Escribe Gastón Godoy
El precandidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, se reunió con el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y el representante residente en la Argentina, Trevor Alleyn.
También estuvo presente Juan Manuel Urtubey, quien lo acompaña en la fórmula como vice. “Le dijimos a la misión del FMI que el gobierno de Consenso Federal renegociará los plazos del stand-by porque, así como están, ahogan por muchos años la esperanza de crecimiento de los argentinos. ¡Ellos y el gobierno lo saben!”, dijo Lavagna, para luego aclarar que: “Mientras tanto, el gobierno tiene la responsabilidad de empezar, ya mismo, a solicitar un alargamiento de plazos de los grandes vencimientos que acumuló para 2021 y 2022”.
La diferencia de Lavagna con el resto de la oposición patronal peronista es que él pide que desde ahora se empiece a renegociar el préstamo y quiere que Macri inicie ahora el ajuste contra la clase trabajadora. Por eso exige las reformas que el FMI pretende: laboral, fiscal y previsional. Ninguna de estas reformas pueden ser algo progresivo para el pueblo trabajador.
Solo el Frente de Izquierda-Unidad dice claramente que hay que romper con el FMI como única salida posible para aumentar el nivel de vida de las trabajadoras y los trabajadores, parar con el ajuste en curso y eliminar los tarifazos.
Escribe Gastón Godoy
El precandidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, se reunió con el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y el representante residente en la Argentina, Trevor Alleyn.
También estuvo presente Juan Manuel Urtubey, quien lo acompaña en la fórmula como vice. “Le dijimos a la misión del FMI que el gobierno de Consenso Federal renegociará los plazos del stand-by porque, así como están, ahogan por muchos años la esperanza de crecimiento de los argentinos. ¡Ellos y el gobierno lo saben!”, dijo Lavagna, para luego aclarar que: “Mientras tanto, el gobierno tiene la responsabilidad de empezar, ya mismo, a solicitar un alargamiento de plazos de los grandes vencimientos que acumuló para 2021 y 2022”.
La diferencia de Lavagna con el resto de la oposición patronal peronista es que él pide que desde ahora se empiece a renegociar el préstamo y quiere que Macri inicie ahora el ajuste contra la clase trabajadora. Por eso exige las reformas que el FMI pretende: laboral, fiscal y previsional. Ninguna de estas reformas pueden ser algo progresivo para el pueblo trabajador.
Solo el Frente de Izquierda-Unidad dice claramente que hay que romper con el FMI como única salida posible para aumentar el nivel de vida de las trabajadoras y los trabajadores, parar con el ajuste en curso y eliminar los tarifazos.
Clarín y distintos medios trataron de emparentarlo con Menem y otros casos de corrupción por candidatearse con causas judiciales en curso. Pero Daniel Ruiz es lo opuesto a los corruptos que abundan en los partidos patronales. Se trata de un preso político, militante del PSTU que lleva más de nueve meses encarcelado por haber sido parte de las masivas movilizaciones contra la reforma jubilatoria en diciembre de 2017, y que desde la cárcel va a ser candidato de las listas del FIT-Unidad en Chubut.
El pasado jueves 27 de junio se realizaron dos acciones reclamando su libertad. Por la mañana, en Comodoro Py una delegación internacional acompañada por Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista, hizo la presentación de un recurso legal para ampliar el respaldo a Ruiz. Por la tarde, en el Congreso de la Nación una audiencia pública organizada por nuestra compañera diputada Mónica Schlotthauer, los familiares y compañeros de Ruiz desbordó la Sala 3 del Anexo de Diputados, donde contó con la presencia de referentes políticos como Romina Del Plá y Juan Carlos Giordano del movimiento obrero, como Rubén “Pollo” Sobrero y Jorge Adaro, dirigentes de las distintas organizaciones de izquierda, Juan Grabois, de la CTEP, dirigentes de organismos de derechos humanos que forman parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, del CELS y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. ¡Basta de presos por luchar!
Sergio Zacarías, de 52 años, apareció muerto en Perú y Venezuela, a pocas cuadras de la Casa de Gobierno. Falleció de hipotermia. Murió de frío y de hambre. Era una de las 20.000 personas que, oficialmente, están “en condición de calle” en la Ciudad de Buenos Aires, eufemismo con el que se encubre a los que viven marginados del sistema, sin trabajo, casa ni comida.
Hay decenas de miles de niños mendigando, durmiendo en cajeros automáticos, debajo de las autopistas, en ochavas. Hace más de una década que el macrismo gobierna la ciudad más rica del país. En toda la Argentina más del 50% de los jóvenes menores de 30 años viven en la pobreza. Pero para pagar miles de millones de dólares al FMI el gobierno sí tiene plata. Esto es capitalismo. Para terminar con esta miseria hay que romper con el FMI.
El pasado 19 de mayo, cerca de las 2 de la tarde, en la localidad de Martín Coronado, en un operativo de seguridad, la policía baleó una camioneta donde iban diez amigos. El resultado fue la muerte de Diego Cagliero, de 30 años. Este es solo un caso de los tantos que suceden en los barrios en los cuales las fuerzas represivas del Estado matan a un pibe cada veintisiete horas.
El 16 de julio se realizará una marcha a los tribunales de San Martín a partir de las 10 para exigir el esclarecimiento del caso, prisión efectiva para los responsables y luchar contra el gatillo fácil.
Desde Izquierda Socialista acompañamos el reclamo de familiares y amigos de Diego Cagliero. Pedimos justicia por todas las víctimas a mano de las fuerzas de “inseguridad”. ¡Fuera Bullrich y la doctrina Chocobar!