Nov 07, 2026 Last Updated 6:44 PM, Nov 6, 2026

Escribe: Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista + independientes)

Milei retira a Argentina de la COP29

El gobierno argentino se postula como el más terraplanista de todos: contra todo consenso científico alega que no existe un calentamiento global generado por accionar humano, y por tanto, entiende que no tiene sentido que Argentina participe de las cumbres de las Naciones Unidas de Cambio Climático. 

Para ser claros, ni las petroleras -industria de máxima responsabilidad en la generación de gases de efecto invernadero (GEI) que generan el calentamiento planetario- ni los países que más contaminaron a lo largo del último siglo a esta altura sostienen lo que sostiene Milei. 

Llevamos de hecho, desde principio de los 90’ hasta acá, décadas de consolidación del conocimiento científico respecto del grado de afectación planetaria alcanzado, que junto al avance de la movilización, terminaron por imponer una agenda de preocupaciones que empujaron a la generalización del “green washing” (el lavado de cara verde) de la industria fósil y los gobiernos. 

Las COP (Conferencia de Partes entre los países que adhieren a una serie de compromisos de reducción de emisiones de GEI) son de hecho el punto máximo de esa política de “gobernanza climática” donde el presidente de la ONU pronostica nuevas catástrofes, los presidentes ponen cara de preocupados, se firman nuevos acuerdos que luego nadie cumplirá ni nadie se encargará de que se cumplan, y así año a año mientras las catástrofes como la de Valencia siguen apilándose una tras otras.

A tal punto es así, que la activista sueca, Greta Thunberg ha tenido un posicionamiento claro de denuncia a esta nueva COP que tiene sede en Azerbaiyán, donde un régimen represor y pro-protelero está recibiendo una legitimación por parte de la ONU.

“Es hipocresía y doble vara. Azerbaiyán no sólo se las arregla para cometer todos estos crímenes y no asumir responsabilidad por ello, sino que también se le proporciona una plataforma para legitimarlos”

¿Entonces a qué responde lo de Milei?

Hasta el momento, desde su asunción Milei había dejado correr que la diplomacia argentina afirme que iban a sostenerse los compromisos climáticos asumidos por los gobiernos anteriores. Esto se debe, centralmente, a que los organismos de créditos como el FMI y el Banco Mundial vienen teniendo como requisito para sus préstamos el sostenimiento de esos lineamientos (full greenwashing).

Ahora el triunfo de otro negacionista en los Estados Unidos lo envalentona en la idea de que basta con su nexo directo ultraderechista para que Argentina obtenga los dólares que requieren la bicicleta financiera de Caputo y Milei y los pagos de la deuda externa. Recordemos, que Donald Trump había retirado en su primer mandato a los Estados Unidos de los compromisos del “Acuerdo de París”, y la semana pasada prometió volver a hacerlo tras su nueva asunción.

El negacionismo climático mata

A la COP29 se llegaba con las 220 muertes tras la catástrofe de las inundaciones en Valencia, y con montañas de papers científicos explicando las consecuencias de la actual elevación de la temperatura global y lo que vendría en las próximas décadas. Uno de esos informes, realizado por The Lancet, señala que en el caso argentino, la expansión del dengue y la creciente falta de agua potable que afecta a vastas regiones del país pueden atribuirse al calentamiento global. En 2024, los casos de dengue aumentaron un 214% respecto del año anterior, y este año se espera incluso un agravamiento. 

Y eso es sólo el comienzo. La generalización de las sequías y tormentas como la que sacudió Bahía Blanca el último diciembre, van a seguir en aumento. El financiamiento para la mitigación y adaptación ante esa realidad resulta una necesidad imperiosa, y una salida bloqueada para un país cuyo gobierno señala que la única prioridad es pagar la deuda externa. 

El gobierno de Milei se ha convertido en el campeón mundial del negacionismo climático. Y ante eso es necesario que el movimiento socioambiental argentino vuelva a ponerse de pie para ponerle un freno, y defender las conquistas obtenidas en las últimas décadas y que son reivindicadas en el mundo entero. 



 

Milei está exultante. También su ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien dijo: “hoy estamos en el mejor momento desde que asumió el gobierno”. ¿A qué se refieren? A que los dólares paralelos se acercaron al oficial, a que bajó un poco el riesgo país, a que subieron las cotizaciones de los bonos de deuda externa y a que aumentaron las cotizaciones de las acciones en la Bolsa. Nada de esto importa demasiado al pueblo trabajador y a los sectores populares, que siguen viendo que no les alcanza para llegar a fin de mes, pagar el alquiler, las cada vez más altas tarifas de gas, luz y agua y a veces ni siquiera el boleto del colectivo o tren. O a las y los jubilados, a quienes se les continúa recortando el acceso a los medicamentos y tratamientos.

La conclusión está clara: el plan motosierra, “el mayor ajuste de la historia” según lo definió el propio Milei, tiene ganadores y perdedores. Entre los primeros están los pulpos acreedores que siguieron cobrando millones de dólares ante cada vencimiento de deuda externa, el FMI, los especuladores que fugan divisas y ahora se les blanquea, los bancos que hacen super-ganancias con la bicicleta financiera, las transnacionales del gas, el petróleo y la megaminería, favorecidos con el RIGI, las privatizadas que cobran los tarifazos y también los monopolios locales de la alimentación y otros productos de la canasta familiar, con ganancias récord por los aumentos descontrolados, a pesar de que venden menos por la recesión. Entre los que vienen perdiendo están el conjunto de la clase trabajadora, con salarios que se redujeron en promedio un 30%, las y los jubilados, con haberes pulverizados, los cientos de miles de despedidos (entre estatales y privados) y otros tantos que ven sus puestos de trabajo amenazados.

En este marco aparece el número de inflación de septiembre: 2,7%, la más baja desde que asumió Milei. El gobierno lo vende como una gran noticia. Sin embargo, más de un trabajador o trabajadora dudará: ¿cómo es esto si los salarios cada vez alcanzan menos? La respuesta es simple: el número de 2,7% del índice de precios al consumidor se calcula en base a una canasta de consumos “vieja”, del año 2005, que le da mucho menos peso que el real a las tarifas. En estos últimos meses, los astronómicos tarifazos que se están comiendo los ingresos (con miles de personas que literalmente no pueden viajar o deben colarse por no tener para pagar el pasaje), no aparecen así registrados en el índice. La verdad aparece en la elaboración que hacen las y los trabajadores de ATE Indec, que ya señalaban a fines de septiembre que la canasta familiar estaba en un número superior a un millón y medio de pesos.

En estos días recrudeció la ofensiva del gobierno contra las y los trabajadores aeronáuticos, tanto de Aerolíneas Argentinas como de Intercargo. Se va desnudando la verdadera política de La Libertad Avanza: si no pueden privatizar la empresa, cerrarla. También se anuncia algo parecido con el Correo Argentino. Sigue el ataque contra las universidades. El gobierno avanza con su policía del pensamiento, tanto en el área de ciencia y técnica, evaluando de esa manera a los futuros becarios, como lanzando una auténtica caza de brujas macartista contra las y los trabajadores del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Al mismo tiempo, sigue estando pendiente el tratamiento del presupuesto 2025, elaborado a la medida de un mayor ajuste para cumplir con los pagos de deuda del año próximo. Lo que sucede en el Congreso es un ejemplo de por qué Milei ha venido logrando hacer pasar el ajuste en este año: gobernadores que se sientan a negociar “un puntito más” para su provincia, a cambio de votos. El PRO que amaga enojarse, pero siempre termina apoyando al gobierno, radicales dialoguistas que cada vez más se acercan a los mismo (de hecho garantizaron que no pudiera tratarse el cambio a la ley de DNU, que hoy transforma a Milei en un virtual monarca) y una buena lista de peronistas que, al compás de sus gobernadores, terminan acompañando las necesidades del gobierno nacional. Milei se aprovecha de todo esto, y hasta se da el lujo de amenazar con retirar el proyecto de presupuesto si no se vota como a él le gusta y así seguir gobernando por decreto.

Es evidente que las razones para luchar sobran. Y que, a pesar de estos supuestos buenos datos que propagandiza el gobierno, la bronca popular es inmensa. ¿Dónde está la traba entonces? Primero y principal en el rol de la CGT, que continúa en la tregua, dejando aisladas las distintas luchas. Lo que está articulado a un peronismo que, ahora con la conducción formal del PJ en manos de Cristina, sigue apostando al desgaste y al cronograma electoral del año próximo, sin dar un sólo paso para organizar la lucha actual contra el ajuste.

Frente a esta realidad, nosotros, desde Izquierda Socialista/FIT Unidad, junto al sindicalismo combativo y a nuestra corriente nacional A Luchar (que viene de realizar un exitoso plenario regional de lanzamiento en Córdoba) nos jugamos a apoyar todas las luchas, a coordinarlas y a poner todo para que triunfen, mientras denunciamos la tregua de la burocracia cegetista y le seguimos exigiendo un paro nacional y un plan de lucha para enfrentar el ajuste y la motosierra de este gobierno ultraderechista. Al mismo tiempo, decimos que hay que seguir postulando al Frente de Izquierda Unidad como la alternativa para el pueblo trabajador, la juventud el movimiento de mujeres y disidencias y todos los que luchan, oponiendo al ajuste la explicación de que plata hay, si se la destina a un programa de emergencia, obrero y popular, que comience por dejar de pagar la deuda externa y romper con el FMI, para desde allí resolver las más urgentes prioridades de trabajo, salario, educación, salud y vivienda.

Escribe Adolfo Santos

Cada vez más, el gobierno de Javier Milei consolida sus posiciones de ultraderecha. No son solo sus dichos contra los zurdos, el socialismo o todo lo que es considerado progresista, ahora intenta imponer el pensamiento único en el Ministerio de Relaciones Exteriores incluyendo los representantes argentinos en el exterior.

Las medidas que adopta este gobierno no favorecen a las y los trabajadores y sectores populares, mucho menos el actual “alineamiento incondicional” que proclama con Estados Unidos e Israel. Con ese pretexto acaba de echar a la ex Canciller Diana Mondino, que nada tiene de izquierda o progresista, después de votar contra el bloqueo yanqui a Cuba en la Asamblea de la ONU, una medida rutinaria que tiene el apoyo en la Asamblea General de absolutamente todos los países del mundo, con la única excepción, justamente, de Estados Unidos e Israel.

El voto contra el bloqueo a Cuba fue una excusa que utilizó Milei y su “mesa chica” (conformado por él mismo, su hermana Karina y Santiago Caputo) para echar a la ahora ex canciller Diana Mondino. Se trató de una anécdota más de las tantas que llevaron a expulsiones de funcionarios prácticamente desde su inicio, expresión de la propia debilidad y crisis casi permanente de este gobierno. En el caso de Mondino, Milei ya hacía tiempo tenía prácticamente intervenido  su ministerio por la denominada “mesa chica”. Karina Milei había impuesto a Úrsula Basset, una asesora suya y luego Santiago Caputo metió como secretario a Nahuel Sotelo, un hombre de su máxima confianza, que eran quienes tomaban las decisiones fundamentales.

No fue solo el voto en la ONU

Pero hay más por detrás de este cambio. Milei pretende consolidar un molde político cuyas principales referencias son Donald Trump, un racista, xenófobo, misógino, con ideas abiertamente fascistoides y el carnicero Benjamín Netanyahu que está practicando un verdadero genocidio contra el pueblo palestino. Ese es el modelo político que imagina para nuestro país y por eso ahora anuncia una verdadera caza de brujas en la Cancillería donde amenaza despedir a cualquier trabajador o trabajadora que no se alinee con sus posiciones. Todo con un objetivo claro: atarnos al carro de la ultraderecha fascistoide mundial y su programa, anti-derechos, patriarcal, negacionista del cambio climático. Así, en la primera votación en la ONU tras el despido de Mondino, el gobierno argentino votó en contra de los derechos de los pueblos originarios, constituyendo el único voto en contra explícito de todo el planeta en esa temática.

Además de la afinidad con estos abanderados de la ultraderecha global, con este cipayismo explícito, Milei cree que puede sacar provecho a partir de que la mayoría de los países de la región estarían gobernados por fuerzas políticas llamadas “progresistas”, lo que llevaría a Trump a promover inversiones estadounidenses en nuestro país o a favorecerlo en las negociaciones con el Fondo Monetario para obtener nuevos préstamos para salir de la crisis. Sin embargo, las políticas proteccionistas del republicano y su promesa de arancelar las importaciones serán una verdadera traba para economías que, como la argentina, dependen de la exportación de materias primas.

Milei acelera su posicionamiento servil con Estados Unidos e Israel. Así se propone viajar a Florida con la intención de reunirse con Trump. Será su séptimo viaje en menos de un año de gobierno, todo un récord del que hasta el momento no ha obtenido nada más que sonrisas y palmaditas en la espalda de Elon Musk con quién se comunica por las redes sociales. Como siempre, en la comitiva estará su hermana y secretaria de la Presidencia, Karina Milei, pero esta vez se sumará el nuevo canciller, Gerardo Werthein, quien fue embajador en Washington hasta la semana pasada. Ahí está otra de las claves de la eyección de Mondino: tener al frente de la Cancillería a un millonario hombre de negocios que pueda anudar acuerdos comerciales con los Estados Unidos. Sin embargo, en materia de comercio y fondos frescos del FMI, aunque Milei quiera “meterse entre las sábanas” de Trump, el panorama es sombrío. Y, de ninguna manera, significa para el pueblo trabajador nada más que hambre, marginación social y saqueo de nuestras riquezas.

Escribe Mariano Barba

Terminada la interna del Partido Justicialista que coronó a Cristina Kirchner como su nueva presidenta, se abre una nueva instancia dentro del peronismo. ¿La ex presidenta aportará algo nuevo o será más de lo mismo?  

Tras la trunca interna del PJ, la junta electoral partidaria anunció como ganadora a la lista “Primero la Patria”. Cristina había quedado como única candidata luego que la jueza federal María Servini rechazara la impugnación presentada por la lista del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. En la nueva conducción del partido se rodeó de viejos conocidos, como José Mayans (encabeza el bloque de senadores nacionales del PJ), Lucía Corpacci (senadora catamarqueña); Germán Martínez (presidente del bloque de diputados nacionales) y Ricardo Pignanelli (secretario general del Smata).
Después de la interna, Raquel “Kelly” Olmos, ex funcionaria de Cristina en el 2009 y de Alberto en el 2022, refiriéndose a la nueva conducción de Cristina, afirmó que es “necesario que el peronismo abra canales de diálogo interno y construir los consensos necesarios para fortalecer la presencia política del espacio”. Y apoyando el liderazgo de Cristina Kirchner, expresó: “Los dos presidentes de bloque formarán parte de las vicepresidencias que acompañarán a Cristina. Está claro que, en esta etapa, los dos brazos fundamentales del accionar político están en el Congreso”. Esta declaración muestra que ese es el principal pilar de la actual política de Cristina. El otro pilar lo expresó la propia Cristina en una reunión en Lomas de Zamora el último viernes, cuando criticó a Milei diciendo “es un idiota que está contento que ganó Trump, que aprenda de Trump, que es nacionalista, que quiere que las industrias de su país tengan mejores salarios”. Esta lectura de Cristina le sirve para ir posicionando al peronismo como opositor patronal del gobierno de cara a las elecciones del 2025, pero al mismo tiempo hace una observación que siempre subyace en sus reflexiones, de que en el fondo el ultraderechista de Trump es progresivo, ya que sería “nacionalista”.

Criticar a Milei y apostar a su desgaste electoral por medio de la tribuna discursiva del Congreso es, claramente, la política de Cristina, apostando al 2025 y más a fondo al 2027. Pero el ajuste, el hambre, los despidos, el cierre de organismos, los intentos de privatizaciones, son ahora. Y no hay ninguna estrategia para enfrentarlo: no aparece por ningún lado el apoyo del peronismo a las luchas y los reclamos La política de Cristina al frente del PJ deja de lado las luchas sociales y reivindicativas de trabajadoras y trabajadores, de desocupados, de la mujer y de la universidad. Centra todo en presionar a Milei en el Congreso para que “mejore” el presupuesto, cuando se sabe que este es inarreglable y, más aún, que el gobierno hasta está dispuesto a dejarlo caer y seguir ajustando por decreto.  Una parte importante de esta política peronista de apostar al desgaste y a las elecciones se da con la CGT, que continúa en su larga tregua con el gobierno. Justamente unos de sus principales burócratas, Ricardo Pignanelli del Smata, es uno de los principales miembros de la conducción cristinista del PJ.

Sigue todo igual

Sin duda, sectores populares ven con simpatía la asunción de Cristina. Se tienen que preguntar: ¿cambiará el rumbo del peronismo en relación a lo que ya conocimos de sus últimos gobiernos? Podemos afirmar que no, porque en cada una de sus “conferencias magistrales” la ex presidenta promueve la necesidad de hacer la reforma laboral, confirma que se debe seguir pagando la fraudulenta, ilegal e ilegítima deuda externa (como lo hizo cuando fue gobierno), que hay que reformar la educación pública e impulsar la especulación del dólar como moneda alternativa.  

La asunción de Cristina no da ninguna respuesta a la crisis del peronismo, expresada en su última manifestación por la derrota electoral del 2023 luego del desastroso gobierno de Alberto, Cristina y Massa que bajaron los salarios con una inflación galopante, le pagaron al FMI la estafa de Macri y terminaron acrecentando la pobreza.

A las compañeras y compañeros que se preguntan si con Cristina algo cambiará en el peronismo, le decimos que, lamentablemente, esto no sucederá. Lo tenemos que decir con todas las letras: el peronismo no es salida para el pueblo trabajador. La alternativa es el Frente de Izquierda Unidad, que postula un plan económico obrero y popular de emergencia, opuesto a la motosierra de Milei y al que aplican los gobernadores. Y opuesto también al proyecto del peronismo. Un plan que empiece con el no pago de la deuda al FMI y a los buitres acreedores, terminar con los despidos, recuperar las empresas privatizadas y que la explotación de las riquezas queden en el país y no en los grandes empresarios, las multinacionales y bancos; y con esa plata combatir los males sociales y dar un aumento salarial de emergencia a ocupados y jubilados.

Misceláneas

Escribe Atilio Salusso

Talco
Una persona fue detenida durante 21 días en Mendoza. Fue acusada de llevar dos kg de “estupefacientes” en envases de talco. Rápidamente la ministra Bullrich publicó en X: “La seguridad va a un paso adelante de los delincuentes. ¡Las hace, las paga!”. Pero resultó que el hombre llevaba talco. La ministra, en falsa escuadra, lo justificó: “El talco siempre se confunde con cocaína. No hay ninguna falla en la investigación”, mientras el ciudadano se pasó tres semanas en cana. ¿Quién le repara el daño?
 
Pan Dulce
A poco más de un mes de las fiestas el clásico pan dulce se vende entre 15.000 a 20.000 pesos promedio, dependiendo de la marca y calidad, según Gastón Mora, referente de la Cámara de Panaderos. A tal punto que en algunos comercios los ofrecen en cuotas. ¿No era que había bajado la inflación? No. Sigue la famosa libertad de precios de la ultraderecha.
 
Misiles
Estados Unidos aprobó la venta de armas sofisticadas por 941 millones de dólares para los 24 aviones supersónicos F-16 que Milei compró a Dinamarca. ¿De qué se trata? De 36 misiles aire-aire; 102 bombas Mk-82 de 500 libras e igual cantidad de espoletas; 50 grupos para bombas guiadas por láser, entre otras. ¿Para qué? Negocio redondo para la industria armamentística, mientras para las y los jubilados y las universidades no hay plata.
 
Werthein
El actual canciller Gerardo Werthein quien asumió en reemplazo de la echada Mondino, declaró su caudal patrimonial. Werthein tuvo que abandonar su cargo de embajador en Estados Unidos donde se había hecho una mansión privada de 16 millones de dólares ya que la residencia de la embajada le quedaba incómoda. Werthein tiene 101 millones de dólares entre una casa en CABA de 419m2, cinco propiedades en el exterior, una Ferrari de 200 mil dólares, un BMW y un Mercedes. Además, declaró once cuentas en el exterior, sin especificar dónde. O sea…
 
Máximo
Máximo Kirchner declaró tener 27 propiedades (casas, departamentos y terrenos en El Calafate) y casi 5 mil millones de pesos, la mitad en dólares (2.905.572 de billetes verdes). En 2023 Máximo había declarado un patrimonio de casi 2.000 millones de pesos, una suba importante. Como se diría, “Máximo blindado”, ante el hambre y la pobreza que sufren millones.
 

 
 

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04 Nov 2026 El Socialista N° 639