Una nueva guerra por el pequeño territorio de Nagorno Karabaj ha estallado el 27 de septiembre de 2020. Los combates armados y los bombardeos sobre Nagorno-Karabaj y su capital no han cesado. Cientos de soldados y civiles ya han muerto en los enfrentamientos. Y puede terminar en una guerra global entre Azerbaiyán y Armenia. Las dos partes se acusan mutuamente de iniciar el conflicto.
Este conflicto es muy complejo y tiene una larga historia de disputas territoriales en la región del Cáucaso sur. La población de Nagorno Karabaj (unos 150.000 habitantes) es mayoritariamente de origen armenio y, en 1991, se proclamó república independiente de Artsaj, con apoyo militar de Armenia y Rusia. Desde entonces el conflicto ha estado presente y sin solución.
Hay que tener en cuenta que el enfrentamiento entre Armenia (2.900.000 habitantes, mayoría armenia cristiana) y Azerbaiyán (10.000.000 de habitantes, mayoría musulmana) por Nagorno Karabaj no se limita solo a Nagorno Karabaj, sino que incluye otras grandes porciones de territorio de Azerbaiyán que fueron arrebatadas por Armenia durante la guerra que culminó en 1994.
Nagorno Karabaj no era fronteriza con Armenia, sino que era un enclave armenio rodeado por regiones de Azerbaiyán. Armenia lanzó una acción militar que arrasó el territorio azerbaiyano que rodeaba Nagorno Karabaj, separando la región de Nahchevan azerí de Azerbaiyán y provocando matanzas, limpiezas étnicas y el éxodo de cientos de miles de azeríes (unos 600.000 viven actualmente en Azerbaiyán), vaciando de población esos territorios y trasladando población armenia.
La otra cara de la moneda es el régimen capitalista de Azerbaiyán, que se ha negado siempre a reconocer el derecho del pueblo de Nagorno Karabaj a decidir su destino propio.
Rechazamos esta guerra que solo traerá más muertes, destrucción y miseria para sus pueblos. Mientras tanto, las potencias imperialistas, miembros de la OTAN y el expansionismo agresivo de los regímenes capitalistas de Rusia y Turquía usan este conflicto para avanzar en sus proyectos de dominio de los pueblos y de sus riquezas para la explotación capitalista.
¿De dónde viene el conflicto?
El conflicto tiene su raíz en siglos de rivalidades y masacres étnicas que tuvieron que ver con la formación y disputa de los viejos imperios capitalistas (inglés, francés, otomano, ruso).
La pequeña región de Nagorno Karabaj está poblada desde hace siglos mayoritariamente por una población de lengua armenia y cultura cristiana.
Cuando surgió la Unión Soviética, por la revolución socialista de 1917, se expropió a terratenientes y capitalistas y hubo más de una década de convivencia pacífica entre las distintas nacionalidades históricas del Cáucaso. Luego de la muerte de Lenin, y con el surgimiento de la casta burocrática contrarrevolucionaria encabezada por Stalin, se volvieron a abrir las heridas. Stalin, en los años ’30, cedió ese pequeño territorio a Azerbaiyán para dividir y controlar a los pueblos en beneficio de la burocracia del Kremlin.
Al disolverse la Unión Soviética, en 1991, y restaurarse el capitalismo, resurgió con fuerza la antigua división de los pueblos, ahora subordinada directamente a los intereses de distintos sectores capitalistas e imperialistas por el control de los territorios y sus riquezas. Así, tanto Armenia como Azerbaiyán se convirtieron en países capitalistas.
En 1991 Nagorno Karabaj se declaró independiente y se desató una guerra entre Azerbaiyán y Armenia, apoyada por Rusia. En 1994 terminó la guerra con un alto el fuego, pero sin acuerdo. Nagorno Karabaj se independizó precariamente, ya que ningún país del mundo reconoció esa independencia. Desde entonces se reiteran los incidentes y los choques armados.
El conflicto armado y el peligro de una nueva guerra fratricida
El conflicto de Nagorno Karabaj siempre ha sido utilizado por los regímenes de Azerbaiyán y Armenia para desviar la atención de sus pueblos frente a la crisis política y social de sus países, levantando la bandera de la “unidad nacional”. En medio de la nueva crisis aguda capitalista, los regímenes de Azerbaiyán y Armenia sufren cuestionamientos de sus pueblos.
El régimen de Azerbaiyán, encabezado por el islámico Ilham Aliyev, sucesor de su padre, gobierna desde hace casi veinte años. Enfrenta cuestionamientos por su represión y por la crisis social. La caída de los precios del petróleo lo afectó. El país es exportador de petróleo y gas. Tiene acuerdos especiales con Turquía, que compra sus hidrocarburos. Entre los principales inversores están las empresas británicas, rusas y turcas. Aliyev ha declarado que no se detendrá hasta recuperar Nagorno Karabaj. Cuenta con el claro apoyo político y militar del régimen turco de Erdogan, quien declaró abiertamente que “la lucha continuará hasta que Karabaj sea liberado de la ocupación” (Clarín, Argentina, 3/10/2020). La intervención solapada de Estados Unidos en el conflicto puede estar detrás del rol de Israel, que lleva tiempo vendiendo armamento moderno a Azerbaiyán, que compró en gran cantidad.
Por otro lado, el actual gobierno armenio llegó al poder a partir de la insurrección popular de 2018 que terminó sacando al anterior gobierno y obligando a realizar nuevas elecciones. Armenia es un gran productor y exportador de cobre y privatizó todas sus antiguas empresas estatales.
Si bien Armenia ha contado siempre con el respaldo de Putin y Rusia, el nuevo gobierno ha buscado tener relaciones más cercanas con la Unión Europea (UE) y la OTAN. Por eso Rusia está dando un tibio apoyo a Armenia y no quiere romper totalmente sus vínculos con Azerbaiyán. Y, a su vez, Francia y la UE buscan apoyar a Armenia en una nueva negociación. El imperialismo francés, donde hay una gran comunidad armenia, con su sector capitalista, tiene con Armenia vínculos especiales económicos y políticos.
No a la guerra entre Armenia y Azerbaiyán
Con esta guerra, la clase trabajadora y los pueblos de la región nada pueden ganar, sino sólo ser más sometidos a las multinacionales.
La ONU habla de “paz” pero deja correr los enfrentamientos, o la “paz” tramposa con ocupación militar de territorios para dejar el campo libre a las multinacionales imperialistas para explotar a las y los trabajadores, falsamente divididos por odios nacionales.
Solo habrá una verdadera paz y convivencia justa entre los pueblos si se termina con el sistema capitalista imperialista y sus gobiernos capitalistas y se expulsa a las multinacionales que hoy imponen sus intereses. Solo un verdadero socialismo, no el falso socialismo que gobernó la ex URSS, permitiría superar las fronteras nacionales y que los pueblos convivan en armonía, respetando sus nacionalidades y culturas, planificando sus economías en beneficio de la clase trabajadora y los sectores populares de la región del Cáucaso.
En esta perspectiva de fondo, hoy es urgente detener esta guerra entre pueblos manejados como peones de intereses capitalistas imperialistas y de los regímenes de Turquía y Rusia.
Desde la UIT-CI llamamos a todas las organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles que se reclaman democráticas y antiimperialistas del mundo, a pronunciarse contra la guerra entre Azerbaiyán y Armenia.
Fuera la injerencia política y militar de los países imperialistas (la UE y los Estados Unidos) en el conflicto de Nagorno Karabaj.
Fuera el expansionismo agresivo de los regímenes capitalistas de Rusia y Turquía en la región.
Alto a las masacres de la población civil.
Por el respeto a la autodeterminación del pueblo de Nagorno Karabaj. Desocupación por parte de Armenia de los territorios azerbaiyanos y derecho pleno de la población a volver a su territorio.
¡No a la guerra entre Armenia y Azerbaiyán!
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
8 de octubre de 2020
La Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta internacional (UIT-CI) está organizando para el sábado 17 de octubre, a las 12, hora de Argentina, un encuentro de mujeres virtual en el que se destacarán las luchas feministas en este contexto de pandemia. Podés inscribirte aquí
La combinación de la pandemia del Covid-19 con la actual crisis económica del sistema capitalista imperialista incrementa las desigualdades de género: mayor feminización de la pobreza, un notable aumento de las tareas de cuidado y trabajo reproductivo, crecimiento de la violencia de género, que se suma a nuevos impedimentos en el acceso a la salud reproductiva y los derechos sexuales. Estas son las políticas que el imperialismo y todos los gobiernos del mundo están llevando adelante para descargar la crisis capitalista sobre las espaldas del conjunto de la clase trabajadora y que pesan más sobre las mujeres. Por eso la lucha feminista y la organización de las mujeres de manera independiente es crucial para enfrentar estos ataques.
Te invitamos a participar del encuentro internacional de mujeres organizado por la UIT-CI de manera virtual en el que estarán presentes compañeras de distintos países. Contaremos con la voz de mujeres latinoamericanas y del Caribe, de los Estados Unidos, Europa y Medio Oriente. No te pierdas la oportunidad de escuchar y de debatir con las protagonistas de las principales luchas feministas del mundo.
Escribe Miguel Lamas
La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, homenajeó el 8 de octubre a los asesinos del Che Guevara, el ejército represor de la dictadura de Barrientos, a 53 años del hecho. Por su lado, Bolsonaro en Brasil dijo que el Che “solo inspira a marginales, drogadictos y a la escoria de izquierda”.
Recordemos que el Che fue asesinado el 9 de octubre de 1967, después de ser capturado por los militares al servicio de la dictadura de Barrientos, que ese mismo año, ese mismo ejército, había masacrado a balazos a los mineros, el 23 y 24 de junio, en la llamada Masacre de San Juan, matando, hiriendo gravemente o desapareciendo a doscientos trabajadores porque se oponían a la dictadura militar, luchaban por un gobierno de los trabajadores y coincidían con la lucha del Che por un verdadero socialismo.
El ministro de Defensa de Bolivia aprovechó para lanzar una amenaza “a cubanos, venezolanos, argentinos o lo que fuere que van a encontrar la muerte en nuestro territorio”, con el claro propósito de criminalizar y justificar la represión e incluso asesinatos, en cualquier protesta social, con el argumento de las guerrillas de hace medio siglo y supuestos invasores extranjeros, reivindicando de paso a la sangrienta dictadura del general Barrientos, que es como reivindicar a Videla en la Argentina.
Los dichos llenos de odio de estos personajes y gobiernos ultraderechistas muestran que, a 53 años de su muerte, aún le temen a las ideas del Che. Pese a las tergiversaciones de los falsos socialistas del chavismo, las ideas del Che, internacionalistas y por un verdadero socialismo, sin multinacionales ni capitalistas, siguen vivas.
Costa Rica: ¡Fuera el FMI!
Decenas de miles de manifestantes llevan una semana de cierres de calles y anuncian huelgas y movilizaciones del movimiento sindical y popular para rechazar el acuerdo con el FMI. Como las protestas continúan, aun después de reprimirlas, el gobierno de Alvarado, con políticos burgueses y empresarios, llama ahora al “diálogo” para imponer un acuerdo.
Supuestamente para enfrentar la crisis, agravada por el Covid-19, el FMI prestará 1.750 millones de dólares imponiendo sus condiciones: nuevos impuestos a las transacciones bancarias, a la renta y bienes inmuebles, así como la privatización o liquidación de instituciones públicas como el Banco Internacional de Costa Rica y la Fábrica Nacional de Licores, entre otras medidas, que significan despidos.
Desde la UIT-CI nos solidarizamos con la lucha del pueblo trabajador de Costa Rica, denunciamos la política antiobrera y antipopular del gobierno de Carlos Alvarado, que favorece a banqueros y empresarios buscando imponer su política con la criminalización de la protesta.
Grecia. Declaran “organización criminal” a Amanecer Dorado
Ha sido un gran triunfo después de una gran pelea de los movimientos antifascistas, organizaciones de izquierda y los sectores populares. Luego de cinco años de proceso judicial, iniciado por el asesinato del rapero antifascista Pavlos Fyssasen, de 34 años, la Justicia griega declaró al partido neonazi Amanecer Dorado como “organización criminal” y se espera la condena para sesenta y ocho acusados, entre ellos sus dirigentes.
Amanecer Dorado había logrado 7% de los votos y bancas parlamentarias en 2012, pero sus crímenes y el repudio popular lo hundieron y en las elecciones parlamentarias de 2019 cayó a 2,93% de los votos.
Venezuela. La oposición de izquierda rechaza ley privatista “antibloqueo”
La Asamblea Constituyente, con todos sus miembros electos con fraude y oficialistas, votó la llamada “ley antibloqueo” dándole plenos poderes a Maduro para privatizar empresas e incluso para reprimir protestas de trabajadores. Fue aprobada a pesar de las críticas efectuadas incluso por sectores chavistas, como la denominada Alternativa Popular Revolucionaria (APR), y el intelectual Luis Britto García. En cambio, sí la apoya la más importante organización empresaria, Fedecámaras.
El rechazo a esta ley lo impulsa el Partido Socialismo y Libertad (PSL), sección venezolana de la UIT-CI, junto a otros sectores de izquierda que denuncian que su objetivo es la privatización de empresas estatales y bienes comunes del país en beneficio de capitales transnacionales y locales.
Escribe Miguel Lamas, desde Bolivia
El 18 de octubre hay elecciones nacionales en Bolivia. Las encuestas indican que el MAS estaría con alguna posibilidad de ganar en la primera vuelta. Pero aún hay más de 20% de votantes “indecisos” y los que irían por “blanco o nulo”. Si el MAS no llega a 40% y no obtiene más de 10% sobre el segundo, habrá segunda vuelta y ganaría Carlos Mesa, hoy segundo en las encuestas, porque reuniría el voto anti-MAS. Todo esto en medio de una profunda crisis de salud, económica y política, que hace más imprevisibles los resultados.
El gobierno de facto y reaccionario de Jeanine Añez, en medio de la pandemia, tuvo una política económica desastrosa para la salud y la economía popular, apoyando económicamente a bancos y oligarcas agroindustriales. A esto se sumó una desenfrenada corrupción, que incluyó la compra de respiradores en España con enorme sobreprecio y que no sirvieron, y no entregando siquiera el mezquino presupuesto previsto para los hospitales.
Bolivia, según cifras oficiales, es el tercer país del mundo en muertes por habitante de coronavirus. Pero puede llegar a ser el primero de esa macabra lista, un informe que publica el diario yanqui New York Times revela que las cifras reales de fallecidos “en exceso” en Bolivia, en relación con otros años, presumiblemente lo son por coronavirus.
El último que apague la luz
Añez tuvo que renunciar a la candidatura a la presidencia en las próximas elecciones, no pasaba de 10% en las encuestas. Cada semana se va algún ministro. Todos los que la apoyaron al principio, incluyendo los candidatos Carlos Mesa y el ultraderechista Luis Fernando Camacho, y hasta su partido, el Demócrata, pasaron a la oposición, con duras críticas públicas, ante el abrumador rechazo popular a su gobierno.
El MAS fue cómplice del gobierno desde el Parlamento ya que no hizo ninguna ley, teniendo la mayoría de dos tercios, a favor de la economía popular y la salud. Pero, por supuesto, también denuncia duramente a Añez.
Elecciones en medio de la crisis
En este contexto, se llega a las elecciones con importantes luchas obreras contra los despidos, y de los trabajadores y trabajadoras de la salud por sus derechos laborales, por abastecimiento a los hospitales, etc. Luchas que no tienen el menor apoyo de la Central Obrera Boliviana.
Hay siete frentes electorales, de los que solo dos compiten por la presidencia, Luis Arce (MAS, 40% de votos válidos en encuestas) y Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana, 32% de votos válidos), y un tercero, Luis Fernando Camacho, de ultraderecha (16%), y más de 20% de ciudadanos que no contestan o declaran voto nulo o blanco. Para que no haya segunda vuelta el primero tiene que superar 40% de votos válidos, no cuentan blancos o nulos, y tener más de 10% de diferencia sobre el segundo.
Aunque parece lo menos probable, el MAS podría ganar en primera vuelta. Si hay segunda vuelta, se supone que Carlos Mesa ganaría al reunir el conjunto de los votos anti-MAS.
El MAS mantiene una fuerte votación
El MAS gobernó desde 2006 y llegó a sacar 64% de los votos en 2014, sufrió un importante desgaste ante el derrumbe de los precios de los hidrocarburos, por su falso “socialismo andino” que no cumplió con una verdadera nacionalización del gas ni de la minería, pactó con la oligarquía agroindustrial y con las multinacionales mineras (Sumitomo) y del gas (Repsol) a las que les dio cada vez más ventajas. Incluso apeló en diversas circunstancias a la represión contra trabajadores e indígenas y a someter a sus organizaciones.
Por eso, un sector numeroso de trabajadores rompió con el MAS. Sin embargo, el desastroso gobierno de Añez y la falta de alternativas electorales le permiten al MAS conservar el voto de grandes sectores populares, campesinos, indígenas y trabajadores precarizados, que no quieren a la derecha en el poder. Y de alguna forma confían en que vuelva la relativa bonanza económica de los primeros años del gobierno del MAS por los altos precios internacionales del gas y los minerales.
Arce y Mesa hacen campaña con promesas en el aire, sin mencionar lo que harán con el dominio económico decisivo de las multinacionales del gas y la minería y el agronegocio terrateniente, ni con qué medidas podrán evitar la crisis económica cada vez más grave que se descarga sobre el pueblo trabajador.
Todo indica que, gane quien gane, Mesa o el MAS, será un gobierno de crisis y no al servicio del pueblo trabajador y los campesinos. Tampoco se puede descartar una crisis poselectoral inmediata por un resultado confuso, denuncias de fraude, etc.
Voto nulo o blanco y construir el Partido de los Trabajadores
El Partido de los Trabajadores (PT), que integra ARPT sección de la UIT-CI, fundado por un congreso de la COB en 2013, hoy en reconstrucción, que no tiene legalidad electoral, llama al voto blanco o nulo.
El PT considera que tanto Mesa como Camacho expresan fuerzas abiertamente antipopulares proimperialistas, que se disfrazan de “democráticas”, y que el MAS, aunque conserva parte de su base popular, campesina y obrera que no quiere a un gobierno derechista, es un falso socialismo que ya fracasó. Su candidato, Luis Arce, fue el ministro de Economía del MAS que traicionó la Agenda de Octubre y mantuvo las transnacionales dueñas del gas. Ahora sigue sosteniendo un plan claramente capitalista para volver a acordar con las multinacionales y el agronegocio, como lo hizo en su anterior gobierno, pero en una situación económica nacional e internacional mucho peor.
Por eso el llamado del PT es al voto blanco o nulo y a la lucha por unir a los trabajadores de la ciudad y el campo para construir una alternativa detrás de sus propios intereses de clase, enfrentar el ajuste capitalista antipopular, expropiar a las multinacionales y los grandes latifundios, impulsar una economía popular apoyando la producción agraria campesina y una industrialización que respete a la naturaleza y defender los derechos laborales y de los indígenas, por un gobierno del pueblo trabajador basado en asambleas populares.