Escribe Martín Fú
La semana pasada la reinaugurada escuela N° 33, eligió denominarse “Julio Manza” entre catorce postulantes.
Lo hizo en homenaje a este trabajador filetero del gremio del pescado, militante del PST desaparecido durante la dictadura. El nombre es también un acto de memoria a la historia del puerto marplatense, de los trabajadores y sus luchas. Julio Manza fue dirigente sindical antiburocrático del puerto de Mar del Plata. Es recordado por organizar la lucha por la “garantía horaria”, la jornada garantizada de seis horas hubiese o no pescado para procesar, triunfo que se logró luego de una dura pelea contra las patronales y las patotas de la burocracia del Sindicato Obrero Industria del Pescado (SOIP). Julio fue secuestrado en enero de 1979, igual que otros compañeros portuarios del PST en una misma semana. Hasta el día de hoy se encuentra desaparecido.
Escribe Jonathan Castronuovo, secretario del centro de estudiantes del ISFD 45 y candidato a primer Concejal por Hurlingham
La rebelión estudiantil en Morón no le da tregua al intendente Ramiro Tagliaferro de Cambiemos. Lejos de apaciguarse, seguimos reclamando en las calles por mejores condiciones edilicias que incluye la necesidad urgente de instalación de estufas. El pasado viernes secundarios y terciarios nos concentramos frente a la municipalidad, cortando la calle con carteles e intervenciones artísticas. La denuncia contra el FMI es contundente en la juventud con la consigna “plata para educación no para la deuda”.
Al finalizar la medida se realizó una gran asamblea en la cual se decidió seguir con el plan de lucha luego del receso invernal, se planteó hacer un gran festival en la plaza principal del municipio. También, en Ituzaingó, se llevó a cabo otra manifestación en el Consejo Escolar la misma semana.
Esto deja a las claras que el movimiento estudiantil sigue con el convencimiento de salir a luchar, más allá de las promesas electorales de los partidos patronales, tanto de Cambiemos como del PJ, que dicen abiertamente querer seguir manteniendo su lazo con el Fondo Monetario.
Escribe Alán Corbalán, candidato a consejero escolar por La Matanza
En un spot de campaña Fernando Espinoza, candidato a intendente por el “Frente de todos” en La Matanza dice que: “Alberto Fernández y Axel Kicillof se comprometieron a que la Gendarmería vuelva a La Matanza para que nuestros vecinos vuelvan a estar seguros”.
Estas declaraciones se dan en un momento en que los casos de gatillo fácil se multiplican como consecuencia de la doctrina Chocobar de Macri y Bullrich que el kirchnerismo dice rechazar. Así fue que recientemente en La Matanza fue asesinado el joven Matías Alderete, y hace un mes y medio ocurrió la masacre de San Miguel del Monte.
Entendemos la lógica preocupación de los vecinos por los casos de inseguridad que aumentan a medida que se agrava la crisis económica y social del país, pero a la vez tenemos que decir que se comprobó que el aumento de la presencia de fuerzas represivas no elimina la inseguridad, y por el contrario genera mayor represión hacia el pueblo. Así lo viven en carne propia día a día los trabajadores que son demorados y amedrentados por la gendarmería después de una larga jornada de trabajo o los pibes que somos perseguidos por el simple hecho de juntarnos en una esquina. Así lo vivió Luciano Arruga quien murió como víctima de la persecución policial en La Matanza en 2009, en momentos en que Espinoza era intendente. Por eso decimos bien fuerte: ¡No a la gendarmería en los barrios!
Escribe Nicolás Núñez, candidato a legislador porteño
A pocos días de cumplirse otro año desde la persecución seguida de desaparición y muerte de Santiago Maldonado, Patricia Bullrich vuelve a desafiar nuestra capacidad de indignación. La resolución 598/19 publicada en el boletín oficial vino con otro premio a la Gendarmería, la fuerza involucrada aquel 1 de agosto de 2017. Ahora el gobierno pretende que ejerza una actividad de formación a jóvenes de entre 16 y 20 años, a través de la creación del Servicio Cívico Voluntario en Valores.
Una de las fuerzas más involucradas en la represión, el espionaje, el ocultamiento de pruebas, y actividades delictivas de variada índole, ahora se postula para dar lecciones sobre “valores democráticos y republicanos”. Valdría la pregunta sobre qué valores democráticos puede esparcir esta fuerza, y este gobierno. ¿Qué valores democráticos puede enseñar un gobierno que niega los 30.000 compañeros detenido-desaparecidos por la última dictadura cívico militar? ¿Qué valores democráticos puede infundir una fuerza en la que se reciclaron muchos de los milicos genocidas de aquel proceso? Estamos hablando de una formación en la impunidad y en el amparo de la represión estatal y el gatillo fácil, la temática predilecta de la gestión Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad con su doctrina Chocobar.
Un gobierno que se ha destacado por la profundización de la destrucción de la escuela pública y el acceso al empleo, ahora dice que la salida para los jóvenes “Ni-Ni” (que ni estudian ni trabajan) es que sean capacitados por la gendarmería. Un proyecto reaccionario por donde se lo mire, que tiene como horizonte el bolsonarismo brasilero, y la legitimación de las fuerzas represivas del estado como tutoras de la juventud.
Debe ser resaltado que este proceso de legitimación de las fuerzas represivas del estado ante la sociedad no es un invento macrista. Fueron los gobiernos kirchneristas los que impulsaron la “inserción” militar en la vida cotidiana de los barrios, desde el patrullaje hasta distintas funciones “humanitarias”, pasando por las cotidianas represiones a trabajadores en lucha con Sergio Berni y el espionaje a luchadores populares del “Proyecto X”. Y ni hablar de que pusieron a un genocida a cargo del ejército, César Milani. Hoy basta con ver la campaña de Kicillof en La Matanza, donde es un eje de sus spots el pedir que la gendarmería vuelva a los barrios. Por nuestra parte seguiremos diciendo: no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos con las fuerzas represivas del estado.
Rechazamos esta iniciativa de principio a fin. La regimentación de la vida social con una cada vez mayor presencia y protagonismo de las fuerzas represivas se ubica, en la otra cara de la moneda de las políticas que el FMI tiene pautadas con Macri y los Fernández para los próximos años en la Argentina. La “renegociación” con el FMI, que implicará pérdida de derechos a gran escala para el pueblo trabajador, la van a querer hacer pasar con más represión, y por eso para ellos es estratégico tratar de “limpiar la imagen” de las fuerzas represivas del estado.
La salida para la juventud no viene de la mano de los gendarmes, sino de dejar de pagar la deuda externa ilegítima y fraudulenta y brindar presupuesto para garantizar el acceso y la permanencia en la educación pública, por un plan de obras públicas a escala nacional que garantice el acceso al primer empleo como propone el Frente de Izquierda-Unidad.
Escribe Jonathan Castronuovo, Secretario del Centro de Estudiantes del ISFD 45 de Haedo y candidato a primer concejal de Hurlingham
Los secundarios y terciarios del oeste se vienen movilizando todas las semanas por mejores condiciones edilicias. El proceso de lucha estuvo impulsado inicialmente por los estudiantes secundarios de Morón.
Ya que a raíz de la ola polar, se expuso nuevamente la falta de presupuesto para la educación y la desidia del gobierno de María Eugenia Vidal en complicidad con los intendentes ya sean oficialistas o del peronismo. El proceso de lucha viene desde el año pasado y se vio nuevamente encendido por una decena de escuelas secundarias que se movilizaron dos veces por semana al Consejo Escolar y al Consejo Deliberante. A esas medidas de corte de calles y marchas nos acoplamos los terciarios (sumando nuestra situación de infraestructura y la lucha por el boleto estudiantil), y los padres y madres de los estudiantes secundarios.
En Ituzaingó se inició un proceso similar: estudiantes de los secundarios se movilizaron en reclamo por la instalación de estufas y arreglos edilicios. En Hurlingham hay un reclamo de la comunidad educativa de secundarias técnicas y docentes por la falta de gas desde el año pasado. En estos dos municipios nombrados, los gobiernos municipales peronistas kirchneristas no dan respuestas y dejan a la clara su complicidad con el gobierno de Vidal. Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad exigimos la inmediata solución a las demandas planteadas.