Escribe Adolfo Santos
Dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Peter Thiel está en Argentina. Se compró una casa por 12 millones de dólares en el exclusivo Barrio Parque de CABA y se reunió en Casa Rosada con el presidente ultraderechista Javier Milei. Este megamillonario germano-estadounidense que se define como “muy libertario” y cree que las libertades democráticas y lo que él entiende como “libertad” son incompatibles, claramente en la línea más de ultraderecha de los anarco-capitalistas. Es el dueño de Palantir Technologies una plataforma de datos utilizados por la CIA y otros organismos militares y de inteligencia.
Miembro del Partido Republicano, el mismo de Donald Trump, Thiel es parte del negocio de las empresas tecnológicas digitales. Fue fundador de PayPal, una empresa de alcance mundial que intermedia pagos y transferencias de dinero entre usuarios y en 2002 la vendió a eBay por mil quinientos millones de dólares. Es socio en decenas de empresas como Facebook, entre otras, que le generaron una fortuna de miles de millones de dólares y lo integraron a los círculos de los megamillonarios, como Elon Musk. Aunque no sufrió acusaciones directas, aparece mencionado en los archivos de Epstein.
Pero su más polémica y cuestionable actividad se generó a partir del papel de su empresa Palantir colocando el desenvolvimiento tecnológico de Inteligencia Artificial (IA) al servicio de la guerra. Su IA es soporte del proyecto Maven, un programa del Pentágono que almacena millones de datos mediante los cuales el máximo organismo militar norteamericano mantiene un control sobre personas, organizaciones, instituciones, gobiernos y países lo que, entre otras cosas, le facilita las operaciones militares. Originalmente, era Google quien suministraba esos datos, sin embargo, a raíz de una serie de huelgas y protestas de los empleados de esa empresa contra un suministro que implicaba crímenes y muertes inocentes, en 2018 Google fue obligada a romper el contrato con el Pentágono.
La utilización de los informes que le provee Palantir a los servicios de inteligencia del imperialismo yanqui y que este comparte con el régimen sionista israelí, han generado y siguen generando repugnantes crímenes. Uno de los más graves fue el reciente bombardeo de la escuela primaria Shajareh Tayyebeh en Minab, al sur de Irán que asesinó 168 niñas de entre 7 y 12 años. El ejército yanqui utilizó la IA de Palantir para identificar ese objetivo que, por estar desactualizado habría, supuestamente, indicado que se trataba de un cuartel militar. Se trata de la misma herramienta tecnológica que utiliza el sionismo que, desde el Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC) que opera en el sur de Israel, vigila y organiza ataques aéreos contra poblaciones palestinas indefensas.
Rechazamos los honores con los que Milei y el canciller Pablo Quirno reciben a Peter Thiel en la Casa Rosada con la motosierra en la cabecera de la mesa. Mucho menos que se instale en nuestro país para acompañar el experimento anarcocapitalista del libertario. Thiel es un agente del Pentágono y de los servicios de inteligencia norteamericanos, además de miembro destacado de la ultraderecha mundial: Parte de su tarea va a ser apoderarse de la mayor cantidad de datos posibles para ofrecerlos a las multinacionales yanquis y a los servicios de inteligencia norteamericano y así ampliar su influencia. Viene a nuestro país a colaborar con el gobierno de ultraderecha de Milei y ofrecer sus conocimientos para restringir, aún más, la democracia y las libertades.
El mismo día que Javier Milei recibió a Peter Thiel en Casa Rosada, determinó la clausura de la sala de periodistas de Casa de Gobierno. Un hecho inédito que ni siquiera la dictadura genocida se animó a ejecutar. ¿Casualidad? La realidad es que coincidió con la visita de quien cree que las libertades democráticas deben ser eliminadas y reemplazadas por regímenes autoritarios, donde se sometan a los pueblos a la más feroz superexplotación y a sus recursos al saqueo de los megamillonarios. La visita de Peter Thiel es una muestra de a dónde quiere ir el gobierno ultraderechista de Javier Milei y cuál es el camino para imponer su ajuste de la motosierra. Una razón para seguir luchando contra este plan de guerra contra el pueblo trabajador.










