
Escribe José Castillo
El ministro de Economía, Luis Caputo, se felicita a sí mismo por haber, supuestamente, resuelto los próximos vencimientos de deuda externa. Claro que se trata de lo de siempre: consiguió nuevos préstamos que habrá que devolver con los intereses respectivos. Se utilizarán para pagar en los meses que restan de 2026 y 2027 a los pulpos acreedores privados y al propio FMI. Otra vez lo mismo. Se sigue incrementando la bola de nieve sin fin del impagable endeudamiento de nuestro país.
Veamos de qué se trata en esta ocasión. El Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento otorgarían unos 2 mil millones de dólares en “garantías”. Para que se entienda: no prestan un dólar, solo se ofrecen como garantes para que el gobierno argentino consiga plata de otro lado. Claro que ese rol de “garantes” no será gratuito: cobrarán intereses del 3% sobre el total del monto. Con esas “garantías” en el bolsillo, el gobierno de Milei saldrá a buscar plata prestada de bancos privados, que también cobrarán sus respectivos intereses. Con toda esa maniobra se calcula recaudar unos 4 mil millones de dólares.
Caputo calcula sumarle a ello otros 4 mil millones de nueva deuda obtenida de licitaciones de bonos en dólares en el mercado local. En concreto, se juega a que los especuladores que operan en nuestro país -los agentes de bolsa, las fintech o los mismos bancos- compren esos bonos, que también incrementan el total de la deuda a pagar en el futuro.
Como esas dos operaciones no alcanzan siquiera para cubrir los vencimientos pendientes de este año, el ministro de Economía de Milei piensa completarlos con 2 mil millones de dólares que recaude de las privatizaciones en curso este año -la primera es Transener-.
Le queda también a Caputo la entrada de 1 mil millones de dólares del acuerdo con el FMI firmado hace un año.
Como vemos, todo es deuda para pagar deuda, más el remate de algunas joyas de la abuela. Pero ni aun así se resuelven todos los pagos, ya que, sumando los vencimientos hasta el fin del mandato de Milei -los próximos 18 meses-, habrá que abonar 30 mil millones de dólares. Tendríamos que entregar todos los dólares de las cosechas para alcanzar ese número.
Como vemos, no hay nada que festejar, como quiere hacernos creer Caputo. Es que no hay salida si seguimos pagando la deuda. La única solución, como dijimos miles de veces desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad, es suspender inmediatamente los pagos, romper con el FMI y, de una vez por todas, poner todos los recursos para priorizar la solución de las más urgentes necesidades populares.










