Foto de portada Granja de Data Center: ningún puesto de trabajo y consumo exacerbado de agua, los privilegios del Super RIGI

Escribe José Castillo
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de super-RIGI, un salto aún mayor a la ley original a favor del saqueo por parte de los pulpos multinacionales. Integra un combo con otras leyes que apuntan a profundizar la entrega total de nuestros recursos.
Apenas un día después de que no se consiguiera el quórum mínimo necesario para interpelar y echar al corrupto Manuel Adorni, todos los diputados de los bloques “amigables” se sentaron para garantizarle a Javier Milei la aprobación de una nueva ley que da aún más vía libre al saqueo. Se trata del super-RIGI, que obtuvo media sanción en Diputados con los votos de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, los bloques provinciales alineados con el gobierno y también de gobernadores peronistas como Osvaldo Jaldo.
Tendrá una vigencia de 5 años para que las empresas presenten proyectos de adhesión al esquema y el gobierno podrá prorrogarlo por un año más. El original se había sancionado como un régimen de excepción por un plazo de dos años y el gobierno ya había hecho uso de su facultad para extenderlo un año más.
Con esta nueva ley, al igual que con el RIGI anterior, los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios tendrán una duración de 30 años. Si en algún momento el Estado argentino quisiera cambiar algunas de las condiciones, las empresas con proyectos en el super-RIGI podrían activar demandas contra el país en los tribunales de Nueva York.
Los detalles de la nueva ley
Apunta a beneficiar directa y exclusivamente a grandes empresas transnacionales. El monto mínimo de las inversiones deberá ser de 1.000 millones de dólares, lo que obviamente excluye a cualquier pyme, en actividades denominadas de “frontera tecnológica”. Pero todo indica que está dirigido especialmente a la instalación de megacentros de datos, data centers, para el funcionamiento de la inteligencia artificial. Los data centers son infraestructuras altamente automatizadas que demandan mucha inversión en equipamiento y consumen muchísima energía, pero generan pocos puestos de trabajo.
El super-RIGI incrementa los beneficios y privilegios para los participantes. Veamos:
Crecen las exenciones impositivas. Del impuesto a las ganancias, en el original se bajaba de 35% a 25%. En el super- se reduce más aún, a 15%.
Con las retenciones a las exportaciones, en el RIGI original se bajaban a cero desde el tercer año de inversión, pero ahora se las elimina desde el día uno.
También desaparecen los pagos por derechos de importación para todos los bienes vinculados, cuando en el RIGI original solo estaban eximidos los bienes de capital y las partes.
En el régimen general, los dividendos tributan un 7%. En el RIGI original pasaban a pagar la mitad, 3,5% a partir del séptimo año, pero ahora, con el super- RIGI, tendrán ese beneficio ya desde el cuarto año.
La amortización de inversiones se descuenta en el régimen general a lo largo de la vida útil del bien, 5 a 10 años. En el RIGI pasó a permitirse descontarlo en dos cuotas anuales. En el super-RIGI se permite descontar el 60% en el primer año. Esto reduce al mínimo la eventual ganancia contable de la empresa que se toma como base para calcular el impuesto a las ganancias.
Hay que sumarle que se pone un tope de 0,5% al impuesto a los ingresos brutos que cobran las provincias que adhieran. Y algo que el RIGI original no incluía: las contribuciones patronales bajan del 24 al 10% para los nuevos empleos.
Además de todos estos privilegios impositivos están los cambiarios. Se elimina la obligación de liquidar las divisas de exportaciones, permitiendo no ingresar un 20% el primer año, 40% el segundo y 100% en el tercero. En el RIGI original era más lento: 100% recién en el cuarto año.
Por el lado de los ingresos de capital y deuda externa, en el RIGI debían liquidarse los dólares recibidos en el mercado oficial. En el super-RIGI no es obligatorio hacerlo, o sea que la inversión puede operar en el suelo argentino sin volcar prácticamente un solo dólar dentro de nuestra economía.
Vía libre para el saqueo y la destrucción ambiental
Se trata, corregido y aumentado, de un proyecto a la medida para saquear nuestros recursos y reventar el medio ambiente, sin crear empleo y con la garantía de la impunidad para fugar todas las ganancias obtenidas. Hay que oponerse, desde ya, y denunciar su aprobación. Luego vendrá la hora de pelear contra su implementación en concreto en las comunidades donde se intentará aplicarlo.
Y también quedará la exigencia programática de plantear su derogación, como parte del paquete de medidas de cualquier proyecto alternativo, obrero y popular. A eso nos comprometemos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad.










