foto de portada: Lugones fue uno de los oradores de AmCham
Escribe Guido Poletti
Pami está en una crisis terminal, con miles de prestaciones suspendidas y médicos que no cobran, lo que los obligó a llevar adelante un paro de 72 horas. Diariamente, miles y miles de jubilados y jubiladas peregrinan desesperadamente por las oficinas, se quedan sin sus remedios y ven que los centros de salud ya no los cubren.
Mientras tanto, el ministro de Salud, Mario Lugones, está ocupado en otra cosa: fue uno de los oradores de AmCham, el foro organizado para grandes empresarios y sus negocios con Estados Unidos. Allí, “explicó” cuál es el problema del Pami.
Sorprendentemente, no es el ajuste ni su desfinanciamiento, sino que, según dijo textualmente el ministro: “Pami tiene alrededor de un millón de personas de más de 80 años sobre los 5 millones de beneficiarios. Tiene casi 6 mil personas de más de 100 años. Es una carga muy grande”.
¡Obvio! Si es una obra social de jubilados y jubiladas, ¿qué edad pretende que tengan? Pero, mucho más grave, ¿qué está proponiendo? ¿Dejarlos sin cobertura?
No nos sorprendería: sería una parte más del auténtico genocidio que se está llevando adelante sobre las y los adultos mayores, empezando por los montos miserables que están percibiendo. Y que se muestra, semana a semana, cuando los apalean frente al Congreso.
De Lugones y sus declaraciones solo cabe decir: miserable y vergonzoso, como todo lo que sale de las cloacas de este gobierno ultraderechista.










