La empresa Ferrovías, propiedad del denunciado en los “cuadernos” y ahora “arrepentido” Gabriel Romero, se apresta a despedir a 450 trabajadores ferroviarios. El primer testeo lo hicieron el viernes 30 de noviembre, cuando aprovechando el asueto por el G20, la empresa presentó una nómina con 29 nombres de trabajadores de limpieza, seguridad, guardas, cambistas, control de boletos e infraestructura y material rodante del Belgrano Norte, en donde informaba que prescindiría de sus servicios.
Los trabajadores del Belgrano se autoconvocaron en asamblea para el lunes siguiente. Allí la presión de las bases obligó a la burocracia de Sasia a convocar a un paro para el 6 de diciembre. Frente a esto el gobierno llamó a conciliación obligatoria, lo que significó la reincorporación de los despedidos. La empresa retrocedió en primera instancia, pero las amenazas de despidos continuaron, planteándose que pueden llegar a 450. Los compañeros del Belgrano Norte siguen movilizados, realizando volanteadas y campañas de denuncia ante los intentos de la patronal negrera y corrupta de Romero. Recordemos que este empresario, además de los negociados que realiza en la propia Ferrovías, está denunciado por coimas para la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay. Todo un modelo de corrupción no muy distinto del que en su momento llevaba adelante Cirigliano en el Sarmiento. Los compañeros de la Bordó Nacional se pusieron inmediatamente a disposición de los trabajadores del Belgrano Norte y su lucha.
Escribe Reynaldo Saccone, Ex presidente de Cicop
Luego de las grandes movilizaciones en contra de la ley aprobada en Capital que niega el carácter profesional a la enfermería y otras disciplinas de la salud, los trabajadores de los hospitales avanzan en su organización independiente.
La gran “marea blanca” inició la construcción de una coordinación de gran importancia para el desarrollo del conflicto y la lucha contra la reforma sanitaria del FMI.
La gran rebelión espontánea de la enfermería porteña desbordó a la dirigencia sindical de Sutecba, el sindicato mayoritario, y a otros como UPCN y ATE, generando un vacío de dirección que empezó a ser llenado en las distintas reuniones de coordinación realizadas en las últimas semanas. En la última se votó la siguiente resolución: “Constituir una coordinadora genuina conformada por dos representantes de cada hospital público, privado, escuelas y universidades y asociaciones con voz y voto y la participación con voz y sin voto de los sindicatos que apoyen”. Categóricamente, se abrió la posibilidad de construcción de una coordinadora que pueda convertirse en una nueva dirección combativa y elegida en las asambleas de los hospitales.
Esta gran rebelión se expandió a todo el país. Gran Buenos Aires, Tucumán, Jujuy, Resistencia, Posadas, Bahía Blanca, Córdoba y San Nicolás tuvieron sus marchas de enfermería. También se ha expandido a otras profesiones de la salud postergadas, como instrumentación quirúrgica, bioimagen, psicopedagogía y otras. El conjunto de los trabajadores de la salud ha comenzado a moverse, empezando por los más sumergidos. ¿Llegará la “marea blanca” a movilizar a todos? Esa posibilidad está abierta y depende en cierta medida de que pueda progresar y consolidarse este germen de coordinación del sector más combativo de salud, enfermeros y enfermeras. Estamos ante un fortalecimiento de la lucha contra el ajuste en salud. Apoyemos la movilización de la enfermería para seguir avanzando hacia la derrota de la reforma sanitaria del FMI y el Banco Mundial que este gobierno quiere ejecutar.
Escribe Graciela Calderón, Secretaria adjunta Suteba La Matanza
Estamos en diciembre y el circo de la paritaria montada por Vidal sigue su curso. Comenzó en febrero de 2018 con la oferta salarial de 15% en cuotas, sin cláusula gatillo ni recomposición del 12% perdido en 2017. Luego incorporó una “revisión” en octubre, si la inflación superaba el 15%... La inflación ya pasó el 45% anual, mostrando la tomada de pelo de Vidal a la docencia y a la sociedad, a quien quiso poner en contra de los reclamos docentes.
Ante el repudio de la docencia y la masividad de cada paro, Vidal incorporó unilateralmente “bonificaciones a cuenta de futuros aumentos” cada dos meses, una miseria y sin que nadie comprendiera qué cobraba. ¡Y hasta llegó a cerrar paritarias por decreto en octubre! Más paros obligaron a reabrirlas y llevar a un 31% de aumento anualizado, a 15 puntos de la inflación real.
Si Vidal puede hacer este manoseo es solo por la comparsa que le hacen Baradel, Petroccini y Díaz, burócratas del FUDB (Frente Unidad Docente Bonaerense). Llevaron la política de luchar “con los chicos en las aulas”, rechazando las propuestas gubernamentales pero con paros aislados, sin plan de lucha progresivo. Y ahora, en diciembre, tienen que llamar a parar porque el repudio docente es enorme, pero no porque estén dispuestos a derrotar el ajuste.
Lamentablemente este año los dirigentes de las agrupaciones de los Suteba Multicolores, como la CCC/PCR, PTS, Rompiendo Cadenas y otras, tomaron la política de no hacer nada por fuera del Suteba Celeste. Y el PO/Tribuna Docente no quiso aliarse con nuestra agrupación Docentes en Marcha/Izquierda Socialista para tener la política de impulsar un verdadero plan de lucha y rebelión docente desde los Suteba Multicolores y los Autoconvocados, como hicimos en los años anteriores. Así Baradel y el FUD pudieron implementar su política y evitar los desbordes de otros años.
Seguiremos impulsando la coordinación de los Suteba Multicolores y los Autoconvocados para poder imponerle a la burocracia del FUDB un verdadero plan de lucha que derrote el ajuste de Macri y Vidal, que se invierta plata en educación y salarios, no para el FMI.
Escribe Pina Scarffi
La cita fue en la sede de la Uocra. La dirección de la CGT recibió allí a la misión del Fondo que está auditando la economía. Fue una visita formal, donde la burocracia le “blanqueó” al FMI su discurso de que “se preocupa por la cuestión social” y “dialoga y escucha a todos los sectores”. Como correspondía al libreto preestablecido, los dirigentes cegetistas le expresaron su “preocupación por el notorio deterioro de los indicadores sociales” y la necesidad de un bono para los trabajadores, el adelanto a los jubilados y un refuerzo en los planes sociales (todas medidas ya acordadas entre el FMI y el gobierno y que son sólo migajas que no resuelven absolutamente nada).
La reunión se realizó un día después de la aprobación del presupuesto con el voto de sectores importantes del peronismo, muchos de ellos justamente referentes de los propios burócratas sindicales que estaban en la reunión. Roberto Cardarelli, el referente del FMI, aprovechó para afirmar sin anestesia que “lo peor todavía no pasó, sino que los momentos más duros se vivirán en los próximos meses” (desmintiendo así al propio gobierno de Macri). Pero ni esta afirmación inmutó a los burócratas, que siguieron sonrientes, cumpliendo su rol “dialoguista” como garantes de la “paz social”. De paro o plan de lucha para enfrentar el superajuste que reconoce el propio Fondo, ni una palabra. Una auténtica vergüenza.
El 28 de noviembre se realizarán las elecciones para renovar la conducción del nuevo sindicato del subte (AGTSyP). Entrevistamos a Walter Gayoso y Rocío Córdoba, boleteros de la Línea E y candidatos por la Lista Multicolor.
¿Por qué se presenta una lista opositora?
–Esta lista opositora (Multicolor) surge como respuesta a los reclamos de los trabajadores/as, quienes venimos argumentando con razón que la actual dirección (Lista Roja y Negra, encabezada por Roberto Pianelli y Néstor Segovia) ha abandonado los principios que constituían los pilares de nuestra organización gremial. Estos son la independencia de los partidos políticos patronales, la democracia sindical y los métodos de lucha que nos distinguieron del tradicional sindicalismo burocrático. Para superar éstas y otras situaciones desfavorables surge nuestra lista.
¿Cómo está la lucha por el reconocimiento del nuevo sindicato?
–El último fallo de la Justicia al respecto nos fue desfavorable, devolviéndole el reconocimiento a la burocracia de la UTA. Esto no solo es debido al cambio político, con el ascenso nacional del macrismo al poder, sino también debido a la orientación netamente administrativa y judicial que toma la dirección actual de nuestro sindicato. La excesiva confianza puesta en estos instrumentos legales, por sobre la movilización del conjunto de los trabajadores/as, nos ha impedido responder con la fuerza necesaria para forzar otra realidad y exigir la devolución de nuestro derecho a representarnos colectivamente como AGTSyP. En tanto esto ocurre, la UTA ha vuelto a tomar posiciones de poder en las negociaciones con la empresa y el gobierno. Criticamos severamente la actitud actual de la dirección de nuestro gremio que permite la injerencia de la UTA, llegando a firmar los mismos acuerdos, sin siquiera manifestar en los documentos otras propuestas superadoras.
¿Qué opinan del acuerdo salarial?
–En lo que va del año se calcula que llevamos perdido casi un 15% de la masa salarial. Nuestra opinión al respecto es que esta situación es insostenible. Pedimos que se abran las instancias pertinentes de negociación con la empresa para solicitar una recomposición salarial satisfactoria. La poca disposición de la dupla Pianelli-Segovia para dar la pelea acorde a las circunstancias nos pone en una situación de pérdida constante de nuestro salario frente a la inflación. Nuestra Lista Multicolor propone reabrir las negociaciones sobre la base del pedido surgido de las asambleas, proponiendo los métodos de lucha efectivos para garantizar que se cumplan nuestras exigencias.
¿Por qué se postulan como candidatos de la Multicolor?
–Los compañeros que componemos la Lista Azul somos integrantes del frente en la Lista Multicolor y tomamos la decisión de intervenir directamente en la resolución de las problemáticas planteadas desde las bases, pretendiendo cristalizar las aspiraciones de los trabajadores/as. Creemos que ha llegado el momento de recuperar las instancias democráticas que nos han permitido fortalecernos como organización. Creemos en la organización independiente de los trabajadores/as de los gobiernos de turno, de las empresas y de las burocracias sindicales. Creemos que los dirigentes sindicales solo son los instrumentos ejecutores de las decisiones, que solo les corresponden a las bases. Estas y otras medidas nos posibilitarán dar la pelea por nuestros derechos (recomposición salarial, respeto irrestricto a la conquista de las 6 horas, mejora en nuestras condiciones de trabajo, concretar el sistema de protección de la salud en el ámbito laboral, por el 82% móvil y el pedido de la declaración de ámbito laboral insalubre).
¿Se consideran parte del sindicalismo combativo?
–Nos consideramos parte de una corriente que en el subte tiene su punto de inicio y ascenso en el año 2003, que es cuando los trabajadores/as deciden poner un freno a los abusos patronales e inician un proceso de organización y de lucha por mejorar nuestra situación. Este sería el embrión de la organización que diera a luz a nuestro sindicato y del cual rescatamos lo mejor de este proceso: la democracia sindical y la independencia de los gobiernos de turno. Los métodos de lucha y un tipo de vínculo con las bases exento de prácticas burocráticas. Compañeros y compañeras que se formaron en esta tradición y que pudieron concluir que solo la intervención directa en la toma de decisiones ante las problemáticas planteadas garantiza una verdadera organización sindical puesta a disposición de las necesidades de sus representados.
Entrevistaron Darío Leguiza y Jorge Ávila