Nuestra corriente, encabezada por Nahuel Moreno, reivindicó y defendió la revolución que tiró a la dictadura de Fulgencio Batista y el surgimiento de Cuba socialista desde 1960-1961. Para nosotros, al igual que para millones de luchadores y luchadoras en todo el mundo, el Che es un ejemplo de vida militante honesta, de entrega a un ideal de cambio revolucionario y de lucha. Pero, a la vez, polemizamos con la concepción del “foco guerrillero”.
La prédica guerrillera de la dirección cubana ejerció una presión brutal. Surgieron alas pro-castristas y escisiones dispuestas a hacer los “focos” en prácticamente todas las organizaciones del continente, tanto en los grandes partidos burgueses como en los partidos comunistas dominados por la burocracia estalinista de la Unión Soviética y toda la izquierda. También se abrió un gran debate en el trotskismo.
En septiembre de 1964, Moreno publicaría en la revista Estrategia el texto “Dos métodos frente a la revolución latinoamericana”, en el cual detallaría sus críticas a la concepción del foco guerrillero impulsada por Guevara. Moreno cuestionó la idea de que era el único método para tomar el poder, reducido a recetas técnicas e ignorando las particularidades nacionales. Sostuvo que la victoria suele provenir de la acción insurreccional de masas urbanas y campesinas, no únicamente de las guerrillas. Propugnó una estrategia basada en el análisis concreto y en la movilización desde las organizaciones de masas, donde la vanguardia debía formar un partido fuerte, ligado al movimiento de masas, y definir un programa revolucionario. Así, el partido debía organizar, educar y orientar a las masas, ajustándose a las condiciones concretas del país.
Moreno no dejaba de señalar en qué marco desarrollaba sus críticas: “Trotsky, al comentar incidentalmente las polémicas de Bujarin con Lenin, señalaba que las hacía de rodillas, como pidiendo perdón, del mismo modo que un hijo discute con su padre o un alumno con su maestro: como si fuera una desgracia. Nosotros nos ubicamos frente a Guevara o Fidel Castro en una posición similar. Nuestra admiración respeto, reconocimiento hacia ellos, como jefes del proceso revolucionario latinoamericano, no tiene límites”.1
1. Nahuel Moreno. Polémica con el Che Guevara. CEHuS, Buenos Aires, 2017










