Escribe Mariano Barba
Repudiamos la persecución desencadenada contra las organizaciones sociales, y en particular contra Eduardo Belliboni del Polo Obrero, con quién nos solidarizamos. El ataque judicial es impulsado desde el gobierno ultraderechista de Milei y es instrumentado por el Juez Sebastián Casanello desde Comodoro Py, quien armó una causa con el fin de condenar a dirigentes y luchadores piqueteros que reclaman por comida. El juez dice que parte de los fondos de los planes fueron desviados para actividades políticas, y para darle más espectacularidad a la acusación contra Belliboni, hace una arbitraria amalgama vinculando a los profesionales que actuaron en las cooperativas con las causas de lavado de dinero de Ricardo Jaime y Lázaro Báez, funcionarios condenados por corruptos del gobierno peronista kirchnerista. Una aberración jurídica.
Desde Izquierda Socialista seguiremos impulsando la más amplia unidad de acción, por eso somos parte de la campaña contra la persecución de los piqueteros, porque la judicialización de las luchas es parte de un plan represivo que seguirá creciendo a medida que crezcan también las peleas para enfrentar la motosierra de Milei.
Escribe Atilio Salusso
Zurdo raro
Mientras Caputo intenta que el FMI le preste plata fresca, Milei tildó de “zurdo” a Rodrigo Valdés, el chileno y actual director de ese organismo imperialista para el Hemisferio Occidental ¿Valdés es de izquierda? Para nada. Es un hombre de los bancos internacionales neoyorquinos BTG Pactual y Barclays Capital.
El sitio Sur Correntino habla de “percepciones algo confusas sobre categorías políticas, ideológicas y de modelos” por parte de Milei. Así es la ultraderecha, tilda de zurdo a cualquiera, hasta la liga un funcionario del Fondo Monetario.
Rubinstein
“Valoro mucho el ajuste fiscal realizado de unos cinco puntos del PBI. A pesar de la baja calidad (muy centrado en licuar jubilaciones), Milei tiene un enorme mérito por esto y por seguir siendo tan contundente en cuanto a no negociar el necesario equilibrio fiscal”. ¿Quién lo dijo? Adivina, adivinador. Gabriel Rubinstein, ex viceministro de Economía durante la gestión de Sergio Massa, bajo el gobierno de Alberto y Cristina.
Ángelo afuera
El primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra, acaba de ser indultado. Estaba acusado en la famosa causa de los cuadernos que investiga a grandes empresarios (en este caso Iecsa) por pagar coimas para quedarse con la obra pública. ¿Cómo zafó Ángelo? Dijo que no se trataba de sobornos, sino de aportes de campaña en 2013 y 2015… ¡para el entonces gobierno kirchnerista! Como se dice comunmente, la corrupción es transversal a todos los políticos patronales cuando se trata de hacer negocios corruptos capitalistas. Hasta el periodista Morales Solá, en un largo editorial de domingo en La Nación, habló de “indulto encubierto para las coimas”.
Papelón
Al ministerio de Capital Humano de Pettovello no se le ocurrió mejor idea que proponer la exigencia de una matrícula para ejercer el periodismo. La medida cayó al instante.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) había dicho: “Violentaría el artículo 14 de la Constitución Nacional” y agregó “hubiera llamado la atención que en un gobierno que predica la libertad y la desregulación hubiera querido revivir una norma totalmente perimida”, refiriéndose a la ley 12.908 de 1946 que nunca fue exigida en la práctica y por tanto debe considerarse derogada desde la ratificación del Pacto de San José de Costa Rica en 1994.
Escribe Guido Poletti
El lunes 30 se realizó una reunión convocada en la Legislatura porteña para denunciar y repudiar la nueva ola de despidos en el Estado, y en particular los más de 50 correspondientes a la Secretaría de Derechos Humanos, afectando a los Centros y Espacios de Memoria. Hubo cesanteados en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), el Consejo Federal de Derechos Humanos, el Centro Cultural Haroldo Conti, la dirección de Leyes Reparatorias, los sitios de memoria y el Archivo Nacional de la Memoria. En la reunión se hizo presente toda la bancada del Frente de Izquierda Unidad, compuesta por Mercedes Trimarchi (Izquierda Socialista), Gabriel Solano (PO), Alejandrina Barry (PTS) y Celeste Fierro (MST), destacando su solidaridad irrestricta con las y los trabajadores despedidos y la defensa y preservación de todos los sitios de Memoria del genocidio de la dictadura.
Escribe Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
29/6/24
Nuestra diputada nacional Mónica Schlotthauer, de Izquierda Socialista en el FIT Unidad, al asumir su banca el pasado jueves 27 de junio juró “por los niños, las niñas, las mujeres y el pueblo palestino que resisten el genocidio del Estado de Israel”. Esto desató una sucia campaña tildándola de antisemita. Campaña orquestada por el sionismo y parlamentarios del PRO, la cual alcanzó a su vez a la diputada Vanina Biasi (PO-FIT Unidad) quien también juró por la causa palestina.
La diputada del PRO, Sabrina Ajmechet, presentó un Proyecto de Resolución contra Schlotthauer por acusar “a Israel de genocidio, de fascista y de apartheid”, catalogando a esta definición política como “antisemitismo”. Por otra parte, la Organización Sionista Argentina (OSA), repudió a las diputadas del Frente de Izquierda porque aludieron “a un falso genocidio en Palestina”. “No hay ningún fundamento serio en el que pueda sustentarse una acusación de genocidio en la Franja de Gaza”, señaló.
¿Pero cómo? ¿No hay genocidio en Gaza? Para los defensores del sionismo no sería genocidio el asesinato en masa de la población civil (40.000 niñas, niños, mujeres y hombres palestinos). Más de 10.000 mujeres han perdido la vida en Gaza y decenas de miles -incluyendo niñas- han quedado heridas o amputadas (fuente ONU Mujeres en Palestina-Maryse Guimond). El 86% de las escuelas han sido destruidas y un 75% toma agua contaminada, entre otras barbaridades.
No solo lo decimos desde la izquierda. Sudáfrica presentó en diciembre de 2023 una demanda ante la Corte Internacional de Justicia acusando a Israel de genocidio con el apoyo de decenas de países y hasta de un diputado del parlamento israelí. El ex director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH, Craig Mokhiber, dice que hay “un genocidio de manual”. Esto se suma a que los gobiernos de Bolivia y Colombia rompieron relaciones con Israel y el gobierno de Chile retiró a su embajador, mientras Armenia amplió a 145 el número de países que han reconocido al Estado Palestino, lista a la que recientemente se han sumado el Estado Español, Irlanda, Noruega y Eslovenia.
La mencionada organización sionista OSA dice que “el antisionismo es una forma de antisemitismo”. ¡Mentira total! Ser antisionista no es ser antisemita. Es la condena a la conducción política del Estado genocida de Israel que desde hace más de 75 años usurpó las tierras palestinas con una política de colonización que sigue hasta nuestros días.
La acusación de antisemista es absurda. Nuestro partido Izquierda Socialista repudia y combate toda expresión racista contra el pueblo judío. Nos opusimos al nazismo y denunciamos el Holocausto. En Argentina tenemos desaparecidas y desaparecidos bajo la última dictadura militar.
Con esta campaña mentirosa el sionismo y sus voceros intentan ocultar que están haciendo contra el pueblo palestino lo mismo que hizo el nazismo contra el pueblo judío.
La campaña contra Schlotthauer y nuestro partido -como antes se hizo contra mi persona siendo diputado nacional en 2021 y nuestra legisladora Mercedes De Mendieta en CABA en 2023-, va no solo contra la izquierda sino contra quien defienda la causa palestina. De esta manera, si alguien critica al gobierno de Israel y a sus crímenes de lesa humanidad, estaría cometiendo un delito de antisemitismo. Algo completamente absurdo.
Repudiamos este ataque del sionismo y de las y los diputados del PRO contra las bancas del FIT Unidad mientras el ultraderechista Milei viajó a Israel a abrazarse con el genocida Netanhuau y con la complicidad del PRO y otros políticos patronales acaban de aprobar la Ley Bases y el paquete fiscal que redoblan las políticas antiobreras y de entrega a las multinacionales y al imperialismo.
No nos van a amedrentar. Vamos a seguir defendiendo lucha histórica por una Palestina Libre del río al mar. Por el derecho de judíos y palestinos a vivir en paz en la región, sin persecuciones étnicas ni religiosas, luchando por una Palestina única, laica, democrática y no racista.
Llamamos a las diversas organizaciones y personalidades que defienden la causa palestina a repudiar esta calumniosa campaña sionista.
Escribe José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Tras la aprobación en el Senado de la Ley Bases, en medio de una feroz represión, los especuladores del mercado se mostraron eufóricos: al día siguiente hicieron bajar los dólares blue y CCL, subir los bonos y acciones y bajar el riesgo país. El FMI aprobó la inspección del ajuste del programa en curso y liberó los 800 millones de dólares pendientes. ¿Por qué pasó todo esto? Simple y sencillo: porque el gobierno de Milei cumplió con lo que era una exigencia del FMI, del capital financiero internacional y de las patronales: dar una “señal” de que es capaz de hacer pasar el ajuste, haciendo aprobar alguna ley.
¿Qué quedó de la Ley Bases?
La Ley Bases original, aquella que contenía más de 600 artículos y que legislaba sobre lo humano y lo divino (por eso se la llamaba Ley Ómnibus), buscando quitarle de un plumazo todas las conquistas laborales a los trabajadores, hasta el mero derecho a huelga; que proponía privatizar más de cuarenta empresas públicas; que le daba a Milei facultades delegadas por tres años, lo que implicaba que casi todo su mandato podía actuar virtualmente “cerrando” el Congreso, cayó sin pena ni gloria en febrero pasado producto por un lado de la movilización que se vino dando casi desde el comienzo del gobierno de La Libertad Avanza y también de la propia crisis en el seno de los partidos patronales.
El nuevo proyecto enviado por el gobierno de Milei en marzo se presentó como muchísimo más reducido (un poco más de 200 artículos). Para que nadie se confunda, es igual de reaccionario que el anterior. Esto es lo que terminó siendo aprobado en Diputados con unas cuantas modificaciones. Y que volvió a reducirse en el Senado con otras tantas. Algunas de las importantes: desaparecieron las privatizaciones de Aerolíneas Argentinas y el Correo y se quitó todo el capítulo de jubilaciones. Eso fue lo que se aprobó, con fórceps, en el Senado el miércoles pasado. Agreguemos que la ley fiscal que venía adosada también sufrió modificaciones importantes, el gobierno no logró hacer pasar la reposición del impuesto a las ganancias sobre los salarios y tampoco la modificación de Bienes Personales, que favorecía escandalosamente a los ricos.
Federico Sturzenegger, el redactor, tanto del proyecto original como del actual de la Ley Bases, no dejó dudas: “ahora saldrá lo que podamos, después iremos por el resto con nuevas leyes”. Por eso transaron con peronistas para lograr el último impulso.
Milei en los últimos días pareció desentendido de las negociaciones de último momento y de la modificación o eliminación de tal o cual artículo. El único interés del gobierno era “que se apruebe algo”. Es que el gobierno de La Libertad Avanza ostentaba un auténtico récord, en seis meses no había logrado aprobar una sola ley.
Esto era lo que le reclamaba el FMI, los capitales financieros internacionales y las grandes patronales locales. Es que todos desconfiaban (y siguen desconfiando, más allá de este triunfo parcial del gobierno) de la capacidad de Milei para seguir avanzando con el ajuste y realizar las reformas estructurales que le reclaman (flexibilización laboral, reforma jubilatoria, achicamiento del estado vía reforma fiscal, privatizaciones), sin que a la vez todo termine en una crisis política y social. Por eso le reclamaban al gobierno, “un gesto” de que era capaz de mostrar “sustentabilidad política”, logrando, al menos, aprobar esta ley reducida, pero no menos antipopular.
Milei sabía que, mientras más se demoraba la aprobación de la Ley Bases, crecía la desconfianza de los propios empresarios, del mismísimo imperialismo yanqui y del establishment económico internacional sobre la capacidad política del gobierno ultraderechista. Por eso en las últimas semanas, había comenzado a subir el índice de “riesgo país” (la sobretasa que debería pagar la Argentina si intentara tomar más deuda), se “despertaron” los dólares alternativos (CCL y blue) y cayeron las cotizaciones de los bonos de la deuda de nuestro país.
Ahora, con la aprobación y la demostración del gobierno de que tiene “fortaleza” incluso para reprimir, manda una señal y el Fondo y los especuladores internacionales le responden con un guiño, haciendo subir los bonos y acciones y bajando el riesgo país y el dólar. Por supuesto que esto es (como tituló una nota del diario Clarín), apenas “las 24 horas de gloria” del gobierno. El propio FMI, al mismo tiempo que aprobaba las metas de ajuste alcanzadas, volvió a expresar sus temores acerca de la “sustentabilidad política y social” del ajuste. O sea, siguen las dudas de cómo termina la pulseada, en concreto, si las y los trabajadores y sectores populares lograrán derrotar el plan de Milei. Porque eso es lo que determina todo.
La Ley Bases volvió a Diputados y veremos qué pasa. Pero lo más importante es que el pueblo trabajador logre avanzar en la pelea para tirar abajo el plan de ajuste de Milei en su conjunto. Para eso, hoy más que nunca, tenemos que exigirle a la CGT y las CTA que lancen un nuevo paro nacional, de 36 horas y un plan de lucha para seguir la pelea.
El peronismo que transó

Senadora Lucila Crexell
Para lograr la aprobación de la Ley Bases y el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) del gobierno ultraderechista de Milei tuvo que existir el apoyo de un sector del peronismo que transó.
La senadora Lucila Crexell de Santa Cruz, recibió la embajada ante la Unesco. Los dos senadores (también de Santa Cruz) que amenazaron con no dar quórum, pero terminaron sentándose y levantándose para la votación artículo por artículo, lo que permitió el empate y desempate de Villarruel, recibieron la suba del 3 al 5 por ciento en las regalías que el Estado provincial recibe de las empresas mineras.
A “Camau” Espínola, senador por Corrientes, “le tocó” un lugar en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Y el entrerriano Edgardo Kueider “se llevó” alguno de los tres cargos del directorio de la empresa binacional Salto Grande que oficializó el Decreto 523/2024 del día siguiente a la sesión del Senado.
Incluso, hubo senadores peronistas; como Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Eduardo Andrada (Catamarca); que votaron el RIGI que favorece el saqueo total de las riquezas naturales.
Y la CGT, ante una votación con paridad, en lugar de llamar a movilizar, brilló por su ausencia cómplice. Como señaló Andrés Rodríguez de UPCN: “Fuimos negociando con el gobierno.. Así que no tenemos que movilizar.. y respetar lo que se vote en el Congreso Nacional”.
Aunque ahora se rasguen las vestiduras algunos referentes de Unión por la Patria (UP), este tipo de maniobras, como la histórica Banelco del menemismo, son parte de la política corrupta y pro-patronal que lleva el peronismo.
Los gobiernos peronistas-kirchneristas nunca tocaron a los monopolios exportadores (Cargill, Bunge, Dreyfus, Nidera), pactaron con las mineras (Barrick Gold), con Chevron y otras multinacionales del petróleo para Vaca Muerta y jamás reestatizaron la energía, los teléfonos o los puertos.
En el documento sobre la Deuda Externa de Cristina Kirchner trata de desligarse del acuerdo con el FMI del último gobierno, del que fue parte con Alberto Fernández, abrió la necesidad de una reforma laboral, el debate para que se acepten algunas privatizaciones y justificó la alianza pública-privada. Por todo esto, la dirigencia peronista no ofrece una salida para el pueblo trabajador. Tenemos que seguir fortaleciendo a la única alternativa política que llama a enfrentar decididamente el plan siniestro de Milei, el Frente de Izquierda Unidad, que pelea por un programa económico alternativo obrero y popular.