
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El peronismo sigue en su crisis mientras aspira a armados electorales pensando en las legislativas de 2025 y las presidenciales de 2027. Las pujas internas son evidentes. Nada bueno saldrá de ellas para el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud. No hay nada para “renovar” dentro de un peronismo que nos llevó al desastre y sigue dejando pasar el ajuste de Milei. La única unidad que vale es la de la izquierda, conquistada
con el FIT Unidad.
La brutalidad del ajuste de Milei no alcanza para “ordenar” la tropa de la dirigencia peronista que sigue en una gran crisis tras haber gobernado para el FMI en los últimos cuatro años. Sin embargo, sus dirigentes están muy activos: Kicillof, Quintela, Guillermo Moreno, Cristina, Santoro, Máximo, el ex ministro Guzmán, Grabois, Katopodis, y por si faltaba alguien, reapareció Alberto Fernández anunciando su próximo libro para fin de año.
La dirigencia del PJ tiene un discurso opositor. Si uno escucha a algún diputado o senador en las sesiones de la Ley Bases, o a Kicillof no firmando el Pacto de Mayo en Tucumán, parecería que van a enfrentar hasta las últimas consecuencias al plan motosierra de Milei. Pero nada de eso está ocurriendo, ni ocurrirá. Veamos qué hacen donde gobierna el peronismo.
¿Kicillof resiste a Milei?
Kicillof acaba de anunciar un RIGI provincial (incentivos a las grandes inversiones), supuestamente “bueno”, con amplios beneficios para tentar a la multinacional gasífera Petronas aliada a YPF para que se radique en el puerto de Bahía Blanca y no en Río Negro. Lo cual será otro salto en el saqueo “nacional y popular”.
También Kicillof promociona paritarias supuestamente fenomenales, pero le acaba de dar un 6,5% de aumento a la docencia en relación a los haberes de mayo, donde una preceptora que recién se inicia percibirá 400.200 pesos y una maestra de grado 470.300, consolidando salarios de pobreza.
El gobernador se codea con distintos dirigentes sindicales para mostrar “su plan de resistencia contra el gobierno nacional”, como también venden algunos medios. Se refieren a la denominada cumbre de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (Csira) que compartió con burócratas como Ricardo Pignanelli (Automotriz) y Gerardo Martínez (Uocra), entre otros. Martínez acaba de ir a la reunión de la CGT con el gobierno, archivando un posible paro diciendo, por ejemplo, “el gobierno ya tiene la Ley Bases, ahora necesitamos gestión y política de ingresos y desarrollo productivo”, como si Milei lo fuera a dar. Del evento del que también participó Gerardo Zamora de Santiago del Estero, quien firmó entusiastamente el Pacto de Tucumán.
A su vez, Kicillof viene afinando sintonía con sus pares peronistas y no peronistas, con quienes firmó acuerdos de “cooperación y asistencia”, como con los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y Chubut, Ignacio Torres, a quien se le sumará otro que firmará en agosto con el gobernador Ricardo Quintela de La Rioja, el que acaba de emitir bonos provinciales devaluados (cuasimonedas), los denominados “Chachos”.
Quintela promociona a un “Larreta progresista”
El riojano empezó a sumar kilómetros recorriendo el país en busca de un acuerdo para lograr la unidad peronista bajo el techo del PJ. Con fluido diálogo con Cristina y Axel Kicillof, el gobernador se postula como uno de los candidatos en las elecciones internas del próximo 17 de noviembre para elegir autoridades de un peronismo que vino gobernando 28 años de los 40 que pasaron desde que cayó la dictadura.
En un largo reportaje en Página12 del domingo 14 de julio, después de señalar “El peronismo es un gigante dormido, lo tenemos que despertar”, Quintela se despachó con la propuesta de avanzar en acuerdos con el radicalismo e incluso con dirigentes de PRO como Horacio Rodríguez Larreta. “¿Por qué no? Si él era peronista”, sostuvo.
“Más temprano que tarde vamos a sentarnos con todos los gobernadores o la mayoría para poder trazar una línea de trabajo, para que podamos recuperar los recursos y las obras que estaban preestablecidas”, agregó en línea acuerdista.
“Nosotros siempre hemos sido frentistas. El radicalismo es un partido que tiene vigencia. Si Larreta fue peronista. No tiene una visión como la nuestra, pero se asemeja en muchos puntos. Tiene un sesgo progresista”, sentenció.
El kirchnerismo no es alternativa. ¡Vamos con el FIT Unidad!
Alguien podrá decir, esto pasa con Kicillof o los gobernadores, no con el kirchnerismo duro. Pero miremos qué están haciendo Cristina o Máximo. Un medio señala, por ejemplo, que “la ex presidenta pide que la dirigencia K se concentre en fortalecer el discurso opositor contra Milei y en tejer alianzas subterráneas con otros sectores de la oposición” (Infobae, 6/7). Ya Máximo dijo recientemente que un acuerdo parlamentario con la oposición patronal es esperanzador, lo mismo que Leandro Santoro (ver recuadro). Recordemos que el radical Cobos fue el vice de Cristina, y Lousteau su ministro de Economía.
Es decir, sea con peronismo puro o con aliados, el PJ en sus distintas variantes no es salida para el pueblo trabajador. No va ninguna unidad ni renovación interna peronista, ni unidad con políticos radicales o de PRO. El peronismo ya gobernó para el FMI y los grandes empresarios. La salida pasa, en primer lugar, por la mayor unidad de las y los luchadores para derrotar el plan motosierra de saqueo y represión de Milei y el FMI, cosa que fomentamos desde el sindicalismo combativo y la izquierda. Y por seguir fortaleciendo la mayor unidad que conquistamos con el Frente de Izquierda para luchar por una salida de fondo. Esa es la tarea para la cual convocamos a militar desde Izquierda Socialista.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
Santoro es diputado nacional por Unión por la Patria de CABA. Al ser preguntado por el acercamiento entre Axel Kicillof con Ignacio Torres (gobernador PRO Chubut) y Maximiliano Pullaro (gobernador Santa Fe-UCR), lo llamó “esperanzador”.
“La solución de los problemas pasa por el entendimiento. Hay que hacer acuerdos con Martín Lousteau. Lo mismo con Llaryora (gobernador de Córdoba)”. Santoro lo llama “frente de unidad”. Y recuerda: “Mi posición en la elección de 2023 a Jefe de Gobierno fue: ‘Si nosotros ganamos la Ciudad vamos a convocar a todos. Creo que hay que hacer lo mismo en la Argentina para construir una alternativa a Milei. Un gran frente amplio que eso se traduzca en un gobierno de unidad nacional”. (Sitio Urgente24, 22/7)
¿Cuáles serían las premisas de ese acuerdo? “Desarrollo, modernización e inclusión social”. Se olvida que el peronismo gobernó con la misma promesa en 2019/2023 y nos llevó a la debacle. El mismo desastre prepara con un gobierno de “unidad” con políticos patronales de la UCR y PRO.
El peronista y ex funcionario de Cristina Kirchner, Guillermo Moreno, ultra activo en los medios, en un largo reportaje con el periodista Schargrodsky dijo: "Entre los que están confrontando con Netanyahu y los que bancan a Netanyahu, yo estoy del lado de los que bancan a Netanyahu”. Es decir, Moreno banca al repudiable sionista que está ejecutando un genocidio contra el pueblo palestino.
También Moreno se manifestó en contra del derecho al aborto legal, seguro y gratuito y del matrimonio igualitario; aclaró que sigue firme con la idea de seguir pagando la deuda externa al FMI y reivindicó, como corresponde a su pensamiento, al ultraderechista Donald Trump. Esa es su propuesta para recuperar “la doctrina del peronismo”.
Escribe Mariano Barba
El gobierno de Milei continúa su cruzada represiva contra las organizaciones sociales, apoyado en el accionar judicial que encabeza el juez Sebastián Casanello, de Comodoro Py, quien lleva adelante una causa armada con el fin de condenar a dirigentes, luchadoras y luchadores piqueteros que reclaman por comida y trabajo. Esta persecución no solo se desató contra el Polo Obrero, sino que se extendió a Barrios de Pie, CCC, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el MTR y otras organizaciones piqueteras. A todos ellas les están efectuando allanamientos en distintas provincias, tanto en los comedores como en casas particulares de las y los referentes. Así ocurrió en la capital de Neuquén el viernes 12, cuando el gobernador Rolando Figueroa, como excelente alumno de Milei (votó la Ley Bases y firmó el Pacto de Tucumán), ordenó el allanamiento de catorce domicilios de Barrios de Pie y el FOL, y detuvo a diez compañeras que fueron llevadas esposadas. Una rápida acción y concentración popular, de la que fuimos parte desde Izquierda Socialista y ATEN Capital, se instaló al interior y al frente de la comisaría en la que estaban detenidas, hasta que se logró la libertad. Aunque les abrieron causas “por delitos económicos”.
Tanto el gobierno nacional como los gobernadores están en sintonía para reprimir la protesta social, enjuiciar y amedrentar a las y los trabajadores y sectores populares que luchan y se movilizan contra la motosierra y el ajuste que aplican.
Nos solidarizamos con las organizaciones sociales y repudiamos la persecución desencadenada contra ellas, y en particular contra Eduardo Belliboni del Polo Obrero. Exigimos que se cierren las causas y reclamamos que cese la judicialización de la protesta, porque luchar por derechos básicos como la comida, la vivienda, el trabajo y el salario no es delito. Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad seguiremos impulsando la más amplia unidad de acción para enfrentar la persecución a las organizaciones sociales y populares.
Escribe Guido Poletti
Nunca se había ido del todo. Después de ser parte activa del genocidio de la dictadura guardó en sus archivos miles de interrogantes sobre los desaparecidos y su destino. Luego aportó “mano de obra desocupada” y complicidades nunca aclaradas en crímenes varios. Finalmente, luego del Argentinazo y el crecimiento de las luchas contra la impunidad fue formalmente “disuelta”. Le cambiaron el nombre y le lavaron la cara. Siempre quedó como tarea pendiente terminar con eso que se le dio en llamar “el subsuelo de la democracia” y sus oscuros personajes.
Ahora con el gobierno de Milei vuelve con todo, sin disimulos y reivindicada incluso con su nombre más nefasto: SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado). Bajo su organigrama habrá cuatro organismos: el SIA, Servicio de Inteligencia Argentina (todo un homenaje a su hermana mayor, la CIA yanqui, de la que le copia hasta el logo, y que evidentemente le va a dictar su accionar), vinculada a Seguridad Exterior; la Agencia de Seguridad Nacional (ASN), auténtico blanqueo del espionaje interno, con un águila yanqui como logo; la Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC), para el seguimiento y las operaciones informáticas; y la División de Asuntos Internos (DAI), para el contraespionaje, con un extraño logo que copia el símbolo de los illuminati. Todo muy oscuro, como en sus peores épocas. Por si faltara algo, se nombró a cargo de la Escuela de Inteligencia, para formar a los agentes, al conocido negacionista de los crímenes de la dictadura, el menemista Juan Bautista “Tata” Yofre.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad seguimos exigiendo, junto con los organismos de derechos humanos, el desmantelamiento del aparato represivo, una de cuyas patas más oscuras está en ese nefasto organismo que funciona en el edificio de 25 de mayo 11 en CABA. Así como reclamando la apertura de todos sus archivos, acto fundamental para hacer realidad la consigna de Memoria, Verdad y Justicia.