Escribe Ana Valverde, dirigenta de Utjel
La situación actual de las y los jubilados es dramática. Desde que asumió, el gobierno ultraderechista de Javier Milei ataca sistemáticamente a nuestro sector. No sólo redujo el poder adquisitivo de nuestros haberes a niveles de miseria, sino que nos ha recortado la lista de medicamentos a los que teníamos acceso con descuentos e instrumenta mecanismos para retirarnos la cobertura del 100% de los mismos.
Estas políticas atentan contra la calidad de vida de un sector social especialmente vulnerable. Como expresó nuestra diputada nacional Mónica Schlottahuer, Izquierda Socialista/FIT Unidad: “Las medidas del gobierno representan un gerontocidio, no sólo porque lo que pagan no alcanza para comer, sino porque le quieren sacar los medicamentos”. Tiene razón, la crueldad del gobierno no tiene límites. Mientras ajusta a las y los jubilados hasta un nivel insoportable, otorga inmensos beneficios a los grandes empresarios y paga puntualmente los intereses de una deuda fraudulenta al FMI. Sólo Mercado Libre, del empresario amigo de Javier Milei, Marcos Galperín, recibió en un año más de 100 millones de dólares en subsidios impositivos del Estado argentino.
Los cambios exigidos por PAMI para acceder a los medicamentos gratuitos o con descuentos tienen como objetivo generar trabas y dificultades para reducir gastos. Muchos no podrán cumplir con los requisitos exigidos y perderán el subsidio y los descuentos, generando un grave problema de salud pública. Un sector peligra quedarse, temporaria o definitivamente, sin sus medicamentos para enfermedades crónicas. Pero a Milei le importa “un carajo”. Él gobierna para los dueños de los laboratorios. Hasta octubre de este año, los medicamentos que utilizan habitualmente los adultos mayores, suman en promedio una inflación acumulada del 206,7%, superando a la ya elevada inflación de ese mismo período que fue de 195,0% (Fuente CEPA).
Palos a las y los jubilados, beneficios a los laboratorios
Repudiamos las políticas de este gobierno ultraderechista que para avanzar en su plan de ajuste reprime violentamente a las y los jubilados que nos manifestamos. La aplicación, sin contemplaciones, del antidemocrático protocolo de la ministra Patricia Bullrich ha dejado decenas de compañeras y compañeros mayores heridos de consideración. Mientras tanto, garantiza las súper ganancias a los dueños de laboratorios, facilita el blanqueo de capitales a quienes fugaron divisas y evadieron impuestos y paga una deuda externa fraudulenta. Además recorta la entrega de remedios a quienes más lo necesitan. Sólo podrán acceder a los medicamentos quienes se vuelvan a empadronar y ganen menos de 388.500 pesos.
En respuesta a ese ataque, la bancada de diputados nacionales del Frente de Izquierda Unidad, además de apoyar y participar de nuestros actos, presentó un proyecto de Ley de Emergencia para garantizar el acceso gratuito a los medicamentos, sueros, vacunas, prótesis y demás insumos médicos para nuestras y nuestros jubilados. Exige que la entrega sea efectuada con la sola prescripción médica.
Pero el avance de Milei contra las y los jubilados y la retirada de derechos no hubiera sido posible sin la complicidad de la dirigencia sindical y los partidos patronales que actúan en el Congreso. Es vergonzoso el papel que viene cumpliendo la burocracia de la CGT, pactando con el gobierno para que no les toquen las cajas de las obras sociales, mientras abandona a su propia suerte a las y los jubilados. Desde Unión de Trabajadoras y Trabajadores Jubilados en Lucha (Utjel), en el AMBA y Jubilados en Marcha de Córdoba, junto a las demás agrupaciones de jubiladas y jubilados, como lo hemos hecho durante todo el 2024, seguiremos luchando, organizando nuestras rondas, manifestaciones y protestas frente al PAMI, a la Casa Rosada o al propio Congreso de la Nación. Seguimos exigiendo a los dirigentes de la CGT un verdadero plan de lucha y un paro general que incorpore al programa un aumento jubilatorio inmediato y la entrega de medicamentos gratuitos.
Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop
El primer año del gobierno ultraderechista de Javier Milei significó un tremendo golpe a la atención de la salud del pueblo trabajador. Desde una suba desmesurada de los precios de los medicamentos, el desborde de las cuotas de las prepagas, hasta la saturación de los turnos médicos de sanatorios privados y hospitales públicos se unieron a la reducción a la mitad el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Las y los jubilados, para quienes los remedios son artículos esenciales, fueron particularmente perjudicados. Vieron aumentados dos veces el precio: una, por la inflación y la otra por la quita de los descuentos. Por esa razón, comenzaron sus protestas semanales. También castigó a las personas con discapacidad: el gobierno nacional acaba de hacerle recortes en el transporte a las escuelas y actividades terapéuticas como también la cobertura de maestros integradores. Por eso hubo una marcha de personas afectadas, sus familias y sus prestadores a la Quinta de Olivos.
El otro gran sector atacado por el gobierno ultraderechista es el de las y los trabajadores de salud que han visto pulverizados sus ingresos (como el resto de la clase trabajadora) y han debido defender sus puestos de trabajo. Con luchas y algunos logros importantes. Las más resonantes fueron en el Garrahan, Bonaparte, Residentes, por el reconocimiento de enfermería CABA y otras.
Milei y los gobernadores preparan nuevos ataques contra la salud del pueblo trabajador
El presupuesto nacional para salud propuesto por Milei para 2025 (a valores corregidos por inflación) es 18,2% menor que el de este año. Los recortes son leoninos: el programa de acceso a medicamentos gratuitos se reduce un 14% comparado con el 2023. La asignación al Hospital Bonaparte se recorta en un 29,6% y al Instituto Nacional del Cáncer se le quita el 47,5% de su presupuesto, comparados ambos con 2023 y corregidos por inflación. Se calcula que la quita (consentida por gobernadores e intendentes) que el gobierno de Milei ha hecho a provincias y municipios es de 5.000 millones de dólares, lo que obviamente repercute primero en los fondos para salud (La Política Online, 7/10/2024).
Sin abandonar la estrategia de privatización de la salud y la precarización de los trabajadores del sector, el ministro de Salud Mario Lugones quiere en lo inmediato traspasar a las provincias los hospitales que la Nación mantiene o hace aportes, claro que sin los fondos correspondientes. Si no lo logra, pretende establecer la “participación público-privada” (PPP) en esos establecimientos, especialmente el Hospital Posadas (La Nación, 20/11/2024). Un sistema que da fáciles ganancias a las empresas concesionarias y grandes pérdidas al Estado sin mejorar la atención de las y los pacientes y perjudicando a las y los trabajadores porque, como en cualquier negocio, lo que se busca es la ganancia. Así se lo ha estudiado en España y el Reino Unido donde se publicó una investigación en la prestigiosa revista médica Lancet (Gaceta Sanitaria de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, vol. 38, enero 2024).
Por un sistema de salud gratuito y de excelencia con salarios dignos para sus trabajadores
La salud es un derecho que debe llegar a todo el pueblo trabajador. No es una mercancía que se obtiene de acuerdo a la capacidad de pago de cada uno. El Estado debe garantizarla y financiarla. La política de este gobierno de ultraderecha es negar presupuesto, pagar salarios de hambre a las y los trabajadores del sistema de salud, convertir a la salud en un negocio, perdonar los impuestos a los empresarios que fugan capitales y pagar puntualmente la deuda externa a los banqueros internacionales. La movilización de trabajadores de salud debe ampliarse para derrotar esta política de destrucción de la salud pública e imponer un sistema nacional único de salud, de propiedad estatal, gratuito, controlado por sus trabajadores y las organizaciones barriales, y financiado por impuestos a las grandes fortunas y el no pago de la deuda externa.
Escribe Guido Poletti
Un nuevo escándalo de los políticos patronales: al senador Edgardo Kueider “lo agarraron” con 200 mil dólares no declarados en su auto, mientras intentaba cruzar la frontera entre Brasil y Paraguay, junto con su secretaria. Hasta aquí, una mancha más al tigre de la corrupción, como los bolsos de José López, la obra pública de Santa Cruz (hechos que le corresponden a Cristina Fernández), el escándalo de los seguros (de Alberto Fernández), Ángelo Calcaterra o el Correo (de Mauricio Macri) y un larguísimo etcétera que nos podría llevar a Alfredo Yabrán y la corrupción menemista, o el tráfico de armas que se pretendió ocultar con la voladura de Río Tercero.
¿Qué tiene de particular el caso Kueider? Que todos juegan a la mancha venenosa. Nadie se quiere hacer cargo, pero ni peronistas ni ultraderechistas de La Libertad Avanza (LLA) pueden esconder su responsabilidad.
Kueider entró al Senado en las listas del peronismo entrerriano (el mismo que tiene preso al ex gobernador Sergio Urribarri), nunca fue “trigo limpio”. Ya cuando dirigía la campaña peronista fue acusado de diversos negociados inmobiliarios en su provincia.
Sucede que este año, Kueider fue uno de los peronistas que saltaron la cerca y se pasaron a votar con el oficialismo. Más aún, su voto fue decisivo en el Senado para que, durante el tratamiento de la Ley Bases, se empatara y que la ley saliera gracias al voto de desempate de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Como nada es gratis, Kueider recibió de premio un nombramiento en el directorio de la Comisión Técnica Mixta de la represa de Salto Grande. Ya a principios de 2024, sus coqueteos con Milei lo habían puesto presidiendo la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Tenía además la promesa de que presidiría la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia (la encargada de controlar a la Side), aunque luego eso no se hizo efectivo por la crisis que se desató con Martín Lousteau. Además, se rumorea que Santiago Caputo le habría ofrecido, como premio consuelo, la embajada en Uruguay.
Ahora nadie se hace cargo. Cristina dice que Kueider es hombre de LLA. Milei se lo endilga al kirchnerismo. Los dos tienen algo de razón. El escándalo los embarra a ambos.
Peronistas y mileístas vienen de estar sospechados de connivencia para que no saliera el proyecto de Ficha Limpia. Por abajo, siguen las negociaciones entre ambos, mientras apoyan la candidatura del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema. El PRO, que viene de poner en grito en el cielo por todo esto (en realidad porque los están dejando afuera de las negociaciones) también tuvo su escándalo particular, centrado en el descubrimiento de los negocios no declarados de la esposa de Cristian Ritondo, su jefe de bancada en Diputados.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad, siempre hemos denunciado todos los casos de corrupción, tanto de los políticos patronales como empresarios involucrados, coimeros y coimeadores, de todos los gobiernos. Todo esto es parte de la podredumbre de la política patronal. Exigimos que todos los corruptos vayan presos, al igual que sus cómplices y que devuelvan inmediatamente lo robado.
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El senador Edgardo Kueider fue apresado con 211 mil dólares y otros valores que no pudo justificar. Quedó demorado en Paraguay. "Cruzó en la hora que se hacen los contrabandos", dijo el jefe de la Dirección de Ingreso Tributario de ese país. Kueider dijo "la plata no es mía" y se declaró inocente. Iba con su secretaria, con quien ingresó a Paraguay varias veces y oficiaría de testaferra. También era investigado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito en Entre Ríos por unos departamentos y cocheras.
Kueider entró al Senado en 2019 por esa provincia en las listas del Frente de Todos de Alberto y Cristina, luego Unión por la Patria. Después se pasó a las filas de Milei. Era la figura favorita del oficialismo en el Senado. Incluso participó junto a Luis Juez y otros senadores de una reunión que encabezó Milei en la Casa Rosada el 11 de septiembre (Ver foto).
Kueider se reunió con Milei y otros senadores para cerrar nuevos acuerdos el 11 de septiembre
El actual escándalo con los dólares desató una guerra de justificaciones entre Milei y Cristina Kirchner. Milei dijo "es un problema del kirchnerismo". La ex vice presidenta se desmarcó diciendo "Democracia tarifada, votado como peronista pasó a votar como libertario". La Libertad Avanza y el peronismo quedan enchastrados. No saben cómo zafar.
El mentiroso ultraderechista Milei ganó las elecciones diciendo que no tenía nada que ver con la política tradicional ("la casta", "la corrupción"), pero esto demuestra que es parte de la misma política patronal que nos vino gobernando. Kueider pactó con Milei siendo un hombre clave a la hora de votar la Ley Bases. Villarruel le dio la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales, estaba en siete comisiones y Santiago Caputo le había propuesto la Embajada Argentina en Uruguay. ¿El mismo gobierno que se financia con cenas en Puerto Madero donde empresarios mafiosos pagan 25.000 dólares el cubierto, del cual no rinde cuentas se dice anti-corrupción?
Por otro lado, queda en evidencia el rol del peronismo, que siempre pidió el voto "para combatir a la derecha o redistribuir la riqueza" y de sus filas salen estos personajes corruptos y coimeros.
Cristina Kirchner critica a Kueider porque "perjudica a las grandes mayorías". Pero no se trata solo de este senador, sino de distintas diputadas y diputados que responden a gobernadores peronistas de Unión por la Patria que votaron con Milei.
Esto tiene que llevar a una profunda reflexión a las y los seguidores de Cristina que puedan creer que el peronismo es la salida para enfrentar a Milei o pueda representar un vehículo "esperanzador" como dice Cristina. El de Kueider apoyando a Milei "como peronista" es otro hecho contundente.
Milei es minoría en ambas Cámaras pero ha logrado la Ley Bases y los vetos en jubilaciones y en la universidad con la complicidad de diputadas, diputados y senadoras y senadores de todos los bloques, que incluye a Unión por la Patria. Volvemos a repetir. Si Milei puede avanzar es por la complicidad de parte del peronismo que deja correr el brutal ajuste especulando con capitalizar el desgaste del gobierno en las elecciones del año que viene. Y el inestimable pacto sellado con el gobierno por parte de la CGT (que es parte del peronismo) sin que convoque a ninguna otra medida de fuerza desde hace siete meses tras el exitoso paro general del 9 de mayo.
A las y los luchadores y jóvenes decepcionados con el peronismo les decimos que se fijen en los hechos. El peronismo ya no es salida. Sólo el Frente de Izquierda Unidad, en las calles y en el Congreso, es la alternativa política que de manera consecuente y coherente enfrenta y llama a enfrentar en la más amplia unidad al plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. Y postula una salida de fondo mediante un plan económico obrero y popular. Para pelear por esa salida invitamos a sumarse a Izquierda Socialista.
Escribe Mónica Schlotthauer, diputada nacional de Izquierda Socialista/FIT Unidad
La ley fue anunciada por Milei a principio de año (ver nota “Ficha sucia”). Con la denominada ley de “Ficha limpia” el PRO, el gobierno, la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer y otros bloques dicen que se va a terminar con la corrupción en la política. Una mentira total. Es para esconder la ficha sucia que tienen en sus filas, como el corrupto ministro de Economía Luis Caputo o los casos de corrupción bajo el gobierno de Macri.
La ley propone que quien tenga una condena en segunda instancia por actos corruptos no podrá ser candidato, aunque la condena no esté firme. Es decir, una ley para manipular candidaturas y perseguir a las y los luchadores y opositores políticos. El artículo 2 dispone que quienes “defrauden al Estado” no podrán ser candidatos, casualmente es la imputación que se les hace a las organizaciones piqueteras y a sus dirigentes por “el delito” de luchar por comida y trabajo genuino.
Por segunda vez no hubo quórum. El gobierno la hizo caer con 8 bancas vacías de La Libertad Avanza, ayudado por algunos del PRO, Pichetto y otros bloques amigables que pegaron el faltazo, por su crisis interna y especulación política. ¿Por qué? Porque como esa ley en caso de aprobarse podría sacar de la contienda electoral del año que viene a Cristina Kirchner, al gobierno no le conviene, especulando que le serviría polarizar con Cristina.
Además, porque el gobierno entabló negociaciones con el peronismo, incluido el kirchnerismo, en no avalar esta ley por ahora a cambio de que Unión por la Patria le apruebe la reforma electoral antidemocrática y proscriptiva que envió al Congreso (ver nota Reforma de Milei / Hay que frenar el proyecto electoral antidemocrático y proscriptivo) y para no entorpecer la negociación entre el gobierno y el peronismo por la designación del juez Lijo en la Corte (algo en que coinciden), mantener a Martín Menem como presidente de la Cámara, cosa que el peronismo amenazó con no darle el aval si se aprobaba ficha limpia y algunas migajas del Presupuesto 2025. Pura especulación electoralista, a espalda de las necesidades populares. Mostrando que el peronismo deja correr a Milei y por lo tanto no es alternativa para enfrentar al plan motosierra.
Desde Izquierda Socialista rechazamos este proyecto demagógico y persecutorio. Lo mismo que la reforma electoral tendiente a cercenar derechos electorales y proscribir a la izquierda, llamando a una campaña amplia y unitaria a tal fin.