Estados Unidos ¡Libertad al estudiante palestino Mahmoud Khalil!
El Gobierno de Donald Trump ha detenido al estudiante de origen palestino Mahmoud Khalil, egresado de la Universidad de Columbia y activista de los acampes que se realizaron en 2024 en solidaridad con Palestina. Acusándolo de “antisemita” y de apoyar al “terrorismo”, el presidente yanqui aseguró que la detención del líder propalestino de la Universidad de Columbia es “la primera de muchas”. Amenazan con deportarlo, pese a ser residente permanente en Estados Unidos. ¡Libertad ya a Mahmoud Khalil! ¡Absolución y desprocesamiento de las y los luchadores! ¡Basta de sanciones de las autoridades universitarias!¡Viva la resistencia del pueblo palestino y la solidaridad mundial!
Alemania: gran huelga de los trabajadores del aeropuerto
Prácticamente aislada por aire. Así ha quedado el lunes Alemania debido a una huelga de un día, que afecta desde esta madrugada, a trece de los principales aeropuertos y que provocó la cancelación de 3.400 vuelos. Aproximadamente medio millón de pasajeros se han visto afectados. Trabajadores de aeropuertos exigen aumento salarial, en un momento en que la burguesía alemana, con sus distintos partidos, intenta recortar salarios.
8M: grandes marchas de mujeres en todo el mundo
El 8 de marzo marcharon centenares de miles de mujeres en todo el mundo, en defensa de sus derechos y contra los feminicidios. Además, la solidaridad con el pueblo palestino se pudo ver en todas las movilizaciones.
En Estados Unidos, también protestaron contra la expulsión de extranjeros y extranjeras, en oposición al ultraderechista, machista y misógino Donald Trump.
En Europa, las mujeres y disidencias también hicieron sentir sus reclamos en las calles de Portugal, Estado Español y Turquía, entre otras.
En la ciudad boliviana de Cochabamba, se sumó una denuncia contra el absurdo proceso penal que el alcalde inició en la Justicia, por supuesto “daño al patrimonio”, contra dos jóvenes bolivianas que colgaron una bandera palestina en un monumento a las mujeres, “Heroínas de la Coronilla”, que hace dos siglos lucharon heroicamente contra el imperio español.
Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
El Gobierno del ultra derechista de Donald Trump, a través de la Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ha detenido al estudiante de origen palestino Mahmoud Khalil, egresado de la Universidad de Columbia y activista de los acampes que se realizaron en 2024. Acusándolo falsamente de antisemita y de apoyar al “terrorismo”. Trump aseguró que la detención del líder propalestino de la Universidad de Columbia es “la primera de muchas”.
Esta detención es la consumación de la política represiva de Donald Trump, con la que busca criminalizar toda acción contra el genocidio en Gaza ejecutando deportaciones masivas de activistas y dirigentes que actuaron firmemente en el proceso estudiantil de 2024. En el mismo sentido, Marco Rubio afirmó que “revocaremos las visas y/o tarjetas verdes de los partidarios de Hamas en Estados Unidos para que puedan ser deportado”.
El 21 de enero, un grupo de activistas paralizó el dictado de clases de la catedra de “Historia de Israel Moderno” en el Bernard Collage. Entre el 6 y el 8 se realizaron movilizaciones, sentadas y otras acciones en la Universidad de Columbia, en la ciudad de New York, para rechazar las sanciones y la represión que las autoridades universitarias sobre las y los estudiantes en las universidades. Mahmoud Khalil, es hoy perseguido por el gobierno de Trump y detenido para ser deportado como una forma de intimidar y aleccionar a las y los que luchan. ¡No podemos permitirlo!
Donald Trump es el socio principal de Netanyahu. Su proyecto ultraderechista y fascistoide fue expresado en la propuesta yanqui de desplazar a la población de más de 2 millones de gazatíes a países árabes para construir un desarrollo turístico e inmobiliario denominado “La Riviera de Medio Oriente” que fue promocionado en un escandaloso video a través de las redes sociales. Trump se suma así a la política racista de limpieza étnica de Netanyahu y del sionismo.
La movilización mundial de solidaridad y la resistencia palestina tuvo sus primeros triunfos con el alto el fuego. Israel quedó golpeado y vio fracasada su política y ha comenzado a retirarse de Gaza sin controlar el territorio mientras millones regresan heroicamente al destrozado norte de Gaza. Ante esto, Netanyahu, comenzó brutales ataques en Cisjordania demostrando que no se detendrá en su plan.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) llamamos a las organizaciones estudiantiles, sindicales y políticas de los Estados Unidos y de todo el mundo a rechazar la política represiva, las detenciones y deportaciones que Donald Trump busca imponer y a exigir masivamente la libertad de Mahmoud Khalil y otros activistas como así también la inmediata absolución y desprocesamiento de todas y todos los luchadores.
¡Libertad ya a Mahmoud Khalil! ¡Firmemos el petitorio por su libertad! ¡Absolución y desprocesamiento de las y los luchadores! ¡Basta de sanciones de las autoridades universitarias!¡Viva la resistencia del pueblo palestino y la solidaridad mundial! ¡Por la ruptura de relaciones económicas, diplomáticas, académicas, y políticas con el genocida Estado de Israel de todos los gobiernos! ¡Por una palestina única, laica, democrática y no racista!
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)
10 de marzo de 2024
El Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino repudia las últimas operaciones del Estado de Israel, que plantean el riesgo de un reinicio de las operaciones criminales en la Franja de Gaza, donde ya fueron asesinadas más de 45 mil personas. También el execrable video elaborado con inteligencia artificial, difundido en redes sociales por el presidente Donald Trump, en que se contrapone la actual Gaza reducida a cenizas con una futura Gaza opulenta en que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu (quien tiene pedido de captura de la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad) y el multimillonario Elon Musk se divierten en el mega-hotel de lujo del presidente de EEUU.
A lo largo de la tregua establecida en enero, Israel no se ha privado de entorpecer las negociaciones y desconocer varios de los puntos acordados, suspendiendo el acceso de ayuda humanitaria al enclave, y más recientemente suspendiendo la entrega de 600 prisioneros palestinos. Además, en una violación flagrante de los acuerdos, siguió llevando a cabo operaciones, tales como el asesinato de tres policías palestinos en Rafah. Paralelamente, hemos visto a Trump y Netanyahu amenazar con desatar “el infierno” (¡otra vez!) sobre Gaza.
Por si fuera poco, en los últimos días el ejército israelí envió tanques de guerra a Jenín y otras áreas de Cisjordania, por primera vez en más de dos décadas, después de reducir a escombros el campamento de refugiados de esa localidad y provocar el desplazamiento masivo de su población. En Cisjordania, las Fuerzas de Ocupación Israelíes y las bandas de colonos armados asesinaron a cerca de 700 personas desde octubre de 2023.
Como parte de esta campaña beligerante, denunciamos la instrumentalización –por parte del sionismo y los medios hegemónicos de comunicación- de la cuestión de los israelíes retenidos en Gaza en función de una nueva ofensiva contra el pueblo palestino. En esta línea se inscriben los repudiables proyectos presentados en la Legislatura porteña y el Concejo Deliberante de Rosario para renombrar las calles que llevan por denominación “Estado de Palestina” y “Palestina”, respectivamente. Esta tentativa de supresión traduce al plano simbólico la eliminación física que los genocidas llevan a cabo en la Palestina.
Denunciamos que el gobierno de Benjamin Netanyahu no tiene ningún interés por el regreso de sus ciudadanos sino que su propósito consiste en la recolonización de Gaza y la anexión de Cisjordania. A tal punto, que las propias familias de los israelíes que estaban en Gaza se han cansado de reclamarle un intercambio por presos políticos palestinos, que el gobierno israelí dinamitó en reiteradas oportunidades, algo que ahora amenaza con repetir.
La campaña que el Estado sionista ha montado en torno a la muerte de integrantes de la familia Bibas, que el gobierno israelí atribuye a las organizaciones palestinas pero que éstas aseguran (desde noviembre de 2023) que fue consecuencia de los bombardeos israelíes, contrasta con el ocultamiento del asesinato de miles de niños palestinos (cerca de 18.000, según fuentes), que algunos funcionarios llegaron a plantear como justificadas. Entre ellos el exvicepresidente de la DAIA, Sergio Pikholtz, quien en enero de 2024 declaró desde su cuenta en X que “no hay inocentes civiles en Gaza, tal vez los niños de menos de cuatro años”, no es más que una legitimación del genocidio y de la limpieza étnica.
Por último, rechazamos la persecución política y judicial y el hostigamiento mediático creciente en nuestro país contra referentes de la política que se pronuncian en solidaridad con Palestina.
No al genocidio.
Fuera las tropas israelíes de Gaza, Cisjordania, Líbano y Siria.
Viva la resistencia del pueblo palestino.
No al alineamiento de Milei con Estados Unidos e Israel.
¡Fuera Mekorot!
¡Palestina libre!
¡Denunciar un genocidio no es delito!
COMITÉ ARGENTINO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO
Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
En la noche de entrega de premios Óscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, los palestinos desfilaron por la alfombra roja. “No Other Land” (Ninguna Otra Tierra), recibió la estatuilla a la mejor película documental. No fue pequeña la hazaña si consideramos que, en Estados Unidos, esta obra aún no ha conseguido quien la distribuya, en un repugnante boicot por parte de la gran industria cinematográfica que se niegan a revelar la verdadera situación de Medio Oriente.
La película del palestino Basel Adra y el israelí Yuval Abraham, que ya obtuvo el premio al mejor documental en el Festival de Berlín de 2024, retrata la destrucción de la ciudad palestina de Masafer Yatta por soldados del ejército sionista en Cisjordania y los crímenes perpetrados en la región bajo el manto protector del imperialismo yanqui e internacional. Por eso quieren ocultar la cruda realidad retratada en el film. Como buen documental, los autores realizaron grabaciones en directo de asesinatos y otras atrocidades por parte de militares israelíes y colonos invasores a palestinos indefensos.
“No Other Land”, muestra quienes son las verdaderas víctimas y quienes sus victimarios. Son escenas de una crueldad emparentada con las acciones del nazismo contra los propios judíos durante el holocausto. Enormes hormigoneras cargadas con cemento tapan e inutilizan los pozos de agua en una región desértica para matar de sed a un pueblo que no acepta rendirse; excavadoras arremeten contra humildes casas, postes de luz y el edificio precario de una pequeña escuela, en medio del llanto de niños y niñas que no consiguen entender semejante odio por parte del invasor sionista. “Ninguna Otra Tierra”, no es más que un pedacito de la verdadera historia de una colonización sangrienta.
“Espero que mi hija no tenga que vivir la misma vida que estoy viviendo yo, siempre bajo vigilancia, con invasiones, desplazamientos y una ocupación. Esta película refleja la realidad tan cruda en la que llevamos viviendo décadas. Pedimos acciones para acabar con esta injusticia y la limpieza étnica del pueblo palestino”, dijo Basel Adra, al recibir el premio. Por su parte, Yuval Abraham, judío y coautor, que está amenazado de muerte, expresó: “Hicimos esta película juntos, palestinos e israelíes, para que nuestra voz sea más fuerte. Necesitamos una solución política sin supremacía étnica. Esta situación de apartheid […], tiene que terminar. La destrucción de Gaza es horrible […] Vivo libremente en un régimen civil, pero Adra vive bajo un régimen militar que destruye su vida”.
Sin dudas este film será un punto de apoyo más para apalancar las “acciones” que pidió Adra contra este genocidio encabezado por Benjamín Netanyahu. Ya consiguió un primer triunfo: transformar la ceremonia de los Óscar, uno de los escenarios más vistos del mundo, en una crítica a la política imperialista y a la acción de limpieza étnica ejecutada por el sionismo en su afán de construir un Gran Israel controlando Gaza y Cisjordania. Aunque sea por un pequeño momento, los palestinos deben sentir un pequeño alivio al saber que, a cada momento, en todo el mundo es condenada la política imperialista y el genocidio perpetrado por el ejército de ocupación sionista. Como expresó Yuval, las voces unidas se escucharán más fuerte en un grito que se agiganta: Palestina libre, del río al mar.
Enlaces para ver el documental 'No Other Land'
Parte 1: https://vimeo.com/1053952657/6152ede89b
Parte 2: https://vimeo.com/1056204527/593cece872
Escribe Miguel Angel Hernández, dirigente del PSL de Venezuela y de la UIT-CI
3/3/2025. El pasado 28 de febrero el mundo vio con estupor la escandalosa confrontación entre el presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski y Donald Trump en el salón oval de la Casa Blanca.
Ocurrió algo inédito en el contexto mundial. Un ultraderechista y fascista como Trump, desaforado como un “sheriff”, dando el aval a otro ultraderechista como Putin. Mostrando descaradamente que buscan que Ucrania y su pueblo se rindan y entreguen el 20% de su territorio a Rusia, y sus recursos mineros y energéticos.
La emboscada contra Zelenski la inició el vicepresidente norteamericano J.D. Vance que le dijo a éste que estaba siendo “irrespetuoso” hacia los estadounidenses, y que más bien debería agradecerle a Trump.
Zelenski había visitado Estados Unidos supuestamente con el objetivo de firmar con el ultraderechista Trump un acuerdo para explotar las llamadas “tierras raras”, y otros recursos mineros y energéticos en Ucrania. La rueda de prensa que ofrecían, sin embargo, tuvo un final tenso, en el cual llegaron a los gritos y Trump incluso mandó a callar a Zelenski. Este finalmente no tuvo otra salida que levantarse e irse de los Estados Unidos sin firmar el acuerdo que pretendía Trump.
Lo que quedó claramente en evidencia es que Trump se coloca del lado de Putin y el imperialismo ruso, y con su actitud destemplada buscó humillar a Zelenski, pero especialmente al pueblo ucraniano que tiene tres años luchando, enfrenando la invasión del ejército ruso, y padeciendo las calamidades de una guerra donde ya han muerto miles de soldados y civiles.
Desde el 2022 cuando el ejército ruso cruzó la frontera con Ucrania, tanto la Unión Europea como Estados Unidos tuvieron una posición tibia frente a la agresión de Putin. Primero, Biden y Macron intentaron que Zelenski se fuera del país y se rindiera, ante su negativa se limitaron a proporcionar armamento defensivo a Ucrania; nunca quisieron proporcionarles aviones o tanques de última generación. El objetivo del imperialismo europeo y de Estados Unidos nunca fue la derrota de Rusia, sino llegar a una negociación favorable a los intereses del imperialismo norteamericano.
Ahora Trump da un giro de 180 grados, y avanza agresivamente hacia un acuerdo con Putin, sin tomar en cuenta a Europa. Lo que busca es controlar política y económicamente a Ucrania, repartiéndose el país con Rusia, que se quedaría en un eventual acuerdo de paz con el 20% del territorio que ya ocupa, así como con la península de Crimea bajo su poder desde 2014. Mientras que Estados Unidos se quedaría con las “tierras raras”, minerales de gran importancia para el desarrollo de las nuevas tecnologías, así como con el petróleo y el gas ucraniano. Un reparto imperialista a la usanza del siglo XIX, como muchos otros que se han producido en la historia a expensas de los pueblos.
En los últimos 3 años la política del gobierno capitalista de Zelenski fue confiar en el imperialismo, tanto europeo como norteamericano, y aplicar medidas favorables a la oligarquía corrupta de Ucrania, en detrimento del pueblo quien es el que hace pone los muertos, y hace el mayor esfuerzo en el enfrentamiento a la agresión imperialista de Putin. Con la humillación es como le responde el imperialismo norteamericano al pueblo ucraniano que con sus vidas a enfrentado la agresión de Rusia.
Desde un primer momento, la UIT-CI se colocó al lado de la nación agredida, en este caso Ucrania, y dimos todo nuestro apoyo a la resistencia del pueblo ucraniano que enfrentó la invasión de Putin, sin dar ningún apoyo político al gobierno de Zelenski y diciendo No a la OTAN.
Lamentablemente la izquierda reformista compuesta por el castrochavismo, el estalinismo y la centroizquierda mundial, se colocaron del lado de Putin, el agresor del pueblo ucraniano. Ahora resulta contradictorio que queden unidos al ultraderechista Trump en su giro de pactar con Putin.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional llamamos a mantener la solidaridad con la lucha del pueblo ucraniano contra la invasión rusa, desde una posición de independencia política frente al gobierno de Zelenski, así como contra los planes del imperialismo ruso y de Trump de repartirse el país.
Repudiamos al ultraderechista Trump que pretende darle la victoria en Ucrania al dictador Putin, mientras que simultáneamente ratifica su apoyo al genocidio que lleva adelante Israel contra el pueblo palestino en Gaza.
Trump se suma a Netanyahu y sus ministros fascistas impulsando la política de desplazar a la población palestina a países árabes, como Egipto y Jordania. Cínicamente dijo que convertirían a Gaza en la “Riviera del Medio Oriente”, en alusión a la Riviera francesa, balneario y sitio de veraneo de los millonarios del mundo. Trump llegó al colmo de difundir un aberrante vídeo con imágenes de él con Netanyahu en una supuesta playa de Gaza.
Ha sido el pueblo palestino de Gaza quien ya le respondió a Trump cuando centenares de miles de palestinas y palestinos volvieron al destruido norte de la franja, ratificando que no piensan irse de sus tierras.
Desde la UIT-CI llamamos a la más amplia unidad para movilizar en todo el mundo, en repudio a Trump y en apoyo al pueblo ucraniano y a la heroica resistencia del pueblo palestino.