La Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) denunció que la periodista feminista nicaragüense Fabiola Tercero Castro cumple 85 días de «desaparición forzada».
Fabiola Tercero es reconocida por su trabajo en plataformas digitales y por un proyecto literario que incentivaba la lectura. Creó en 2017 ‘El Rincón de Fabi’, una plataforma de promoción de la lectura para atraer nuevos lectores en la era digital en Nicaragua por medio de la dinámica de regalar libros con el trueque o rifa.
Las “desapariciones forzadas” son un mecanismo represivo que utiliza la dictadura de Daniel Ortega para reprimir las voces críticas en Nicaragua.
En todos estos casos, los familiares no han podido ver a sus seres queridos, ni verificar su paradero y estado de salud durante meses. Existen otros casos de personas de “desaparición forzada”, entre ellas el exdiputado indígena Brooklyn Rivera y el opositor Jaime Navarrete Blandón.
Desde la UIT-CI llamamos a los sectores que, en el mundo, se reclaman democráticos, como intelectuales, periodistas, artistas, personalidades políticas, sindicales, estudiantiles, de la lucha socio-ambiental a reclamar por la aparición y liberación inmediata de la periodista feminista Fabiola Tercero y demás personas en la misma situación en Nicaragua.
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
12 de octubre de 2024
En la asamblea estudiantil del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (CECso) se aprobó por unanimidad la moción presentada por la Juventud de Izquierda Socialista para solidarizarse con el venezolano David González, estudiante de 23 años, militante del Partido Socialismo y Libertad (UIT-CI).
David fue estudiante de la facultad de Buenos Aires y recientemente ha iniciado la carrera de estudios políticos en la Universidad Central de Venezuela (UCV).
David se encuentra detenido en La Guaira, acusado de “instigación al odio”, por una discusión con un funcionario policial el pasado 29 de septiembre. Acusar de “instigación al odio” se ha vuelto una práctica represiva, arbitraria e ilegal del gobierno de Nicolás Maduro para criminalizar a jóvenes trabajadores y estudiantes.
¡Exigimos la libertad del compañero David González y de los presos por protestar en Venezuela!
Charla con Laura Marrone, integrante del Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino
ALTO AL GENOCIDIO EN PALESTINA
Domingo 27 15.30 hs
Plaza de los artilleros. Carlos Pellegrini e Hipólito Irigoyen, Ciudadela
Organiza: Asamblea de vecinos de Ciudadela
Se acaba de protagonizar otra movilización histórica en defensa de la universidad pública, que copó masivamente las calles del centro porteño y de las principales plazas del país. Desde Tierra del Fuego a Jujuy, más de un millón de personas se expresaron contra la política antieducativa de Javier Milei y su veto a la Ley de Financiamiento Universitario, recordando el masivo 23 de abril que ya lo había golpeado duramente.
No cabe duda que detrás de este masivo movimiento en defensa de la universidad pública, se coló también el enorme malestar por la inflación, los bajos salarios, la pobreza creciente y el derrumbe de las expectativas, provocando otro duro revés al plan motosierra y represivo de Milei, los gobernadores y el FMI.
La semana pasada se conocieron datos impactantes del Indec. La pobreza creció al 52,9% y la indigencia al 18,1%, donde el 66% de los menores de catorce años se hunden en la miseria. Una verdadera catástrofe social. En ese contexto, resultó obscena la imagen de Milei y su hermana Karina (con su nuevo perro) fotografiándose en la Casa de Gobierno con Susana Giménez, en el mismo momento en que se daban a conocer estas cifras. Otro capítulo provocador que se suma a la foto del presidente festejando el veto a los jubilados con un asado en Olivos.
Nada de esto es gratis. Las encuestas de los más diversos orígenes coinciden en que está bajando aceleradamente la imagen presidencial y que crece la bronca contra el ajuste. Una señal ya había sido el “apagón” a la cadena nacional del domingo en que Milei presentó el Presupuesto 2025 en el Congreso. Luego se dio el deslucido y minúsculo acto en el anfiteatro de Parque Lezama, donde apenas pudo reunir a 3.000 personas, muchas de ellas traídas en colectivos alquilados al mejor estilo de la casta, mostrando un claro fracaso del lanzamiento de La Libertad Avanza como partido nacional.
O Milei no registra el crecimiento de la bronca (aunque es imposible porque lo dicen todas las encuestas) o quizás siga confiando en que sus mentiras la puedan contrarrestar. Como por ejemplo, decir que la marcha de este 2 de octubre “fue política” y que las y los estudiantes se dejaron llevar como marionetas de la mano de políticos de la oposición patronal. Un claro despiste de alguien que apuesta a que con un discurso grotesco, misógino y autoritario, criticando al periodismo o a la remanida “casta”, le puede dar resultados. Por eso miles empiezan a decir públicamente que se arrepienten de haberlo votado.
A tal punto llega el delirio de Milei que en el comunicado que sacó despotricando la marcha habla de que Cristina Kirchner, Martín Lousteau, Sergio Massa, Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió quieren conformar un “frente de izquierda populista” para obstruir su plan económico. Desopilante.
Probablemente Milei crea que pueda repetir, en el Congreso, con la complicidad de los “87 héroes”, el veto a la Ley de Financiamiento Universitario. Pero hay que ver si es así. O que la tregua que le están brindando los burócratas sindicales de la CGT podrá seguir pavimentando una colaboración sólida de “gobernabilidad” para llevar su brutal plan motosierra hasta el final. Pero a pesar de todo esto, la movilización de este miércoles 2 fue extraordinaria en todo el país. Esa es la pura realidad. Las encuestas y el malhumor social, que tanto incomodan al león libertario, por primera vez lo empiezan a señalar como el responsable de los males actuales.
La multitud en las calles de este miércoles vuelve a reeditar la película que se vivió en el primer semestre, donde millones ganamos las calles enfrentando el DNU y la Ley Ómnibus que al final terminó cayendo. Ese es el camino a retomar. Por eso es tan repudiable que después del exitoso segundo paro general del 9 de mayo, la CGT haya entrado en una tregua con el gobierno, negociando la reglamentación de la reforma laboral, con la pérfida política de hacer creer que el gobierno debe escuchar y cambiar. La reunión de la CGT de este lunes con el gobierno abona en ese sentido. A tal punto que el burócrata Fernández de la UTA dijo que él “estaba en contra” del posible paro del transporte anunciado para el próximo 17 de octubre.
Las y los trabajadores necesitan otra cosa. Así lo están entendiendo las y los jubilados que se siguen movilizando los miércoles; las y los trabajadores de Aerolíneas que protagonizan una dura pulseada por el salario y contra la privatización; el personal del Hospital Garrahan que con sus paros contundentes arrancó un bono de 500 mil pesos; la docencia que está revelada en algunas provincias, como en La Rioja, entre otras luchas en curso, coronadas por la tremenda movilización universitaria.
Apoyar esas luchas y coordinarlas es clave para que triunfen. En primer lugar, mantener una movilización permanente contra el veto de Milei para lograr que el Congreso ratifique el proyecto de Financiamiento Universitario. Y desde cada lucha, repudiar la tregua de la CGT, exigiendo que junto a las CTA convoquen a un nuevo paro general y a un plan de lucha nacional para frenar y derrotar el plan motosierra de Milei. Tarea que para Izquierda Socialista va unida a la pelea por imponer otro plan económico, obrero y popular, que parte del no pago de la deuda externa. Llamando para todo ello a fortalecer al Frente de Izquierda Unidad, la única alternativa política para las y los trabajadores y la juventud, contra Milei y todos los que nos vinieron gobernando hasta ahora.

Escribe Pili Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista
Con otra histórica Marcha Federal Universitaria en todo el país demostramos que no vamos a permitir que avance el plan de Javier Milei contra la universidad pública. La movilización fue un golpe contra la política del gobierno y sus aliados en el Congreso, pero sobre todo un punto de apoyo para potenciar todas las luchas en curso.
Se calcula que más de un millón de personas se movilizaron en todo el país, superando en varias ciudades la convocatoria del 23 de abril. En el AMBA, desde cada facultad salieron masivas columnas de estudiantes, docentes y no docentes que junto a otros sectores colmamos la Plaza del Congreso y sus alrededores.
El Gobierno nacional lo veía venir y los días anteriores a la movilización se la pasó intentando desarticular la convocatoria. Primero, llamando a una mesa intergremial para ofrecer un mísero por 6,8% de aumento, mientras docentes y no docentes perdieron más del 55% de su poder adquisitivo de diciembre hasta hoy. Cuando los gremios universitarios rechazaron esa migaja, el gobierno convocó a la cúpula de la CGT a la Casa Rosada para debilitar la movilización. Y luego amenazó con mandar proyectos para dejar las universidades a cargo de las provincias o implementar aranceles. Todo sosteniendo ridiculeces como que se inventan estudiantes para pedir más presupuesto, cosas que contradicen las propias cifras oficiales.
Sin embargo, las noticias mentirosas de este gobierno ultraderechista para intentar desarticular otra masiva marcha no lograron su objetivo. Ahora, tenemos que abrir un nuevo momento en la defensa de la universidad pública y otra perspectiva en la lucha más general contra el plan del gobierno de Milei.
¿Cómo sigue la pelea?
Ante el veto de este gobierno a la Ley de Financiamiento, tenemos que seguir metiendo presión sobre el Congreso, sobre todo de los espacios “amigables” de la UCR y el peronismo para que cuando se trate el veto voten en contra, ratificando la Ley de Presupuesto Universitario.
Esta es la primera pulseada, para intentar recomponer el salario y los gastos básicos para funcionar. Pero con eso no alcanza. Las y los estudiantes estamos en una situación crítica para sostener las cursadas. Las becas Progresar están congeladas en 35.000 pesos y son insuficientes para la cantidad de estudiantes que necesitan una ayuda económica. En muchas universidades nacionales no contamos con boleto educativo, y donde existe, está desactualizado respecto a los tarifazos en el transporte. Mientras las últimas encuestas que se hicieron ratifican que la mitad de las y los estudiantes universitarios ganamos salarios por debajo de la línea de pobreza. ¿Cómo se puede garantizar el acceso a la educación de esta manera?
El gobierno dice que veta porque no hay plata y pregunta: ¿de dónde va a salir el dinero? Decimos que plata hay. Bastaría dejar de pagar la deuda externa y aplicar un fuerte impuesto a las grandes empresas y a los ricos. Por ejemplo, la baja de impuestos a los Bienes Personales que fue otorgada por el gobierno de Milei supera el costo fiscal que generaría la aprobación de la Ley de Presupuesto Universitario.
El presupuesto que presentó Milei en el Congreso para el 2025 sólo afirma más recortes en la educación pública. Destinando la mitad del presupuesto que sería necesario según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que reúne a los rectores de todo el país. Todo un plan de ajuste y ahogamiento presupuestario mientras se aumenta la plata que se destina a la SIDE, las mineras y petroleras, y para pagarle al FMI.
Por eso desde Izquierda Socialista/FIT Unidad pensamos que hay que profundizar el plan de lucha. Denunciando el rol de las autoridades y las burocracias estudiantiles que después de la marcha del 23 se borraron. Y exigiendo que después de esta movilización convoquen instancias asamblearias e interfacultades para planificar un plan de lucha nacional. En lo inmediato, para conseguir que el Congreso vote contra el veto, y luego para conseguir todo lo que falta. Exigimos al Frente Gremial de los gremios nacionales de las universidades, la continuidad del plan de lucha, preparando el paro y la movilización para el día que el Congreso discuta el veto.
Pero más allá de la lucha universitaria, entendemos que al igual que el 23 de abril, y el paro general del 9 de mayo, este 2 de octubre demostró que cuando hay convocatorias claras, unitarias y con puntos claros de enfrentamiento al gobierno, la bronca con Milei y su motosierra hace que sean masivas. Es esto lo que vuelve tan grave que el lugar de la CGT sean los sillones de la Casa Rosada y no las calles. Con el impulso de la comunidad universitaria que volvió a hacer historia, rompamos la tregua de la burocracia para derrotar la Motosierra de Milei.