Aug 11, 2026 Last Updated 7:29 PM, Aug 10, 2026


Escribe Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista, de Argentina, y de la UIT-CI

18 de junio de 2026

Trump ha anunciado al mundo que finalmente se firmó el “memorandum de acuerdo” con Irán para terminar la guerra iniciada el 28 de febrero. Luego de haberlo anunciaro 39 veces sin que se cumpliera, el miércoles 17 se concretó.

En un acto simbólico realizado en el palacio de Versalles, Francia, y que contó con la presencia del presidente francés, Emmanuel Macron, el encargado de firmar el pacto por el lado de Estados Unidos fue Trump. Por su parte, Shehbaz Sharif, primer Ministro de Pakistan, lo firmó como mediador y Masud Pezeshkián, el presidente de Iran, firmó el acuerdo en nombre de Iran en forma digital.

El acuerdo de 14 puntos establece un “cese permanente e inmediato de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano”. También contempla la liberación de miles de millones de dólares en activos iraníes congelados en un plazo de 60 días, al mismo tiempo empezará la siguiente fase de negociación. La mitad de ese monto debería liberarse antes del inicio de las conversaciones.

El memorandun incluye la suspensión de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní, de productos petroquímicos y sus derivados y el levantamiento del bloqueo naval impuesto por EE.UU. De parte de Irán debe abrir el estrecho de Ormuz, aunque trascendió que estará bajo su control. La cuestión nuclear se seguirá discutiendo.

El acuerdo es una derrota política y militar para EE.UU.

Aunque Trump ha querido presentar este acuerdo “de paz” como un triunfo personal y de los EE.UU. se trata de lo opuesto.

Trump inició esta guerra de agresión, junto con el estado genocida de Israel, el 28/2 anunciando que en pocas semanas estaba terminada, con el fin del régimen iraní, con la destrucción de sus fuerzas armadas, sus misiles y su energía nuclear. Trump llegó a amenazar a Irán con el “fin de su civilización” y que volverían a la "Edad de Piedra" si no se rendían y abrían el ya famoso estrecho de Ormuz. Puso como fecha límite el 7 de abril. Irán se mantuvo firme y ninguna de las amenazas del presidente estadounidense se cumplieron. El estrecho de Ormuz nunca se abrió y, desde entonces, el mandatario yanqui no se atrevió a un tirar un solo cañonazo sobre territorio iraní. Y, más de dos meses después, el mismo Trump tiene que firmar un acuerdo con Irán que, todo indica, no le es favorable.

Esta definición de derrota política y militar no las decimos solo nosotros, desde la UIT-CI y como izquierda trotskista. La dijo nada más y nada menos que el The New York Times, uno de los principales, sino el más importante, diario capitalista de los EE.UU. En su edición del 16 de junio de 2026 titulo, en una nota firmada por su Comité Editorial, “El presidente Trump perdió esta guerra”. Vale la pena reproducir su descripción del significado de esa derrota de Trump:

“Estados Unidos sale debilitado —militar, diplomática y económicamente— y pagará un alto precio estratégico en los próximos años (…) Es una humillante degradación para él y para el país que dirige. Desde que empezó la guerra, dijo que Estados Unidos lograría una 'victoria total y completa' y que Irán debía aceptar una 'rendición incondicional'. Insinuó que se produciría un cambio de régimen. Dijo que a Irán no se le permitiría 'ningún enriquecimiento' de uranio y que 'Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterraría y retiraría todo el material nuclear de grado casi militar' que ya posee y que está bajo tierra. Nada de esto parece ser cierto. El gobierno de línea dura de Irán sigue en el poder”.

Tres son las razones que explican esta nueva derrota del imperialismo yanqui: 1) la inesperada dura resistencia que ofreció Irán, 2) la guerra de agresión provocó un salto en la crisis de la economía capitalista mundial ante el cierre del estrecho de Ormuz y 3) hubo un masivo rechazo popular a la guerra en los EE.UU. incluso en la base republicana. El rechazo llegó a  más del 60 por ciento en las encuestas de opinión. Solo el 27 por ciento la apoyaba. En marzo hubo marchas en más de 3 mil ciudades de los EE.UU, que llegaron a 8 millones de personas en las calles con las consignas “No kings (No reyes) y No a la guerra. Decimos nueva derrota política y militar porque la última fue la retirada militar de Afganistán, en 2022, luego de 20 años de fallida ocupación del país.

El rechazo de Israel y la crisis del sionismo pone todo en duda

Otra expresión de la derrota de Trump y EE.UU. es el obligado distanciamiento político, aunque sea declarativo, con Netanyahu e Israel.

El estado sionista de Israel, más allá de sus crímenes de lesa humanidad en Líbano, Irán y Palestina, también sale derrotado. Al punto que no fueron parte de la negociación y Trump estuvo forzado a salir públicamente a criticar a Netanyahu por su accionar en el Líbano. Estuvo obligado por las exigencias de Irán y porque necesitaba firmar el acuerdo para salir cuanto antes de su empantamiento político y militar. Por esta vía intenta recuperar algo de aire político para las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU. que puede perder.

El grado de la derrota de Trump y Netanyahu se evidencia al producirse un choque inédito entre el imperialismo yanqui e Israel. El fracaso de ambos en Irán profundiza la crisis interna del sionismo y pone en evidencia el crecimiento del aislamiento político de Israel en el mundo.

Netanyahu y sus aliados de ultraderecha sionista, como los ministros Ben Gvir y Katz, no pueden aceptar que se cuestione la invasión al Líbano y su política de colonización de Isarel en Palestina y Medio Oriente. Ya han anunciado que ellos pretenden seguir en Líbano. Pero el anuncio del acuerdo y el evidente fortalecimiento de Irán profundiza la división del sionismo. El acuerdo hace que parte importante de la base popular sionista y los dirigentes políticos opositores al gobierno salgan a denunciar y repudiar a Netanyahu. Esta división y cuestionamientos se van a expresar también en las elecciones de octubre de Israel.

El ex primer ministro Ehud Barak afirmó: "Israel está pagando el precio de la soberbia y la ceguera de Netanyahu. Irán ha salido fortalecido y Israel debilitado, esa es la responsabilidad estratégica de Netanyahu. Fracasó". (Clarin, Argentina, 16/6/2026)

El colmo de la crisis son las declaraciones que viene haciendo Trump contra Netanyahu. “Estás completamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Todo el mundo odia a Israel por esto” (Clarin de Argentina. 2/06/2026). Y ya ante la confirmación del acuerdo, señaló que: “Sin nosotros, sin EE.UU., no existiría Israel” (…) “Ahora Bibi (por Netanyahu) tiene que ser más responsable con respecto al Líbano” (idem, 17/6/2026).

La firma del acuerdo no asegura su cumplimiento y la crisis seguirá abierta.

El memorandum firmado entre EE.UU. e Irán nace sin bases sólidas. Solo es un intento precario de Trump de salir de su fracasada agresión imperialista. El factor Israel y su intento de mantener su invasión criminal al Líbano puede ser el primer y principal obstáculo. La endeblez del acuerdo firmado puede hacer que se retomen nuevas agresiones militares de Trump y los EE.UU. sobre Irán y el Medio Oriente. Desde la UIT-CI seremos parte de la movilización unitaria de los pueblos del mundo contra nuevas agresiones a Irán. Seguiremos estando con la causa justa del pueblo iraní sin dar apoyo político ni despertar confianza en su régimen capitalista dictatorial y teocrático.

Desde la UIT-CI, consideramos que la derrota política y militar sufrida por Trump e Israel en Irán es un triunfo para el movimiento de masas en el mundo. Muestra que el imperialismo no es invencible, Que su poderío militar y económico no basta para derrotar a los pueblos. Este paso atrás de Trump es también una derrota para la ultraderecha mundial, en especial para los Milei de Argentina, Bukele de El Salvador o Kast de Chile que vienen respaldando sus crímenes y los de Israel.  Fortalece la pelea por derrotar la contraofensiva imperialista, a la ultraderecha, y a los gobiernos del ajuste y los recortes sociales. Fortalece también la continuidad de la lucha en apoyo al pueblo palestino, del Líbano, para terminar con el genocidio del estado sionista de Israel y lograr una Palestina libre del rio al mar. En Bolivia también la clase trabajadora y las y los campesinos salieron a enfrentar al gobierno de derecha de Rodrigo Paz que había asumido hace solo seis meses. Ese es el camino, el de la movilización de las masas, para derrotar a Trump y los planes de dominación del imperialismo yanqui.

 

Escribe Adolfo Santos

El Mundial acaba de empezar y ya aparecieron noticias que lo empañan. La FIFA y el gobierno ultraderechista de Estados Unidos imponen sus intereses políticos y económicos por encima de la pasión de millones de hinchas. 

La sede será compartida por Canadá, Estados Unidos y México. Aprovechando la atención que provoca el Mundial, familiares de personas desaparecidas y organizaciones sindicales se manifestaron en el Estadio Azteca y en el Zócalo para reivindicar sus demandas. Exigían respuestas por las más de 133 mil personas desaparecidas en el país y justicia por los 43 normalistas de Ayotzinapa. Docentes y sindicalistas marcharon por aumentos salariales y mejoras en las jubilaciones. Los mexicanos aman el fútbol, pero no están dispuestos a declinar sus reclamos.

Si Canadá no ofrece grandes novedades, Estados Unidos, el principal anfitrión, demuestra que es el peor escenario para la realización del Mundial. Fue una elección pensada en función de los negocios de Gianni Infantino, que cuenta con la protección y los favores de Donald Trump, su nuevo socio y aliado. La FIFA va a recaudar diez veces más que en la última Eurocopa, el segundo torneo más importante de esa entidad.

Hoy, los derechos de transmisión tienen muchos más interesados por la creciente cantidad de países que participan y significan cifras astronómicas. Además, las entradas tienen precios inalcanzables para los hinchas comunes. La más barata para ver el próximo partido de Estados Unidos contra Australia cuesta 1.698 dólares; la más cara, 46.119 dólares (Clarín, 14/6/26).

En esta edición se incorporó el famoso cooling break, una pausa de hidratación que interrumpe temporalmente el juego durante tres minutos en la mitad de cada tiempo. Si antes el fútbol se dividía en dos tiempos, ahora son cuatro. ¿Aplausos para un gesto humanitario? ¡Nada de eso! El verdadero motivo es generar un espacio libre para dar lugar a la publicidad y aumentar la recaudación, aunque eso pueda perjudicar a uno u otro equipo según la dinámica del juego.

Una discriminación escandalosa

La hipocresía de la FIFA no tiene límites. Mientras impide manifestaciones políticas a los futbolistas y se manifiesta de forma condenatoria contra Lamine Yamal por enarbolar la bandera de Palestina en solidaridad con ese pueblo durante la celebración por el título de La Liga, permite que el gobierno yanqui actúe con total discriminación y de forma represiva contra delegaciones que no comulgan con sus posiciones.

Insólitamente, le negó el visado a la selección de Irán, que deberá alojarse en Tijuana, México, y cruzar la frontera únicamente el día del partido. Luego tendrá que regresar de inmediato, sufriendo una desventaja frente a sus rivales.

La selección de Senegal también fue recibida con violencia. Los africanos fueron sometidos a una larga y estricta inspección, con revisiones con perros entrenados para detectar drogas y explosivos en plena pista del aeropuerto. Lo mismo sucedió con la delegación de Uzbekistán, demorada durante horas y sometida a revisiones humillantes después de un largo viaje. A pesar del fuerte repudio de la opinión pública internacional, la FIFA ni pidió explicaciones ni intercedió contra estas medidas discriminatorias sobre selecciones que ganaron su derecho a participar del Mundial.

Otro caso vergonzoso fue el de Aymen Hussein, delantero y máxima figura de la selección iraquí, detenido e interrogado “como un terrorista” durante más de siete horas en el aeropuerto de Chicago. Sin disculparse, las autoridades finalmente lo liberaron diciendo que lo confundieron con otro iraquí, portador del mismo nombre. Quien no tuvo la misma suerte fue el fotógrafo oficial de su equipo, también retenido y obligado a regresar a Irak.

La misma suerte corrió Omar Artan, elegido el mejor árbitro africano en 2025. Seleccionado por la FIFA para ser uno de los destacados de este Mundial, fue impedido de ingresar al país y deportado por ser somalí. El nombre de este árbitro, como el de todos los que van a dirigir, fue enviado con bastante antelación a las autoridades migratorias. Al llegar a Somalia, Artan fue recibido como un héroe nacional y homenajeado en masivas manifestaciones populares.

Si algo faltaba para demostrar la arrogancia imperialista, el único idioma aceptado oficialmente es el inglés. Insólito en un deporte popular y multicultural como el fútbol. En una entrevista oficial al jugador brasileño Vinicius, que juega en el Estado español, un periodista le hace una pregunta en inglés y se da el siguiente diálogo: “Hablame en castellano”, le responde Vinicius. “No puedo, no me lo permiten”. “Sí, sí puedes”, le responde el jugador. En ese momento, una voz en off interviene para decir: “Sólo en inglés”.

El fútbol es pasión de multitudes

Para Infantino y Trump ahora, como antes para Blatter, la monarquía qatarí o la dictadura argentina, el fútbol es apenas un negocio al servicio de sus intereses económicos y políticos. Esto no es nuevo, pero cada vez lo hacen de forma más grosera y merece el mayor repudio.

Las grandes masas populares entienden el fútbol de otra manera. Continúa siendo el deporte más visto y practicado del mundo, y contagia cada vez más simpatías. No vamos a dejar que Trump e Infantino nos roben ese sentimiento: el de disfrutar la disputa en la cancha, alegrarse y sufrir con los colores de nuestro equipo, mucho más si se trata de la selección.

Seguiremos denunciando a los mercaderes de este popular deporte, al tiempo que disfrutamos de cada jugada, cada gambeta y cada gol. La pelota empezó a rodar y, como quería Maradona, vamos a denunciar a todos los que la manchen, sin renunciar a esta pasión. Nuestra selección empezó muy bien, este martes conseguimos la primera victoria: 3 a 0 sobre Argelia. Respetando a todos los rivales, vamos a hinchar por más victorias y para que, en su último Mundial, Messi continúe jugando con el alto nivel del primer partido y nos siga dando alegrías. Fue un inicio que nos permite mantener la ilusión de que en 2026 podamos conquistar la cuarta estrella.


Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI

Decenas de bloqueos de carreteras se extienden por todo el país organizados por campesinos e indígenas exigiendo que renuncie el gobierno de Rodrigo Paz. Lo mismo reclama la Central Obrera Boliviana (COB) que había anunciado una huelga general que finalmente no se realizó, aunque en diferentes ciudades hubo importantes huelgas y movilizaciones contra el gobierno, donde se destaca el magisterio.
 
El gobierno de Rodrigo Paz es repudiado por la amplia mayoría de la población boliviana. Sin embargo, logra mantenerse en el poder por el apoyo de los partidos de derecha que en el Congreso le votaron la facultad de decretar el “estado de excepción” dejándole las manos libres para aplicar una mayor y más fuerte represión. Aunque aún no se anima a aplicar a fondo y de forma generalizada estas medidas por temor a la respuesta de las calles, lo viene haciendo de forma selectiva y permanente. En estos días, detuvo en el aeropuerto de El Alto a una delegación solidaria de dirigentes sindicales y políticos de Argentina y la expulsó inmediatamente del país. 

Pese al debilitamiento frente a la población trabajadora, el gobierno de Rodrigo Paz consigue capear la rebelión popular que exige su salida, porque aún no se ha formado una dirección nacional capaz de unificar las luchas de forma consecuente, ni tampoco consigue formular propuestas nacionales programáticas alternativas para proponer un nuevo gobierno al  de la población pobre y trabajadora para terminar con este desastre social.

Otro elemento que frene el avance de la lucha popular boliviana, es que algunas direcciones de organizaciones sindicales, como la de los fabriles y del magisterio rural y urbano, negociaron con el gobierno suspender las medidas de lucha, sin conquistar sus reivindicaciones básicas. De cualquier forma, en el caso del magisterio, sectores de base rechazaron esas negociaciones de cúpula que capitulan frente al gobierno y se han producido fuertes marchas en La Paz y otros lugares de Bolivia.  

El otro hecho que mantiene al gobierno en pie, es el permanente apoyo internacional recibido de parte del imperialismo yanqui, encabezado por Trump, con Milei y otros gobiernos que componen el llamado “escudo de las Américas” acordado en marzo entre los gobiernos latinoamericanos de ultraderecha y el presidente norteamericano. Es un acuerdo para garantizar el dominio imperialista yanqui y establece la posibilidad de intervenciones militares con la excusa de “terminar con carteles del narcotráfico”. Esa fue la excusa de Trump para iniciar su intervención en Venezuela, el apresamiento de Maduro y ahora el sometimiento de la actual presidenta, antes vice de Maduro, para que les entregue a Estados Unidos el petróleo que se produce en ese país.

Lo mismo pretenden hacer en Bolivia. El proyecto del gobierno es entregar a las multinacionales norteamericanas las riquezas del subsuelo y las tierras. Aunque el saqueo de las riquezas bolivianas no es nuevo, comenzó muy antiguamente y se mantuvo también bajo casi veinte años de los gobiernos del MAS, del falso y doble discurso “antiimperialista”, el gobierno de Rodrigo Paz viene por todo.

Crisis y saqueo del país

La actual crisis económica internacional tiene claros reflejos en la situación nacional. Se está agudizando enormemente y produciendo un severo sufrimiento en todo el pueblo trabajador. Aumenta el precio de los productos de consumo popular, se congelan los salarios y se intenta quitarle las tierras a los campesinos, pequeños propietarios, para entregársela a los grandes oligarcas del agronegocio. 

El gobierno anuló impuestos a grandes terratenientes y les permite controlar cada vez más extensiones de tierras, incluyendo a oligarcas extranjeros de Brasil o de Argentina. Ahora les permite exportar toda la producción, sin pagar impuestos y llevarse también los dólares que reciben. Estos grandes oligarcas fueron los promotores del incendio de 10 millones de hectáreas de bosques en 2019, permitidos por el MAS, que gobernaba, para controlar más tierras, lo que provocó un cambio climático nacional con sequías prolongadas en muchos lugares del país.

En la minería privada también se produce un saqueo del país. En primer lugar con el oro que, para sacarlo, envenenan los ríos con mercurio, un metal pesado altamente tóxico usado para separar el oro de los sedimentos. Ellos tampoco casi no pagan impuestos, son multinacionales asociadas a supuestas “cooperativas” (que en realidad son empresas). Todo esto que comenzó hace años y ahora también están siendo favorecidos por este gobierno tratando de entregarle a capitales norteamericanos esas exportaciones.
   
Por un gobierno de la COB y organizaciones populares

Desde el PT-Partido de los Trabajadores, que integra a las y los militantes bolivianos de la UIT-CI (ARPT), ante esta grave situación llamamos a la unidad de organizaciones para luchar porque se vaya Rodrigo Paz e impedir que se lleven las riquezas del país.

Pero tampoco sería solución elecciones con la actual ley electoral tramposa. Necesitamos imponer una ley electoral que legalice políticamente a las organizaciones del pueblo trabajador, en primer lugar, a la COB que lo planteó en su último congreso.  

Desde el PT planteamos la necesidad de luchar hasta lograr un gobierno provisional de la COB y las organizaciones populares, que gobierne con cabildos democráticos, que tome medidas revolucionarias urgentes económicas sociales: aumentos salariales acordes a la inflación, impedir que se roben las tierras de campesinos e indígenas, impedir que se sigan llevando el oro, el gas, y otros minerales y producción agrícola y los dólares que ganan los oligarcas, expropiar a los grandes terratenientes para producir lo que necesita el pueblo de Bolivia, expropiar y expulsar a las multinacionales.

El gobierno de Rodrigo Paz impidió el ingreso a Bolivia de la misión argentina de derechos humanos integrada por el diputado Juan Marino (UxP), la legisladora Vanina Biasi (PO), la secretaria general de Ademys Soledad Mosquera (Izquierda Socialista), referentes sindicales de CTA y de organismos de derechos humanos como la APDH, la Liga por los Derechos Humanos, el Ceprodh, entre otros.  

La misión tenía un objetivo claro: actuar como veedora de derechos humanos frente a la creciente escalada represiva del gobierno de Rodrigo Paz. 

Su conformación respondió al pedido de organismos de derechos humanos bolivianos y de integrantes de la Asamblea Nacional, que vienen denunciando el incremento de la violencia estatal y reclamando la presencia de observadores internacionales.

La delegación tenía previsto entrevistarse con familiares de personas detenidas y con víctimas de la represión para elaborar, a partir de esos testimonios, un informe destinado a organismos internacionales. Nada de eso pudo realizarse porque ni siquiera les permitieron salir del aeropuerto de La Paz.
Denunciamos el trato violento que recibieron las y los integrantes de la misión en el aeropuerto de La Paz, donde se les retuvo la documentación y se los obligó por la fuerza a subir a un avión para ser deportados a Argentina vía Santa Cruz de la Sierra. Se trata de una nueva muestra de autoritarismo que se suma al pedido de expulsión que, semanas atrás, el gobierno realizó contra nuestra compañera Mercedes Trimarchi, diputada electa por Izquierda Socialista/FIT Unidad.

Asimismo, denunciamos las posteriores comunicaciones de la Cancillería argentina, que avalaron esta deportación amparándose en supuestas cuestiones administrativas, con el único objetivo de obstaculizar la solidaridad entre los pueblos y ocultar las graves violaciones a los derechos humanos que se vienen produciendo en Bolivia desde hace más de cuarenta días.

Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad y desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional (UIT-CI), ratificamos nuestro compromiso solidario con el pueblo boliviano, que lucha contra los planes de ajuste y la represión del gobierno. Junto a millones, seguimos reclamando: ¡Fuera Paz!


Soledad Mosquera de Izquierda Socialista y secretaria general de Ademys, viajó a Bolivia como parte de la misión de derechos humanos. En el lanzamiento de la misión dijo: “Voy en representación de la docencia y también de muchas familias, alumnas y alumnos de nuestras escuelas que son parte de la comunidad boliviana y que están muy preocupadas por la situación. Repudiamos siempre la represión contra un pueblo que se moviliza en su legítimo derecho y en particular, apoyamos esta lucha porque es un ejemplo para toda Latinoamérica.”



Estados Unidos negocia con Irán pero siguen ataques en Medio Oriente

Desde febrero, cuando Israel y Estados Unidos iniciaron el último ataque a Irán, ha habido 40 declaraciones anunciando el alto el fuego definitivo y un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz o las armas nucleares. Pero nunca se concretó. Ahora, sin embargo, tanto Washington como Teherán, dicen que esta vez si se consiguió avanzar.

No se sabe si se hará ese acuerdo. Pero evidentemente esta negociación expresa el fracaso norteamericano para someter a Irán, aunque quieren mantener el dominio sobre Palestina y sobre los paises árabes con gobiernos títeres y seguir defendiendo al Estado sionista genocida de Israel. Económicamente van a seguir llevándose el petróleo de los países árabes.

Israel afirma que continuará atacando al Líbano

El gobierno de Israel no participó en las negociaciones con Irán y ahora dice que continuará su ocupación en el sur de Líbano, donde ya asesinaron más de 3.000 personas. Además siguen manteniendo la ocupación militar sionista y ataques genocidas en Gaza y también en Cisjordania, el otro territorio palestino ocupando por Israel.

Por eso la lucha histórica del pueblo palestino por recuperar su tierra histórica y terminar con el estado genocida de Israel que es un instrumento del imperialismo yanqui para dominar Medio Oriente continua y los palestinos no se rinden. 

Libertad a las y los detenidos en Libia del convoy terrestre de la Global Sumud

La Flotilla Global Sumud (GSF), de ayuda a Palestina, denunció que desde el 24 de mayo, se encuentran detenidos en Libia 10 voluntarios humanitarios del Convoy Terrestre Global Sumud. Durante los primeros días estuvieron “desaparecidos”. Y ahora informan que Libia les prorrogó por 30 días más la detención en Bengasi. Entre ellos se encuentran la activista argentina Paula Giménez y Lucas Aguilera, además de participantes de otras nacionalidades (estadounidense, italiana, polaca, portuguesa, tunecina y uruguaya). Esto fue parte de un pacto con Estados Unidos e Israel, ya que estos integrantes del Convoy Terrestre Global Sumud no estaban armados, ni cometieron ningún delito en Libia. Solo se dirigían con ayuda humanitaria a Palestina.

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