Escriben Adrián Primerano y Javier Varveri
Parazo en la 148, 159, 500 y otras líneas del Conurbano sur (UTA).
El viernes 7 de noviembre, ante un nuevo incumplimiento en el pago de los salarios por parte de la patronal, se inició un paro de colectivos de cinco días en la Línea 148 El Halcón, impulsado por el combativo cuerpo de delegados de la UTA. El conflicto terminó con un nuevo triunfo: se pagaron los sueldos, los viáticos y no se descontarán los días de paro.
En julio ya habían parado cuatro días porque no les pagaron los sueldos ni el aguinaldo. En octubre, nuevamente, realizaron un paro de tres días por la misma razón. Pero esta vez no solo paró El Halcón (Línea 148), sino que se sumaron El Blanquito (159) y las líneas 219, 300, 372, 500, 584, 603 y 619. Todas pertenecen a la misma patronal, que opera con distintas razones sociales y alega recortes y retrasos en los pagos de subsidios por parte del gobierno nacional.
Estos incumplimientos se vienen repitiendo hace meses, pero ahora las líneas siguieron el ejemplo de la 148 y resolvieron parar hasta que se depositaran los salarios. ¡Los choferes dijeron basta! Y la zona sur del Conurbano quedó paralizada.
Hay preocupación por los puestos de trabajo, ya que se habla de la posible entrada de una nueva patronal con el objetivo de cerrar ramales, quitar derechos y despedir trabajadores.
Desde Izquierda Socialista y la corriente sindical A Luchar seguimos apoyando al cuerpo de delegados de la 148, que no tuvo despidos en dos años de gestión de Javier Milei y encabezó cortes del Puente Pueyrredón contra las paritarias a la baja firmadas por Roberto Fernández con el presidente y las patronales. También participaron en las movilizaciones a la UTA junto a otros cuerpos de delegados opositores.
Un nuevo ejemplo de lucha y resistencia obrera frente al plan motosierra y la reforma laboral que Milei pretende imponer.










