Nov 08, 2026 Last Updated 10:51 PM, Nov 7, 2026


Escribe José Castillo

Javier Milei sigue ajustando. Es más: promete más motosierra para el futuro. La bronca crece ante un gobierno que dice no tener plata para el Garrahan, la discapacidad o la educación, pero sí para la corrupción y las actividades delictivas.

El pueblo trabajador ya tiene su propio balance de las consecuencias de las políticas del gobierno nacional. Las sufre en el bolsillo con los salarios y jubilaciones pulverizados, desempleo creciente, más marginación y miseria (pese a lo que diga el presidente con sus mentirosos “millones que salieron de la pobreza”). Organismos públicos cerrados, vaciados o desfinanciados al extremo, ataques a la salud pública (con casos testigo como el Hospital Garrahan), a las personas con discapacidad y a la educación pública. Palos para quienes luchan y protestan, como se ve cada miércoles contra los jubilados y jubiladas.

Se comprobó que eran falsas las promesas del “crecimiento en V” o el “nos vamos para arriba como pedo de buzo”. La realidad que atraviesa la economía popular es la de una recesión permanente y cada vez más profunda.

¿Para quién no hay plata?

Hace meses que se evidencia que, para algunos, sí hay plata. Primero y principal, para los buitres acreedores de la deuda externa. También para las patronales, como sucedió recientemente con los monopolios agroexportadores.

Este año se descubrió que también hay plata para los estafadores, empezando por el propio Milei y sus socios en las estafas cripto que estallaron en febrero y nunca se esclarecieron. Hubo miles de damnificados: quienes le creyeron al presidente y compraron $Libra, la criptomoneda que él recomendaba y que desapareció en segundos.

También hay plata para los coimeros, como demostró el caso Andis. Hay plata para los dueños de laboratorios corruptos, como Kovalivker y su droguería Suizo-Argentino. Y, sobre todo, como repite lo que ya es un jingle popular, hay plata para Karina “3%”.
Por si fuera poco, hubo miles de dólares, vuelos gratuitos e invitaciones a su casa quinta provenientes de Federico “Fred” Machado y sus conexiones narcos para el (hasta hace pocos días) primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert, hoy renunciado en medio de un escándalo.

Esta es la banda que nos gobierna: ultraderechistas, antiderechos, ajustadores, defensores del genocida Benjamin Netanyahu, serviles a Estados Unidos, estafadores, coimeros y narcos. Por todo eso crece la bronca, que ya se expresó en la elección bonaerense de septiembre y en las masivas marchas posteriores. El clamor popular es claro: ¡Milei no va más!

Hay que cambiar pero, ¿cuál es la salida?

Ante la bronca creciente y el legítimo reclamo de terminar con este desastre, surge naturalmente la pregunta: ¿quién es la alternativa ante las próximas elecciones?

La respuesta es tajante: el peronismo no es una solución. Ya gobernó y ajustó, allanando el camino a este gobierno de ultraderecha. En estos dos años, de mil maneras, distintos dirigentes peronistas facilitaron que Milei impusiera su superajuste, en especial mediante el pacto que desde hace meses une a la CGT con el gobierno. Además, el peronismo (en todas sus variantes) no ofrece un programa distinto del que ya fracasó con Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa.

Por todo eso, insistimos: la única alternativa es el Frente de Izquierda Unidad. Es la única fuerza que se opuso de manera incondicional a cada una de las políticas de La Libertad Avanza, y denunció desde el primer día cada escándalo. El FIT-U estuvo, está y estará en las calles apoyando todas las luchas contra la motosierra, mientras exige a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y convoque a un nuevo paro general de 36 horas con un plan de lucha.

También propone un programa completamente distinto al de los partidos patronales: un programa obrero y popular, que empiece por dejar de pagar la deuda externa y romper con el FMI, para destinar esos recursos a resolver las urgentes necesidades del pueblo trabajador.
Por todo esto necesitamos más diputadas y diputados del Frente de Izquierda Unidad. Ayudanos a lograrlo.

Escribe Agustín Blanco

El sábado 5 de octubre, Javier Milei convirtió el Movistar Arena en un escenario de culto personal. Con entrada gratuita pero producción millonaria, presentó su libro La construcción del milagro entre luces, guitarras y frases mesiánicas. Lo que debía ser una presentación editorial se transformó en un recital político con estética de rock y discurso de fe. Según difundió el medio La Política Online (LPO), el evento habría costado al menos 300 mil dólares, una cifra que desató pedidos de informes en el Congreso para esclarecer quién lo financió y con qué fondos.

En los días previos al show, corrió el rumor también publicado por LPO, de que la familia Kovalivker, dueña de la droguería sospechada por las coimas en el área de Discapacidad, había cubierto los costos del evento. Eduardo Kovalivker, padre de los hermanos que intentaron huir de la Justicia, publicó varios libros en la editorial Hojas del Sur, la misma de Andrés Mego, organizador de La Derecha Fest y responsable de la producción del acto de Milei. Los escritores poco conocidos, como el propio Kovalivker, suelen pagar por la impresión de sus libros, lo que alimenta las sospechas de un entramado privado detrás del show presidencial.

Mientras tanto, el contraste con la realidad del país es feroz. Un gobierno que congela salarios, busca paralizar universidades y recortar presupuestos en salud puede montar, sin transparencia, un espectáculo de autopromoción personal. En su discurso, el  presidente aseguró haber “sacado de la pobreza a 12 millones de personas”, un dato que es falso.

Entre la música, los aplausos y la mística libertaria, quedó expuesta la distancia entre el relato y la vida cotidiana. Detrás del personaje rockero que promete redención se esconde un programa de ajuste brutal, endeudamiento y destrucción de lo público. No hay milagro, hay marketing.
Por eso, y por mucho más (por los salarios pulverizados, las jubilaciones recortadas, el vaciamiento de hospitales y universidades, y el cinismo de un poder que se celebra a sí mismo mientras condena a millones), Milei no va más.



Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad

José Luis Espert, paladín de la mano dura y del lema “cárcel o bala”, se vio obligado a renunciar como primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en las listas de La Libertad Avanza y el PRO. Su renuncia es un reconocimiento implícito de sus vínculos con el narcotráfico. El propio Javier Milei lo admitió con una frase que dejó expuesta la crisis política: “Si yo lo echo, valido que es verdad la denuncia”.

Espert cayó arrastrado por los dólares sucios y la sombra del narcotráfico. Pero el caso no puede terminar ahí: si no puede ser candidato, menos puede seguir ocupando una banca. Por eso debe avanzar su remoción y enfrentar la Justicia. Las pruebas son contundentes. Diversas investigaciones periodísticas y judiciales demostraron su vínculo con Federico “Fred” Machado, empresario argentino detenido en su país y con pedido de extradición por parte de la justicia de Estados Unidos por su participación en una red internacional de narcotráfico y lavado de dinero.

A pesar de sus negaciones, documentación del Bank of America y del Tribunal de Texas reveló que Espert recibió en su cuenta personal una transferencia de 200 mil dólares proveniente de empresas controladas por Machado, como Wright Brothers Aircraft Title Inc y Las Minas del Pueblo S.A. Ambas fueron señaladas por la justicia norteamericana como parte de un esquema delictivo que financiaba la compra de aeronaves utilizadas para transportar y distribuir cocaína.

Su propia defensa lo hundió aún más. Primero lo negó y luego debió admitir que viajó 35 veces en aviones de Machado, en 17 de esos vuelos acompañado por el empresario procesado, durante su campaña presidencial de 2019. También reconoció haber recibido una camioneta blindada y otros beneficios financiados por Machado para sostener su campaña.

Espert no es ingenuo ni víctima de una operación política: es partícipe de una asociación ilícita que financió su carrera con dinero del narcotráfico, a cambio de favores que paga el pueblo trabajador. Su discurso de “cárcel o bala” terminó en lágrimas en Radio Mitre. La ironía es total: el supuesto adalid contra los narcos cayó por vínculos con ellos.

La caída de Espert en la provincia más grande del país es un golpe político que expone la debilidad del gobierno que se presentaba como incorruptible. Javier Milei y su entorno quedan desnudos ante el cúmulo de escándalos: la estafa cripto, las denuncias de coimas que involucran a Karina Milei, las muertes por fentanilo y el endeudamiento con el FMI.

No se trata de un caso aislado, sino de una muestra del funcionamiento real del régimen, desde campañas financiadas con dinero sucio, favores a empresarios narcos, hasta leyes hechas a medida de los poderosos. Cuando estalla un escándalo, intentan cubrirlo con renuncias “voluntarias” y reemplazos improvisados. Pero se les cayó la careta: el pueblo ve con claridad que Milei y su gobierno son parte de la misma podredumbre que decían combatir.

Frente a los ajustadores, narcos y corruptos, en estas elecciones del 26 de octubre el Frente de Izquierda Unidad presenta candidaturas de quienes no reciben un peso de empresarios ni de mafias, viven como cualquier trabajador y están en las calles y en el Congreso todos los días enfrentando la motosierra y la represión de Milei.


Escribe Liliana Olivero, primera candidata a diputada nacional por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Juan Schiaretti, exgobernador de Córdoba y candidato por Provincias Unidas, y Natalia de la Sota, hija del fallecido exgobernador y candidata por Defendamos Córdoba, buscan captar el voto peronista de la provincia. Ese electorado, que durante años acompañó a la derecha de Mauricio Macri primero y a Javier Milei después, hoy se encuentra fuertemente golpeado por la crisis generada por el gobierno nacional. Muy detrás en intención de voto aparece Pablo Carro, de Fuerza Patria.

Frente a la debacle del gobierno nacional, el peronismo cordobés se presenta dividido en tres sectores. Sin embargo, ninguna de estas opciones representa una salida. Todas gobernaron el país o la provincia y son parte del mismo problema. Esos dirigentes se presentan como si tuvieran la fórmula para resolver los males que ellos mismos ayudaron a crear, y recurren al engaño para diferenciarse del gobierno nacional o, incluso, de su propio rol en estos casi dos años.

Schiaretti y Martín Llaryora fueron los principales aliados de Milei. No solo aportaron funcionarios y votos para aprobar la Ley Bases -madre del ajuste- sino que garantizaron la gobernabilidad que exigía el Fondo Monetario Internacional. Ahora, en campaña, critican el superajuste nacional que acompañaron y replicaron en Córdoba. Denuncian la pérdida del poder adquisitivo mientras las y los estatales, la docencia y las jubilaciones se acercan a la indigencia. La precariedad y la pobreza crecen, mientras la deuda provincial dolarizada se paga con un ajuste que favorece a los grandes empresarios, beneficiarios permanentes de este modelo. No tienen un plan distinto al de Milei ni al que impone el FMI; apenas intentan disimularlo con un discurso menos brutal.

De la Sota hija, con el respaldo de los medios, la burocracia sindical y los empresarios, intenta presentarse como una renovación. Sin cuestionar al gobierno provincial del que fue parte (votando incluso leyes de ajuste como el recorte a las y los jubilados), busca captar el voto de quienes rechazan el dinosaurismo del peronismo cordobés aliado a la ultraderecha. Se proyecta como un recambio proempresarial para un PJ cordobés desgastado. Al igual que Schiaretti, su propuesta central es eliminar las retenciones, un beneficio directo a los grandes agroexportadores que siguen enriqueciéndose mientras el pueblo trabajador se hunde en la pobreza.

Carro, actual diputado y candidato a la reelección, intenta diferenciarse con un discurso más crítico. Sin embargo, al igual que el resto del peronismo kirchnerista, ha actuado como un freno en las calles, evitando que la ruptura con el Gobierno nacional se exprese con mayor fuerza. De la mano de la CGT, su sector viene impidiendo un nuevo paro general de 36 horas para derrotar la motosierra de Milei. Su estrategia es la del desgaste: criticar sin enfrentar y postularse en 2027. Como parte del anterior gobierno, dejaron un saldo nacional de 42% de pobreza y 200% de inflación.

Todos llegan a las elecciones maquillando su discurso y buscando alguna banca, lejos de cualquier intención de resolver los problemas del pueblo trabajador. Todos gobernaron (y muchos aún gobiernan), demostrando ser parte del mismo entramado de poder que generó la crisis. Por eso, sostenemos que para fortalecer la lucha, tanto en las calles como en el Congreso, es necesario votar las candidaturas del FIT-U, que venimos enfrentando a todos los gobiernos. Junto a eso, proponemos una salida de fondo: dejar de pagar la deuda y romper con el FMI para destinar esos millones de dólares a resolver las necesidades urgentes del pueblo trabajador.


Escriben María Meza, candidata a diputada nacional y Hugo Iglesias, candidato a senador nacional
 
El Gobierno nacional negocia la entrega de soberanía en Tierra del Fuego, a cambio de nueva deuda. El decreto 697/2025, firmado el 30 de septiembre, autorizó el ingreso de tropas estadounidenses a la base militar de la isla, así como a las de Mar del Plata y Puerto Belgrano, para la realización de maniobras conjuntas. Miguel Rodríguez, candidato de La Libertad Avanza, respaldó la medida. 

El decreto fue oficializado un día después de que Javier Milei fuera repudiado en las calles por centenares de habitantes de Ushuaia, que se sumaron a una convocatoria de la UOM e impidieron que realizara un acto de campaña electoral. La bronca con el presidente creció en los últimos meses por su política de desprecio hacia la defensa de las fuentes de trabajo, tras decretar la baja de aranceles a las importaciones de productos electrónicos, medida que pone en riesgo la industria nacional frente a importadores y empresarios especuladores. La disposición fue suspendida luego de un paro de diez días de las y los metalúrgicos, hasta el 31 de diciembre de este año, por lo que el temor a la desocupación sigue presente. Todos los días se registran despidos y suspensiones en las fábricas, pese a la promesa patronal de que no ocurrirían al levantarse la huelga.

El desprecio de Milei por el pueblo fueguino y por la soberanía nacional sobre el territorio más austral del país se profundiza con esto. El interés geopolítico, militar y económico por esa región ya se venía manifestando. Las visitas de los comandantes del Comando Sur de Estados Unidos, Alvin Holsey en agosto de este año y Laura Richardson en 2024, fueron señales de que Donald Trump y el gobierno estadounidense buscan controlar la ubicación estratégica del paso bioceánico entre el Atlántico y el Pacífico, así como los recursos naturales del Atlántico Sur y la Antártida.

Todo esto ocurre en el marco de las revitalizadas relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido, potencia que mantiene usurpadas las islas Malvinas. En marzo de 2022, el gobierno peronista de Tierra del Fuego oficializó en el Boletín Oficial Nº 5065 la aceptación de la radicación de un radar con capacidad militar en la ciudad de Tolhuin a la empresa inglesa LeoLabs Limited. En noviembre de 2022, la Subsecretaría de Comunicaciones de la Nación, durante el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa, ratificó esa decisión. Todo ello fue resistido por el pueblo trabajador. Al mismo tiempo, avanza la explotación petrolera en la plataforma submarina malvinense por parte de la empresa israelí Navitas Petroleum. Curiosamente, el ex primer ministro británico Tony Blair fue elegido por Trump para ejercer el control de Gaza, víctima del genocidio y la hambruna provocados por Israel.

Si bien la Constitución Nacional, en su artículo 75 inciso 28, no autoriza al presidente a permitir el ingreso de tropas extranjeras y establece que esa es una facultad exclusiva del Congreso Nacional, no puede confiarse en este último, que ha acompañado las principales políticas del gobierno y permitido los DNU y el pago de la deuda externa fraudulenta.

El ejemplo mostrado por las y los trabajadores y sectores populares marca el camino: organizarnos desde cada lugar de trabajo, escuela y barrio para rechazar esta ofensiva colonialista mientras defendemos las fuentes de trabajo. Y, en estas elecciones, vota la lista 505 del Frente de Izquierda que integramos para defender también en el Congreso estas propuestas. 

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

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04 Nov 2026 El Socialista N° 639