Escribe CST, sección de la UIT-CI en Brasil
19/05/2025. La CST y la UIT-CI han participado hoy en un acto unitario en honor de Maria José Lourenço, conocida cariñosamente como Zezé, fundadora y dirigente del Ponto de Partida, la Liga Operária y la Convergência Socialista. Zezé fue también dirigente de la Fracción Bolchevique y de la LIT-CI, organizaciones vinculadas a la corriente trotskista morenista en las décadas de 1970 y 1980.
El acto, celebrado en la sede de la CSP-CONLUTAS en São Paulo, fue organizado conjuntamente por el PSTU, la CST, Fortalecer, Resistência, MÊS y Emancipação Socialista, con la participación de militantes independientes que formaban parte de la Liga Operária y de la Convergencia Socialista.
El acto fue dirigido por Célia Barbosa y Nelson Rodrigues, camaradas miembros de la Liga Operária. Y Mané Bahia, histórico militante del PSTU, participó en el funcionamiento de la sala virtual. La ceremonia comenzó con un homenaje a dos de los fundadores de Ponto de Partida que estaban presentes: Waldo Mermelstein, en el auditorio, y Jorge Pinheiro, en la sala virtual. Jorge compartió recuerdos de activismo junto a Zezé durante la dictadura, especialmente en el MNR y durante su período de exilio en Chile. Amigos de Zezé, como Tetê Moraes, recordaron la época del legendario periódico O Sol. Romildo Raposo y Ênio Bucchioni también presentaron sus respetos por carta o vídeo. Asistieron numerosos camaradas de la época, como Celso Brambilla.
Se proyectó el testimonio de Zezé, parte de un documental aún en producción, en el que relata diferentes momentos de su trayectoria militante. También se presentó un proyecto colectivo que pretende finalizar una antigua iniciativa de Zezé: la publicación de un libro sobre la historia de la Liga Operária.
Mercedes Petit, veterana del movimiento trotskista morenista, habló en nombre de la UIT-CI (ver su intervención al final). La camarada Mariucha Fontana representó a la LIT-CI. Los camaradas Robério Paulino y Berna Menezes hablaron en nombre de Fortalecer/PSOL, mientras que Michel Oliveira representó a la CST, sección brasileña de la UIT-CI. El compañero Zé Maria habló en nombre del PSTU; los compañeros Mauro Puerro y Genilda Souza, por Resistencia; el compañero Etevaldo Teixeira por el MES y el compañero Dalmo, por Emancipação Socialista.
El CST y la UIT-CI participaron en el evento, tanto en persona como a través de la sala virtual. Nuestra delegación incluía a Miguel Sorans, de la dirección de la UIT-CI; Lorena Fernandes, Barbara Sinedino, Isadora Bueno, Danillo Bianchi, Rosi Messias y Adriano Dias, de la coordinación de la CST; Rosana Pires, del grupo juvenil revolucionario Vamos à Luta de São Paulo; así como Mariza Mercês y João Santiago, antiguos militantes de la Convergência Socialista de Belém do Pará y actualmente dirigentes de la CST.
El acto finalizó con una emotiva declaración de Jorge Sprovieri, compañero de Zezé durante 40 años (que amablemente accedió a hacerse una foto con la delegación de la CST en el auditorio de la CSP-CONLUTAS.
Saludo de Mercedes Petit, dirigente de la UIT-CI
Agradezco mucho la invitación a hablar en este homenaje a Zezé. Yo pertenezco a la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional, la UIT-CI y a Izquierda Socialista de Argentina.
En primer lugar, quiero darle mi más grande abrazo, aunque solo sea virtual, al querido Georginho, a Jorge Sprovieri, su compañero de tantas décadas, recordando el inicio de aquel amor que nació en Bogotá en el exilio.
Que hagamos este homenaje unitario creo que expresa la solidez de la trayectoria de lucha de Zezé y la vigencia de sus ideales anticapitalistas y por el socialismo mundial. Esta unidad también me da la alegría de compartir con numerosos amigues y compañeres de lucha.
En la marea de acontecimiento de los sesenta y los setenta, que en Brasil significó el combate contra la dictadura militar, Zezé supo apartarse de los caminos sin salida del nacionalismo burgués y del guerrillerismo. Desde el exilio se ligó al movimiento trotskista y más concretamente a la corriente liderada por nuestro fundador y maestro Nahuel Moreno. Así fue que compartimos militancia y vida cotidiana en Bogotá, en Brasil. O viajes a Francia y sus visitas a Buenos Aires.
Desde los años 90 nuestros caminos políticos fueron distintos. Pero eso no cambió la amistad y el respeto mutuo.
Con Zezé tuvimos tres cosas en común: ser luchadoras, baixinhas y trotskistas morenistas.
Todes conocemos al poeta Bertold Brecht. Hoy, en este homenaje unitario, me nace recordarlo. Porque Zezé fue una de las “imprescindibles”, porque luchó siempre.
Querida amiga, ¡¡hasta el socialismo siempre!!
Muchas gracias
Saludo de Michel Oliveira, dirigente de la CST
Este es un evento muy importante. Reúne a muchos camaradas históricos. Es un día para honrar a la camarada Zezé. Nosotros, desde la CST y la UIT-CI, nos unimos a este día. Zezé fue la fundadora de organizaciones muy importantes, junto con muchos de los que están aquí presentes, virtualmente o en este plenario: Ponto de Partida, la Liga Operaria y la Convergencia Socialista. Fue una importante líder de la corriente trotskista morenista internacional: la Fracción Bolchevique y la LIT-CI durante la época de Nahuel Moreno.
Honramos la trayectoria de la compañera Zezé y de todos aquellos que, junto a ella, lograron construir estas organizaciones revolucionarias en Brasil. En la lucha contra la dictadura y en la campaña por un gobierno de la clase trabajadora. Enfrentando detenciones, despidos, todo tipo de represión.
Ante el fracaso del nacionalismo burgués y del estalinismo del PCB, muchos buscaron soluciones equivocadas. Ponto de Partida y la Liga Obrera no lo hicieron. Lograron superar el vanguardismo, los proyectos guerrilleros y negar el proyecto reformista de la Unidad Popular de Chile. En Brasil, tomaron la decisión fundamental de no diluirse en el frente popular del MDB. Como dice Zezé en uno de sus últimos textos: encontraron una manera. Y ese camino era el marxista revolucionario. Vinculándose a la vida militante del trotskismo internacional.
Apoyamos la dura batalla de Zezé y de tantos otros que están aquí hoy en este evento para unirse a la clase trabajadora, en un momento muy difícil de la lucha de clases de nuestro país. Queremos destacar que, a pesar de los esfuerzos de los reformistas, a pesar de toda la tinta que se desperdicia para ocultar la verdadera historia, nunca ha sido posible borrar el papel destacado de la Liga Operaria y de la Convergencia Socialista en las luchas por las libertades democráticas, en las grandes huelgas de finales de los años 70 y principios de los 80, en la construcción de la CUT y principalmente en la fundación del PT.
A pesar de nuestras diferencias y de los distintos caminos que hemos recorrido en los últimos años con nuestra compañera Zezé, hacemos un homenaje a su trayectoria y su lucha. Nuestro método es respetar a quienes luchan por el socialismo, junto a la clase trabajadora, a pesar de los diferentes caminos que podamos seguir. Porque siempre creemos en la posibilidad de unir a los revolucionarios.
Nosotros desde la CST extendemos nuestras condolencias a todos aquellos que militaron con ella, su familia, amigos y su compañero de vida Jorge Sprovieri.
¡Camarada Zezé, presente!
Finalmente, el 8 de mayo surgió el humo blanco de la chimenea montada sobre el tejado de la Capilla Sixtina en el Vaticano. En transmisión directa para todo el mundo, el cardenal francés Dominique Mamberti pronunció la frase "Habemus papam" desde el balcón de la Basílica de San Pedro y confirmó el elegido: el cardenal estadounidense-peruano Robert Prevost, que llevará el nombre de León XIV.
Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/UIT-CI, Argentina.
De todo esto, podemos sacar algunas conclusiones iniciales. Fue uno de los cónclaves papales más cortos de la historia, demostrando que más allá de las diferencias entre ultra conservadores y “progresistas” que anunciaban un posible cisma de la Iglesia Católica en el futuro, los cardenales optaron por curvarse ante una figura que estaría “lejos del confort y al servicio de las periferias”, como algunos definen al nuevo Papa. La continuidad del papado de Francisco, quedó asegurada.
La Iglesia Católica vive una profunda crisis al calor de la decadencia del capitalismo imperialista y el creciente descreimiento de las masas en sus dirigentes políticos patronales tradicionales, incluidas las autoridades eclesiásticas. En ese marco desde hace años crecen las denuncias de escándalos financiero y de corrupción, como el famoso caso del fraude (1982) del Banco Ambrosiano que manejaba los fondos del Vaticano. En los últimos años crecieron las denuncias contra casos de abuso sexual y pedofilia en el seno de la Iglesia Católica.
Esta crisis llevó a que en 2013 de produjera un hecho casi inédito, que fue la renuncia del papa Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, y que fuera reemplazado por Francisco. El Papa alemán, no solo se tornaba insustentable por defender los valores y la liturgia católica tradicionales como el uso del latín en el oficio de las misas o la reintroducción de las antiguas vestimentas papales. Su papado fue relacionado con los escándalos financieros del Vaticano y se puso en evidencia su pasado junto a la juventud hitleriana. Eso, sumado a la más profunda crisis del capitalismo imperialista, abierta en 2008, que movilizaba a millones de trabajadores y trabajadoras en todo el mundo contra los planes de ajuste de los gobiernos, generaron un combo que obligó a la Iglesia Católica a renunciar a Benedicto XVI y a imponer a Francisco.
La designación en el 2013 del argentino y jesuita Jorge Bergoglio fue un intento de producir un cambio designando a un papa no europeo, sino latinoamericano para que pose de progresista. Buscó lavar la cara del Vaticano y recuperar algo de los amplios espacios perdidos por la Iglesia Católica. En la misma línea se elige a León XIV. Necesitan evitar la continua emigración de fieles, un problema que está dejando a la iglesia sin párrocos por la falta de vocación religiosa de los jóvenes. Pero, además, porque la crisis del capitalismo mundial, no solo continúa, como se agrava, sobre todo con el surgimiento de personajes como Donald Trump, el jefe del imperialismo mundial que, con sus medidas, está causando un caos sin solución para las masas explotadas del mundo. Por eso no eligieron al cardenal Raymond Burke, el preferido de Trump y si al estadounidense-peruano Robert Prevost, nombrado por Francisco obispo de Chiclayo, al noroeste del Perú. Más tarde, el propio Francisco, preparando el recambio lo trasladó a Roma en 2023, designándolo en puestos importantes para garantizar su continuidad.
No hay un nuevo modelo de iglesia
Eso no significa que estamos frente a la “Iglesia de los pobres”, un concepto introducido por el Papa Juan XXIII en el Concilio Vaticano II en 1962 y que retomó el papa Francisco con la encíclica Evangelii Gaudium. Es una adaptación a los tiempos de una institución que hace mas de 500 años acompaña sin fisuras al capitalismo. También el nombre de León XIV fue pensado para los tiempos actuales. En 1891, León XIII (papa entre 1878 y 1903), escribió la encíclica Rerum novarum con la cual fundó la Doctrina Social de la Iglesia que denunciaba, en el auge del capitalismo, los niveles de explotación a la clase trabajadora y reclamaba por mejores salarios y condiciones de vida. Pero, a su vez, denunciaba el avance del socialismo.
El crecimiento del marxismo a finales del siglo XIX, que en 1917 iba a parir la Revolución Rusa, la más grande revolución del siglo XX, puso en alerta al capitalismo. La iglesia montó un escudo protector con la doctrina social para tratar de evitar que los explotados y oprimidos del mundo vayan hacia el socialismo. No fue contra el capitalismo y el socialismo por igual, como muchos presentan esta doctrina. Tenía un solo objetivo, la defensa del capitalismo.
Ahora la llamada “iglesia de los pobres” no pasa de un doble discurso adaptado a los tiempos. Y los tiempos actuales de caos y desorden necesitan como nunca esta fachada. Son solo posturas políticas, adoptadas en cada momento, para perpetuar el poder al servicio de la preservación del capitalismo. La forma que adopta la iglesia en cada momento no puede ser confundida con su contenido histórico, con su esencia, que es profundamente reaccionaria.
La Iglesia Católica y el Vaticano no han cambiado, por más que Francisco se haya negado a usar los zapatos rojos tradicionales o se haya hospedado en la “sencilla” Casa de Santa Marta en lugar del Palacio Apostólico, que tradicionalmente ha sido la residencia de los papas. Tampoco va cambiar la iglesia porque el obispo de Chiclayo, ahora Papa, se sienta “un peruano”, juegue al tenis o haya recorrido su diócesis de Chiclayo a caballo.
Mantenemos una posición crítica a la Iglesia Católica como institución
Las guiñadas progresistas, no pueden ocultar el papel de la Iglesia Católica. Con el Papa Francisco a la cabeza negó los derechos más básicos de las mujeres, como la legalización del aborto, una conquista en Argentina obtenida contra la campaña de todo el aparato eclesiástico. Los “cambios” de Francisco fueron tan superficiales que los curas pedófilos o abusadores siguen siendo cobijados por las autoridades de la iglesia. Apenas son “trasladados” para evitar un mayor escándalo. Las mujeres, no solo estuvieron absolutamente ausentes del cónclave de cardenales, sino que siguen teniendo vedado el acceso al sacerdocio. Los divorciados y las disidencias sexuales continúan siendo “pecadores”, como expresó el párroco de Chiclayo Jorge Millán Cotrina, discípulo del nuevo Papa.
La Iglesia Católica se sigue oponiendo a la legalización del matrimonio igualitario y en muchos países se aferran a los recursos económicos y a los privilegios que le dan los distintos gobiernos, negándose a la separación de la Iglesia y el Estado. Eso sin traer a cuento el papel siniestro que históricamente desempeñó. Fue ejecutora de musulmanes y judíos en la Edad Media, apoyó un genocidio sistemático de los pueblos originarios en América, llevó mujeres a la hoguera acusadas de brujería, el Papa Pio XII, fue colaborador directo del nazismo y en Argentina la cúpula de la iglesia fue cómplice de la dictadura genocida.
Es claro que hubo sectores de la iglesia que defendieron a los y las trabajadores o enfrentaron dictaduras, como los curas tercermundistas de Brasil o el obispo Oscar Romero de El Salvador o Enrique Angelelli en el caso de la dictadura Argentina. Pero fueron excepciones, la regla de la cúpula católica que representa el Vaticano, ha sido mantener una política reaccionaria al servicio del sistema capitalista-imperialista.
Desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional (UIT-CI), a la vez que respetamos las posturas y creencias religiosas de cada compañera y compañero porque entendemos que es una decisión de índole íntimo y personal, mantenemos una posición crítica a la Iglesia Católica como institución. Opinamos diferente de los que definen a Bergoglio como el “Papa de los pobres” o de los que empiezan a verter elogios en el mismo sentido en relación a León XIV. Como hemos afirmado tantas veces, los socialistas revolucionarios estamos convencidos que la justicia social, la dignidad para los miles de millones de pobres, marginados y oprimidos de este planeta, sólo se logrará luchando, contra la explotación en cada lugar del mundo y tirando abajo este sistema inhumano que es el capitalismo e instaurando el socialismo con plena democracia para el pueblo trabajador.
*Foto de portada: Marcha de un millón de personas en Yemen en solidaridad con Palestina

Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
Los sindicatos palestinos convocan a una Jornada Mundial de Acción el 15 de mayo, fecha aniversario 77º de la Nakba: llaman a “intensificar la presión a favor de sanciones inmediatas, legales y específicas contra Israel, incluido un embargo militar total”.
Nakba significa “catástrofe” en árabe, y el “día de la Nakba” fue designado por los palestinos el 15 de mayo de 1948 porque fue el día siguiente de la fundación del Estado de Israel que expulsó a los palestinos de sus casas y tierras de origen.
Colonización imperialista y sionista
El imperialismo norteamericano y británico fueron determinantes en esta fundación de Israel, como un instrumento para dominar el Medio Oriente y adueñarse de sus riquezas, en especial los hidrocarburos.
Israel se fundó expulsando palestinos y sus tierras fueron entregadas a judíos migrantes provenientes de Europa, Rusia, Ucrania, Polonia, Alemania, también de Argentina y otros países del mundo. El argumento sionista fue que esa era la “tierra prometida”, la tierra de sus supuestos ancestros judíos de hace 2 mil años. Algo absurdamente falso. Casi ninguno de los migrantes judíos que ocuparon Palestina tiene reales ancestros en la región. Sólo vivía una minoría judía semita, que convivió siglos pacíficamente con otros semitas árabes de diferentes religiones, también cristianos. Fue recién desde el siglo VII que surgió el Islam como la religión mayoritaria.
Esa Nakba de 1948 siguió empeorando en los siguientes años. La mayor parte de los palestinos fueron expulsados de sus casas y territorios y decenas de miles asesinados.
Israel también atacó en distintos momentos estados árabes vecinos, como Líbano, Egipto y Jordania.
Muchos de los palestinos y palestinas tuvieron que refugiarse en otros países. Una cantidad importante fue a Cisjordania y Gaza, que suman el 22% del territorio de la Palestina histórica y hoy tienen cinco millones de palestinos que ahí resisten.
Hace treinta años se acordó entre Israel y la Organización de Liberación Palestina (OLP) crear ahí un Estado Palestino. Pero eso jamás ocurrió. Israel no lo permitió. De modo que invadió Cisjordania y ahora Gaza.
Detener el genocidio
En los últimos 19 meses, desde la nueva invasión de Israel en Gaza, fueron asesinados más de 61.700 palestinos y palestinas, el 70% mujeres y niños. La heroica resistencia impidió hasta ahora que Israel pueda dominar completamente la Franja y expulsar a los 2 millones de palestinos como anunciaron y con el apoyo abierto de Donald Trump.
También siguen las movilizaciones de solidaridad con Palestina de los pueblos del mundo. El 2 de mayo marcharon más de un millón de personas en Yemen, que tiene el único gobierno árabe solidario con Palestina, y que fue bombardeado varias veces por Estados Unidos. El 12 de abril también marcharon un millón de personas en Bangladesh. Y hubo grandes marchas recientes en Marruecos, Líbano, Francia, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Siria, entre otros países.
Desde Palestina, Gaza y Cisjordania, los sindicatos llaman a intensificar esa solidaridad, con manifestaciones el día de la Nakba el 15 de mayo, y exigir sanciones a Israel y anular toda entrega de armas que se hace hoy desde Estados Unidos y Europa. Organizaciones solidarias con Palestina de distintos países, plantearon apoyar estas manifestaciones el día de la Nakba y en esa semana.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), apoyamos a este llamado a la movilización mundial en defensa del heroico pueblo palestino, contra toda entrega de armas a Israel, contra el genocidio y el intento del criminal Netanyahu con apoyo del ultraderechista Donald Trump de anexarse Gaza, matando y expulsando palestinos.
Los gobiernos y monarquías árabes y de Medio Oriente, salvo el régimen de los hutíes en Yemen, no hacen nada en respaldo a la lucha del pueblo palestino, se limitan a emitir tibias declaraciones, cuando deberían romper toda relación con Israel y apoyar con armas y recursos a las organizaciones de resistencia.
Exigimos un inmediato alto al fuego, el retiro de todas las tropas israelíes y el respeto a la integridad de Gaza como parte de Palestina; así como también la inmediata liberación de todos los pasos fronterizos para garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos, combustibles y agua, y el restablecimiento inmediato de la energía eléctrica. Repudiamos los bombardeos de Estados Unidos contra Yemen, exigimos el retiro inmediato de las fuerzas israelíes del sur de Siria y Líbano. Rechazamos la ilegal detención y amenaza de deportaciones de activistas que defienden la libertad de Palestina, como ha sucedido en los Estados Unidos y Alemania. Ruptura de relaciones políticas, diplomáticas, comerciales, culturales y académicas con Israel. Por una Palestina única, laica, democrática y no racista. ¡Palestina libre del río al mar!
El 26 y 27 de abril de 2025 se celebró exitosamente una conferencia extraordinaria para la fusión de Lucha Internacionalista (LI) con el grupo de compañeros y compañeras que habían militado en Corriente Roja y la LIT-CI. Un paso importante para avanzar en la construcción del partido revolucionario en el estado español, de Lucha Internacionalista, con un desarrollo cualitativo en la construcción estatal, con la integración de compañeras y compañeros de Andalucía y Madrid. También se han sumado a la UIT-CI compañeras y compañeros militantes de Alemania. De esta forma se fortalece la Unidad Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) para seguir su construcción en Europa.
Es un gran paso adelante en el marco de la profundización de la crisis del sistema capitalista-imperialista y de la contraofensiva que pretende llevar adelante el ultraderechista Donald Trump. Si algo puso en evidencia la decadencia del capitalismo fue el inédito colapso eléctrico, iniciado el 28 de abril, que dejó sin luz por más de doce horas al Estado español, Portugal y zonas del sur de Francia. Un sistema eléctrico manejado por redes de empresas privadas.
La conferencia se realizó en el salón de actos del centro cívico Cotxeres de Sants, Barcelona. De la conferencia participaron delegaciones de Catalunya, Valencia, Madrid y Andalucía. Estuvieron presentes delegaciones internacionales de la UIT-CI como Nuno Geraldes, por Trabajadores Unidos (TU) de Portugal, Eugenio Gemmo y Favio Neri por el Movimiento Liga Marxista Revolucionaria (M-LMR) de Italia, la compañera Belize, por el Partido de la Democracia Obrera (IDP) de Turquía, dos camaradas de Alemania y Miguel Sorans, por el Comité Ejecutivo Internacional (CEI) e Izquierda Socialista de Argentina. Llegaron saludos de la CST, de Brasil, PSL de Venezuela, MST de Chile, ARPT de Bolivia y del MAS de México.
La presidencia honoraria fue para la resistencia de los pueblos palestino y ucraniano. Sobre la situación internacional dieron los informes para abrir el debate, Josep Lluís del Alcázar, sobre coyuntura mundial y Cristina Mas sobre la resistencia Palestina y Medio Oriente; sobre la situación política del Estado informaron Cristina Darriba y David Pérez, y sobre plan de construcción María Esther del Alcázar. Luego se votaron las resoluciones y la nueva dirección.
El sábado 26 se realizó un acto en el que hablaron por Lucha Internacionalista: Cristina Mas (Catalunya), Andrés (Madrid), David Pérez (Andalucía), Miguel Sorans (CEI de la UIT-CI) y cerró Cristina Darriba. Dio un saludo especial David Orta, presidente del comité de la empresa química AkzoNobel (ex Titan) en plan de lucha contra los despidos.
Hubo una fiesta por los 25 años de Lucha Internacionalista y los 200 números de su prensa.
Se cerró la conferencia extraordinaria cantando, con los puños en alto, la Internacional.

Escribe José Castillo
Jorge Bergoglio asumió su pontificado como Francisco en 2013, en medio de una Iglesia católica sumida en una profunda crisis y descrédito. Tras doce años de mandato, ¿cambió la Iglesia? ¿Se trató efectivamente de “el Papa de los pobres”?
Este lunes 21 falleció el primer (y hasta ahora único) Papa argentino. Millones se sienten profundamente conmovidos en nuestro país y otros tantos en el resto del mundo. Respetamos profundamente su dolor. Al mismo tiempo, a partir del hecho de que se trataba de una de las figuras políticas más influyentes del mundo, queremos hacer llegar nuestras reflexiones y balance de sus doce años de pontificado.
¿Por qué Bergoglio fue elegido Papa?
“Tuvieron que ir a buscar un Papa al fin del mundo”. Estas fueron expresiones del propio Francisco en uno de sus primeros discursos. Recordemos. Corría el año 2013. La Iglesia católica estaba más desprestigiada que nunca. El Papa Benedicto XVI (el alemán Joseph Ratzinger, que incluso tenía denuncias de haber pertenecido a las juventudes hitlerianas) se encontraba asediado por las innumerables denuncias de pedofilia y abusos sexuales en prácticamente todas las diócesis. A eso se sumaban los escándalos financieros en el Vaticano. La Iglesia venía perdiendo fieles de a millones, en especial en Latinoamérica, a manos de las Iglesias evangélicas. Todo esto sucedía en el marco de un capitalismo imperialista sumido en medio de la crisis económica más grande de la historia, abierta en 2008 y que estaba movilizando a millones de trabajadores y sectores populares contra las políticas de ajuste. Por todo esto Ratzinger se vio obligado a renunciar, algo inédito en más de 600 años.
La designación de Francisco fue un intento de dar “un golpe de timón”. Por eso el cónclave (el grupo de cardenales electores de cada Papa) eligió a un latinoamericano, región donde viven más de la mitad de los 1.200 millones de católicos del planeta. Eran los tiempos en que aparecían fuertes los gobiernos denominados “progresistas” de la región: Cristina Fernández en Argentina, Dilma Rousseff (sucesora de Lula Da Silva) en Brasil, recién había muerto Hugo Chávez en Venezuela y Nicolás Maduro comenzaba su mandato como sucesor, Evo Morales era el presidente de Bolivia y Rafael Correa el de Ecuador. El nuevo Papa buscó rápidamente mostrarse cercano a los sectores populares (“quiero una Iglesia con pastores con olor a oveja”), a los jóvenes (“hagan lío”, dijo en uno de sus encuentros) y hasta realizó algunos guiños hacia la comunidad LGBTIQ (“quién soy yo para juzgarlos”, afirmó ante un grupo de periodistas).
La Iglesia católica y el Vaticano no cambiaron
Muchos analistas, a partir de estos y otros gestos discursivos, empezaron a decir que se habían producido cambios importantes en el seno de la Iglesia. Creemos que no es así. La inmensa masa de los curas pedófilos o abusadores de todo tipo siguen siendo apañados por las autoridades eclesiásticas. Como mucho son “trasladados” para evitar el escándalo. La Iglesia no colabora, por el contrario, obstaculiza cualquier investigación al respecto. Las mujeres siguen teniendo vedado el acceso al sacerdocio o a cualquier cargo importante. Los divorciados y las disidencias sexuales continúan siendo fuertemente discriminados. Las Iglesias católicas de todos los países son punta de lanza militante contra los derechos más básicos de las mujeres, como la legalización del aborto legal, seguro y gratuito (de hecho, esta conquista en Argentina fue obtenida a pesar de tener en contra la campaña de todo el aparato eclesiástico) e incluso se pronuncia en contra del uso del preservativo o cualquier otro método de anticoncepción. También se opuso y se sigue oponiendo a la legalización del matrimonio igualitario. En muchos países, como la Argentina, la Iglesia católica se aferra a los recursos económicos y a los privilegios que le dan los distintos gobiernos, negándose a la separación de la Iglesia y el Estado.
Francisco no fue el Papa de los pobres
Una parte importante del desprestigio de la Iglesia proviene de que es vista como defensora y pegada a los poderosos, a los ricos, a los gobernantes más reaccionarios. El “oro del Vaticano” es apenas una de las expresiones de todo esto. Mucho más escandaloso cuando estallan crisis económicas que incrementan por miles de millones los pobres y marginados del planeta.
Jorge Bergoglio, al asumir, era consciente de esto. Sabía que la Iglesia no podía cumplir su rol histórico, de “consolar” a los pobres en la tierra con la promesa del paraíso en el cielo, si la propia institución era vista como un reinado de privilegios y corrupción. Por eso eligió como su nombre de Papa “Francisco”, emulando a San Francisco de Asís. Toda una serie de gestos buscaban cambiar la imagen y mostrarse como lo opuesto a sus predecesores: usar zapatos usados en vez de los aristocráticos “zapatos rojos”, vivir en la relativamente menos lujosa residencia de Santa Marta en vez de en los palacios vaticanos, o incluso mostrarse como futbolero (hincha de San Lorenzo). Viajes a Lampedusa (donde se hacinaban los migrantes ilegales) o visitas a las cárceles italianas, eran también parte de esta búsqueda de cambio de imagen, de una iglesia “más cerca de los pobres”.
Sin embargo, sus planteos siempre dejaban la puerta abierta al doble discurso, a la igualación de opresores y oprimidos. Así, cuando hacía referencia al pueblo palestino o reclamaba el alto el fuego en la Franja Gaza, inmediatamente llamaba a rezar por Israel. Lo mismo sucedió las veces que se refirió a Ucrania, llamando a la paz, igualando las responsabilidades con el invasor ruso. Bajo la pantalla del diálogo, se juntó así con los líderes más reaccionarios del planeta que aprovechaban la visita para lavarse la cara. El símbolo de todo esto fue que el último visitante recibido por el Papa haya sido nada menos que el ultraderechista vicepresidente de los Estados Unidos James David Vance.
En síntesis, ninguno de los discursos o gestos simbólicos del Papa Francisco modificó el tradicional rol de la Iglesia católica. El Vaticano continuó “consolando a los pobres” mientras se reunía y negociaba con los ricos. Cumpliendo el papel histórico que ya había definido León XIII en 1891 en la encíclica Rerum Novarum, donde ante el ascenso de las luchas obreras y la popularidad del socialismo, se pronunció contra este último y a favor de la “conciliación de clases”. El lugar de rueda de auxilio ideológico del capitalismo imperialista, de convencer a las masas de que no hay que luchar y consolarlas, proclamando la resignación con su destino.
En el caso de Francisco esto empalmó, como argentino, con su visión cercana al peronismo. Planteando una conciliación entre el capital y el trabajo que, si nunca fue viable, mucho menos lo es en este mundo sumido en la crisis más grande de la historia. Ilustremos esto con un ejemplo. Apenas asumido el gobierno peronista de Alberto y Cristina Fernández, el propio Francisco se ofreció como garante de un nuevo acuerdo con el FMI, invitando a Alberto Fernández y a su flamante ministro de Economía, Martín Guzmán, a reunirse con Kristalina Georgieva, a quien presentaba como la nueva y “progresista” titular de un FMI que había “cambiado” y era más receptivo a las necesidades populares. Todo terminó con el ajuste que el propio Fondo obligó a llevar adelante en nuestro país a partir de la firma del acuerdo en 2022.
A nivel mundial, la prédica de “escuchar y acercarse a los pobres” no tuvo obviamente ninguna repercusión entre los poderosos del planeta, que siguieron exigiendo que la crisis la paguen los pueblos, mientras ellos continuaban acrecentando sus fortunas multimillonarias.
En el caso argentino, con Javier Milei la relación fue conflictiva desde el comienzo (éste lo llamó “enviado del maligno”), aunque luego Francisco lo recibió y abrazó, lo que le permite ahora también buscar subirse a la ola de elogios ante su muerte.
Desde Izquierda Socialista tenemos una posición distinta tanto a la de los elogios y definiciones de Bergoglio como el “Papa de los pobres”, que levanta el peronismo en todas sus variantes, como a los planteos reaccionarios (y también ahora oportunistas) del ultraderechismo de La Libertad Avanza. Los socialistas revolucionarios estamos firmemente convencidos que la justicia social, la dignidad para los miles de millones de pobres y marginados de este planeta e incluso el cuidado del planeta (del que también llegó a hablar el Papa), sólo se logrará luchando, en vez de resignarse, ante todas y cada injusticia, peleando contra la explotación en cada lugar y, en definitiva, tirando abajo este sistema inhumano que es el capitalismo e instaurando otro, el socialismo con plena democracia para el pueblo trabajador. Creando un mundo donde todas y todos seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.