Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop y dirigente de Izquierda Socialista/FIT-Unidad
El intento del gobierno ultraderechista de Javier Milei de cerrar el Hospital Bonaparte de salud mental detonó una movilización de los trabajadores que lo obligó a retroceder. Al mismo tiempo los trabajadores del Hospital Garrahan arrancaron un bono de 500.000 pesos, un alivio transitorio, en su lucha por la recomposición salarial. La ofensiva oficial sobre el sistema de salud y sus trabajadoras y trabajadores ha desatado una movilización que recién comienza.
La fórmula del Banco Mundial: ahogo presupuestario para privatizar
El gobierno sigue la estrategia dictada por el Banco Mundial de ahogar al sistema público disminuyendo el presupuesto de salud. Este recorte se transmite a las provincias y municipios a los que se les suspenden los aportes del tesoro y se les disminuye la coparticipación federal, llevándolas también a la desfinanciación del sistema público de salud. La consecuencia es la sobreexplotación de las y los trabajadores de salud con bajos salarios y jornadas extenuantes, la deserción del personal especializado, el atraso tecnológico y la decadencia edilicia todo lo cual redunda en la pésima atención que hoy recibimos: guardias y consultorios colapsados, falta de insumos y abultadas listas de espera.
El presupuesto nacional para salud propuesto por Milei para 2025 (a valores corregidos por inflación) es 18,2% menor que el de este año, 2024. Los recortes son leoninos: el programa de acceso a medicamentos gratuitos se reduce un 14% comparado con el 2023. La asignación al Hospital Bonaparte se recorta en un 29,6% y al Instituto Nacional del Cáncer se le quita el 47,5% de su presupuesto, comparados ambos con 2023 y corregidos por inflación. Se calcula que la quita que el gobierno de Milei ha hecho a las provincias y municipios es de 5.000 millones de dólares, lo que obviamente repercute en los fondos para salud (La Política Online, 7/10/2024).
El otro lineamiento del Banco Mundial es la tercerización y el arancelamiento con el pago de bolsillo del usuario, camino a la privatización. El total de todo el gasto en salud del país, público, privado y las obras sociales y el PAMI es el 10% del PBI, una suma fabulosa que grandes empresas nacionales y extranjeras quieren manejar. Por esa razón este gobierno, ultraderechista y agente de monopolios nacionales y extranjeros, entregó el ministerio de Salud a representantes de los grandes negocios de la salud. El actual ministro Mario Lugones, es dueño junto con el burócrata de la CGT Luis Barrionuevo y el referente radical Coti Nosiglia, del Sanatorio Güemes. Un asesor “top” del ministerio es Enrique Cammerlinckx, ligado a la Iglesia y director del aristocrático Sanatorio Mater Dei, entidad “sin fines de lucro” cuyo principal y presuntamente desinteresado donante es (casualmente) el millonario concesionario de los aeropuertos argentinos Eduardo Eurnekian, ex patrón de Javier Milei y su devoto admirador.
Por un sistema de salud gratuito y de excelencia con salarios dignos para sus trabajadores
La salud es un derecho que debe llegar a todo el pueblo trabajador. No es una mercancía que se obtiene de acuerdo a la capacidad de pago de cada uno. El Estado debe garantizarla y financiarla. La política de este gobierno de ultraderecha es negar presupuesto, pagar salarios de hambre a los trabajadores del sistema de salud, perdonar los impuestos a los empresarios que fugan capitales y pagar puntualmente la deuda externa a los banqueros internacionales. La movilización de trabajadores de salud que se está desarrollando debe ampliarse para derrotar esta política de destrucción de la salud pública e imponer un sistema nacional único de salud, de propiedad estatal, gratuito, controlado por sus trabajadores y las organizaciones obreras y barriales, y financiado por impuestos a las grandes fortunas y el no pago de la deuda externa.

Escribe José Castillo
La única verdad de todo lo que dice Javier Milei es que está realizando “el ajuste más grande de la historia”, claro que no a costa de ninguna “casta”, sino del pueblo trabajador. Todo, absolutamente todo, con el único objetivo de pagar los vencimientos de deuda a los pulpos acreedores y al FMI.
El ajuste que viene realizando el gobierno ultraderechista de Javier Milei es descomunal. Pasó de un déficit fiscal de -2,9% del PBI a un superávit de 1,5%. ¿Quién está pagando semejante recorte, de casi 4 puntos y medio del producto? Los números lo dicen con toda claridad: un tercio lo costean las y los jubilados, cobrando montos miserables; luego le sigue la obra pública, congelada prácticamente a cero, con cientos de miles de nuevos desocupados; para finalizar están las transferencias a las provincias, que impacta directamente en los sueldos y la infraestructura docente. Y los recortes siguen, impactando por todos lados, en una auténtica “motosierra”, para usar la misma figura que aplica el presidente. Claro que esa motosierra no va contra los ricos y poderosos, ni nada que pudiera siquiera parecerse a lo que él suele denominar, a propósito en forma confusa, como “la casta”.
Así, todos los días, tenemos ejemplos de las consecuencias de este auténtico plan de guerra contra el pueblo trabajador. A las y los jubilados, no contentos con llevar sus haberes por debajo del nivel de indigencia, se les recorta los medicamentos gratuitos, hasta el extremo de no entregar drogas oncológicas. A las y los empleados públicos se les congelan los sueldos, además de despedirlos de a miles. Se cierran organismos de ciencia y técnica, se desfinancia al extremo las universidades, se deja de entregar alimentos a los comedores populares. Se cerraron todos los organismos vinculados a defender a las mujeres, disidencias o denunciar conductas discriminatorias. Se aumentaron las tarifas de servicios públicos, hasta transformarlos en impagables. Podríamos seguir casi hasta el infinito, llenando páginas y páginas de los afectados por estos recortes. La economía de conjunto, producto de todas estas políticas, cayó en una recesión similar a la de un país que está en guerra: el PBI, si descontamos el crecimiento estadístico del sector agropecuario que creció comparativamente debido a la sequía 2023, viene cayendo un 7,5%, con sus consecuencias también sobre las y los trabajadores del sector privado, quiénes viven de changas y el pequeño comercio, en todos los casos con ingresos pulverizados, provocando niveles de pobreza e indigencia récords.

Claro que no es cierto que “todos nos estamos ajustando”. Mientras el pueblo trabajador sufre todo lo que citamos más arriba, a los ricos se les bajó los impuestos (con bienes personales y el blanqueo).Y se les está garantizando superganancias y nuevos negocios a costa del saqueo de nuestras riquezas. Así festejan los especuladores. Por ejemplo en la Bolsa de Valores de Buenos Aires, que ven como suben sus acciones y bonos.
Lo que se viene será aún peor
El gobierno dice “que lo peor ya pasó”, que “vale la pena el esfuerzo”, porque ahora empezamos a crecer. ¡Mentira! Todo, absolutamente todo este ajuste tiene un objetivo único y explícito: pagar los vencimientos de deuda externa.
Pero lo que se viene será peor, como lo expresa el proyecto de Ley de Presupuesto presentado por el gobierno, que explicita la regla de recortar lo que fuera necesario con tal de garantizar el pago de todos y cada uno de los astronómicos vencimientos que se vienen en los próximos años. Sólo en 2025 vencen 24.000 millones de dólares (17.500 millones de pago inmediato).
¿Cuál es la salida?
Milei y su gobierno sólo nos ofrecen más hambre, marginación social y saqueo de nuestras riquezas, y cada vez peor. No tenemos futuro, ni nosotros ni las próximas generaciones, si seguimos por este camino. Es necesario ya mismo parar este descomunal ajuste e implementar otro plan económico, alternativo, obrero y popular, que comience por dejar ya mismo de pagar la inmoral, ilegal, ilegítima e impagable deuda externa, que rompa con el FMI y sus planes de ajuste. Así, ¡sí veremos que plata hay! Y podremos aplicarla a resolver las más urgentes necesidades populares de salarios y jubilaciones dignos, trabajo genuino para quién lo necesite, salud, educación, vivienda, ciencia y tecnología.
Escribe Agustín Blanco
La diputada nacional de Izquierda Socialista/FIT Unidad, Mónica Schlotthauer rechazó de lleno el presupuesto que discutieron en la comisión correspondiente, defendió a las empresas estatales y apuntó contra el objetivo real del gobierno de Javier Milei: seguir pagando la deuda externa al pie de la letra, mientras el pueblo sufre hambre y pobreza.
“Lo que nos preocupa desde Izquierda Socialista es que el eje de este presupuesto sea la sostenibilidad de la deuda, cuando en realidad la preocupación que debiera ordenar como eje este presupuesto es ver cómo resolvemos esa problemática”, analizó la legisladora tras exponer que el gobierno de Milei ya acumula 5.400.000 nuevos indigentes. “De verdad, resultaría siniestro tener que votar esto. Cualquiera que quiera decir que quiere representar al pueblo trabajador y sectores populares tiene que rechazarlo furibundamente”, insistió.
La también delegada ferroviaria del Sarmiento argumentó que el rechazo es inevitable porque “hay un artículo que dice que van a poder recortar todas las partidas que acá se proponen si los resultados macro no dan”. Es decir que el Poder Ejecutivo podrá quitarle más dinero a los sectores populares si no se alcanzan las metas de déficit fiscal.
“Esto de tener que recortar 20 mil millones de dólares a los presupuestos provinciales de la coparticipación, cuando acá están diciendo que veinte de las provincias del país tienen más de los 50% de sus ingresos coparticipables, es condenar casi a la disolución del país. Podrán tener el apoyo de todos los gobernadores ajustadores porque viven bien, pero la situación va a resultar ingobernable”, pronosticó la diputada.
“Esto se lo voy a decir como trabajadora de los ferrocarriles y orgullosa de ser ferroviaria, que nos molesta muchísimo que nos digan que el agujero negro de este país son las empresas estatales, cuando acá dice que a la empresa eléctrica de este país, a la que le vamos a tener que pagar del bolsillo de cada uno de nosotros el 84% de las tarifas, se le va a dar en caracter de beneficios promocionales, 122.783.770.918 pesos. A una empresa que no ha puesto un peso legítimo sobre la red de distribución y generación”, denunció Schlotthauer.
“Contra este presupuesto sí vamos a levantar y presentar un plan de emergencia que empiece por decir que hay que desconocer la estafa de la deuda externa. Una deuda que viene de la dictadura militar pero que la han agrandado todos los gobiernos que siguieron. Una deuda ilegítima y usurera. Esta película la vimos y ya sabemos cómo termina”, aseguró.
Escribe Atilio Salusso
Misas comunistas
El diputado de La Libertad Avanza (LLA) “Bertie” Benegas Lynch, el mismo que propone privatizar el mar y que la primaria y secundaria no sean obligatorias, dijo que se “agotó” de ir a misa los domingos a escuchar “mensajes colectivistas sobre la propiedad común, el destino universal de los bienes y demás ideas trasnochadas contra el liberalismo”. “Si queremos a nuestra Iglesia, estamos obligados a defenderla de las infiltraciones comunistas”, agregó luego de criticar furibundamente al Papa Francisco. Es bueno aclararle a “Bertie” que la Iglesia Católica y el Papa defienden al capitalismo, no son comunistas: por si quiere volver a ver al cura en el púlpito los domingos.
Audífono roto
“Una diputada libertaria tenía un audífono que le iba dictando su discurso”. Esa fue la noticia-bochorno. Se trata de Juliana Santillán, quien pronunció un discurso “brillante” en la sesión donde se aprobó el veto a las universidades. Venía en un tono pausado, firme, sin baches ni matices, con oraciones casi robóticas. Pero la diputada lo interrumpió intempestivamente ya que, aparentemente, repetía lo que escuchaba de un dispositivo auditivo que Santillán lo apagó sin querer. Un video dejó en evidencia el truco. Como no se puede leer en la Cámara (prohibido por reglamento) se apoyó en la tecnología, pero le jugó una mala pasada.
Trece años
La Comisión Nacional de Valores habilitó a chicas y chicos de trece años a que puedan especular en el mercado financiero. Es decir, que puedan desde esa temprana edad “invertir en bonos, acciones y otros instrumentos financieros”. Incluso el gobierno de la Ciudad, de Jorge Macri, anunció que se incluirán “programas de educación financiera en las escuelas secundarias porteñas a partir de 2025”. Especialistas han condenado la medida por nocivas y adictivas, justo cuando el pueblo de San Pedro fue estafado por una cifra millonaria por la empresa de criptomonedas RainbowEx. Esto se puede unir a que el gobierno envió una ley para bajar la edad de imputabilidad a los trece años. O sea, si tenés trece años, con este gobierno ultraderechista te espera ser víctima de la timba financiera, la cárcel o un reformatorio al mejor estilo Bukele, nunca una escuela. ¡Repudiable!

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Se realizó el 37° Encuentro de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binaries en Jujuy. Decenas de miles de mujeres y disidencias participamos con un objetivo claro: organizarnos contra el plan de ajuste de Milei que ataca las conquistas feministas obtenidas con la movilización de los últimos años.
Como cada año, los Encuentros reúnen a activistas feministas que llegan desde distintas provincias y las diferentes luchas recorren el evento transversalmente. Sin lugar a dudas, el primer Encuentro bajo el gobierno ultraderechista de Javier Milei convocó a decenas de miles que con mucho esfuerzo participaron con la expectativa de aprovecharlo para coordinar sus luchas. Así fue por ejemplo, por la defensa de la educación pública y las tomas de las universidades contra el veto presidencial. Un veto rechazado por miles en las calles pero acompañado por los diputados cómplices del radicalismo y de los gobernadores peronistas. Por ello en el acto de apertura se cantó: “Qué momento, qué momento, estudiantes de las tomas vinimos al Encuentro” junto al ya clásico “Universidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode” que se corea en todas las facultades del país. Muestra de que la lucha en defensa de la educación pública es una pelea abrazada y sostenida por el movimiento feminista.
Otro tanto sucedió con la masiva marcha contra los travesticidios y transfemicidios del primer día que hasta hace algunos años ni siquiera figuraba en el calendario oficial. El diario local El Tribuno contabilizó 50 mil participantes en la movilización y entre los reclamos más sentidos estaban justicia por el triple lesbicidio de Barracas y ¿Dónde está Tehuel?. La marcha de cierre del Encuentro recorrió la ciudad al costado del río Xibi Xibi y miles gritamos contra la violencia de género de este sistema capitalista y patriarcal que nos violenta y nos mata. Más fuerte gritamos al enterarnos minutos antes de la movilización que hubo un nuevo femicidio en Jujuy, una mujer de 65 años asesinada por su expareja.
Debates al interior del Encuentro
El solo dato numérico de la participación da cuenta de que el movimiento de mujeres y disidencias no se resigna y da pelea contra el gobierno de Milei. Pese incluso a las conducciones que, como en el caso del peronismo, sostienen que hay que esperar a las elecciones del 2025. Nada más claudicante al gobierno que esperar a que siga destruyendo todo. Desde Isadora y Disidencias en Lucha participamos en decenas de talleres expresando esta necesidad que tenemos hoy las mujeres y disidencias de enfrentar al gobierno. Por eso propusimos que este Encuentro resuelva un plan de lucha feminista contra el ajuste de Milei. Un planteo que no sólo es necesario, sino también urgente y que fue bien recepcionado por el activismo feminista a pesar de sus conducciones burocráticas.
La mayoría de la Comision Organizadora del Encuentro (PCR y la burocracia sindical peronista) intentaron por todos sus medios que no se resuelva un plan de lucha nacional feminista. Por ejemplo, en uno de los talleres de organización sindical plantearon que no era un espacio para coordinar una fecha para un próximo paro general. Además, estas conducciones son las responsables de una menor participación en los talleres de quienes concurren al Encuentro, vaciándolos de contenido político, al imponer que no sean espacios resolutivos que sirvan para organizarnos, más que nunca, en tiempos de reacción patriarcal.
Frente al debate de que la próxima sede sea en Buenos Aires, para fortalecer la lucha contra la ultraderecha, que se viene reclamando ampliamente, impusieron burocráticamente que la próxima sede sea en Corrientes.
Nuestra participación
Con Isadora y Disidencias en Lucha dejamos huella en el 37 Encuentro Plurinacional de Jujuy. No solamente participamos de los talleres y de las movilizaciones, sino también realizamos una radio abierta en la puerta de la Gobernación el sábado al mediodía para difundir las luchas en curso como la estudiantil, la docente y contra las privatizaciones. A su vez, reclamamos por la aparición de la periodista feminista Fabiola Tercero, quien lleva mas de 80 dias desaparecida por el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua. Y como abrazamos la causa palestina, impulsamos una campaña de fotos (que se puede ver en nuestras redes) denunciando el genocidio por parte del Estado sionista de Israel en la franja de Gaza.
Así es como renovamos nuestro compromiso de lucha por los derechos de las mujeres y disidencias contra los fachos que pretenden arrebatarnos todas nuestras conquistas, pero a la vez, por el triunfo de todas las luchas en curso. Somos parte de la clase obrera que no se resigna ante los hechos consumados sino al contrario, da pelea. Y por eso le exigimos a las conducciones sindicales que rompan la tregua con el gobierno y que convoquen a una huelga general y un plan de lucha contra el ajuste de Milei. Sumate a dar esta batalla con nosotras y nosotres, en cada lugar de trabajo o estudio, para potenciarla.



