Escribe Malena Zetnik
Tras sufrir una violación, Lucía de 11 años fue obligada a seguir con su embarazo porque en la provincia de Tucumán, desde el gobernador peronista Manzur, pasando por la ministra de salud Rossana Chahlay, muchos funcionarios y médicos pretenden imponer los fundamentalismos religiosos sobre los derechos de las mujeres y niñas.
Sin embargo, la doctora Cecilia Ousset y el doctor José Gigena se enfrentaron a la presión del gobierno local, la corporación médica y la Iglesia y realizaron la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), a través una microcesárea a la niña.
No contentos con dilatar el sufrimiento de la Lucía con las trabas puestas al derecho a la ILE y con la publicitación de su identidad y la de su familia, los antiderechos quieren ahora ir contra los médicos que garantizaron la práctica. Aunque no hay delito alguno ya que desde 1921 el artículo 86 del Código Penal Argentino dice que el aborto en caso de violación es legal y desde 2012 la Corte Suprema de Justicia lo ratificó con el fallo F.A.L., un grupo de abogados tucumanos fundamentalistas denunciaron por homicidio a Gigena y Ousset y la fiscal Adriana Giannoni, a cargo de la Fiscalía Especializada en Homicidios Nº 1, le dio curso.
Ante estos hechos llamamos a la máxima solidaridad con quienes garantizan los derechos frente a las prácticas de tortura del Estado que pretende obligar a las niñas violadas a parir. Por el cumplimiento inmediato de la ILE en todos los casos en que sea requerida. ¡Separación ya de la Iglesia y el Estado! Hoy más que nunca se mantiene vigente nuestro reclamo por el aborto legal seguro y gratuito.
Escribe Malena Zetnik
Después de la inmensa movilización que se realizó en Buenos Aires el 8M comenzaron a difundirse fotos y notas periodísticas informando que desde la organización del acto de cierre tuvieron que salir a pedir el aporte solidario de las personas que estaban en la Plaza de Mayo para juntar el dinero correspondiente al pago del sonido del acto.
Y debemos afirmar que fue así. Una vez más, las CTA, la Corriente Federal de la CGT y otras organizaciones como la CCC-PCR, después de participar en todas las asambleas de organización de la gran jornada de lucha decidieron darle la espalda al reclamo de las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binarias movilizadas. No se jugaron a realizar realmente un paro efectivo por el conjunto de las demandas que viene reclamando este gran movimiento ni aportaron la parte del dinero al que se habían comprometido.
Aunque el acto estuvo en peligro por esta maniobra de las centrales, lo cierto es que la fuerza de la genuina movilización pudo más. Por ello, utilizando el criterio que tenemos todas las organizaciones independientes de los gobiernos y porque rechazamos el clientelismo político hicimos pública esta situación y logramos juntar, con el aporte solidario de quienes estaban presentes, el dinero faltante para realizar el acto.
Escribe Euge Duncan
Este fin de semana se realizó en Córdoba una nueva plenaria de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, de la que participamos compañeras de Isadora e Izquierda Socialista de distintas provincias.
Allí se discutieron las modificaciones del nuevo proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que se presentará nuevamente en el Congreso durante el mes de abril. A su vez, se ratificó la pelea para que no se obstaculice ningún caso de interrupción legal del embarazo (ILE), como ocurrió en Tucumán y Jujuy. La plenaria también se posicionó por la reincorporación de Fernanda Fernández, trabajadora precarizada y despedida por Manzur por defender que se garantice el derecho a la ILE a la niña de 11 años violada en Tucumán.
Mientras todos los partidos patronales tejen alianzas con los sectores antiderechos de las iglesias católica y evangélicas y dicen que no hay que discutir aborto este año por las elecciones, la movilización del 8M se tiñó de verde y ratificó que la pelea por este derecho sigue más vigente que nunca. Las movilizaciones que vivimos durante 2018 y que continúan este año demostraron que el movimiento de mujeres exige la aprobación de la ley. Desde Isadora e Izquierda Socialista estamos convencidas de que debemos continuar en las calles exigiendo que el proyecto que se presentará en breve se trate y se apruebe. ¡Aborto legal ya! ¡Que sea ley!
Por tercer año consecutivo el mundo se prepara para una nueva jornada de lucha en el que mujeres, lesbianas, travestis, trans e identidades no binarias saldremos a las calles en la huelga feminista internacional a reclamarle a los gobiernos de turno el fin de los femicidios y las violencias machistas, el aborto legal, seguro y gratuito y todos los derechos de las mujeres trabajadoras.
Escribe Mercedes Trimarchi, Diputada provincial electa por Izquierda Socialista/FIT
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora surge para reivindicar y fortalecer las luchas que las obreras daban a principios del siglo XX para mejorar sus condiciones laborales: la jornada de ocho horas, el derecho al voto, entre otros reclamos. La fecha surge en la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas en 1910, propuesta por la feminista socialista Clara Zetkin. Con el paso de los años y con enormes luchas fuimos conquistando algunos derechos. Sin embargo aún nos falta mucho. En 2019 la brecha salarial entre varones y mujeres llega a 23% en el mundo. Las mujeres seguimos teniendo los trabajos peor pagos y cargamos con el trabajo no remunerado del cuidado de los hijos/as y del hogar. A su vez, los planes de ajuste que todos los gobiernos aplican afectan mayormente a las mujeres y cada vez somos las más pobres entre los pobres. Esto es así porque el sistema capitalista patriarcal utiliza la opresión milenaria a las mujeres para superexplotarnos y obtener mayores ganancias. Por eso este 8M debemos impulsar que la lucha contra el patriarcado se una a la pelea contra el capitalismo. Para que ambos sistemas caigan juntos.
Desde 2015 el movimiento feminista salió a las calles contra los crímenes de odio al grito de #NiUnaMenos. Sin embargo, los femicidios aumentan cada día. Según el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe, sobre la base de la información de dieciséis países de la región, en 2017 hubo 2.554 femicidios. Y en nuestro país contamos con la terrible cifra de un femicidio por día. Por eso es urgente que se declare la emergencia en violencia de género y que se destine presupuesto para combatirla sobre la base del no pago de la deuda externa.
Sin dudas, la #MareaVerde que el año pasado impulsó en las calles la pelea por el aborto legal y que logró la media sanción en Diputados no fue derrotada. Este año realizamos un primer pañuelazo masivo frente al Congreso y en varias ciudades del país para reclamar ¡aborto legal ya! contra Macri y todos los partidos patronales que en alianza con la Iglesia Católica y las evangélicas nos niegan el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. Incluso pretenden que retrocedamos cien años, como en Tucumán, donde le negaron el acceso a la interrupción legal del embarazo a una niña de 11 años que había sido violada (ver recuadro).
Este 8M debemos ser miles en las calles contra los femicidios y la violencia de género, por igual trabajo igual salario, contra la discriminación laboral, por el aborto legal, seguro y gratuito, contra las redes de trata y contra los planes de ajuste que se aplican en todo el mundo. Los gobiernos y las iglesias son responsables de la situación de las mujeres. Desde Isadora e Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda queremos que este 8M se transforme en un día de lucha donde se hagan sentir los reclamos del movimiento feminista, en la perspectiva de construir un movimiento que pelee junto con el resto de los sectores oprimidos y la clase obrera para terminar con el capitalismo patriarcal, y por una sociedad sin opresión ni explotación y por un mundo socialista donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.
Escribe Malena Zetnik
En la gran cantidad de asambleas y reuniones que se vienen realizando a lo largo y ancho del país se está, dando distintas polémicas y discusiones. No solo dan cuenta de las diferentes tendencias del movimiento feminista, sino también de su perspectiva política. Venimos de varios años de luchas y movilizaciones en alza donde se han ido incorporando diferentes demandas, desde el NiUnaMenos y el fin de los femicidios y transtravesticidios, pasando por el derecho al aborto legal y la pelea contra la superexplotación que vivimos las mujeres con dobles y triples jornadas de trabajo y discriminación salarial.
Sin embargo, al tratarse de un año electoral, las organizaciones que se referencian en el kirchnerismo, desde Unidad Ciudadana pasando por el frente Vamos (Grabois) y hasta sectores del PJ, vienen a decirnos que la salida para el feminismo es hacer un gran frente anti-Macri. De esta manera no solo pretenden llevarnos detrás de Cristina Fernández, quien ya gobernó y no cumplió ninguna de nuestras demandas, sino que además nos plantean abandonar las calles para dedicarnos a hacer campaña electoral. Por eso se niegan a hacer un llamado explícito a las centrales sindicales, a la CGT y a las CTA para que el 8M convoquen a un paro general efectivo en donde todas y todos paremos por las demandas del movimiento feminista. Esto no sorprende, ya que son esas mismas burocracias sindicales las que no llaman a ninguna medida frente a la brutal situación de ajuste, despidos y paritarias a la baja que estamos viviendo trabajadoras y trabajadores.
Además, en gran cantidad de municipios del Gran Buenos Aires las organizaciones kirchneristas llaman a quedarse en el territorio el 8M y no convocan a colmar la emblemática Plaza de Mayo. Y, como si fuera poco, como el frente anti-Macri incluye a la Iglesia Católica y a las iglesias evangélicas, nos dicen que no es tiempo de pelear por el derecho al aborto, sosteniendo que no hay que presentar nuevamente el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Miran para el costado cuando exigimos la destitución del kirchnerista Manzur, ex ministro de Salud del gobierno de Cristina, principal responsable en negarle la interrupción legal del embarazo a una niña de 11 años que fue violada en Tucumán.
Los problemas que vivimos las mujeres, lesbianas, travestis, trans y personas no binarias son responsabilidad del gobierno de Macri, pero también de los gobernadores provinciales que aplican el ajuste del FMI, que imponen los tarifazos, la doctrina de las iglesias y nos niegan el derecho a decidir sobre nuestras vidas, que sostienen a la justicia patriarcal que garantiza la impunidad de violadores, femicidas y violentos. Ellos gobiernan para los intereses de los empresarios y de las iglesias. No para los de los sectores oprimidos y explotados. Por eso este 8M no bajamos nuestras banderas. Y vamos a la Plaza de Mayo por el aborto legal y contra el ajuste de Macri y los gobernadores.