El gobierno peronista de Tucumán no se ha diferenciado de la política del macrismo en avanzar sobre el ajuste en la salud pública, siendo la cuarta provincia en aplicar la CUS. Como expresaron los compañeros del Sindicato Tucumano de Enfermeros (SITE) en su comunicado: “En los últimos años a nivel nacional y provincial no solo se ajustaron los presupuestos en salud, lo que impactó en la provisión de insumos y medicamentos, sino que además se redujeron los números de camas para internación, el número de cirugías practicadas y de prácticas diagnósticas; lo vemos en el hospital Posadas, en el 5 x 1 de Larreta, en los hospitales que se derrumban, en la falta de personal y en el aumento de la precarización, un combo mortal para nuestro pueblo. Este brutal desmantelamiento del sistema público de salud, que también abarca a educación, ciencia, deportes y una larga lista de etc., solo es posible bajo la represión y la persecución política avaladas por el silencio y la complicidad de las centrales sindicales y de las burocracias”.
La importante denuncia de la CUS y del desmantelamiento del sistema público de salud en forma consecuente de nuestro compañero, junto con organizaciones sociales para defender derechos de los trabajadores en su conjunto, han provocado que el Ministerio de Salud haga inminente el traslado de Cristian Luna del centro de salud, además de haberlo desafectado del cargo de libre disponibilidad que venía desempeñando por doce años. Exigimos la inmediata marcha atrás de esa medida persecutoria.
La patronal del ferrocarril Roca despidió el pasado 28 de enero a Omar López, uno de los dirigentes de la Bordó Nacional en esa línea quien dirigió junto a otros referentes la lucha que finalizó con el pase a planta permanente de 2.000 tercerizados en 2010. La bronca de los compañeros no se hizo esperar. Se recolectaron más de 300 firmas de trabajadores ferroviarios exigiendo su reincorporación. A partir de ahí se realizaron dos convocatorias a movilizarse a la comisión de reclamos del gremio, donde en ambas marcharon compañeros de su especialidad, acompañados por delegados y activistas del Sarmiento, que le reclamaron a la directiva de la Verde que se ponga a la cabeza de la pelea por la reincorporación. No es el primer despido que la burocracia de Sasia quiere dejar pasar en complicidad con la patronal. Como muestra cercana tenemos los despidos a cuentagotas en el Roca y los masivos que se dieron con los compañeros de Ferrobaires.
Al mismo tiempo, se hicieron reuniones de coordinación entre las agrupaciones opositoras del ramal. Desde la Bordó Nacional seguiremos trabajando en la base, denunciando a la patronal por los despidos y exigiendo a la Unión Ferroviaria que convoque a una asamblea general para pelear por la reincorporación de Omar López y los otros despedidos. ¡Ni un despido más en el Roca! ¡Que la burocracia de Sasia rompa con su inmovilismo cómplice! ¡Basta de persecuciones!
Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys
La resolución 4.055 firmada por el jefe de Gobierno Larreta y su ministra Acuña que habilitaba el cierre de 14 escuelas nocturnas de modalidad comercial y la fusión de secciones en colegios y liceos también nocturnos, fue derogada el 30 de enero. Sucedió tras 47 días de vigencia en que la docencia de CABA se puso en pie de guerra contra esta medida de ajuste, que afectaba no solo a miles de horas de trabajo, sino que dejaba a aquellos estudiantes, trabajadores o con actividades de cuidado de familiares durante el día, sin la posibilidad de seguir escolarizados. Contábamos en ediciones anteriores de El Socialista, el sinfín de medidas de lucha realizadas por los docentes y estudiantes en este mes y medio: semaforazos, agitaciones en espacios públicos, paros, movilizaciones, ocupación de establecimientos para impedir los actos públicos que intentaban dejar cesantes a los docentes, inscripción de alumnos y escraches al propio Larreta, principal responsable político del ajuste en la Ciudad, entre otras actividades discutidas y decididas democráticamente.
La aprobación de la ley de creación de la Unicaba en noviembre fue un punto de inflexión. Si bien el gobierno logró aprobarla en absoluta soledad, quedó sin ningún tipo de crédito político ante la población en general, y el intento de liquidar estas escuelas nocturnas generó, una verdadera rebelión educativa. Las medidas fueron consecuencia de asambleas democráticas, acciones surgidas desde la base docente y tomadas por la conducción de Ademys.
El macrismo terminó haciendo un gran papelón gastando fortunas para mentir descaradamente a la opinión pública, diciendo que no se cerraban las escuelas, sino que, al contrario “estaban abriendo nuevos establecimientos”, para terminar admitiendo que dejaban sin efecto durante 2019 el cierre de las escuelas. Lo hizo planteando la conformación de “comisiones de trabajo” para tratar diversos aspectos del funcionamiento y los planes de estudios de estos establecimientos. Vamos a seguir en estado de alerta porque ya quedó claro que no vamos a permitir que en esas mesas se trate de maquillar el ajuste a los secundarios, ni el cierre de una sola sección.
Sin ninguna duda este triunfo nos ubica en mejores condiciones para seguir enfrentando las medidas del gobierno contra la educación pública. Ahora con más fuerza vamos a seguir la pelea contra el traslado arbitrario de la Escuela de Cerámica de Almagro, contra la venta de los terrenos donde funciona el Instituto de Educación Física Romero Brest, para seguir luchando contra la Unicaba, en defensa de los 29 profesorados y contra el cierre del lactario del hospital Ramos Mejía y fundamentalmente para dar la gran pelea por la recuperación de nuestros salarios junto al resto de la docencia de todo el país en las próximas semanas, preparando el no inicio del ciclo lectivo para lograr nuestras demandas.
Este triunfo demuestra que no tenemos que esperar a octubre, como plantea el kirchnerismo, ya que a la política de ajuste de Macri y Larreta la podemos derrotar con los trabajadores movilizados en las calles, impulsando asambleas y organizando planes de lucha con el protagonismo de la base. Esa es la gran tarea del sindicalismo combativo.
Escribe Pablo Almeida, Delegado general de ATE Mecon
El sindicalismo combativo comenzó 2019 manteniendo firme su compromiso de enfrentar el ajuste de Macri y los gobernadores. Por eso el pasado 10 de enero, en ocasión de la convocatoria realizada por Pablo Moyano, la CTA de Hugo Yasky y su agrupamiento sindical, marchamos con una columna importante pero en forma diferenciada. Desde la declaración del Plenario del Sindicalismo Combativo se señalaba: “Un sector de las centrales sindicales ha convocado a una marcha para repudiar los tarifazos [...] De acuerdo con lo anunciado en conferencia de prensa, se trata de una medida aislada, que si bien se repetirá en otras ciudades, no tiene perspectiva ni continuidad. Una vez más la burocracia kirchnerista demuestra que no tiene ninguna pretensión de enfrentar este ajuste.
Estas medidas aisladas resultan absolutamente insuficientes para derrotar este robo al pueblo al no convocar a parar a los trabajadores, ni a deliberar en asambleas y plenarios para preparar un real plan de lucha para anular los tarifazos […] necesitamos un inmediato paro activo y plan de lucha que ponga en pie a la clase obrera para enfrentar este ajuste que ni la CGT ni las CTA ponen en marcha […] llamamos a los trabajadores, a los sectores en lucha, a los despedidos de todos los sectores, a movilizarnos este 10 de enero en una columna independiente para que se anulen los tarifazos y terminar con los despidos.”
En consonancia con lo dicho en esta declaración, el Plenario del Sindicalismo Combativo realizará en los próximos días una reunión de su mesa nacional donde las agrupaciones, los sindicatos, cuerpos de delegados y comisiones internas que la integramos discutiremos distintas iniciativas, como la de preparar una gran marcha unitaria para los primeros días de febrero contra los despidos que se están dando en distintas fábricas, los tarifazos y el salario. Y también la forma de seguir sumando sectores combativos y antiburocráticos para fortalecer la coordinación de las luchas y para exigirle a los distintos sectores de la burocracia sindical el paro general y el plan de lucha para lograr derrotar el ajuste.
El 4 de enero, la planta perteneciente a Cofco (ex Nidera), en Valentín Alsina, cerró sus puertas despidiendo a 195 trabajadores. La empresa alimentaria de capitales chinos es una de las más grandes del mundo, compitiendo con gigantes como Cargill, de Estados Unidos.
La patronal dice no tener crisis. De hecho, durante años tuvo ganancias astronómicas. Según ellos se trata de una “decisión estratégica”.
El gobierno provincial dictó una conciliación trucha, ya que si bien van a cobrar los sueldos, no vuelven a trabajar. Como era de esperarse, Vidal se posicionó del lado de la patronal.
Hoy los trabajadores están acampando frente a la planta esperando el final de la conciliación para llevar adelante medidas de lucha contundentes. Desde Izquierda Socialista nos ponemos a total disposición para que ganen los trabajadores. Exigimos a la CGT y las CTA un paro general y plan de lucha que frene los despidos. Que toda empresa que despida o suspenda sea estatizada y puesta a funcionar bajo control obrero.