Escribe Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo Izquierda Socialista/Frente de Izquierda Unidad
El gobierno logró en el Senado la media sanción de la ley de Reforma Laboral. Siendo minoría, pudo hacerlo con la complicidad de los distintos bloques patronales, incluyendo a varias y varios senadores peronistas, entre ellos los representantes de Jaldo de Tucumán, una que responde a Llaryora y el voto de Flavia Royón, senadora peronista de Salta que fue secretaria de Energía del gobierno de Alberto, Cristina y Massa. Y esencialmente pudo hacerlo por el rol nefasto y entreguista de la burocracia sindical de la CGT, que se negó a convocar al paro general y ni siquiera entró con sus columnas a Plaza Congreso, desconcentrando a la hora, facilitando incluso la feroz represión del gobierno que desalojó la plaza usando de excusa a provocadores e infiltrados, con decenas de detenidos, demorados y heridos para mostrar ‘órden’ y que maneja la situación, acusando a muchos de ellos de ‘terroristas’.
Una ley a medida de las patronales
Envalentonado con este logro el gobierno quiere apurar el tratamiento en Diputados sin que se le cambie una coma al proyecto. Quiere sacar un dictamen el próximo 18 de febrero, el día después del feriado de carnaval, amenazando con aprobarlo al otro día en Diputados para que si hay algún cambio haya tiempo para que vuelva al Senado para su definitiva aprobación antes del 1 de marzo, plazo que exige Milei para mostrar en su discurso en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso este trofeo ‘histórico’, como dijo Patricia Bullrich, de ser el gobierno que pudo imponerla atacando despiadadamente a la clase trabajadora. Pero es tan brutal el ataque que se le está complicando hasta con sus propios socios. El PRO y los radicales, vanguardia en que salga esta ley junto a los gobernadores, piden cambios a determinados artículos.
¿Sabías por ejemplo que si una trabajadora o trabajador contrae cáncer o cualquier enfermedad y tiene que faltar al trabajo le descontarán la mitad del sueldo? ¿O si se lesiona por alguna enfermedad laboral solo le pagarán el 75%? Una barbaridad. Esto en el contexto de una ley que de conjunto es antiobrera y antipopular. Porque si bien se le hizo 28 cambios y hubo concesiones a los bancos, patronales y a la burocracia sindical, dejó intacto, incluso empeoró, los capítulos que afectará tanto a registrados, precarizados, monotributistas y empleados de las plataformas, a quienes deja librado a su suerte.
¿Cómo van a decir que esta ley va a traer más empleo registrado si precisamente despedir será más fácil y barato? ¿Sabías que a las indemnizaciones las patronales la van a pagar con dinero que tienen que aportar a las cajas jubilatorias? Es increíble. Les va a salir gratis el despido. A las indemnizaciones las van a pagar las y los jubilados con una pérdida de 2.600 millones de dólares anuales del Sistema de Seguridad Social (SIPA), según informa las propia Oficina de Presupuesto del Congreso (Página12, 14/2). ¿Va a haber más trabajo aumentando la jornada laboral, pudiendo las patronales con el banco de horas tener un trabajador a destajo, laburando 12 horas, mientras prácticamente se prohíbe el derecho de huelga? Cuando se aplicaron este tipo de medidas hubo más desempleo y creció el trabajo no registrado y precarizado, mientras las patronales desde 1994 al 2024 se quedaron con distintas exenciones y privilegios con casi 600.000 millones de dólares que no invirtieron en más empleo. Porque el capitalismo no da trabajo ni salarios dignos, sino que genera más pobreza y desigualdad social.
¿No hay condiciones para el paro?
La pregunta es: ¿por qué puede avanzar el gobierno? Somos categóricos. No es porque no hay voluntad de lucha del pueblo trabajador, sino por la complicidad de políticos patronales amigos por un lado y el rol capitulador de la CGT por otro, el central. La CGT fue elogiada por periodistas de derecha como Feinmann, quien la felicitó por su rol negociador, por no convocar al paro y su ‘actitud responsable’. Pero para el movimiento obrero fue todo lo contrario.
Porque precisamente la CGT en vez de aprovechar el traspié que tuvo el gobierno al no poder votar a fin de año la ley y trasladarla para febrero, para preparar al movimiento obrero para enfrentarla de lleno, se preocupó esencialmente para que no le saquen las cuotas sindicales solidarias y el 1% de aportes a la Obra Social. Apostó al diálogo con los gobernadores y parlamentarios y después de la aprobación de la semana pasada, llama ahora a los diputados a que sean responsables. Vergonzoso. Todo funcional al gobierno.
Uno de los dirigentes, Jorge Sola, dijo “es mejor que se exprese el pueblo en la calle y no que se llegue a la huelga”. Pero a pesar de que la marcha fue importante mostrando que miles estamos dispuestos a que no pase la ley, se fueron antes, ni siquiera esperó a que muchos pudieran concurrir a la marcha.
Esta política capituladora y nefasta la CGT la tiene justo cuando se anunciaba que la rebelión policial en Santa Fe había logrado un aumento llevando los ingresos a $1.438.835. Cuando la caída salarial es enorme, la inflación fue del 2,9% (6% en alimentos), provocando más miseria social y se apresta a parar la docencia bonaerense en el inicio de clases.
¿Acaso no es el momento para llamar al conjunto de la clase trabajadores y el pueblo a ponerse de pie para frenar la reforma laboral, exigiendo a su vez un inmediato aumento salarial y jubilatorio y que cesen los despidos? No es cierto que no hay ambiente para el paro. Cuando la CGT estuvo obligada a convocar a los tres paros generales desde que asumió Milei, la clase obrera respondió. El Garrahan con su lucha logró el 61% de aumento y miles de personas (discapacidad, jubiladas y jubilados, universidades, movimiento de mujeres y disidencias) ganaron las calles dando muestras de que no están doblegados.
La política de la CGT va en sintonía con la del peronismo, donde distintos sectores del PJ aportan votos a las leyes de Milei, y si bien Kicillof estuvo en la marcha, hizo declaraciones y se retiró inmediatamente. El verso de que votando al peronismo “se le pone un límite a Milei” resultó una gran mentira. Ahora, ante los hechos consumados, habla de concretar un paro.
A seguir movilizados exigiendo a la CGT que se deje de amagues y convoque al paro y plan de lucha nacional
El gobierno dio un paso, pero la pelea continúa. La ley tiene que aprobarse en Diputados. El gobierno ante su apuro muestra sus problemas también. Y aunque se apruebe la ley, la pelea seguirá, porque la situación social de millones se sigue agravando, con trabajadores que tienen que laburar en changas para poder vivir o endeudarse con bancos y financieras.
El rol del Plenario del Sindicalismo Combativo encabezado por el dirigente Rubén ‘Pollo’ Sobrero y las y los ferroviarios del Sarmiento junto a la izquierda, docentes de Ademys, el Sutna, AGD UBA y distintas organizaciones combativas y de jubiladxs estuvimos en la primera línea en la marcha a Congreso desde las 13 horas, igual que se hizo en distintas provincias. Llamamos a seguir esta pelea estando atentos a cuando se trate la ley en Diputados. Veremos si es este jueves como se dice o pasa para el 25.
La CGT por estas horas amenaza con un paro general cuando se trate la ley. Exigimos que abandone su política claudicadora ante Milei y convoque ya a ese paro como parte de un plan de lucha nacional para frenar la reforma laboral, unido al reclamo por un urgente aumento de salario y jubilaciones de emergencia y contra los despidos.
Miles empiezan a ver que la reforma laboral los va a perjudicar. Y quien aun no lo vea así, sufre la caída salarial, la superexplotación y precarización, o tiene a jubiladas y jubilados en su familia que perciben ingresos de indigencia. Estamos convencidos que el pueblo trabajador y la juventud no se van a dejar arrancar fácil más derechos. El 8 de marzo habrá importantes movilizaciones en el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras y el próximo 24 de marzo, a 50 años del golpe genocida, va a ser una demostración contundente de cientos de miles en las calles contra el facho de Milei, Trump y el FMI.
El pueblo trabajador argentino, que supo derrotar a la dictadura genocida, protagonizó la rebelión popular del Argentinazo en 2001 y vino enfrentando a todos los gobiernos hasta hoy, no está derrotado y dará pelea. Hace falta una nueva conducción sindical combativa como la que encabezan los dirigentes ferroviarios y de la Agrupación A Luchar, Rubén "Pollo" Sobrero y Mónica Schlottahuer, entre otras y otros referentes, junto a miles de luchadoras y luchadores, y fortalecer al Frente de Izquierda para esa pelea de fondo. Ahora, en concreto, para derrotar con la mayor unidad obrera y popular la reforma laboral esclavista de Milei y sus cómplices con lucha y el paro general.










