Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista, Argentina, y de la UIT-CI
11/9/2026. En la elección regional del estado Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania, Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo el 43,8 % de los votos. Es la primera victoria clara de un partido de ultraderecha en un estado alemán desde la Segunda Guerra Mundial.
Este resultado era esperable por la mayor parte de las encuestas. Es una nueva expresión electoral de la decadencia y caída en picada del capitalismo alemán, de lo que muchos ya llaman “el fin del milagro alemán”. La otra cara de la moneda de la crisis económica y social es el desprestigio creciente del gobierno de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz, continuador de la retirada Angela Merkel. Solo el 13 % de los alemanes está satisfecho con la actuación del canciller, el nivel más bajo registrado por cualquier canciller en la historia reciente.
Mientras la ultraderecha de la AfD más que duplicó su resultado de 2021, la CDU se desplomó hasta el 17,2 %, frente al 37,1 % de 2021. Por su parte, la socialdemocracia (SPD) también sigue en retroceso, obtuvo el 9,2%, los Verdes (el 8,9%), la Izquierda (Die Linke) el 8,5%, y la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) el 5,2%.
El ultraderechista Ulrich Siegmund, se aseguró 39 de los 83 escaños en el Parlamento, a tres de la mayoría absoluta para formar gobierno en Sajonia-Anhalt.
El avance de la ultraderecha neonazi y la ex RDA
El previsto avance electoral de la ultraderecha alemana, expresa, como ha ocurrido con Trump, Meloni, Le Pen o los Milei, Kats y de la Espriella en Latinoamérica, un equivocado voto castigo de un sector popular harto de los viejos partidos capitalistas tradicionales que ya han gobernado y llevado a la crisis social, a la caída del nivel de vida de millones. En el caso de Alemania, en especial, se trata de una expresión neonazi de la ultraderecha. Creciendo en un voto mayoritario en el Este de Alemania, que representan los territorios de la ex República Democrática Alemana (RDA) que desde 1945 a 1989 fue gobernada bajo el estalinismo, que han quedado como los “estados pobres”.
La reunificación, luego de caída del Muro de Berlín, y las promesas de “igualdad social” con las y los alemanes del oeste nunca fue cumplido.
Hay que recordar que luego de la caída del nazismo, en 1945, Alemania quedó dividida en dos países. La Alemania Federal capitalista del oeste con capital en Bonn y la RDA, con capital Berlín, que fue parte de los países donde se expropió a la burguesía (RDA, Polonia, Rumania, Hungría, entre otros) bajo el control de la burocracia de la ex URRS. Pese a los regímenes dictatoriales de los Partidos Comunistas, de un falso socialismo burocrático, las medidas socialistas garantizaron las necesidades básicas de las masas como tener trabajo asegurado, educación, salud y vivienda. Pero llevando una vida gris, con represión, sin derechos democráticos, sin derecho a disentir ni a la protesta. En 1989 la movilización revolucionaria de las masas, tumbó el Muro de Berlín en la ex RDA y terminó con esas las dictaduras. Pero en vez de pasar a un socialismo superior, sin burocracias, se terminó imponiendo la restauración del capitalismo que terminó barriendo lo que quedaba de las viejas conquistas sociales.
Millones, en su lógico odio al estalinismo, creyeron en que el capitalismo les iba traer prosperidad, pero fue lo opuesto. Todas las empresas estatales se privatizaron en escasos cuatro años y se perdieron el 70% de los puestos de trabajo. Regiones enteras se hundieron en el declive económico.
A 35 años de la caída del muro de Berlín, la brecha este-oeste sigue abierta. Los asalariados en el Este ganan casi un 16% menos que en el Oeste, según un estudio reciente de la Fundación Bertelsmann. Y, a su vez, la crisis social y la caída del nivel de vida crece en toda Alemania.
Los neonazis de AFD ya habían hecho buenas elecciones en esos estados, como en Turingia y en Brandeburgo, utilizando esa crisis social y escondiendo su discurso pronazi. En el Este de Alemania, como parte de la confusión generada entre el falso socialismo estalinista y la restauración capitalista, millones ahora sienten nostalgia por las viejas “conquistas sociales” de como “el trabajo de por vida” de la ex RDA. Ante ello la dirigencia de la AFD utiliza esas confusiones para hablar con “simpatía” de esas “conquistas” del pasado. Al punto que el candidato ultraderechista Ulrich Siegmund, de Sajonia-Anhalt, hizo campaña recorriendo las calles con el viejo ciclomotor Simson, una vieja motoneta que ya no se fabrica más. Pero que era muy popular en la ex RDA, fabricada por una empresa estatal.
Pero la ultraderecha, desde su fundación en 2013, también crece en el conjunto de Alemania, aunque aún no en los mismos porcentajes que en el Este. En las generales de febrero de 2025 lograron el 20,6 por ciento duplicando al 2021 y ahora las encuestas le darían un 27%.
Su triunfo le da cierto aire a la política de Trump en Europa, que públicamente viene apoyando a la AFD. Y mete más leña al fuego de los roces con los imperialismos europeos. El mensaje antiinmigración de AfD, que aboga por una «Alemania para los alemanes», guarda mucha similitud con el lema MAGA (Make America Great Again) de Donald Trump
En Berlín puede ganar o hacer buena elección la izquierda
Tampoco el crecimiento electoral de la ultraderecha significa un camino seguro y rápido el gobierno. Lógicamente su crecimiento, es preocupante, en especial para la clase trabajadora y la juventud alemana y de Europa.
Pero la crisis política es tan grande en Alemania que, opuesto al voto a la ultraderecha, en las próximas elecciones del gobierno de Berlín del 20 de septiembre, podría llegar a ganar Die Linke (La Izquierda).
En Berlín ha surgido como candidata a alcaldesa la turca-alemana Elif Eralp, representado a Die Linke, con gran crecimiento en las encuestas. Es abogada, tiene 45 años, nacida en Munich, pero hija de migrantes turcos. Es diputada de izquierda desde el 2021. Algunas de sus propuestas de campaña son “la expropiación de viviendas a fondos de inversión o la creación de una red de cantinas públicas que ofrezcan almuerzos completos a tres euros en las llamadas Kiezkantinen: comedores de barrio con comida caliente” (La Razón, estado español, 27/8/2026).
Esto mostraría que, en otras regiones alemanas, sectores de la clase obrera, las mujeres y la juventud confirmarían que hay una polarización y una búsqueda de opciones políticas a la izquierda. Esto también viene de antes. En elecciones nacionales de febrero de 2025, Die Linke, es una alianza de centroizquierda integrada por ex integrantes del PC, maoístas, grupos trotskistas, e independientes, logró el 8,5% obteniendo una importante bancada de 64 diputados, Es muy interesante que en la juventud, obtuvo el 25% y dentro de ella mayoría de votos de las mujeres que repudian los ataques de la ultraderecha a sus conquistas y las de las disidencias sexuales. Entonces ya Die Linke había logrado un 19,9%.
La crisis económica del capitalismo alemán por detrás de la crisis política
Alemania es parte de la crisis global del sistema capitalista-imperialista. La primera potencia europea está en declive y ha entrado en recesión desde 2023.
La economía alemana se encuentra en el período de debilidad más largo desde la posguerra. Las quiebras en Alemania alcanzan su nivel más alto en 20 años. La Volkswagen estima “que podrían desaparecer 100.000 puestos de trabajo en los próximos años. El proveedor de autopartes ZF Friedrichshafen prevé eliminar 14.000 empleos hasta 2028. También Bosch planea suprimir más de 20.000 puestos solo en Alemania antes de 2030. Pero no parece ser únicamente la industria automotriz la que atraviesa dificultades (…) un estudio de la consultora Horváth estima que en 2026 podrían desaparecer hasta otros 100.000 puestos en el sector industrial, tanto entre los fabricantes de automóviles como en la industria de maquinaria y la construcción.” (DW, 20/07/202620).
En julio miles de trabajadores de Mercedes-Benz, por ejemplo, se movilizaron en distintas ciudades de Alemania para rechazar el plan de reducción de costos impulsado por la automotriz. Las protestas, convocadas por el sindicato IG Metall, se realizaron frente a las principales fábricas de la empresa en medio del creciente malestar por las medidas de ajuste, que incluyen la postergación de un pago especial para la mayoría de los empleados y nuevos cambios en la estructura laboral.
La política de los diversos gobiernos capitalistas liberales o socialdemócratas, ante la crisis económica, ha sido responder con sus políticas de recortes sociales y caída del nivel de vidas de las masas. Esta es la causa que explica la profundidad del creciente descreimiento en los partidos y dirigentes burgueses tradicionales y el avance electoral de la ultraderecha.
Lo que le espera a la clase trabajadora y a la juventud son más recortes en cuestiones sociales como educación, salud y jubilaciones, más flexibilidad laboral “para que las empresas alemanas sean más competitivas” y aumento del presupuesto militar. La única salida para el pueblo trabajador y la juventud, para derrotar estos planes de ajustes sociales y a la ultraderecha, es lograr avanzar, con nuevos dirigentes sindicales y políticos, en la movilización en las calles.
Entrevistamos a Ernesto Reynoso congresal de COAD Conadu, sindicato de docentes universitarios de base de Rosario, sobre la importancia de la marcha de la bronca del 19 de septiembre en la ciudad y todo el país.
¿Por qué decidió COAD sumarse a la marcha de la Bronca?
Porque es un gremio que se caracteriza por el compromiso con toda lucha que tome las calles, buscando siempre la unidad de les trabajadores y sectores populares. Es un momento en que hay que aprovechar la relativa debilidad del gobierno y tomar las calles ya que esta creciendo el descontento porque no se llega a fin de mes y se repiten los casos de corrupción. Cada vez queda más en evidencia lo insostenible del modelo, y necesitamos recobrar el protagonismo y hacer crecer la organización desde abajo y en unidad.
¿Qué expectativa tenes con la marcha del 19?
La de siempre, la que tenemos cada vez que organizamos una jornada o una actividad; cada vez que nos sumamos a lo que nos proponen otros sectores cuando luchan por sus reclamos. La de hacer crecer esa unidad desde abajo que no sólo manifieste el descontento, si no que sirva como organización y base para presionar a las dirigencias de las centrales de trabajadoras, para avanzar en el camino que derrote a este gobierno. El camino que se replantee el funcionamiento del sistema y lo cuestione para cambiarlo de raíz.
¿Cómo viene la lucha contra el gobierno de Milei en este 2026?
Nosotros pertenecemos a un sector que ha demostrado estos años mantenerse y resistir a los fuertes embates de destrucción de la universidad pública, la ciencia. A pesar de la destrucción de nuestros salarios, la necesidad del pluriempleo, la renuncia de muches compañeres hemos demostrado mucha fuerza y validación social, cada vez que salimos a las calles. Y hacia eso vamos nuevamente. A pesar de lo discutida y polémica que sigue siendo la firma de la paritaria en junio, por parte de las Confederaciones docentes y No docente –principalmente por la forma y momentos en que se da-, también es real que casi ningún sector le arrebató al gobierno un 20% de un solo tirón aunque hoy seguimos la pelea por el 34% que nos deben, incumplimiento respecto a becas y gastos de funcionamiento. A nivel general, la lucha sigue fragmentada y muy difícil de llevarse a cabo en muchos sectores; ya sea por la amenaza de despidos, la implementación de la reforma laboral; un cambio de paradigma en muchos sectores –especialmente la juventud-, la precarización, como por inacción de las centrales de trabajadores a lo largo y ancho del país.
María Meza, dirigenta de Izquierda Socialista Tierra del Fuego
El viernes 11 de septiembre, llegan a Ushuaia el canciller Pablo Quirno y el ministro de defensa Carlos Presti. Vienen a continuar la perfomance electoralista del gobierno entreguista de Milei, ese que nunca ocultó su postura sobre Malvinas. Sostiene que las islas “serían de los usurpadores que las ocupan” y que, al final, serían ellos mismos quienes deciden qué hacer con el destino de las Islas (¿autodeterminación de los isleños?). No esperábamos otra cosa del admirador de Margaret Thatcher.
Mientras el gobierno se cae a pedazos y el pueblo trabajador solo recibe hambre y dolor, estas figuras llegan a mostrarnos espejitos de colores. Porque, en paralelo a esa puesta en escena, avanza una Base Naval Integrada, y NO OLVIDAR QUE ES CON EEUU: un plan para fortalecer la presencia y la capacidad militar en un espacio geopolítico clave, donde se juega el control del Atlántico Sur y el ingreso a la Antártida.
La pregunta es inevitable: ¿qué lugar queda para el pueblo fueguino cuando el objetivo real es otro?
Porque la plata, además, no aparece para resolver las necesidades urgentes: les niegan a jubilados, a las personas con discapacidad, a las universidades, a la educación, a la salud y a la obra pública. Y sin embargo, anuncian una “inversión” de 500 millones de dólares, prometiendo que sería para “favorecer a las y los fueguinos”. La respuesta es contundente: mienten. Siempre mienten.
La contradicción se vuelve aún más grave cuando hablan de “defender la soberanía” mientras impulsan un atroz industricidio. En ese sentido, el gobierno nacional oficializó la Resolución 351/2026, que modifica los procesos productivos para la fabricación de aires acondicionados en Tierra del Fuego, y podría dejar sin trabajo a más de 3000 personas desde el 15 de diciembre.
Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, no nos dejamos engañar y denunciamos el acompañamiento a esa supuesta defensa de la soberanía que dejan entrever Melella y Vuoto. Malvinas no es una causa de un gobierno que pretende despoblar la Isla Grande para entregársela a la rapiña extractivista y a los intereses geopolíticos
En la sesión del 9 de septiembre el diputado nacional Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista FIT/Unidad) dijo: "Las pensiones son de 370.000 pesos, pero la canasta de indigencia está en 708.000... es un abandono de personas".
"Millones de personas se han tenido que endeudar para comer. A nadie se le puso un revólver en la cabeza para endeudarse, sí, es la motosierra de Milei y la usura".
"Denunciamos el falso patriotismo de Milei, que viene de querer vender todas las tierras y defiende a Eduardo Elsztain que hace negocios capitalistas en tierras usurpadas".
"Cómo lo demostró el 6 de agosto que se puede derrotar a Milei, a sus cómplices y al Fondo Monetario Internacional, el 19 se septiembre vamos a la Marcha de la Bronca".
Mirá la intervención completa
El gobierno ultraderechista de Javier Milei cruzó la línea de los mil días. Son dos tercios del total de su mandato. El balance es claro. El pueblo trabajador viene sufriendo hasta lo indecible. Salarios y jubilaciones pulverizados. Desempleo creciente, con más de 300 mil puestos de trabajo perdidos. Casi 6 millones de personas no pueden pagar sus deudas.
Del otro lado están los ganadores. Los pulpos financieros, que cobraron con absoluta puntualidad todos y cada uno de los vencimientos de deuda externa. El FMI, al que se le cumplió cada una de sus exigencias. Las patronales nacionales y extranjeras, que festejaron ruidosamente la pérdida histórica de derechos que sufrieron las y los trabajadores con la reforma laboral esclavista. Las multinacionales de la energía y de la megaminería, que se ubican en primera fila para el saqueo de nuestros recursos y la destrucción ambiental, amparadas en el RIGI, mientras esperan que se apruebe el Super RIGI. Y, por supuesto, los corruptos, como Manuel Adorni, Karina Milei, la “Karina 3%”, y sus amigos de la causa $LIBRA.
Claro que hubo resistencia. Desde el mismo comienzo del gobierno se sucedieron movilizaciones masivas. Las y los jubilados vienen marchando todos los miércoles, sin faltar nunca a pesar de la represión. Los universitarios llevan cuatro marchas nacionales multitudinarias. Hubo emocionantes convocatorias de las y los trabajadores del Garrahan y de las personas con discapacidad. Cuatro veces la burocracia de la CGT, presionada por la bronca creciente, se vio obligada a convocar a un paro general. El pueblo trabajador respondió y llenó todas las convocatorias.
El gobierno, preocupado, ve cómo baja en las encuestas y percibe la bronca creciente. Se juega a la reelección, pero tiene miedo por su futuro. El establishment económico lo “huele” y comienza a manifestar dudas sobre si continuar apoyándolo. ¿Por qué, a pesar de todo, todavía tiene iniciativas de más entrega y ajuste? Sin duda, la parte más importante de la respuesta, su “fortaleza”, está en el apoyo que, de distintas formas, le ha brindado durante estos mil días la oposición patronal, incluyendo sectores del peronismo. No menor, por supuesto, es el vergonzoso pacto que viene sosteniendo con el gobierno la burocracia de la CGT.
En las últimas semanas vimos crecer, a partir del partido contra Inglaterra en el Mundial y el “trapo” flameado por los jugadores de la selección con “Las Malvinas son argentinas”, un creciente sentimiento antiimperialista. Por eso, tras una multitudinaria marcha el pasado 6 de agosto, el gobierno no pudo consumar la entrega de tierras que daba por descontada.
Ahora, en un giro en el aire, Milei quiere aprovechar el sentimiento “malvinero” para apropiárselo discursivamente. Una burda maniobra, un intento de patas cortas para un presidente que se declaró “fanático de la Thatcher”, que puso una ministra de Relaciones Exteriores que llamó a respetar “los deseos” de los kelpers y que, hasta hace una semana, dejó correr todo el saqueo llevado adelante por los piratas británicos.
¿Por qué crece la bronca y es masivo el repudio popular a Milei, pero a la vez eso no es capitalizado por el peronismo? Sin dudas, porque todavía está en el recuerdo la política de ajuste contra el pueblo trabajador y al servicio del FMI del gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa. Eso fue lo que llevó a que, equivocadamente, un sector de la clase trabajadora votara a un ultraderechista reaccionario y entreguista como Milei.
Pero, aunque el peronismo busca capitalizar la bronca actual y llevarla a su molino electoral, son miles los que vieron durante estos años cómo dejaban pasar la motosierra y ajustaban allí donde gobernaban, como Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
Por eso se está dando el crecimiento de la imagen de Myriam Bregman y del Frente de Izquierda Unidad. Porque fueron la izquierda y el sindicalismo combativo quienes estuvieron en todas y cada una de las peleas, apoyándolas incondicionalmente y oponiéndose en el Congreso y en las calles al plan de ajuste de Milei y el FMI. El FITU, además, es la única fuerza que tiene un auténtico programa alternativo, obrero y popular, que comienza por dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y poner todos los recursos al servicio de las más urgentes necesidades populares.
Junto a decenas de organizaciones, el Frente de Izquierda Unidad y el sindicalismo combativo participan hoy de la gran convocatoria unitaria, lanzada inicialmente por Myriam Bregman, a la Marcha de la Bronca para el próximo sábado 19 de septiembre. Tenemos que ser decenas de miles en la movilización a Plaza de Mayo, así como en las distintas acciones que se están organizando en las provincias.
Es la oportunidad para unir todas las luchas, seguir dando pelea contra la motosierra de Milei y el FMI y fortalecer la única alternativa que plantea que gobiernen quienes nunca lo hicieron y no tienen complicidades con el desastre actual, la izquierda y las y los trabajadores.