Apr 13, 2024 Last Updated 1:50 PM, Apr 13, 2024

Escribe Lista Fucsia de docentes universitarios (Izquierda Socialista + Independientes)

El 2024 inició en nuestras universidades con la ratificación de que nos enfrentamos a un gobierno que tiene en su horizonte político que las universidades públicas cierren o avancen en su privatización (directa, arancelaria o por generación de “recursos propios”). La definición de Javier Milei de proponer que arranque el ciclo lectivo con el mismo presupuesto que se había pautado en septiembre de 2022, habiendo atravesado un desierto de nuevos ingresos que hagan frente al 367% de inflación de este periodo, da cuenta de la inocultable intención de estrangular a la educación superior en su expresión pública.   

Va de suyo que la oferta salarial hasta ahora anunciada en la paritaria nacional ratifica esa orientación. Agregar un 6% en febrero al 10% ya acordado previamente, sin ninguna contemplación ante el salto en torno al 65% de la inflación tras la devaluación decretada por el ministro Luis Caputo, sonaría meramente a una burla, sino fuera por tratarse de una política consciente de ataque a quienes sostienen con su trabajo la educación pública en todos sus niveles. Allí se agrega, por tanto, la eliminación del FONID que redunda en una quita en torno al 10% para -también- les docentes de los colegios pre-universitarios. 

La coronación de este ataque en regla fueron la eliminación del consumo subsidiado de servicios públicos como la luz, lo que implica un salto cualitativo en el gasto de cada unidad académica, al mismo tiempo que los presupuestos son congelados; y a su vez, el cierre por decreto de cinco nuevas Universidades creadas a finales del 2023, un claro ataque a la ampliación de la oferta de la educación pública superior. 

Este ajustazo se sustenta en la idea de que el presupuesto de la educación superior es un gasto y amplía los horizontes de la batalla político-cultural que el gobierno nacional encara, atacando a un sector de la sociedad al cual adjetiva de adoctrinador e ineficiente, para a fin de cuentas incluirlo como parte de la famosa “casta”.

Milei es consciente de que la histórica defensa de la clase trabajadora y el pueblo argentino de sus universidades públicas le impiden hoy hacer anuncios abiertos de cierre o privatización de las universidades nacionales existentes. Pero está utilizando su capital político para llevar adelante un ataque de una magnitud jamás vista hacia la comunidad universitaria. En ese contexto se enmarca que desde su cuenta de X (Twitter) difunda comentarios que proponen directamente arancelar o cerrar las carreras humanísticas. Justamente lo que hizo la última dictadura cívico-militar de la que el presidente y la vice resultan ser apologistas. 

Es urgente y necesario ganar las calles para poner en evidencia lo que hay por detrás del debate sobre cifras de congelamiento presupuestario: una política de liquidación de la universidad pública coherente con la visión de un gobierno que tiene por horizonte la voucherización de la educación inicial y media. No estamos ante una discusión paritaria más, sino ante el mismo desafío que también enfrenta el sistema de ciencia y técnica nacional, y el CONICET en particular: un gobierno que apunta al desguace de la producción pública de conocimiento. 

Las autoridades alarman con una mano y ajustan con la otra

Al momento, la reacción de los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional ha sido sacar comunicados y comunicados alertando sobre cómo el presupuesto alcanzaría, a lo sumo, para mantener abiertas las universidades hasta promediar el primer cuatrimestre. En ese sentido se han pronunciado decanatos y consejos directivos a lo ancho y alto de todo el país. 

El problema es que esas advertencias, lejos de apuntar hacia una convocatoria a organizarse de forma interclaustros para enfrentar el ajuste y conquistar el presupuesto necesario -al menos- para sostener abiertas las puertas de las universidades, terminaron siendo la tapadera justificatoria de que las propias autoridades metan mano al achique y ataquen derechos adquiridos por estudiantes y trabajadorxs universitarixs. 

En todo el país vemos como: se recortan la cantidad de materias a las que pueden anotarse lxs estudiantes (todas las universidades del Conurbano); se ataca los sistemas de medios de comunicación de las universidades (Universidad Nacional de Córdoba); se amenaza con cerrar (Sociales-UBA) y ponerle cupo (UNICEN) a los comedores universitarios; se atacan derechos conquistados por lxs trabajadorxs no-docentes; se impulsan cursadas virtuales para achicar gastos operativos (o más bien para trasladárselos a los hogares de docentes y estudiantes); y se avanza con el arancelamiento directo de cursadas como sucede en la sede de Chivilcoy de la UNLP.

Tenemos que rechazar la política de denunciar el ajuste mientras se lo administra. Los derechos conquistados por docentes, no docentes y estudiantes no pueden ser moneda de cambio para sostener abiertas un par de semanas más las universidades. Ni acomodarse a la miseria, ni ir tras la búsqueda privatista de “recursos propios”, son caminos para sostener una universidad pública de calidad al servicio de las necesidades populares.

Hay que poner en pie a la comunidad universitaria

Es en este contexto en el cual las actividades académicas inician el presente ciclo lectivo; donde la administración del ajuste conlleva diferentes discusiones en cada Unidad Académica, que van desde la licuación del salario, la incertidumbre por el desarrollo del cuatrimestres, la posibilidad de permanencia de lxs estudiantes, etc. Y es en este marco que las federaciones docentes deberán discutir cómo organizar un plan de lucha.

Desde la Lista Fucsia (Izquierda Socialista+independientes) entendemos que es necesario un movimiento unitario del conjunto de la comunidad universitaria que salga a enfrentar la amenaza privatizadora de Javier Milei. Es necesario un plan de lucha activo que tenga como uno de sus objetivos llevar al inicio de la cursada el debate nacional, el ejemplo de cómo con la movilización se le pudo poner un primer freno al gobierno y su reaccionaria “Ley Ómnibus”, de esa manera politizar las aulas y los pasillos para poder colaborar para que el movimiento estudiantil vuelva a tener el rol que tuvo ante los ataques del gobierno macrista en 2018, y que tantas veces antes había tenido en apoyo a la lucha docente y por sus propias reivindicaciones. 

Las clases públicas pueden ser una buena herramienta para desarrollar ese diálogo, en un marco en que vaciar las facultades podría dificultar poder concretar esta necesaria articulación. Los paros activos coordinados a nivel nacional entre las federaciones docentes deben ir en camino de buscar que vaya creciendo el activismo hacia medidas concretas de lucha, cortes de calles, y movilizaciones. En cada casa de estudios, podemos impulsar asambleas interclaustros que se propongan coordinar las acciones y poner en pie un pliego de reclamos que tanto rechace la “motosierra” nacional como los “tijerazos” locales. 

En ese camino, además, debemos incorporar el rechazo a la represión y criminalización en la provincia de Jujuy donde dos docentes universitarios, Nahuel Morandini y nuestro compañero de Izquierda Socialista, Iván Blacutt, están procesados por twittear y por luchar respectivamente. Así como también, el reclamo del desprocesamiento de lxs 27 estudiantes de la UNC que están por afrontar un juicio en su contra por las movilizaciones de 2018.

Tenemos además por delante las movilizaciones del 8M y el 24 de marzo, que brindarán el marco de acciones masivas en que desde las universidades podremos difundir nuestros reclamos y buscar amplificar la lucha. 

 

Claramente no hay tiempo que perder, pongamos en pie en todo el país un gran movimiento en defensa de la Universidad Pública contra la motosierra de Milei y el FMI.  


Escribe Pili Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y Secretaria Ejecutiva Federación Universitaria Argentina

Ya desde que el ultraderechista de  Milei empezó su campaña política, se sabía que uno de los puntos claves de su programa era la privatización de las universidades públicas. Veníamos alertando que el plan de este gobierno era destruir la educación pública y gratuita y avanzar con una educación a manos del “libre mercado” donde solo los ricos puedan acceder.

Con un poco más de un mes en el gobierno Milei ya empezó con su plan de shock contra la educación pública. Por un lado con el congelamiento del presupuesto educativo, con lo que ya alertan las universidades nacionales que solo podrían funcionar hasta abril/mayo. Con una devaluación y una inflación que está descontrolada, eso alcanza solo para escasos meses para el pago a los  salarios docentes y los mínimos funcionamiento de las instituciones.

Y por otro lado metiendo el arancelamiento para extranjeres como parte de la Ley Ómnibus, algo que va contra el acceso irrestricto a la educación que es una conquista en nuestro país.
Además de que establece a la Educación como “servicio esencial”, pero no para mejorar las escuelas y universidades, si no para prohibir el derecho de docentes y estudiantes a reclamar.
Los ataques a la educación no son nuevos, el congelamiento de presupuesto que propone Milei se apoya sobre el desfinanciamiento que ya veníamos sufriendo, con el gobierno de Alberto Fernandez, Cristina y Massa, donde la prioridad era los pagos al FMI.

Esta escalada en el ajuste plantea nuevos desafíos para la defensa de la educación pública. Desde la Juventud de Izquierda Socialista, planteamos que el movimiento estudiantil junto a nuestros docentes y no docentes tiene que entrar en acción e impulsar en todos lados asambleas y coordinar con otras universidades, terciarios y secundarios un plan de lucha.

Venimos de años donde las burocracias estudiantiles en manos de la Franja Morada (UCR) que son conducción de las principales federaciones estudiantiles y centros de estudiantes y las organizaciones kirchneristas y peronistas que también dirigen federaciones y centros desmovilizan a las y los estudiantes. Hoy, sin ir más lejos, las y los diputados de la Franja Morada están siendo parte de la negociación del la Ley Ómnibus con el gobierno de Milei.

Por eso, ante el comienzo de las clases planteamos la exigencia a federaciones y centros de estudiantes a llamar a espacios de organización. Vamos por espacios independientes para pelear por un plan de lucha en defensa de la educación pública, y para que caiga el DNU, la Ley Ómnibus en su conjunto, el protocolo de Bullrich y el ajuste de Milei y el FMI, para continuar la pelea en conjunto con el Plenario Sindicalismo Combativo, Unidxs por la Cultura, BFS y las asambleas barriales.
















Escribe Pili Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista

Miles de artistas y personas vinculadas al área cultural salimos a repudiar en todo el país, el DNU 70/2023 y la “Ley Ómnibus” del gobierno de Milei, que declara la guerra a la cultura impulsando el cierre del Instituto Nacional del Teatro (INT) y del Fondo Nacional de las Artes (FNA), así como el desfinanciamiento del Incaa, el Instituto Nacional de la Música (Inamu), la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) y la derogación de la Ley del Libro. Es un ataque directo a la protección y fomento de proyectos artísticos nacionales, que incluye becas, subsidios, concursos, festivales, etcétera.
Este ajuste sin precedentes al financiamiento cultural se ve enmarcado en la crisis económica que también nos golpea día a día como trabajadores y estudiantes de la cultura. Este proyecto busca vaciar nuestro patrimonio cultural y la posibilidad de expresar y producir artística y libremente. Milei busca desfinanciar fuertemente al sector cultural, beneficiando a las grandes editoriales, discográficas y productoras.

Esta lucha se extiende a varias ciudades y provincias con asambleas masivas en defensa de la cultura, como en CABA, La Plata, Córdoba, Rosario, San Juan, entre otras. En los últimos días se sumaron apoyos de  músicos y artistas reconocidos como Charly Garcia, Rada, La Renga, Dargelos, contra las medidas de Milei.

Las próximas acciones en defensa de nuestra cultura serán un cacerolazo el miércoles 10, que propuso “Unidxs x la Cultura” a nivel nacional y una asamblea federal el sábado 20, para preparar la convocatoria al paro y la movilización del 24.

Desde Izquierda Socialista nos ponemos en primera línea para defender la cultura y llamamos a la más amplia unidad de este y de todos los sectores de les trabajadores, como hicimos el 20 y 27 de diciembre, para impedir que pase este ataque, el DNU y la Ley Ómnibus. Y llamamos a participar en una nueva reunión de coordinación en Ademys el 17 para exigir a la CGT un plan de lucha. Las asambleas y los distintos espacios de organización que se vienen construyendo muestran el camino.


 



Alerta - Universidad en peligro

  • Abr 13, 2024
  • Publicado en La Web

El plan anunciado por Javier Milei de prorrogar el presupuesto 2023 pone en grave peligro la continuidad de la universidad pública. Ante un panorama de inflación descontrolada, mantener el mismo presupuesto, significa que probablemente en muy pocos meses las universidades nacionales podrían no contar con plata para su funcionamiento.

El ataque de Javier Milei a la educación pública es sin precedentes, busca agotar el presupuesto de las universidades para avanzar en su privatización.

A esto se le suma en el dia de ayer la presentación de la “Ley Ómnibus”, donde se abre la posibilidad a que las universidades sean aranceladas para extranjeres. Un ataque al acceso irrestricto a la educación que no podemos permitir que suceda.

Sin lugar a dudas estas medidas se apoyan sobre el desfinanciamiento brutal que ya sufren las universidades, responsabilidad del gobierno de Alberto Fernández, con un presupuesto insuficiente, becas que no alcanzan y salarios de miseria para nuestros docentes.

Pero esto es una escalada más profunda, les estudiantes ya estamos sufriendo día a día el plan motosierra que pulveriza nuestros salarios y en ese marco plantean subir el boleto para que no podamos ni ir a estudiar ni a trabajar.

Con el presupuesto educativo para universidades congelado, podría en poco tiempo no haber plata para las becas a les estudiantes que lo necesiten, para los salarios de nuestres docentes y hasta la luz para que funcione la facultad. Lo que se pone en juego es si les laburantes vamos a poder seguir accediendo a la educación pública o no. Es un grave atentado contra el derecho a la educación pública y gratuita.

Ante este panorama, así como le exigimos a la CGT y las CTAs que convoquen a un paro general y plan de lucha nacional, exigimos a las federaciones y centros de estudiantes en manos de la Franja Morada y el peronismo que salgan de su inmovilismo y convoquen a un plan de lucha ya.

Desde JIS (Juventud de Izquierda Socialista) te invitamos a que te sumes con nosotres a pelear en defensa de la educación pública. Llamemos a asambleas estudiantiles en todas las facultades para poner de pie al movimiento estudiantil contra el DNU, el protocolo y la Ley Ómnibus.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

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