Escribe Edgardo Reynoso Cuerpo de delegados del ferrocarril Sarmiento
El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne agitó un supuesto “estudio”, según el cual con la jornada de paro el país habría perdido 45.400 millones de pesos. El mismo dato resultó repetido durante toda la jornada por el ministro de Industria Dante Sica.
La afirmación es absolutamente falsa, mentirosa y tendenciosa. Porque lo único que hace es sumar la supuesta “facturación” de diferentes sectores económicos en un día y calcular que el día del paro no se vendió nada. ¡Como si todo eso fuera “riqueza” que fuera a manos del pueblo trabajador! En todo caso se trata de cuánto perdieron las patronales. Nada de ese monto va al bolsillo de los trabajadores, ni mucho menos se invierte en salud o educación.
Pero el dato también es tendencioso porque el gobierno derrama lágrimas de cocodrilo por la supuesta “riqueza que se pierde”, pero no se preocupa en lo más mínimo por lo que se pierde de verdad todos los días cuando una máquina de cada dos está paralizada, ocasionando miles de despidos, o por los 2.500 millones de dólares que se van por mes en fuga de capitales, o el millón de pesos por minuto que el gobierno regala a los pulpos acreedores en concepto de pago de intereses de deuda externa.
En medio de una brutal crisis económica con cierres de ingenios, textiles, alimentarias y comercios, la pyme electoral de los partidos patronales está trabajando a full: para 1.200.000 electores hay 1.958 boletas de listas y acoples (colectoras y lemas), con más de 18.000 candidatos para 347 cargos. La campaña electoral gira alrededor del más burdo clientelismo. Frente al ajuste de Macri y el FMI, Manzur, Alperovich, Bussi y Elías no son opción, la salida es el Frente de Izquierda (FIT).
Escribe Daniel Báez
Los llamados “acoples” son una estafa al votante. La Justicia electoral habilitó a 77 partidos sobre 100 provinciales, así como a candidatos excluidos por violencia de género, como el caso de Romero, en Alberdi, candidato a concejal por el Frente Solidario Laborista, acople de Manzur, el favorito en las encuestas, seguido por Bussi.
Tucumán tiene experiencia con la trampa de los acoples electorales. En 2015 la elección tucumana tuvo 25.000 candidatos, resultado de los acoples que contienen a punteros y a las divisiones del aparato clientelar y corrupto del PJ. Tan grosero fue el robo que terminó con balacera, quema de urnas y represión.
Todos estuvieron con todos: Manzur fue vice de Alperovich y ministro de Salud de Cristina. Jaldo salió diputado de Alperovich para irse de vice de Manzur. El vice de Elías (candidata por un acople a PRO) fue ministro de Alperovich. Germán Alfaro asumió de intendente capitalino por Alperovich para irse después a Cambiemos. Los acoples electorales son una trampa antidemocrática para torcer la decisión del votante y consolidar al PJ en el poder.
En la campaña vemos largas colas para obtener planes de 3.000 pesos por tres meses, entrega de bolsones y otras prebendas. Todo filmado por la televisión. Esa es la política patronal para que nada cambie y sigan ganando los de siempre. Ninguno de estos candidatos va a fondo para terminar con la crisis y mejorar la vida de los trabajadores y los sectores populares tucumanos.
La salida es la izquierda
Solo el FIT puede demostrar coherencia y compromiso con los trabajadores. Proponemos una salida diferente de los candidatos del ajuste basada en las necesidades de los trabajadores y los sectores populares.
Así somos los únicos que planteamos la reestatización de las empresas de energía eléctrica de Tucumán (EDET), Gas del Norte (Gasnor) y de la Sociedad Aguas de Tucumán (SAT), bajo control de trabajadores y usuarios para terminar con los tarifazos. También la reapertura de los ingenios y fábricas cerrados y la reactivación del ferrocarril y sus talleres.
Exigimos educación pública, laica, científica y de calidad, diciendo fuera la religión de las escuelas públicas en Tucumán. Por una ESI para todos los estudiantes de la provincia en todos los niveles educativos. Nos pronunciamos claramente contra la CUS, reclamando salud pública, gratuita y de calidad para todos.
Y a la vez somos los que reclamamos que se acabe la persecución a los que luchan, exigiendo la restitución a sus funciones y lugar de trabajo del compañero Cristian Luna y por el fin de la criminalización de la protesta social.
Estas son las propuestas del Frente de Izquierda que llevaremos adelante con nuestras candidaturas de luchadores, con Ariel Osatinsky (PO) a gobernador, Alejandra Arreguez (PTS) a intendenta de la capital y nuestro compañero de Izquierda Socialista Cristian Luna a legislador, entre otros. Así, en Tucumán levantaremos bien fuerte la bandera del Frente de Izquierda y de sus diez puntos contra Macri y las distintas variantes del PJ, empezando por romper con el FMI y no pagar la deuda externa. El 9 de junio rompamos la trampa y votemos a los candidatos de los trabajadores, los sectores populares, las mujeres y la juventud.
“Ya estuvimos en el laberinto y ya sabemos cómo salir”, dijo Alberto Fernández junto a Cristina Kirchner en el acto del pasado 25 de mayo en Merlo. El acto sirvió como lanzamiento de la fórmula presidencial kirchnerista. ¿Cómo vamos a salir de la crisis? ¿Con la receta del peronismo kirchnerista o con la que levanta el Frente de Izquierda?
Escribe Juan Carlos Giordano Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT
Alberto Fernández habló del gobierno anterior y de lo que hará un futuro gobierno kirchnerista. Dijo que Néstor y Cristina Kirchner nos sacaron de la crisis de 2001 y que en caso de ganar en octubre van a hacer lo mismo con los males que nos está dejando Macri.
Se presentan como salvadores de la patria un 25 de mayo, ligándolo al de 1810, la gesta que nos liberó del rey de España, y a otro 25 de mayo, el de 2003, cuando asumió la presidencia Néstor Kirchner.
Vayamos por parte. Alberto Fernández quiere mostrar que en los doce años de gobierno kirchnerista se combatieron los males sociales y se sacó a millones de la miseria. Lo que no dice es que Néstor Kirchner asumió después de un feroz ajuste a través de la devaluación de 300% que había aplicado Eduardo Duhalde y que fue el Argentinazo el que impuso el no pago de la deuda, lo que permitió otorgar más de dos millones de planes sociales. Esto, sumado a que la Argentina se benefició con una coyuntura mundial favorable por el aumento de las materias primas (con precios elevadísimos de la soja, por ejemplo), fue lo que permitió empezar a salir del pozo de 2001. Pero inmediatamente el kirchnerismo reanudó los pagos de la deuda externa, priorizando a los usureros internacionales, en vez de volcar esos fondos para erradicar de raíz los males sociales.
Decir como lo hizo Alberto Fernández “pudimos salir de la deuda sin hacer padecer a ningún argentino” es una gran mentira. Porque precisamente, por pagar de contado la deuda al FMI (10.000 millones de dólares) y la friolera de 200.000 millones al resto de los usureros, el gobierno anterior nos dejó casi un 30% de pobres y un 40% de trabajadores en negro, mientras la inflación se seguía comiendo los ingresos populares, y por ello terminó siendo repudiado en las calles y en las urnas en 2015.
No hay salida con el FMI
El kirchnerismo vuelve a enarbolar la misma receta: “Hay que crecer para pagar la deuda”. Néstor Kirchner apelaba a la frase “los muertos no pagan”. Con eso les pedía a los organismos financieros que le aflojen un poco la soga para que laArgentina crezca y pueda pagar.
El kirchnerismo está reconociendo que no va a desconocer el endeudamiento contraído por Macri ni el pacto con el FMI. No es cierto entonces que va a sacar a millones de la pobreza, dar trabajo o fomentar el consumo interno como promete. Ningún país del mundo lo hizo de la mano del Fondo Monetario. Alberto y Cristina cambiaron el discurso y ya no promueven actos contra el FMI, como lo hicieron tiempo atrás, ni hablan de la deuda externa más que para decir que la van a pagar.
Alberto y Cristina hablan ahora de “sacrificio”, que “todos juntos” hagamos frente a “la herencia” que va a dejar Macri. Ese sentido tiene la frase de Cristina diciendo “no esperen que dos dirigentes puedan hacer todo”. El famoso “contrato social” que promueven entre “sectores políticos, económicos, empresarios, dirigentes sindicales y medios de comunicación” es para decirles a los trabajadores que se arremanguen porque se viene la hora de seguir con el ajuste para pagar la deuda.
Los trabajadores nunca ganaron con los “pactos sociales”, los que ganaron fueron los grandes empresarios, los bancos, las multinacionales y el imperialismo.
Comprendemos a muchos trabajadores que viendo el desastre que está dejando Macri puedan creer que con Alberto y Cristina habrá solución. Les decimos fraternalmente que no se dejen engañar. Desde el Frente de Izquierda llamamos a emprender otro camino. Hay que sacarse de encima a Macri, pero también al FMI. Y dejar de pagar la deuda externa, destinando esos fondos a aumentar los salarios y generar trabajo como parte de un plan económico alternativo al servicio del pueblo trabajador, que contemple otras medidas de fondo. Solo así se podrán combatir los males sociales, no con la trampa que vuelve a proponer el peronismo kirchnerista.
Escribe Gabriel Massa
El presidente ajustador se reunió con Pichetto este lunes. El martes lo hizo con Schiaretti y el miércoles con Urtubey. Así, día tras día, Macri tuvo sus encuentros (y fotos) con tres de los cuatro referentes del Peronismo Federal.
Estas reuniones muestran lo difícil que es para estos dirigentes peronistas tratar de mostrarse como opositores al gobierno nacional. Es que se trata, justamente, de los políticos patronales que personalmente o dando el mandato a sus diputados y senadores posibilitaron que Cambiemos cuente con leyes fundamentales para hacer pasar el ajuste. Fueron ellos quienes habilitaron el pago a los fondos buitres, la reducción de las jubilaciones o el presupuesto de ajuste del FMI.
Los abrazos y sonrisas con Macri son la mejor imagen de que nada puede esperar de ellos el pueblo trabajador. Alternativa Federal, que ha definido dirimir en las PASO la candidatura presidencial de ese espacio entre Urtubey, Pichetto y Massa, y del cual se ha retirado Roberto Lavagna, es otra salida patronal al servicio de respetar al FMI y seguir pagando la deuda.
Escribe Gabriel Massa
El secretario general de la CGT, Héctor Daer, dio su respaldo a la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner. Aseguró que “los trabajadores tienen candidato”. Y agregó: “La dirigencia sindical va a confluir en la candidatura de Alberto y Cristina que no solo va a permitir ganar las elecciones, sino gobernar”.
Como era de esperar, estos burócratas de la CGT se apresuran en colocarse donde creen que calienta el sol para las próximas elecciones después de que dejaron pasar el ajuste de Macri.