus dirigentes y miembros como activistas terroristas.
El triunfo de la liberación de las y los compañeros será transformado en más organización, movilización y lucha permanente por la libertad de las más de 9,500 personas presas políticas palestinas que aún permanecen en las cárceles del estado sionista bajo la amenaza de que se les aplique la pena de muerte. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos y seremos parte la Flotilla Global Sumud para seguir impulsando la unidad de las y los que luchan, para redoblar el apoyo a la resistencia palestina que aún no está derrotada, hasta derrotar el bloqueo y expulsar a la ocupación sionista sobre Gaza y toda la Palestina histórica y profundizar la lucha internacionalista por una Palestina libre del rio al mar.
Foto de portada: La rebelión obrera y popular exige la renuncia del presidente boliviano

Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
La Paz, sede del gobierno de Bolivia, se encuentra cercada por los bloqueos de caminos impulsados por la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos, organizaciones de pueblos indígenas originarios, vecinos y gremiales, entre otros sectores.
En los últimos días, el gobierno respondió con una brutal represión policial y militar para intentar romper los bloqueos y aplastar la movilización. Ya hubo cuatro muertos, más de cien heridos y decenas de detenidos. Además, pesa una orden de captura contra Mario Argollo, principal dirigente de la COB.
Sin embargo, lejos de retroceder, la movilización continúa creciendo. La medida de lucha exige hoy la renuncia del presidente Rodrigo Paz y acorrala a un gobierno derechista al servicio de la oligarquía terrateniente y de las empresas multinacionales. Los bloqueos se profundizan en La Paz, se extienden a nivel nacional y nuevos sectores siguen incorporándose a la lucha.
El presidente Rodrigo Paz solicitó apoyo diplomático internacional y recibió el respaldo de Donald Trump, Benjamín Netanyahu, Javier Milei y distintos gobiernos latinoamericanos de derecha. Incluso se pronunciaron contra la COB y las movilizaciones populares. Trump sostiene a Paz y a estos gobiernos como piezas funcionales al saqueo de las riquezas del país y a la defensa de los intereses de las multinacionales estadounidenses. Por eso la rebelión popular en Bolivia pone en riesgo esos intereses.
Una de las principales mentiras del gobierno es afirmar que todas las movilizaciones responden a órdenes de Evo Morales. Esto es falso. Aunque Morales declaró su apoyo a las protestas y participan sectores campesinos del Chapare vinculados al evismo, la enorme mayoría de las marchas y bloqueos surgieron y continúan de manera independiente, sin responder políticamente al expresidente ni levantar sus consignas.
Por supuesto, Evo Morales intenta recuperar protagonismo político, pero eso no significa que las protestas tengan ese objetivo. Hay que recordar que tanto su gobierno, entre 2006 y 2019, como el de Luis Arce, entre 2020 y 2025, terminaron acordando con la oligarquía del agronegocio y con las multinacionales, consolidando sus privilegios y grandes propiedades. Esa política, que se presentó con un falso discurso “socialista”, aunque nada tenía que ver con el socialismo, preparó la crisis actual, profundizada luego por las medidas de Rodrigo Paz.
El actual gobierno pretende quitarles tierras a pequeños campesinos y a comunidades indígenas para entregarlas a la oligarquía terrateniente. Al mismo tiempo, redujo los presupuestos de salud y educación públicas con el objetivo de avanzar en su privatización. También permitió un aumento de más del 50% en los productos básicos de la canasta familiar, mientras rechaza cualquier recomposición salarial que compense esa pérdida.
Paz ganó las elecciones de octubre pasado con falsas promesas y gracias a una ley electoral profundamente restrictiva, que impide la legalización de partidos populares. El nuevo partido impulsado por Evo Morales tampoco pudo legalizarse. Incluso la propia Central Obrera Boliviana votó en su último congreso la necesidad de construir una alternativa política de las y los trabajadores, pero tampoco pudo obtener reconocimiento legal. Paz se presentó entonces con un falso discurso “anti derecha”, que rápidamente quedó desenmascarado por su política de ajuste y represión.
Desde el Partido de los Trabajadores, del cual es integrante Alternativa Revolucionaria del Pueblo Trabajador, sección boliviana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional, se llama a profundizar la lucha hasta derrotar al gobierno derechista y al régimen de la oligarquía terrateniente y las transnacionales.
Proponen la conformación de un gobierno transitorio encabezado por la COB y las organizaciones en lucha, que convoque a elecciones libres, legalice los partidos populares y abra el camino a una salida obrera, campesina, indígena y popular. Sostienen que son necesarios cambios revolucionarios para terminar con la pobreza creciente del pueblo trabajador, con el dominio de la oligarquía del agronegocio y con el saqueo de las multinacionales sobre las riquezas del país.
Foto de portada: Concentración en la Cancillería reclamando la liberación de las y los secuestrados
Durante la noche del 29 de abril, Israel interceptó 21 embarcaciones en cercanías de Grecia, secuestró en una cárcel flotante a 180 participantes de la Flotilla Global Sumud, entre los que estuvieron Mónica Schlotthauer y Ezequiel Peressini de Izquierda Socialista, y mantuvo retenidos durante diez días a los dirigentes Saif Abukeshek y Thiago Ávila. Buscaban quebrar la organización y evitar que nuevas embarcaciones se sumaran a la iniciativa. Sin embargo, pese a la represión, Israel no pudo cantar victoria. La liberación de todos los tripulantes y, en particular la de Saif y Thiago fue tomada como un triunfo y permitió que la Flotilla continúe navegando hacia Gaza desde el puerto de Marmaris, en Turquía.
Durante un operativo naval de 35 horas que comenzó el lunes 18 en las aguas de protección y salvamento de Chipre, las fuerzas de ocupación del Estado sionista volvieron a interceptar las 50 embarcaciones que continuaban navegando. El 19 de mayo, ya en aguas internacionales, finalizó la operación con el secuestro de la embarcación Sirius, de la Flotilla Global Sumud, y del barco Lina, de la Flotilla de la Libertad, cuando se encontraban a tan solo 150 kilómetros de Gaza.
Las interceptaciones fueron ilegales, un verdadero acto de piratería ejecutado en aguas de otros países o bajo la complicidad de sus gobiernos y de la Unión Europea. Además, fueron extremadamente violentas: varios barcos fueron hundidos y las fuerzas israelíes utilizaron armas de fuego contra las embarcaciones, cañones de agua a presión y hasta colisionaron un buque militar contra el pequeño velero Sirius, poniendo en riesgo la vida de sus tripulantes.
Acto frente a la Cancillería argentina
Como parte de las movilizaciones llevadas a cabo en diferentes ciudades del mundo, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino convocó, junto a la delegación local de la Flotilla Global Sumud, a un acto frente a la Cancillería.
El reclamo central fue exigir la inmediata liberación y el retorno seguro de Ramiro Giganti, Lautaro Rivara, María Victoria Pi de la Serra y María Elena Lavenas, de nacionalidad argentina secuestrados por Israel y trasladados forzosamente, junto a 428 activistas de decenas de países, al puerto de Ashdod para luego ser encarcelados.
El acto contó con la presencia de familiares y amigos de los activistas secuestrados. La madre de Ramiro exigió entre lágrimas: “Devuelvan a mi hijo”. Compañeras y compañeros de la agencia de noticias Nodal informaron también sobre la situación del convoy terrestre que permanece paralizado en Libia y del que participan Paula Giménez y Lucas Aguilera de nuestro país. Además, se expresó la solidaridad con Nicolás Cortez, quien aguarda rescate en el puerto de Chipre.
La diputada bonaerense Mónica Schlotthauer, única diputada que integró la Flotilla, envió su saludo al acto y el Frente de Izquierda Unidad estuvo presente. Los coordinadores de la Flotilla Global Sumud, Ezequiel Peressini, de Izquierda Socialista y la UIT-CI, y Celeste Fierro, del MST, junto a Pablo Giachello, del Partido Obrero, e Iara Salerno, del PTS, denunciaron el rol criminal y colaboracionista del gobierno de Javier Milei con el genocida Benjamín Netanyahu.
Además, ratificaron que la unidad internacionalista en apoyo al pueblo palestino continuará luchando por la libertad de las y los más de 9.500 presos políticos palestinos y por una Palestina libre, del río al mar.
Corresponsal
Escribe Prensa UIT-CI
18/5/2026. Reproducimos la declaración del Partido de los Trabajadores de Bolivia y desde la UIT-CI rechazamos la represión del gobierno de Rodrigo Paz y llamamos a la más amplia solidaridad con el pueblo trabajador de Bolivia por sus demandas
En menos de 200 días de gobierno, Paz y su amplia coalición derechista, agotaron la paciencia del pueblo boliviano, que, en las fábricas, campos, mercados, plazas, transporte público, oficinas, universidades, colegios, etc., dice: ¡Basta!, ¡Fuera Paz!
La política antipopular del gobierno derechista, no solo no resolvió los problemas del país, sino que día a día los viene empeorando, como es evidente en el caso de la gasolina, donde además del gasolinazo, el gobierno de los empresarios entrega gasolina basura a la población.
Ley 1720
Y con la ley 1720, que ahora se vio obligado a abrogar por las poderosas movilizaciones campesinas indígenas apoyadas por la COB y otras organizaciones, pero intenta imponer otra igual, quiere despojar de las tierras a campesinos e indígenas en todo el país.
Los oligarcas del agronegocio en oriente del país, son en gran parte extranjeros o hijos de extranjeros que se adueñaron de las tierras, que hoy ni pagan impuestos y algunos de ellos tienen decenas de miles de hectáreas. Se llevan la producción, con trabajadores campesinos sometidos, se llevan los dólares que ganan y fueron los que organizaron el incendio de 10.000 hectáreas de bosques, el 10% del país. Crearon así un desastre climático con disminución de lluvias en todo el país.
Gobierno carente de legitimidad
Paz ganó las elecciones prometiendo no aplicar el programa de ajuste brutal de Tuto Quiroga y los demás derechistas, pero una vez en el gobierno pasó a aplicar a rajatabla la política de Tuto y compañía. Es uno de los peores gobiernos de la historia del país, que cada día nos sorprende con un nuevo atentado contra los intereses de los trabajadores y del país en conjunto, como el reciente convenio con EEUU para entregarle las “tierras raras” bolivianas.
Es por esto que no podemos aguantar más a este gobierno y es necesario echarlo, ¡Abajo el gobierno de Paz y su coalición derechista!
El parlamento, la justicia y el tribunal electoral sumidos en la politiquería, el descrédito y la corrupción. La coalición derechista de gobierno que actúa como una banda de levantamanos en el parlamento para aprobar las leyes que le dictan la oligarquía terrateniente y las transnacionales, vulnerando incluso la Constitución, hecho por el cual debieran ser procesados por incumplimiento de deberes. Esto hace que el parlamento no cumpla ninguna función social, pues es la población con sus propias organizaciones quienes están fiscalizando e impidiendo los abusos del gobierno.
El poder judicial que viene en la mira desde los anteriores gobiernos, en el último año demostró su carácter totalmente sumiso y funcional al gobierno de turno.
El llamado “poder electoral” es más de la misma politiquería y corrupción. Se evidenció de la forma más flagrante en las elecciones subnacionales, donde inhabilitaron el mismo día de las elecciones a un candidato con posibilidades de ganar en El Alto; y lo peor, el golpe en la gobernación de La Paz, donde el tribunal electoral impuso a Revilla, candidato de Paz, saltándose la segunda vuelta, violando su propia ley, y vulnerando los derechos democráticos de todo el departamento.
En la campaña presidencial, el vicepresidente Lara prometió ser la garantía de que Paz no haría lo que justamente está haciendo. No cumplió. Paz golpeó y prácticamente disolvió la vicepresidencia, quitándole incluso su presupuesto, vulnerando la Constitución.
¡Elecciones libre ya!
Es necesario sacar al actual gobierno corrupto y vendepatria, es un sentir que se va generalizando cada día más. Y surge la discusión de quien gobernaría e incluso el problema electoral. La evidente corrupción y manipulación de las elecciones por parte del mismo poder electoral, además del gobierno de turno, los deja inhabilitados para poder llevar adelante un proceso democrático. Es por esto que es necesario plantear unas elecciones libres, sin los requisitos antidemocráticos que exige la ley electoral, que en los hechos derivan en que la aprobación de una sigla debe tener el aval ya sea del gobierno de turno, el tribunal, o ambos. Se deben plantear elecciones libres, donde todo ciudadano boliviano, cumpliendo los mínimos requisitos, puede ser candidato, sin obstrucciones de ningún tipo. Este planteo democrático elemental, está proscrito por el actual régimen antidemocrático en el país.
Pero además de esto, el descalabro institucional que vive el país y que este gobierno de los empresarios lo viene profundizando, donde ni la vicepresidencia, ni el parlamento, ni el poder judicial y menos el poder electoral, gozan de alguna credibilidad y tampoco legitimidad. La vía de “sucesión constitucional” con la que abortaron procesos insurreccionales anteriores, está cerrada en la actual situación, pues no tiene respaldo social y solo expresarían más variantes de la misma politiquería y corrupción.
¡Conformación de un gobierno transitorio a la cabeza de la COB!
Frente a esta situación, y por la emergencia nacional ocasionada por el desgobierno derechista, es necesaria la conformación de un gobierno transitorio que pueda reorganizar el abastecimiento fundamental del país (combustible), y garantizar las libertades democráticas y el respeto a los derechos laborales y la tierra y territorio para campesinos y pueblos originarios y terminar con los oligarcas del agronegocio.
La COB, que ahora, renace luego de haber sufrido la peor dirigencia de su historia con Huarachi, quien estuvo a punto de destruirla. Aún es necesaria una mayor apertura democrática dentro de la COB y la integración en su seno de muchas y muchos trabajadores precarizados, así como la articulación con otros sectores del pueblo trabajador, campesino e indígena. Pero la COB demostró en la lucha por la abrogación de la ley 1720, que aún es la entidad matriz de los trabajadores del país y que puede centralizar las luchas no solo de sus afiliados, sino de todos los trabajadores, explotados y oprimidos del país, tanto del campo como de la ciudad.
Por esto mismo, para garantizar la estabilidad del país y en este caso, una convocatoria a elecciones democráticas y libres, la COB, como mayor instancia de deliberación popular nacional, es la llamada a poner en pie un gobierno transitorio del pueblo trabajador que salve al país.
Llamamos a la unidad de organizaciones populares, de trabajadores, campesinos e indígenas para esta lucha fundamental para nuestro pueblo.
16 de mayo de 2026