Escribe Guido Poletti
El gobierno ultraderechista de Javier Milei acumula una larga lista de agresiones contra las y los trabajadores de prensa y la libertad de acceso a la información en general. Viene sumando insultos, ataques físicos concretos (el más grave, el perpetrado contra el reportero gráfico Pablo Grillo, que casi le cuesta la vida) e innumerables episodios en los que se entorpece el libre acceso de los medios a los eventos oficiales.
Ahora, con la excusa de que se habría descubierto un supuesto “complot ruso” consistente en financiar noticias opositoras, el gobierno directamente suspendió el acceso a la Casa Rosada a las y los trabajadores de prensa de los medios que, según un informe de la SIDE, publicaron esas noticias. Esto incluye a los periodistas acreditados por El Destape, FM La Patriada, Tiempo Argentino, A24 y Ámbito Financiero.
Es evidente que al gobierno de Milei le molestan las investigaciones o incluso los registros gráficos de sus actos de corrupción, represión o incoherencias en sus discursos. Lo refleja el propio presidente, que pasa horas insultando periodistas, mientras solo se presta a ser “entrevistado” por sus allegados. También lo muestra Manuel Adorni, que no pudo sostener las preguntas cuando intentó justificarse por sus actos de corrupción en una ronda ante esos mismos periodistas acreditados en Casa de Gobierno.
Repudiamos este nuevo ataque a la libertad de prensa y al trabajo de las y los compañeros del sector. Nos solidarizamos con ellos y exigimos que se retrotraiga esta medida autoritaria, una más de este gobierno ultraderechista.










