Escribe Juan Carlos Giordano
Héctor Daer (CGT) junto conHugo Moyano y Ricardo Pignanelli (el burócrata del Smata), estos últimos como parte del llamado Frente Sindical por el Modelo Nacional, acaban de ingresar al PJ. Ya estaba Antonio Caló, de la UOM, y dicen que esta semana anunciarían el ingreso de Hugo Yasky (CTA). La inclusión del secretario general de la CTA de los Trabajadores a la Mesa de Acción Política del PJ fue idea de Agustín Rossi.
“Allí va a estar representado el 100% del movimiento obrero organizado, o el 99,9%”, enfatizó el diputado kirchnerista y uno de los delfines de Cristina. Y agregó: “Hacía muchísimo tiempo que la totalidad del movimiento obrero organizado no se expresaba unívocamente en términos políticos”.
Esta “unidad” dentro del PJ de un dirigente odiado como Daer y de Moyano (que vino despotricando contra la CGT) quiere decir que son dos caras de la misma moneda. La cara de la burocracia sindical funcional al PJ.
¿Qué une a Daer y Moyano? Ser parte de un peronismo que apuesta a la gobernabilidad y apoya -aunque a veces con algunas críticas para la tribuna- el ajuste de Macri y el FMI. Un ajuste avalado por los gobernadores peronistas
El que queda en falsa escuadra es Yasky, quien se quiere mostrar como “distinto” de la burocracia oficial y ahora se junta con ella en el PJ.
Por todo esto es que desde el sindicalismo combativo estamos por otro modelo sindical y político totalmente distinto del que representan tanto Daer, Moyano como Yasky. Un modelo sindical de lucha y democrático e independiente de los gobiernos de turno y de los partidos patronales. Es decir, estamos por una nueva dirección del movimiento obrero y la independencia política de los trabajadores para que dejen de ser furgón de cola de variantes patronales que gobiernan para las grandes patronales.
Escribe Mariano Barba
Lamentablemente, la combativa lista Multicolor perdió la Seccional Capital de ATEN, la más importante de la provincia. La responsabilidad estuvo en el divisionismo generado por el PTS. Una actitud criminal que debe ser repudiada por todos los luchadores.
La burocracia kirchnerista del TEP mantuvo la comisión directiva provincial de ATEN y, lo más importante, derrotó a la Multicolor en varias de las seccionales que dirigía, entre ellas Capital. Esta última es la seccional que concentra al 40 % de los afiliados y la que había gestado la política, el método y la democracia sindical que permitió el triunfo de la huelga de 43 días derrotando al gobierno y a la propia burocracia kirchnerista. La burocracia (TEP-kirchnerismo) logró 1.320 votos, la Multicolor cosechó 971 y la Bermellón (PTS y aliados) 739. La Multicolor solo retuvo las seccionales de Picún Leufú y Zapala.
¿Por qué se dio este resultado?
La responsabilidad de la derrota estuvo en el rol divisionista del PTS, que rompió la comisión directiva y la propia lista Multicolor 48 horas antes de cerrar la inscripción de las listas. Lo hicieron con argumentos infantiles y sectarios, ya que se les estaba otorgando más cargos que los que poseían en la actual directiva. Peor aún, rompieron y se aliaron con sectores centristas y antipartido como son las agrupaciones Rosa y Ámbar, encabezadas por Pillado y Obregón, respectivamente. Así formaron la Bermellón, a la que se sumaron el Nuevo MAS y Convergencia Socialista (La Verdad).
En concreto, el PTS rompió con el sector clasista de la comisión directiva para irse con los centristas, con el objetivo de dividir e impedir que la Multicolor retenga las seccionales combativas y diera pelea por la conducción provincial.
El PTS argumentaba que la secretaria general de ATEN Capital Angélica Lagunas “acaparaba cargos”. Acusación falsa, ya que está cumpliendo su primer mandato al frente del sindicato. Y es diputada provincial por los dos años que le corresponden por la rotación según los acuerdos del FIT. En realidad, los que estarían “repitiendo cargos” son los dirigentes de la Bermellón, que ya estuvieron varias veces en las comisiones directivas del sindicato.
Esta criminal división es la explicación central que permitió que la burocracia recuperara ATEN Capital. Algo parecido ocurrió en las otras tres seccionales que terminó perdiendo la Multicolor, como Plottier, Cutral Có y Piedra del Águila. En todas ellas la burocracia ganó por escaso margen, sacando menos votos que la suma de las otras dos listas.
PTS: una traición al sindicalismo combativo
La división que generó el PTS fue una auténtica barbaridad, una traición al sindicalismo combativo. Lo que no pudo el TEP en el conflicto, quebrar a la Multicolor y al activismo mientras sostenía una huelga heroica de 43 días, lo logró la Bermellón vía el divisionismo. El sectarismo divisionista del PTS le permitió al TEP recuperar seccionales que había perdido a manos del sindicalismo combativo, entre ellas la estratégica Capital. Algo que, sin duda, hoy está festejando el gobierno provincial del MPN.
Esta actitud criminal fue la responsable de que se retrocediera cuando estaba planteado avanzar si manteníamos la unidad. El divisionismo del PTS, al que se sumó el Nuevo MAS, les hizo perder totalmente de vista quién es el enemigo, los llevó a que incluso se terminen juntando en una misma celebración con la burocracia “festejando” la derrota multicolor en ATEN Capital.
Ya veníamos alertando sobre esto. Decíamos que “con su política divisionista ponen en riesgo ATEN Capital, principal bastión opositor, y le facilitan en bandeja a la burocracia kirchnerista sostener la provincial” (El Socialista, 3/10)
El PTS usó como excusa para no sumarse al Plenario Sindical Combativo de Lanús que “abría las puertas a la burocracia”, mientras que en ATEN se aliaba con la Rosa de Pillado, un declarado opositor del sindicalismo combativo.
Lo que se viene
Vienen tiempos difíciles para los docentes y el conjunto de los trabajadores porque está en marcha el plan de ajuste de Macri y los gobernadores, con la complicidad de la burocracia sindical que los deja correr. Desde la Multicolor, integrada por nuestra agrupación Fucsia, Tribuna Docente (PO), Púrpura (POR), Índigo (PSTU), Alternativa Docente (MST) y Turquesa (Independientes), seguiremos estando al servicio de las luchas que vendrán más temprano que tarde. Con Angélica Lagunas en la directiva como minoría en Capital y la Multicolor en la provincial, seguro nos volveremos a enfrentar con la conducción burocrática del TEP que sólo pretende colocar la fuerza de la docencia al servicio de un armado electoral del peronismo kirchnerista, el mismo que se encarga de aplicar el ajuste allí donde gobierna.
El modelo de un sindicato luchador y democrático seguirá siendo defendido por la Multicolor y respaldado por los miles de votos recibidos en la provincia. No será barrido por el resultado de una elección.
Escribe José Castillo
Entre el gobierno nacional de Macri, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, las empresas que operan en Vaca Muerta, los gremios de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, conducidos por Guillermo Pereyra, y el del Personal Jerárquico que dirige Manuel Arévalo, acaban de acordar el “segundo convenio” de Vaca Muerta, declarándola “política de Estado”, restringiendo hasta el extremo el derecho de huelga en el sector.
Esto se suma al primer convenio firmado por los mismos actores en enero de 2017 que barrió con conquistas históricas de los trabajadores del petróleo. Se eliminaban las horas extras, se dejaban de cobrar los tiempos de traslado a los pozos, se achicaban las dotaciones mínimas por cada pozo y se incorporaba el trabajo nocturno de montaje y la posibilidad de trabajar con viento (ambas cosas prohibidas por razones de seguridad). Se trataba, en síntesis, de todo un modelo de flexibilización laboral y superexplotación.
No fue casualidad, entonces, que a partir de ese momento, tanto el gobierno de Cambiemos como el conjunto de las patronales mostraran el ejemplo del “convenio de Vaca Muerta” como el paradigma de flexibilización laboral a imponer a escala nacional.
Una vez más, el modelo laboral de Vaca Muerta será usado como globo de ensayo para generalizarlo a nivel nacional. Así un burócrata sindical vinculado al gremio nacional de los petroleros adelantó, preservando su anonimato: “Vaca Muerta es un recurso estratégico para la economía del país. Lo que firmó Pereyra, para que no haya paros, está bien y lo acompañamos”.
Escribe Atilio Salusso
El divisionismo irresponsable salió derrotado. La base ferroviaria le propinó un duro revés a la Lista Negra que se presentó contra el Pollo Sobrero y la Bordó, obteniendo solo 376 votos, saliendo última (ver nota central).
La Lista Negra fue impulsada por el PO, el MST y el PTS junto a ex delegados de Emfer, trabajadores de esa empresa metalúrgica a los cuales la Bordó apoyó contra el cierre en su momento, peleando por la incorporación de sus trabajadores al Sarmiento, lo que finalmente se logró.
La Lista Negra jugó un rol divisionista con el intento de debilitar a la Bordó en un momento en que hay que enfrentar unitariamente la pelea por el salario, contra el convenio y fortalecer la lucha contra el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores.
Utilizó todo tipo de mentiras y calumnias. La más descabellada, que Sobrero es igual que la burocracia de la Verde. Eso dijo textualmente la Agrupación Encuentro Ferroviario (Lista Negra). En toda la campaña la Negra se la pasó criticando centralmente a la Bordó, no a la empresa (es decir, al gobierno de Macri) ni a la burocracia pedracista de la Verde.
En sus volantes también dejó en claro que el objetivo no era participar de la Bordó, como usaron de excusa para presentar su lista divisionista. “No pretendemos apertura de listas”, escribieron. ¡Y hasta llegaron a decir que las delegadas mujeres de la Bordó “encubren abusadores”!
En el mismo sentido, una publicación del Partido Obrero (integrante de la Negra) acusó a la Bordó de “adaptación a la burocracia central en torno al convenio flexible, al rescate de la paritaria a la baja” (Prensa Obrera, 18/10). Por eso el PO llamó a un “frente único” para barrer a la Bordó, ilusionándose con “un posible triunfo” de la Negra, pero salió última.
Estas políticas divisionistas son las que hay que combatir, no solo en ferroviarios sino en todo el movimiento obrero. Las consecuencias de estas políticas ya se vieron anteriormente. Por ejemplo, la seccional del Mitre (Victoria) se perdió hace años a manos de la burocracia Verde cuando el MST rompió la lista del sindicalismo combativo para presentarse con su propio agrupamiento.
No se puede enfrentar en serio a las patronales y a la burocracia sindical con políticas tendientes a hacer retroceder los grandes avances que hemos logrado, como el cuerpo de delegados del Sarmiento.
Para barrer a los dirigentes vendidos y dar pasos en una nueva conducción del movimiento obrero la política correcta es la unidad, no la división y las mentiras. Los ferroviarios del Sarmiento volvieron a ratificar ese rumbo.
Escribe Guillermo Sánchez Porta
El 3 de noviembre se realizó en el cámping de los trabajadores del Sutna de Pilar el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) de la Zona Norte bonaerense. Los dirigentes de Izquierda Socialista en la Mesa Nacional del PSC y en la de Norte habíamos planteado observaciones a esta convocatoria. Por un lado, la inicial aprobada en la Mesa Nacional era para el 29 de septiembre. Los dirigentes del PO, sin consultar a nadie, decidieron levantarla unilateralmente. Ahora, sin nuestro consentimiento, decidieron junto los dirigentes del MST realizarla en esta nueva fecha sin buscar consensos. Por otro lado, nos opusimos también porque querían que el PSC de Norte apoyara la presentación de la Lista 5 Negra en la elección del cuerpo de delegados del ferrocarril Sarmiento. Esta lista divisionista, impulsada por PO, MST y PTS, se presenta en oposición a la conducción democrática y combativa de la Bordó, encabezada por el Pollo Sobrero. Conducción que es referente nacional del sindicalismo combativo, junto a los directivos del Sutna y Alejandro Crespo, e integran la Mesa Nacional del PSC.
De esta manera, el PSC de Norte, por decisión de las direcciones de PO y MST violaba criterios básicos del PSC de Lanús, como lo es el de coordinar en común para fortalecer la unidad del sindicalismo combativo contra la patronal, el gobierno y las burocracias, en vez de dividirlo. Y actuar por consenso de todos los sectores que lo integramos, y no de manera divisionista y aparatista.
La lamentable decisión del PTS de romper la directiva combativa de ATEN Capital, encabezada por Angélica Lagunas (ver nota en esta página), fue repudiada por todos los integrantes del PSC. Pero, pocos días después, los dirigentes de PO y MST, junto al PTS, presentaron la lista 5 Negra, potenciando en mil lo que habían repudiado en ATEN, llegando al absurdo de presentar una lista de integrantes del PSC contra uno de sus principales referentes, Sobrero y toda la Bordó de Ferroviarios.
Así como rechazamos junto al PO el ataque divisionista del PTS a los dirigentes combativos de ATEN y también la presentación de listas del MST, PTS y Nuevo MAS contra los dirigentes de la lista Negra del Sutna, ahora repudiamos que hagan lo mismo contra los ferroviarios de la Bordó.
El rechazo que generó entre los luchadores esta política divisionista llevó a PO y MST a convocar unilateralmente este PSC, a una semana de las elecciones ferroviarias, para sacar una declaración de apoyo a su Lista 5 Negra, como escribieron, “apoyar a los frentes antiburocráticos” en el ferrocarril Sarmiento, Belgrano Norte y Mitre. Una forma tramposa de colocar su lista divisionista proburocrática en igualdad de valoración con la Bordó, que hoy dirige el Sarmiento y se enfrenta con la burocracia de Pedraza y Sasia, buscando mezclar una lista divisionista en el Sarmiento con las listas unitarias y opositoras a la Verde que encabeza la Bordó en el Belgrano Norte y el Mitre.
Desde Izquierda Socialista queríamos un plenario que, en medio del brutal ajuste de Macri y las traiciones de la burocracia, sirviera para enfrentar en unidad los salarios a la baja, despidos y suspensiones y fortalecer al PSC. Estas divisiones nos debilitan ante los luchadores, en vez de fortalecernos. Por eso propusimos postergarlo unas semanas, hasta después de las elecciones del Sarmiento, donde los trabajadores hablarían con su voto.
Como integrantes del PSC participamos con una delegación de Zona Norte, dirigentes ferroviarios y de la Mesa Nacional, y tuvimos que ir a dar claridad ante las difamaciones con que PO y MST intentaban justificar su política. Frente a decenas de trabajadores, a obreros del Sutna de la lista Negra, compañeros desocupados del Polo Obrero y el MST-Teresa Vive, los principales dirigentes del PO y otras corrientes del PSC, debatimos con claridad y firmeza, lo que impidió que PO y MST pudieron sostener sus mentiras. Por eso se retiró, en la declaración final aprobada, su propuesta de apoyar a la Lista 5 Negra del Sarmiento.
Como lo dijimos con Isabel Guzmán, Mónica Schlotthauer y Edgardo Reynoso en los discursos de apertura y cierre, y en todas las comisiones, llamamos a los dirigentes de PO y MST a que abandonen esa política de atacar a los luchadores en vez de unirnos para enfrentar al gobierno, las patronales y los burócratas y a retomar el camino de los acuerdos y consensos para avanzar y fortaleces al PSC de Lanús.