La ley de Inocencia Fiscal fue aprobada en febrero de este año. Con el argumento de que servirá para que “la gente saque los dólares del colchón” y los vuelque a la economía, los evasores no tendrán que demostrar el origen de sus fondos, llámese lavado de dinero, dólares narco o coimas. Es un premio a la evasión, ampliando el universo de beneficiarios a funcionarios de gobierno.
Se inscribieron para gozar de esa impunidad Adorni, su esposa y hasta la escribana; Federico Sturzenegger; José Luis Espert (financiado por el narco Fred Machado) y Santiago Orgía (videasta oficial de Milei), entre otros personajes.
Nadie que tenga la conciencia tranquila necesita acogerse a una ley que libera de responsabilidad al que cometió un delito. El solo hecho de llamar “inocente” al delincuente, desnuda el cinismo de este gobierno.
Adorni y demás capitalistas evaden y el gobierno les baja los impuestos a las multinacionales del RIGI y a las patronales con la reforma laboral, mientras el pueblo trabajador paga el regresivo IVA y el impuesto al salario que alcanza a un millón de laburantes y el FMI los quiere llevar a 2,5 millón. Ellos se enriquecen y no pagan impuestos a la vez que el pueblo trabajador se tiene que endeudar para poder comer, comprar los remedios o pagar el alquiler.
“Probablemente sea una de las leyes que quede en la historia grande, aún no se toma dimensión de todo lo que implica”, dijo sobre la misma Adorni. La ley fue aprobada por La Libertad Avanza, PRO, UCR, catamarqueños y tucumanos peronistas exUnión por la Patria, entre otros, con la férrea oposición, como corresponde, del Frente de Izquierda Unidad. A sacar conclusiones.










