Escribe Mariano Barba
Es hasta obsceno el enriquecimiento de Martín Insaurralde, figura fundamental del peronismo bonaerense, al punto que, en su momento, Máximo Kirchner operaba para instalarlo como candidato alternativo para la gobernación frente a Axel Kicillof. Se desempeñó como jefe de Gabinete del gobernador Kicillof entre el 2021 y 2023. Previamente fue intendente de Lomas de Zamora desde 2014 a 2021. El juez federal Luis Armella dispuso la prohibición de salida del país de Insaurralde y Jésica Cirio, en la causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
Su derrotero corrupto no tiene pierde. Desde el escándalo generado por la publicación de unas fotos suyas en un yate en el Mediterráneo, en plena campaña electoral, que amenazaba con intoxicar la campaña de 2023. Luego aparecieron millones de dólares, recordemos que maneja el juego en la provincia de Buenos Aires, y una extralujosa mansión que, casualmente, fue diseñada por el mismo arquitecto de la casa de José López, famoso por los bolsos y el arma llevados al convento de las monjas, y que terminó condenado a doce años de cárcel.
Es muy evidente que la corrupción se generaliza en las filas de los gobiernos, que usan los resortes del Estado para su enriquecimiento y actos de corrupción desvergonzados. En este caso, se trata de quien fuera jefe de Gabinete de Kicillof, que ahora tiene prohibida su salida del país y ya debería estar preso, porque seguro intentará “conversar” con los testigos para que callen. Casi calcado a lo que hizo Manuel Adorni, ex jefe de Gabinete de Javier Milei.
La corrupción es intrínseca a los gobernantes capitalistas en los distintos niveles de la administración pública. Desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad repudiamos y combatimos la corrupción.










