Escribe Atilio Salusso
Para el movimiento obrero y quienes luchan es clave dar pasos en la unidad, coordinación e impulsar una nueva conducción combativa y democrática contra la burocracia sindical. Por eso nuestro partido, Izquierda Socialista, viene impulsando desde siempre una política de coordinación.
De esta manera se logró, el 16 de agosto del año pasado, la conformación del “Plenario del Sindicalismo Combativo, movimiento de piqueteros independientes y jubiladas y jubilados en lucha” (PSC), un gran avance en ese sentido.
El MST, que impulsa su agrupación sindical Ancla y tiene de referencia política a Celeste Fierro y Vilma Ripoll, si bien fue parte en un principio del PSC, acaba de abandonarlo, una decisión completamente equivocada. Los hechos lo demuestran.
Impulsado por el PSC, junto a la izquierda y distintas organizaciones, se logró concretar la gran autoconvocatoria amplia y abierta en Parque Lezama el pasado 2 de febrero, con más de 1.000 asistentes, la cual ha jugado un rol muy importante en las marchas contra la reforma laboral y el paro general de la CGT. El MST no sólo no impulsó esta importante autoconvocatoria, sino que ni se sumó a sus iniciativas unitarias.
En la marcha convocada por la CGT el 11 de febrero, cuando se aprobó la reforma laboral en el Senado, el MST se movilizó con el llamado Cabildo Abierto del Garrahan, marcha que también participamos e impulsamos, pero en vez de confluir con el sindicalismo combativo en Congreso hizo su acto propio.
El colmo fue el 19, en el día del paro general, donde el MST le dio la espalda a la convocatoria unitaria de todo el sindicalismo combativo a las 12 en Congreso para ir de furgón de cola a la marcha que hizo el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un nucleamiento entre sectores burocráticos ligados al kirchnerismo, como la UOM-Furlán, las CTA de Yasky y Cachorro Godoy, ATE Nacional y otros gremios. Sector que hizo su acto y se retiró sin siquiera ingresar a la Plaza del Congreso, donde estaba el sindicalismo combativo junto a distintas organizaciones y la izquierda.
El MST, después de marchar con estos sectores, volvió a hacer su acto propio sin participar del convocado por el PSC. Es decir, rompió con el plenario.
Para justificar su política, el MST señaló en un comunicado del 27 de enero de este año, firmado por Ancla-MST, que la convocatoria que se hizo para impulsar la coordinación en Lezama tenía la condición de “limitarse a un perfil sindical, pretendiendo que la izquierda y todas las demás organizaciones y colectivos que están luchando contra Milei se subordinen a un esquema encabezado por las banderas del Sutna y de los ferroviarios de Haedo” (web Periodismo de Izquierda).
Lo que el MST denomina “perfil sindical” es, precisamente, la mayor unidad y coordinación que ha alcanzado el sindicalismo combativo en el país, entre la conducción combativa de la Unión Ferroviaria del Sarmiento, referenciada en el “Pollo” Sobrero y Mónica Schlotthauer; el Sutna, con su secretario general Alejandro Crespo en lucha contra el cierre de Fate; el gremio Ademys, referencia opositora docente en CABA; la Junta Interna de ATE Hospital Garrahan, que encabezó la lucha logrando el 61 % de aumento; ATEN Capital, referente de la docencia neuquina; AGD UBA, que nuclea a la docencia universitaria combativa, entre distintos cuerpos de delegados, internas y activistas combativos del país.
¿Qué propuso el MST? Que la convocatoria debía ser de manera excluyente del FIT Unidad, no por el PSC con sus gremios combativos. Y aclaramos que, lejos de querer excluir a la izquierda, como critica el MST, en todas las instancias convocadas por el PSC la izquierda y sus figuras políticas han tenido un lugar destacado.
En la autoconvocatoria de Parque Lezama hablaron las diputadas electas por el FIT Unidad, Mercedes de Mendieta (Izquierda Socialista) y Romina del Plá (PO), pero nadie del MST. En el acto del PSC el 19 en Congreso saludaron el evento las y los diputados del Frente de Izquierda, Del Plá, Giordano y Del Caño, nadie del MST.
En concreto, el MST se opuso a impulsar la autoconvocatoria de Lezama del 2 de febrero porque dijo que iba en contra de una convocatoria propia que estaban impulsando con el denominado Cabildo Abierto del Garrahan, una iniciativa de la Asociación de Profesionales y Técnicos del hospital (APyT), con un sector de la CTA (Fesprosa), de la cual la junta interna de ATE-Garrahan, por ejemplo, no forma parte.
Es decir, el MST critica que no hay que subordinarse a los sindicatos combativos para terminar llamando a subordinarse a la asociación de profesionales del hospital.
¿A qué se debe esta decisión divisionista del MST que terminó en ruptura con el PSC? A que optó por irse con sectores burocráticos con la excusa de que hay que tener “amplitud”. Las y los compañeros del MST deberían rever su política equivocada.










