En la Marcha de Neuquén, entrevistamos a Anita Mora, militante de Izquierda Socialista y electa presidenta del Centro de Estudiantes de Trabajo Social de la Universidad Nacional del Comahue.
El Socialista: Estás debutando como presidenta del Centro de estudiantes.
Anita Mora: Sí, estoy estrenando mi cargo que logramos con una lista unitaria del FIT Unidad. En nuestro Centro convocamos a la marcha en una asamblea de estudiantes y comenzamos a construirla, tanto adentro como afuera de la universidad, hablando con les estudiantes, pasando por las cursadas y volanteando en el centro de la ciudad.
ES: ¿Qué los impulsó a venir a la marcha?
AM: Vinimos a la marcha a expresar la bronca, porque hace más de 300 días que el Gobierno no aplica la Ley de Financiamiento Universitario, que conquistamos en las calles con toda la comunidad. Porque los salarios docentes siguen bajo la línea de pobreza, las becas son de miseria y la universidad se cae a pedazos. En nuestra carrera, particularmente, no tenemos edificio propio, por lo que a diario cursamos en aulas prestadas, los espacios de estudio están en condiciones deplorables y sufrimos franjas horarias acotadas, una situación que se profundiza con las renuncias docentes.
ES: ¿Cómo van a seguir la lucha?
AM: Lamentablemente, los rectores del CIN y las conducciones gremiales hacen acuerdos a espaldas de las y los trabajadores y estuvieron haciendo la plancha. Nosotres vamos a seguir dando la pelea para conquistar el presupuesto que necesitamos, organizándonos mediante asambleas junto a estudiantes y docentes, con clases públicas y radios abiertas. El 15 de octubre tenemos una fecha de honor, la Quinta Marcha Federal Universitaria, donde vamos a exigir aumento de salarios y becas, presupuesto para el sistema de ciencia y técnica, boleto estudiantil interprovincial y edificios en condiciones dignas.
Los números económicos del gobierno de Javier Milei son de terror para el pueblo trabajador. Esta semana se ratificó que sigue cayendo el consumo, que aumentó el desempleo y que los incrementos de tarifas siguen por arriba de la inflación promedio, comiéndose mes a mes salarios y jubilaciones ya por el piso. La presentación del proyecto de Presupuesto 2027 desnudó las verdaderas intenciones del gobierno, profundizar el superajuste para poder cumplir con las exigencias del FMI y, en particular, con la montaña de vencimientos que se vienen.
El crecimiento visible de la bronca popular y la unanimidad de las encuestas que muestran una mayoría muy sólida que repudia al gobierno provocan que no haya reunión del establishment, en el país o en el exterior, donde deje de preguntarse qué va a pasar con el gobierno de Milei en el futuro inmediato. Por eso, Patricia Bullrich se esfuerza por hacer gestos de “diferenciación”. Busca mantener su propio electorado ante un eventual y no muy claro futuro “sin Milei”. Todo un reflejo de hasta dónde llega la crisis.
Los interrogantes, entonces, se vuelcan hacia qué sucede con el peronismo, el principal partido patronal opositor. Por supuesto, este intenta transformarse en quien canalice electoralmente en 2027 el repudio a Milei. Pero el peronismo no logra “capturar” la bronca contra el gobierno. Hay enormes sectores que no quieren volver a lo que todavía es una experiencia fresca, la del desastre del gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa. Muchos también están indignados por su rol como oposición a la motosierra de Milei. Con diputados y senadores que terminaron dándole quórum y votando las principales leyes del gobierno, con la ausencia casi total de dirigentes peronistas acompañando las luchas o, lo peor de todo, con el rol traidor de la CGT, que sigue en un vergonzoso pacto con el gobierno.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó un acto de “lanzamiento” de su sector, el Movimiento Derecho al Futuro, no inocentemente el sábado pasado, en la misma tarde en que se realizaba la Marcha de la Bronca, buscando que no se le escaparan sectores “por izquierda”. “Construir desde abajo”, “cantar nuevas canciones”, “cuenten conmigo para 2027” y frases semejantes se le escucharon al gobernador de Buenos Aires, todas ellas tiros por elevación contra Cristina Fernández y Máximo Kirchner en la interna peronista.
Sin embargo, cuando nos preguntamos qué soluciones propone para el pueblo trabajador, no encontramos nada. Por el contrario, en sus viajes al exterior, Kicillof ya fue varias veces a “tranquilizar” a los grandes capitales, garantizando la continuidad de los pagos de deuda e incluso de los privilegios generados por Milei, como el RIGI o la ley de flexibilización laboral. A esto hay que agregar la foto que compone el supuesto nuevo movimiento “al futuro” de Kicillof, que incluye al misógino y facho Santiago Cúneo, al burócrata Roberto Baradel o a barones del conurbano como el intendente de La Matanza, Fernando Espinosa.
Por si todo esto fuera poco, por fuera de Kicillof también se mueven dentro del peronismo, buscando postularse, Sergio Massa y varios exgobernadores, como Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, o Sergio Uñac, de San Juan. Todos muy lejos de ofrecer alguna salida a las necesidades más urgentes de las y los trabajadores.
Mientras tanto, la bronca popular más de una vez se transformó en lucha. Y se demostró que se puede ganar. Pasó con el Garrahan y con el movimiento de discapacidad, ahora nuevamente atacado. Más fresca en la memoria está la experiencia de la marcha del 6 de agosto, que logró pararle la mano a Milei con el intento de extranjerización de tierras. Y ahora, la Marcha de la Bronca.
Por supuesto, lo primero son las tareas concretas. La primera es la participación masiva en el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, en Córdoba, el fin de semana del 10, 11 y 12 de octubre. Luego tenemos que llenar las calles el 15 de octubre en la Quinta Marcha Federal Universitaria. Más adelante, también habrá que hacer más masiva que nunca la Marcha del Orgullo, el 7 de noviembre, nada menos que un día antes de que venga el Papa a la Argentina.
Pero, al mismo tiempo, tenemos planteado el desafío, después de la Marcha de la Bronca, de dar continuidad a la construcción de una verdadera coordinadora de todos los sectores que la convocamos, en la que el FIT Unidad debe tener un rol protagónico, como sucedió el 19S. Una coordinadora para apoyar todas las luchas y nuevas iniciativas que puedan surgir, postulando a la izquierda y a los sectores del sindicalismo combativo, de la juventud, de las mujeres y disidencias y de las organizaciones de jubiladas y jubilados.
Todo esto torna más urgente que nunca el fortalecimiento y la postulación de la única alternativa que existe para el pueblo trabajador, el Frente de Izquierda Unidad. Aprovechando y potenciando la imagen positiva que hoy expresa Myriam Bregman y postulando el programa del FIT-U, el único que ofrece una salida a los problemas más urgentes del pueblo trabajador. Planteamos no pagar la deuda, romper con el FMI, ponerles impuestos a los ricos y las grandes empresas, nacionalizar la banca y el comercio exterior y reestatizar las privatizadas. Todo con el objetivo de que esos recursos vayan a salarios y jubilaciones dignas, a trabajo genuino y a salud, educación y vivienda para todos y todas.
Foto de portada: Vista del palco en Plaza de Mayo
Gabriel Schwerdt
La jornada nacional reunió a miles en más de 60 ciudades contra la motosierra de Milei, sus cómplices y el FMI. Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad planteamos fortalecer la unidad de los que luchan exigiendo un paro general.
La Marcha de la Bronca se realizó con fuerza en las principales ciudades del país. Desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, la iniciativa impulsada por Myriam Bregman fue tomada por organizaciones sociales, colectivos de mujeres y disidencias, el Plenario del Sindicalismo Combativo, jubiladas y jubilados, artistas, la juventud y quienes integramos el FIT Unidad.
La movilización tuvo expresiones en más de 60 ciudades y reunió a más de 350 organizaciones, desde las primeras horas de la tarde del sábado 19, miles salimos a las calles para expresar nuestra bronca contra las políticas de entrega y saqueo del gobierno de Javier Milei, su plan motosierra, sus cómplices y el FMI.
En la Ciudad de Buenos Aires se marchó desde Plaza Congreso hasta Plaza de Mayo. La jornada mostró una importante disposición a enfrentar el súper ajuste y a poner en pie una respuesta unitaria desde abajo.
Fue un acierto la convocatoria, que se reflejó en la diversidad y el entusiasmo de los sectores que se fueron incorporando. Tuvo un lugar destacado la columna de trabajadoras y trabajadores organizados en el Plenario del Sindicalismo Combativo. La bronca de la clase trabajadora tiene razones de sobra. Más de 300 mil despidos, cierres de empresas, salarios que corren por detrás de la inflación y una reforma laboral negociada con la burocracia sindical para quitar derechos empujan a miles a organizarse para enfrentar la motosierra.
Las jubiladas y los jubilados también dijeron “presente”, como cada miércoles frente al Congreso, convertidos en un ejemplo de dignidad y resistencia. La juventud fue otra protagonista y se prepara para la nueva Marcha Federal Universitaria contra el desfinanciamiento educativo.
La movilización llegó finalmente a Plaza de Mayo para el acto y, con la presencia de movimientos feministas, de las disidencias, de los derechos humanos y de la cultura, realizamos un pañuelazo desde el escenario y expresaron su adhesión varios artistas y músicos.

De derecha a izquierda: Myriam Bregman dirigenta del PTS, Mercedes Trimarchi, Mónica Schlotthauer, Mercedes de Mendieta y Soledad Mosquera, dirigentas de Izquierda Socialista
Desde el escenario mostraron su apoyo representantes de las distintas organizaciones convocantes, sindicales, sociales, de las luchas, del Frente de Izquierda Unidad, con Myriam Bregman y Nicolás del Caño (PTS), nuestros compañeros y compañeras de Izquierda Socialista: Juan Carlos Giordano, Mónica Schlotthauer, “Pollo” Sobrero, Mercedes de Mendieta, Mercedes Trimarchi y Soledad Mosquera; Gabriel Solano, Romina del Plá (PO) y Celeste Fierro (MST), entre otros referentes políticos. Liliana Daunes y Mirta Israel estuvieron a cargo de la lectura del documento común. La jornada cerró con músicos interpretando La marcha de la bronca, la histórica canción de Pedro y Pablo que dio nombre a la movilización.
La Marcha de la Bronca expresó mucho más que el rechazo al gobierno de Milei, a los gobernadores y a los políticos patronales que lo ayudan a aplicar la motosierra. También reclamó por la necesidad de organizar la lucha y exigir a la burocracia de la CGT que rompa su pacto con el Gobierno y que, junto con las CTA, convoquen a un nuevo paro general y un verdadero plan de lucha.
La jornada también volvió a poner en el centro el rechazo al pago de la deuda externa y al FMI. Desde Izquierda Socialista sostenemos que mientras se destinan miles de millones de dólares al pago de la deuda faltan recursos para salarios, jubilaciones, salud, educación y vivienda. También repudiamos las pretensiones de Donald Trump de profundizar el saqueo imperialista sobre América Latina y el Caribe.
¿Cómo la seguimos?
La experiencia del 6 de agosto ya había mostrado que la confluencia de distintos sectores en las calles puede modificar la relación de fuerzas. La Marcha de la Bronca fue otro paso en la pelea por los reclamos que venían desarrollando luchas en distintos puntos del país.
El desafío ahora es darle continuidad a la pelea, constituyendo una verdadera coordinadora de todos los sectores que convocamos al 19S en la que el FIT Unidad puede y debe jugar un rol protagónico, como ya lo hizo hacia el 19S, para apoyar las luchas y las nuevas iniciativas que puedan surgir postulando a la izquierda y los sectores del sindicalismo combativo, juveniles, jubiladas, jubilados, de las mujeres y disidencias. Esta es una de las grandes tareas que tenemos por delante.
Foto de portada: Columna del Plenario del Sindicalismo Combativo encabezado por el “Tren de la Bronca” marchando a la Plaza de Mayo
Camila Urquiza
Antes de que la Marcha de la Bronca partiera desde Congreso, una de las imágenes de la jornada había comenzado a construirse sobre las vías del Sarmiento. El llamado Tren de la Bronca salió desde Moreno rumbo a Once, impulsado por el Cuerpo de Delegados y la Unión Ferroviaria Oeste, encabezada por su secretario general, Rubén “Pollo” Sobrero. Desde el comienzo hubo mucha agitación, con carteles, banderas, cánticos e intervenciones a lo largo de todo el recorrido. En las estaciones, muchas personas saludaban a las y los ferroviarios y acompañaban la iniciativa mientras el tren avanzaba hacia la terminal porteña.
Entre quienes participaron estuvieron estudiantes terciarios del 45 de Haedo, que venían de ganar su Centro de Estudiantes el viernes anterior, judiciales y docentes de Morón, integrantes de comités unitarios de la zona, organismos sociales y agrupaciones de mujeres y diversidades que se incorporaron a lo largo del recorrido. También viajaron delegaciones de Izquierda Socialista y del Partido Obrero, ambos de la zona oeste. El trayecto convirtió el viaje entre Moreno y Once en una acción de agitación y convocatoria a la Marcha de la Bronca, sumando sectores en distintas estaciones del recorrido.
En Once se produjo el segundo momento de la jornada. Allí se empezó a conformar la columna del Plenario del Sindicalismo Combativo, encabezada por el Cuerpo de Delegadas y delegados del Sarmiento y el Sutna junto a trabajadores de FATE que enfrentan la orden de desalojo de la planta. Participaron Suteba La Matanza, AGD-UBA, ATE Garrahan, Ademys, la junta interna no docente de la Facultad de Ciencias Sociales, colectiveros de la lista 460 Bordó entre distintas organizaciones gremiales combativas y sectores en lucha.
Desde Once, la columna avanzó para incorporarse a la Marcha de la Bronca y marchar hacia Plaza de Mayo. El “trencito” en todo su recorrido y apareciendo en el ingreso a la plaza junto a una columna importante, se convirtió en una de las postales de la jornada. La agitación que había comenzado varias horas antes sobre las vías llegó así hasta el centro porteño. Para las organizaciones que impulsaron la iniciativa, el objetivo fue reunir en una misma columna unitaria conflictos que venían desarrollándose por separado y el reclamo que viene exigiendo el sindicalismo combativo a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y junto a las CTA llamen a un paro general y un plan de lucha para derrotar la motosierra de Milei y sus cómplices. Tarea cumplida.
El Socialista entrevistó a Gustavo Álvarez, papá de Alexa, víctima del crimen vial de Oscar González en Traslasierra, Córdoba.
El Socialista: ¿Qué te pareció la Marcha de la Bronca?
Gustavo Álvarez: Me dio la sensación de que la gente está pidiendo que alguien haga algo. La convocatoria estuvo mayormente visibilizada por la izquierda, pero vi mucha gente de otras fuerzas, sin banderas, que también estaban presentes. Es importante visibilizar el hartazgo social.
ES: ¿Qué bronca llevaste al escenario?
GA: Fui por ser querellante en la causa del crimen vial de las Altas Cumbres cometido por el expresidente de la legislatura y uno de los mandamás del PJ cordobés, Oscar Gonzalez, el cual se ha intentado tapar. Esto demuestra que en Córdoba no hay independencia de poderes y que la política atraviesa lo judicial. Es un reclamo permanente por justicia por las chicas, por Alejandra, Marina y Alexa hasta que Oscar Gonzalez sea condenado.
ES: ¿Ves la necesidad de seguir desarrollando estas acciones?
GA: Es importante seguir impulsándolas, pero también acompañarlas de medidas para mitigar el pasivo social que están dejando tanto el gobierno nacional como el provincial, y que nos están llevando a una inviabilidad social.
ES: ¿Qué lugar ocupa el FIT Unidad en este proceso?
GA: El Frente de Izquierda tiene una oportunidad de capitalizar y adquirir mayor protagonismo en los próximos tiempos, pero depende mucho también de la unidad real que logre el Frente de Izquierda. Milei va a dejar tierra arrasada y necesitamos propuestas concretas sobre cómo salir adelante en esta difícil situación.