Escribe Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
18/03/2025. En medio del Ramadán y bajo el paraguas de la impunidad provista por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, Israel ejecutó decenas de bombardeos masivos y ataques de artillería sobre Gaza durante la madrugada del martes 18 de marzo. Los hospitales y morgues de Jan Junis están colapsados de cadáveres de civiles, en su mayoría mujeres y niños. En un nuevo crimen contra la humanidad, Netanyahu y su régimen, asesinó a más de 500 personas, entre ellas, altas autoridades del gobierno de Hamas y un rehén israelí que aguardaba para ser liberado.
Esta no es una acción aislada, luego del frágil alto el fuego conquistado por la resistencia y el movimiento mundial de solidaridad con Palestina, el gobierno de Netanyahu ha ejecutado otros ataques días previos y ha bloqueado la ayuda humanitaria e interrumpido la energía eléctrica, lo que paraliza la planta desalinizadora, dejando así al pueblo Gazatí sin agua, ni alimentos, ni insumos médicos. Además, desde que inició el alto el fuego hace cerca de dos meses, Netanyahu ejecutó innumerables ataques sobre la población que habita en campos de tres centros de refugiados en Cisjordania y provocó directamente una nueva invasión que, con topadoras, maquinarias pesadas y armas de fuego, buscan extender el poder colonialista de Israel, Netanyahu y sus colonos criminales.
Queda demostrado así y una vez más que Gaza sigue siendo una cárcel a cielo abierto, donde el nazi-sionismo de Netanyahu, disparan a mansalva bombas y balas provistas por los Estados Unidos y Donald Trump. Así lo manifestó el portavoz de la casa blanca, Karoline Leavitt, quien manifestó que los bombardeos fueron consultados a Trump – y por lo tanto autorizados – mientras afirmó: “Como ha dejado claro el presidente Trump, Hamás, los hutíes, Irán —todos aquellos que buscan aterrorizar no solo a Israel, sino también a Estados Unidos— pagarán un precio y se desatará el caos”.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) llamamos a los pueblos del mundo y al conjunto de las organizaciones estudiantiles, sociales, sindicales y políticas a retomar la movilización de solidaridad mundial con Gaza y Palestina y repudiar enérgicamente y en las calles esta nueva acción criminal que Netanyahu ejecuta bajo las miradas frustradas de la diplomacia capitalista e hipócrita, incapaz de parar las matanzas. Exigimos un inmediato alto el fuego, el retiro de todas las tropas israelíes y el fin de los bombardeos, como así también la inmediata liberación de todos los pasos fronterizos para garantizar el ingreso de alimentos, medicina y materiales para la reconstrucción y el restablecimiento inmediato de la energía eléctrica. Repudiamos, también, los bombardeos realizados por Estados Unidos contra Yemen y exigimos el retiro inmediato de las fuerzas israelíes de los Altos del Golán en Siria que se aproximan a Damasco. Rechazamos la ilegal detención y amenaza de deportaciones de activistas que defienden la libertad de Palestina y Gaza, como ha sucedido con Mahmoud Khalil en los Estados Unidos.
¡Basta de Bombardeos sobre Gaza y Palestina! ¡Basta de limpieza étnica! ¡Alto el fuego ya y fuera las tropas israelíes de todo el territorio de Palestina! Por una Palestina única, laica, democrática y no racista, retomemos la movilización mundial para que todos los gobiernos rompan relaciones con Israel. ¡Rechacemos en la calle al imperialismo yanqui de Donald Trump y sus secuaces que sostiene las masacres nazis-sionistas contra Palestina!
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)
18 de marzo de 2025
Ciudad de Buenos Aires, 14 de Marzo de 2025.
Presidente del Partido “Izquierda por una Opcion Socialista - Orden Nacional”, organización que constituyó, junto a otros partidos: Partido de Trabajadores por el Socialismo, Movimiento Socialista de los Trabajadores y Partido del Obrero, todos del Orden Nacional, la Alianza Transitoria Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad, me dirijo a usted atento sus dichos con fecha 12 de Marzo de 2025 en la red social X, mediante los cuales ha manifestado: “La izquierda argentina, un cúmulo de violencia, criminalidad, deshonestidad e infantilismo intelectual. Fin.”. Expresión acompañada de una fotografía de un panfleto cuya supuesta distribución Ud. falsamente atribuye al Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad, ya que se observa en él su nombre y logo.
Que tales manifestaciones contienen agravios y/o imputaciones hacia nuestro partido, consistentes en adjudicarnos la confección y distribución de un material que incitaría a cometer diverso tipos de delitos. La imagen publicada resulta un panfleto falso, bien sabe usted que no resiste el menor análisis y que de esa manera crea una "fake news" a efectos de afectar nuestro buen nombre y honor. Estas calumnias tienen el agravante de que Usted es un funcionario público que está a cargo nada más y ni nada menos que de la comunicación presidencial. Las afirmaciones que falsamente y conscientemente usted realiza tienen el objetivo de criminalizar la protesta social, de ilegalizar las organizaciones políticas opositoras y propender a armar causas penales de acuerdo a la necesidad mediática del gobierno, como así también la demonización y el escarnio público a partir de difundir falsedades.
Por lo que, atento la difusión de dicho contenido lesivo, le intimo a que en el plazo perentorio de 48 hs ratifique o rectifique los dichos allí mencionados. Ello, bajo apercibimiento de iniciar sin más las acciones legales que pudieran corresponderme.
Queda ud. debidamente notificado conforme a derecho.
El drama de la inundación de Bahía Blanca es una postal de cómo actúa este gobierno. Por segunda vez desde que gobierna Javier Milei, la ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires vive esta catástrofe. A poco de asumir, disfrazado de militar voló a la zona y dijo su frase brutal: “que se arreglen”. Esta vez ni siquiera se asomó; sí lo hizo Patricia Bullrich y sufrió el repudio popular. Este gobierno, que paralizó la obra pública y que es negacionista del cambio climático -dos elementos centrales para entender el desastre de Bahía- ahora dice que podría aportar sólo 10.000 millones de pesos. Una suma insignificante en comparación a lo que se necesita.
Lo más vergonzoso, es que Milei responde de ese modo en la misma semana que publica un DNU para negociar un nuevo y mayor endeudamiento con el FMI. Para comparar: sólo en enero se pagaron 4.700 millones de dólares a los pulpos acreedores, o sea casi 5 billones de pesos, una suma 500 veces superior a lo que ahora promete para Bahía Blanca. Toda una postal de estos tiempos: mientras el pueblo trabajador da conmovedoras muestras de solidaridad, con toneladas de donaciones de ayuda, el gobierno del ultraderechista prioriza a los pulpos acreedores.
Las imágenes impactantes del drama bahiense no pueden opacar la otra pesadilla que viven las familias trabajadoras: la pulverización absoluta de sus salarios y jubilaciones, provocada por una inflación galopante que le ganó por goleada al poder adquisitivo popular en 2024. Pero que, ahora en 2025, el Gobierno quiere profundizar explícitamente. Ya no sólo no homologando acuerdos salariales por lo perdido, sino buscando que la caída se profundice este año. Así, el gobierno de Milei ha planteado un techo salarial del 1% para marzo, y luego, en escala descendente, 0,8% para abril y 0,5% para mayo. Haciendo más escandalosa que nunca la inacción de la CGT y el mantenimiento de su pacto con el Gobierno. Es tan vergonzoso todo, que ahora la cúpula burocrática se vio obligada a reunirse, plantear su apoyo “formal” a las marchas de las y los jubilados y al 24 de marzo, e informar que se reunirá el 20 de marzo para “evaluar” un plan de lucha. Por ahora sin noticias de lo más importante: un nuevo paro general contra Milei y su plan motosierra.
Esta parsimonia cegetista contrasta, sin duda, con otro hecho conmovedor: la solidaridad y apoyo creciente que vienen ganando las marchas de las y los jubilados, entre lo que se destaca un nuevo hecho: el apoyo explícito de las hinchadas de fútbol que junto a otras personalidades, llaman a concurrir y apoyar a las y los jubilados contra la represión policial.
Mientras se suceden estos hechos, se siguen sumando nuevas revelaciones del cripto-gate, que demuestran cada vez la responsabilidad directa de Milei y su hermana, reflejando un nivel de corrupción escandaloso. Y el nombramiento por decreto de Manuel José García Mansilla como nuevo juez de la Corte Suprema, no sólo pasando por encima de todas las disposiciones constitucionales, sino también dándole una silla en el máximo tribunal a este personaje reaccionario, miembro del Opus Dei, militante contra la legalización del aborto y promotor de la impunidad de los genocidas de la dictadura.
Ante esta realidad, es más importante que nunca realizar un muy masivo 24 de Marzo, marchando a Plaza de Mayo y en todo el país. Deben confluir ahí no sólo la histórica lucha por Memoria, Verdad y Justicia, sino todos y cada una de las peleas contra Milei, su motosierra y sus políticas anti derechos. Hay que transformarla en la continuidad de las grandes movilizaciones del 1F y del 8 de marzo. Haciendo que suene cada día más fuerte: ¡Basta de Milei!
Escribe José Castillo
En otro aniversario del golpe genocida de 1976, centenares de miles nos movilizaremos exigiendo Memoria, Verdad y Justicia. Pero este año, más que nunca, la marcha del 24M tiene que servir para unir todas las luchas contra el gobierno ultraderechista de Milei.
Otro 24 y volvemos a marchar. Como tantas veces, como lo venimos haciendo desde hace décadas. Es una marca registrada de nuestro país contra la impunidad. Es lo que permitió que la causa del juicio y castigo a todos los genocidas siga vigente, a pesar de tantos intentos de cerrarla, con el Punto Final, con la Obediencia Debida, con los indultos, con el 2x1 de la Corte Suprema. O ahora, de forma mucho más profunda, con la existencia directamente de un gobierno negacionista de los crímenes de la dictadura. Siempre les ganamos con la fuerza de la movilización. Y ahora volveremos a hacerlo. Porque, como dice la consigna cantada miles de veces: “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”. Porque es una tarea inconclusa que hay que continuar, hasta que hasta el último genocida quede pudriéndose en una cárcel común, hasta el último niño secuestrado recupere su identidad. Juzgando y castigando a todos los culpables y sus cómplices, militares, civiles, empresarios y eclesiásticos. Por eso, una vez más, se trata de una cita de honor a la que nadie puede faltar.
Milei negacionista
Ya el año pasado, nos encontrábamos con la particularidad de que teníamos que enfrentar a un gobierno negacionista. Ese mismo día pudimos ver horrorizados el video “conmemorativo” del gobierno nacional donde, con la conducción del Juan Bautista “Tata” Yofre (conocido servicio y amigo personal de los genocidas) se justificaba a la dictadura y se negaban sus crímenes. En los meses siguientes, tuvimos la visita de los diputados de La Libertad Avanza al penal de Marcos Paz, donde llegaron a fotografiarse con los genocidas presos. Luego el ataque sobre las instituciones de la ex ESMA, con despidos de trabajadores y cierre del Centro Cultural Haroldo Conti. Ahora, en estos últimos días, la llegada de la mano de Javier Milei a la Corte Suprema de Manuel García Mansilla, ultraderechista, miembro del Opus Dei, anti-derechos y opositor en su momento a la anulación de los indultos. Se trata de un gobierno que avanza en toda la línea contra las políticas de derechos humanos.
Además antiderechos, misógino, homofóbico, racista y hambreador del pueblo
Desde su misma asunción, el gobierno de Milei lanzó un auténtico plan de guerra contra absolutamente todos los derechos conquistados. No dejó nada por atacar: la educación pública, la salud, la ciencia y técnica, los derechos de las mujeres y disidencias, las reivindicaciones de los pueblos originarios, las y los jubilados. Al mismo tiempo que llevaba adelante un feroz plan de ajuste contra el pueblo trabajador.
Este 2025 comenzó saludablemente con dos marchas masivas: la multitudinaria convocatoria antifascista del 1F y la del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. A la que se suman todas y cada una de las luchas parciales. Y la creciente y conmovedora convocatoria de los miércoles de los jubilados y jubiladas que, resistiendo la represión, van ganando cada semana mayor solidaridad y acompañamiento. Como contraposición, cada día aparece más vergonzoso el pacto de la traidora CGT.
Por todo esto, este 24 de Marzo debemos transformar la movilización en un nuevo evento catalizador de todas las luchas, de cada una de las reivindicaciones. Seamos centenares de miles los que hagamos oir bien fuerte el grito de ¡Basta de Milei!
Escribe José Castillo
El plan sistemático de terrorismo de estado llevado adelante por la dictadura genocida tenía un objetivo bien concreto: poner en marcha un programa económico antiobrero, de superexplotación y entrega de nuestro país. Así lo denunció, apenas un año después del golpe, Rodolfo Walsh en su célebre “Carta de un escritor a la Junta Militar”, escrita días antes de que él también cayera en las garras de la dictadura asesina.
Desde el mismo día del golpe, la represión se concentró en las fábricas, desarticulando cuerpos de delegados y comisiones internas, secuestrando y desapareciendo miles de trabajadoras y trabajadores combativos. Se prohibieron las huelgas y toda actividad sindical, mientras los salarios caían en un 40% en los primeros cuatro meses del gobierno.
De la mano de José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de Economía de Jorge Rafael Videla, se llevó adelante una política de tierra arrasada donde, bicicleta financiera y apertura económica mediante, quebraron miles de fábricas, dejando un tendal de desocupados. Lo que no impidió que, a partir de 1980, la crisis estallara bajo la forma de un crack financiero con miles de ahorristas que perdieron todo. Escena de época que quedó magistralmente retratada en la película “Plata Dulce, estrenada en 1982.
Pero, sin duda lo más grave del plan de la dictadura, cuya herencia aún perdura, es la generación de la ilegal, inmoral y fraudulenta deuda externa, que lamentablemente aún sufrimos, ya que todos los gobiernos posteriores a 1983 la terminaron reconociendo, pagando y agrandando cual bola de nieve.
Cuando comenzó la dictadura, nuestro país debía escasos 4.000 millones de dólares. Al finalizar ese monto se había incrementado a diez veces más (41.500 millones). ¿Qué había pasado? El gobierno de facto tomó préstamos indiscriminadamente, que utilizó para enriquecer a sus empresarios amigos, para comprar armamento represivo, o para obras faraónicas como la del Mundial ‘78. También para alimentar la bicicleta financiera y sostener artificialmente bajo el dólar, provocando el estallido financiero que relatamos más arriba. La mitad de la deuda tiene este origen. Pero la segunda mitad es más escandalosa todavía: en 1982, el entonces presidente del Banco Central, Domingo Felipe Cavallo, procedió a “estatizar” la deuda externa privada que habían tomado grandes empresas locales y extranjeras.¡Sí, así como se está leyendo, el Estado argentino se hizo cargo de los préstamos que tomaron grandes grupos locales, como Techint, Pérez Companc o Macri, e incluso multinacionales extranjeras! Peor aún, algunos de estos préstamos, ni siquiera existían, sino que fueron inventados por los bancos acreedores y “reconocidos” como deuda automáticamente por la Argentina.
La deuda externa generada por la dictadura fue un escándalo tan grande que finalmente dio lugar a un fallo, del juez Jorge Ballestero en el año 2000 donde se reconoce el desfalco y su carácter ilegal y fraudulento. El magistrado envió en ese momento sus conclusiones al Congreso para que tome cartas en el asunto. Pasó un cuarto de siglo y todavía duerme en algún cajón.
En un nuevo 24 de marzo, no debemos olvidar todos y cada uno de estos hechos, y el hilo conductor con la realidad presente, de miseria, pobreza y marginación social creciente. Por eso el reclamo de dejar de pagar la deuda externa y romper con el FMI es indisociable de las otras consignas con las que nos movilizamos cada año.