Foto de portada: El Presupuesto para el 2027 prevé un recorte brtual en la salud pública, entre otros items

Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
El gobierno de Javier Milei presentó el Presupuesto 2027 con más motosierra para pagar la deuda y al FMI. Aumenta fondos para la SIDE mientras recorta salud, educación, ciencia, discapacidad y elimina programas sociales.
Como ocurrió en 2026, el gobierno nacional no presenta un presupuesto de ajuste más, sino que busca profundizar el ataque al pueblo trabajador en medio de la crisis económica y social que crece día a día en el país. Como suele ocurrir, parte del dibujo de las variables macroeconómicas, con una proyección subestimada de la inflación del 18%, un dólar a 1.847,60 pesos para diciembre de 2027 y un crecimiento sobreestimado del 4% del PBI. El gobierno sigue dibujando y acomodando las variables a su antojo para disimular su fracaso y profundizar la motosierra.
Para 2027, el proyecto plantea que la inversión pasará de caer un 2,1% en 2026 a crecer un 9,2%, mientras que el consumo privado aumentaría un 3,4%. Nada de eso sucederá. Ya cerraron 30.000 empresas y, en julio, la utilización de la capacidad instalada industrial se ubicó en apenas el 58,2%, mientras la producción cayó un 5%. Desde que asumió Milei, 300 mil personas perdieron su trabajo y más de 20 millones fueron empujadas a endeudarse desesperadamente, lo que seguirá impactando en una caída del consumo.
Más endeudamiento para la especulación financiera
El proyecto mantiene y profundiza la regla fiscal, es decir, el principio “inquebrantable” del superávit para el pago de la deuda externa. Presenta una proyección de un superávit primario del 1,3% del PBI y financiero del 0,2%, luego de pagar intereses de deuda. Con esa plata, el gobierno busca pagar en 2027 enormes vencimientos por 23.787 millones de dólares, que irán a manos del FMI y los pulpos acreedores.
Como si fuera poco, Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, incorporaron en el artículo 42 la posibilidad de una “autorización” al gobierno para endeudarse por un tope de hasta 33.700 millones de dólares. Es decir, si el gobierno no llega a pagar los vencimientos, nos seguirá endeudando mientras aplica más recortes.
Solo más plata para la SIDE
El proyecto es un nuevo ataque a las áreas más sensibles. Las universidades, la educación y la salud públicas, la ciencia, las obras públicas y las políticas sociales quedan por debajo de los niveles presupuestarios de 2023. A esto se suma el intento de eliminar la actualización automática de la AUH y modificar aspectos centrales del régimen de discapacidad, que avivó la interna en el gobierno (ver recuadro). Mientras la motosierra se profundiza, el presupuesto de la SIDE contará con un aumento real del 44,8% respecto de 2023.
Veamos un poco más en detalle. Según los informes presupuestarios de CEPA y AJIP, en 2027 las universidades recibirán 7,5 billones de pesos, un 32% menos que los 11 billones de pesos que los rectores y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) calcularon como “indispensables” para garantizar un funcionamiento adecuado, mientras sigue sin cumplirse plenamente la Ley de Financiamiento Universitario.
En ciencia y tecnología, el presupuesto implicaría una caída cercana al 38% respecto de 2023. Entre los programas educativos aparecen caídas reales del 87,6% en formación docente, del 100% en Conectar Igualdad, del 79,4% en becas estudiantiles y del 94,1% en infraestructura y equipamiento. Un verdadero vaciamiento de la educación pública.
Como era de esperar, se vienen más ataques a la salud pública, con recortes respecto de 2023 que llegan al 37,7% en la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis-Malbrán), al 39,1% en el Hospital Sommer, al 50,9% en el Hospital Laura Bonaparte y al 41,6% en el Hospital Posadas.
Es además un presupuesto que vuelve a mostrar el carácter machista de este gobierno. Desaparecen políticas para combatir la violencia de género, como la Línea 144 o el Programa Acompañar.
Miremos por donde lo miremos, el proyecto de Presupuesto 2027 de Milei y Caputo plantea un escenario de mayores ataques para la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Desde el FIT-Unidad rechazamos totalmente este proyecto que busca profundizar los ataques al pueblo trabajador con más motosierra. Hay que rechazarlo de plano y llamar a enfrentarlo en las calles, reclamando a la CGT que convoque a un paro nacional y a un plan de lucha para derrotar la motosierra de Milei y sus cómplices.
Porque, como demostró el 6 de agosto, se puede torcer el brazo al gobierno y sus cómplices. En Argentina, la única salida viene de la mano de un plan económico alternativo que parta de romper los lazos con el FMI y dejar de pagar la deuda externa para que esa plata vaya a resolver los males sociales.










