
Escribe José Castillo
Apenas asumió, Javier Milei puso al Banco Nación en la lista de empresas estatales a privatizar. Recordemos que fue la lucha de los propios trabajadores y trabajadoras del banco, con una amplísima solidaridad social, la que logró sacarlo de esa lista.
Ahora, el gobierno de La Libertad Avanza le encontró “otra función” al Banco Nación, presidido por el karinista Darío Wasserman, esposo de la titular de La Libertad Avanza porteña, Pilar Ramírez: otorgarles a sus propios funcionarios créditos por millones de dólares, con el objetivo de que se compren lujosas mansiones.
Repasemos la lista de los más importantes. Leandro Massaccesi, exjefe de Gabinete de la ministra Sandra Pettovello, recibió 400 millones de pesos. El diputado Juan Bongiovanni, de La Libertad Avanza, consiguió 185 mil dólares. Juan Pablo Carreiro, “Juan Doe”, tuitero de ultraderecha, recibió 112 millones.
Una larga lista de beneficiarios pertenece al riñón del ministro de Economía. Ahí están Felipe Núñez, asesor de Luis “Toto” Caputo y director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, con 475 millones, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, con 367 millones.
Increíblemente, la defensa del gobierno es que “todo habría sido legal”. Una auténtica vergüenza: millones de personas de las clases populares están endeudadas por haber tenido que usar sus tarjetas de crédito para comprar comida y hoy no pueden pagar. El gobierno no les ofrece ninguna salida; al contrario, les promete más motosierra. Para quienes sí hay plata es para enriquecer a sus funcionarios y militantes. Realmente indignante.










