Rodolfo Sánchez, candidato a convencional municipal por el Frente de Izquierda por el Socialismo
El 1° de noviembre se votará la reforma de la Carta Orgánica, que regirá los próximos 20 años. Competirán 13 listas, mayormente patronales. Nos presentamos con el Frente de Izquierda por el Socialismo, ante la división del FIT-U.
El proceso electoral empezó con una trampa. Cuando debatieron la convocatoria a elecciones para convencionales municipales, los actuales concejales establecieron un piso del 5% de los votos para acceder a la distribución de los 15 cargos que constituirán el cuerpo encargado de la reforma. La Carta Orgánica vigente establece que con el 3% se accede a un cargo mediante el sistema D’Hondt, pero antes de que se realizara la elección, en una reunión del Concejo Deliberante, establecieron un nuevo piso del 5% mediante la Ordenanza 3609/26.
Es decir, los partidos patronales ya reformaron arbitrariamente la Carta Orgánica con una cláusula antidemocrática que perjudica a las listas que consigan un menor caudal de votos. Desde nuestro frente repudiamos públicamente este atropello, repudio con el que coinciden otras listas. En ese sentido, también propiciamos que se aplique el sistema de “resto mayor” para la distribución de los cargos electos, que es más democrático y respetuoso de las minorías que el propio sistema D’Hondt.
Bariloche es una ciudad con cerca de 200 mil habitantes, la más numerosa de la provincia de Río Negro. Es reconocida mundialmente por sus montañas, que atraen anualmente a miles de turistas internacionales que llegan a esquiar en el Cerro Catedral, uno de los más famosos del mundo, o a recorrer los bellos paisajes alrededor de los lagos.
El Bariloche turístico contrasta socialmente con el Bariloche de los barrios y la pobreza en la que vive casi el 40% de la población. Miles de familias no cuentan con gas ni infraestructura básica, mientras que los hoteles y las viviendas de lujo cuentan con todos los servicios. No hay loteos sociales, los alquileres son impagables y los planes de viviendas populares son casi inexistentes, mientras los emprendimientos inmobiliarios avanzan sobre las costas del lago Nahuel Huapi y el lago Gutiérrez, dejando cada vez menos playas públicas.
El boleto de colectivo para viajar en la ciudad es uno de los más caros del país, con un servicio de mala calidad. La basura de la ciudad se arroja en el Vertedero a cielo abierto, colindante con barrios como Valle Azul y muy cerca del lago Gutiérrez. Las comunidades mapuches son desplazadas y perseguidas para privatizar la tierra. La reforma laboral precariza aún más los trabajos.
Así es el Bariloche que dejaron los partidos patronales que gobernaron el municipio, peronistas, radicales, Juntos Somos Río Negro y falsos “vecinalistas”. Fueron ajustadores y actualmente sus propuestas están adaptadas a la motosierra de Milei.
Votar la lista de la izquierda que se une
El gobernador Alberto Weretilneck anunció que las elecciones provinciales serán en los primeros meses de 2027. La proximidad de esa elección eleva la importancia de esta elección de convencionales barilochenses por ser la primera que se desarrollará en la provincia.
Así lo considera el gobernador, que presenta sus candidatos en una lista unitaria con los candidatos del intendente Walter Cortés, un burócrata que lleva 30 años al frente del sindicato de empleados de comercio, que ganó la intendencia en 2023 con solo el 19,6% de los votos y que cuenta en su archivo con una condena por estafa al Estado por la construcción del inconcluso policlínico Arbos.
Para enfrentar esa lista y las otras de los partidos patronales, desde Izquierda Socialista, el Partido Obrero y Marabunta conformamos el Frente de Izquierda por el Socialismo, con candidatos trabajadores, vecinos y luchadores.
En Bariloche, la izquierda cuenta con predicamento entre la vanguardia que encabeza las luchas de trabajadores, jóvenes y sectores populares. Por eso es tan grave que los partidos que integramos nacionalmente el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FITU) vayamos en listas divididas en Bariloche.
Lamentablemente, el PTS se negó a formar una lista común usando como argumento divergencias con el Partido Obrero en la lucha de FATE de Buenos Aires. En reuniones previas ya habían informado que no aceptaban la rotación en los cargos electivos que se pudieran conquistar, método que se viene utilizando desde la fundación del frente.
Dividir al FIT-U fue una medida equivocada que debilita a la izquierda en momentos en que enfrentamos a un gobierno ultraderechista y en los que se destaca a nivel nacional la simpatía con Myriam Bregman, que reivindicamos y queremos seguir desarrollando. Lo mismo ocurre con el Frente de Izquierda, que ha logrado un reconocimiento por su apoyo a las luchas y a los reclamos populares.
Ante esta definición del PTS y el MST, conformamos el Frente de Izquierda por el Socialismo con el objetivo de unir a los partidos que bregamos por la continuidad del FITU.










